ARGENTINA-BRASIL* * Este artículo fue publicado en “ANALISIS DE POLITICA EXTERIOR”, revista mensual de FUNDARI UN SISTEMA DE CONSULTA PREVIA, EN EL MARCO SUDAMERICANO, EVITARA TANTO LOS INCIDENTES DIPLOMATICOS COMO EL FRACASO DE LAS ACCIONES UNILATERALES. Alberto Justo Sosa ( agosto 1983) En el marco de la ALADI, Argentina y Brasil prorrogaron (hasta diciembre
de 1984) las licencias que se han otorgado recíprocamente. La prórroga de las
ventajas recíprocas con México tiene vigencia hasta diciembre de 1983. Con
relación a cada uno de los Estados miembros del Pacto Andino se renegoció el
denominado patrimonio histórico. Con Chile, Paraguay y Uruguay se negociaron
acuerdos plurilaterales. La compañía estatal brasileña, EMBRAER, ha
vendido recientemente 12 aviones Xavante a la armada argentina. Brasil ha
logrado desarrollar una interesante tecnología en su industria de armamentos
que le ha permitido alcanzar el rango de primer exportador de armas del Tercer
Mundo. En relación bilateral se ha registrado un “desgraciado incidente”, que
deseamos sea pasajero. Los aviones de la R.A.F., en número de más de 30, han
efectuado “aterrizajes de emergencia” en el aeropuerto de Canoas ( Río Grande
del Sur). Los aviones del Reino Unido que se dirigen hacia o desde Malvinas no
tienen suficiente autonomía de vuelo y deben reabastecerse de combustible en el
aire. Este tipo de operaciones es
gravosa para el gobierno del Reino
Unido y por esta razón ha solicitado
(insistentemente) autorización a los gobiernos de Chile, Uruguay y Brasil para
reabastecer sus aeronaves en aeropuertos sudamericanos y disminuir los gastos
de su “aventura colonial”. Itamaraty ha señalado que se trata de casos de “aterrizajes de
emergencia”, encuadrados en las prescripciones de la Convención de Chicago de
1944. Sin embargo, es evidente que la
excepcionalidad ha devenido una regla si nos atenemos al número de aterrizajes
de aeronaves británicas. Se han intentado diversas
explicaciones acerca de los motivos que han llevado a nuestro vecino país a este
tipo de comportamiento. Por un lado, se habla de la insidia de la prensa
británica para dividir a los dos países sudamericanos. Por otro, se hace
referencia a una venta de aviones que Brasil realizara al Reino Unido y al lobby que la banca británica ejerce
sobre las autoridades del Estado vecino, considerando que figura en la primera
línea de los acreedores de la abultada deuda externa brasileña. No sabemos cual será el desenlace de
esta situación. Creemos que se trata de un “accidente diplomático” y no de un
giro de la diplomacia brasileña en su relación con Argentina. De todos modos no
podemos sino lamentarnos por esta situación, si consideramos los graves
problemas que soportan ambos países y Sudamérica en su conjunto. Los
presidentes de los dos países deberían institucionalizar un sistema de consulta
permanente con encuentros mensuales o comunicaciones telefónicas directas Casa
Rosada-Planalto. El gobierno de Brasil debe entender
que su país, como cualquiera de la Eegión, sólo podrá administrar y/o superar
la crisis si se maneja en un marco sudamericano que coordine sus acciones. El gobierno militar argentino no lo
entendió así y quizás allí se encuentre una de las causas del “fracaso de
Malvinas”. Por ello es conveniente recordar las palabras del presidente Perón a ese notable embajador
brasileño acreditado en Buenos Aires: “Lusardo, es hora de que los
sudamericanos comencemos a caminar con nuestras propias piernas”. |