ESCENARIO DE CONFIGURACIÓN DEL ALCA BAJO HEGEMONÍA DE EUA

 

 

 

 

Alberto J. Sosa

 

Mayo 2001

 

 

1. INTRODUCCION

 

El propósito de este trabajo es delinear probables escenarios en que el proceso de construcción y funcionamiento del AREA DE LIBRE COMERCIO DE LAS AMERICAS (ALCA) es hegemonizado por Estados Unidos de América (EUA).

 

El proyecto ALCA es una propuesta de sectores empresariales y gubernamentales de EUA, con el objeto de recuperar el terreno perdido por EUA en determinadas áreas geográficas de América del Sur respecto de actores extra-regionales como la UNION EUROPEA (UE) y eventualmente Japón y China y también respecto de actores intra-regionales como MERCOSUR, Brasil y eventualmente la COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES (CAN).

 

Asimismo se ubica como parte de un proyecto de general y de largo alcance para crear condiciones que permitan mejorar las capacidades competitivas de EUA en el escenario mundial.

 

La administración de EUA considera que existen dos Américas Latinas: una situada al norte del Canal de Panamá y otra al sur del mismo.

 

La primera está configurada por México, Centroamérica y Caribe y se halla en vías de incorporación al sistema económico de EUA. La segunda, ubicada al sur del istmo de Panamá, no está bajo la inmediata y exclusiva influencia de EUA.

 

Las inversiones de Estados miembros de la UE prosperaron en los años noventa en sectores como el financiero, telecomunicaciones, aeronavegación, aguas, petróleo, gas y electricidad.

 

El gobierno de EUA no implementó políticas específicas para esta parte de la región, salvo en cuestiones relativas al narcotráfico y sus derivaciones.

 

Durante su primer mandato presidencial Clinton no visitó América del Sur y en el segundo sólo lo hizo en dos oportunidades. En 1997 visitó Brasil y Argentina y en el 2000 asistió al lanzamiento del “Plan Colombia” en el país homónimo.

 

La novedad de la administración Bush (h) es que entiende que América del Sur tiene dos subregiones: la andina y el cono sur. La primera con problemas de narcotráfico y guerrilla y su eje de trabajo es el Plan Colombia, subsidiariamente la Iniciativa Andina y “la gobernabilidad”. La segunda, (MERCOSUR + CHILE) donde enfatiza el libre comercio, porque considera que la institucionalidad democrática (Gobernabilidad) ha logrado un aceptable nivel de desenvolvimiento.

 

Tanto la plataforma electoral republicana como la demócrata respaldaron la configuración del ALCA, como política central para las dos América Latina. Sin embargo, la plataforma republicana propició acuerdos de libre comercio bilaterales con Chile, Argentina y Brasil. Si bien este punto no está contenido en la plataforma demócrata, en los últimos días de la administración Clinton se inició la negociación comercial bilateral con la República de Chile.

 

El presidente Bush, en sus discursos de campaña relativos a América Latina, enfatizó la necesidad de estrechar relaciones con las “cuatro democracias importantes” (México, Chile, Brasil y Argentina) que explican el 80% del PBI latinoamericano.

 

La actual administración aparenta tener un proyecto para el Cono Sur promoviendo acuerdos bilaterales de libre comercio con Chile, Argentina y Brasil, en forma sucesiva, antes de que se concrete el ALCA. México está incorporado al sistema económico de EUA. Si se efectivizan acuerdos bilaterales con “las otras tres democracias importantes”, antes del 2005, el ALCA podría anticiparse ya que dichas democracias explican, reiteramos, las 4/5 partes del PBI latinoamericano.

 

 

2. ESCENARIOS PROBABLES

 

En este acápite esbozaremos dos probables escenarios del ALCA, ambos hegemonizados por EUA: el ALCA ORGANIZACIONAL y el ALCA ASOCIATIVO.

 

2.1. Integración organizacional

 

El proyecto ALCA propicia replicar a nivel hemisférico el proyecto de la ORGANIZACION MUNDIAL DE COMERCIO (OMC). Esto es, liberalizar el comercio de mercancías (bienes y servicios), eliminando o reduciendo intervenciones estatales o subestatales. [1]  El éxito del proyecto ALCA (OMC) es que desparezcan o disminuyan los roles e intervenciones de actores estatales y subestatales y se incremente el rol de las corporaciones privadas al nivel de las transacciones de bienes y servicios. Sin embargo, el mercado no es una institución democrática en la que múltiples agentes interactúan, sino el predominio de los más poderosos e influyentes que desplazan o exterminan a los más débiles. Las corporaciones privadas no persiguen (o por lo menos, hasta ahora no lo han hecho) el bienestar general, sino el lucro empresarial.

 

El credo del ALCA es otorgar absoluta libertad para el desplazamiento de los capitales, sin restricciones respecto de su ingreso, permanencia o resultados; y la vigencia del criterio de la “reciprocidad” ( tratan como iguales a distintas economías, por más desiguales que sean), en detrimento de la “preferencialidad” (concesión de un tratamiento especial y diferenciado a los países de menor desarrollo económico relativo).

 

Se trata de un sistema integrativo “organizacional”, porque es heterogéneo -estados de diferente nivel de desarrollo económico relativo-, desigualitario e injusto en cuanto al reparto. En este modelo integrativo se verifican relaciones de interacción y de interdependencia y sus características son las del esquema de la división internacional del trabajo. Existen relaciones de intercambio de bienes, de servicios y aún de capitales entre los actores involucrados. El intercambio y la producción se caracterizan por su variedad y heterogeneidad y conllevan una relación vertical, jerarquizada y desigualitaria. El ALCA, reiteramos, sería un caso paradigmático de integración organizacional. La antípoda de este sistema integrativo es el asociativo que se caracteriza por la homogeneidad y relativa igualdad de los actores intervinientes y por la búsqueda del equilibrio territorial, la solidaridad y la justicia, a través de dispositivos compensatorios de carácter estructural que involucran a una red de agencias estatales de diverso rango jurisdiccional.

 

Los principios rectores del ALCA, de acuerdo a la visión de EUA, se refieren al libre funcionamiento de los mercados y a otros aspectos como los problemas ambientales, los derechos humanos y la lucha contra el narcotráfico. Si nos atenemos a sus resultados debe convenirse que se ha avanzado más en los componentes político-militares o de seguridad (Plan Colombia), que en los económicos y/o comerciales. El Plan Colombia es la primera intervención militar directa de EUA en América del Sur desde el año 1776 (fecha de la independencia de las Trece Colonias de América del Norte del Imperio Británico).

 

Los sucesivos presidentes de EUA (Bush padre y Clinton) encontraron más resistencia interna que externa al proyecto ALCA. El Congreso de EUA se ha negado a renovar la autorización de negociación por la vía rápida (fast track), requisito que se ha considerado indispensable para agilizar la configuración del área de libre comercio hemisférica.

 

2.1.1. AGENDA DEL ALCA ORGANIZACIONAL

 

·         LOS NUEVOS Y LOS VIEJOS TEMAS

 

Las discusiones de ALCA se desarrollan en nueve grupos de negociación:

 

1.       acceso a mercados;

2.       agricultura;

3.       subsidios, antidumping y medidas compensatorias;

4.       políticas de competencia;

5.       servicios;

6.       inversiones;

7.       compras gubernamentales;

8.       solución de controversias;

9.       derechos de propiedad intelectual;

 

También existen dos Comité Especiales (el Comité Conjunto de expertos del sector público y privado en comercio electrónico y el Comité de la Sociedad Civil).

 

Los grupos que interesan a EUA y también a Canadá son los relacionados con los “nuevos temas”: inversiones, servicios, compras gubernamentales, derechos de propiedad intelectual y solución de controversias.

 

MERCOSUR y principalmente Brasil y Argentina están interesados en los “viejos temas”, específicamente en todo lo que está relacionado con el “acceso a los mercados”. EUA prioriza la reducción o eliminación arancelaria, porque su arancel de importación promedio es el más bajo (o uno de los más bajos) de las Américas. Sin embargo, sus políticas extra o para-arancelarias son un obstáculo para que determinados bienes exportados por algunos países latinoamericanos accedan a su mercado.[2]

 

Las negociaciones del ALCA (según la postura de Itamaraty) no deberían focalizarse sobre “aranceles”, sino sobre “acceso a mercados”. El gobierno de EUA se rehúsa a negociar dentro del ALCA “viejos temas” como subsidios agrícolas y mecanismos antidumping porque se estarían negociando en la OMC. Brasil entiende que, con ese criterio, tampoco corresponde negociar sobre derechos de propiedad intelectual, porque este “nuevo tema” está en la agenda de negociación de la OMC.

 

Dentro de los temas de interés prioritario de EUA, se encuentran las inversiones. Su propuesta incluye la reproducción del Capítulo XI del TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMERICA DEL NORTE (NAFTA, siglas en inglés) sobre inversión extranjera, otorgando trato nacional a los inversionistas, prohibiendo los “requisitos de desempeño” (un gobierno estatal o subestatal no puede exigir a un inversor extranjero, que esté radicado o que aspire a radicarse en su jurisdicción, que transfiera tecnología y/o forme recursos humanos; que exhiba un balance positivo de divisas; que genere empleo; que utilice insumos de producción nacional; que ponga límites a la repatriación de capitales o a la remesa de utilidades) y concediendo a los inversionistas la facultad de demandar a gobiernos nacionales o subnacionales que dicten normas que socaven sus ganancias.

 

La agenda del ALCA ha sido elaborada primordialmente por agentes gubernamentales y empresariales de EUA. Sus principales puntos se refieren al logro del libre comercio.

 

En primer lugar, reclaman la reducción o eliminación de  tarifas comerciales. Los bienes originarios y procedentes del hemisferio americano deberán tener libre acceso a los mercados domésticos de las Américas y estar a resguardo de las restricciones arancelarias y no arancelarias.

 

El segundo punto, se refiere a las compras gubernamentales. La propuesta de EUA es la derogación o modificación de los regímenes de compre nacional, provincial y municipal para que las firmas extranjeras participen en un pie de igualdad con las locales en licitaciones, concursos o contrataciones que excedan determinado monto. [3]

 

El tercero apunta al control de la propiedad intelectual, a la vigencia y exclusividad de las patentes de las corporaciones transnacionales con domicilio y capitales predominantemente estadounidenses. El gobierno de EUA y sus diplomáticos llevan a cabo acciones para que se otorgue exclusividad a las patentes de sus empresas.

 

La propuesta de EUA sobre derechos de propiedad intelectual excede el nivel de acuerdos alcanzados en OMC (TRIP´s). Si es aprobada en ALCA, las corporaciones farmacéuticas tendrán facultades para oponerse a permisos de patentes, frenando la producción de medicamentos a precios más bajos y comprometiendo la continuidad de programas de salud pública.[4]

 

Un cuarto aspecto, se relaciona con la remoción de cualquier restricción al ingreso, permanencia y expansión de las empresas del sector servicios, incluyendo las entidades financieras.

 

En las negociaciones sobre servicios la pretensión es desregular los servicios de educación, salud, aguas, etc. Estos servicios en Argentina (por ejemplo educación primaria y secundaria o educación general básica), son competencia de la jurisdicción provincial. El gobierno de EUA propone también que se incorpore a la agenda de negociación a toda la cadena de actividades relacionadas con la provisión de energía, aspecto no debatido y excluido de las negociaciones del NAFTA.[5] Los funcionarios de los países de América del Sur y de América Central y del Caribe, salvo excepciones carecen de agenda propia. Su objetivo es que las mercancías de sus países accedan al mercado de la primera economía nacional del mundo: los EUA. Dichos estados entienden que la vigencia de tres de las cuatro libertades de un AREA DE LIBRE COMERCIO garantiza su principal propósito.

 

Una Zona de Libre Comercio se caracteriza por la libertad del movimiento de los capitales, bienes, servicios y trabajadores. Tanto el NAFTA, como el proyecto ALCA propician sólo tres libertades y excluyen la libre movilidad de la fuerza de trabajo. La libre circulación de capitales y servicios de modo irrestricto y la de bienes restrictivamente, porque no rige la libre circulación de bienes agrícolas y agroindustriales.

 

Sin embargo, algunos Estados y élites empresariales de América Latina o de América del Sur demandan que EUA transfiera tecnologías de punta necesarias para el desarrollo económico y tecnológico de sus países y no sólo aquéllas en las que está comercialmente interesado.[6]

 

Por otra parte, el Tesoro de EUA protege y subsidia su agricultura. Hace un tiempo realizaba pagos a los agricultores para que se abstuvieran de producir, actualmente subsidia la producción. A pesar de la aparente disposición  de EUA para negociar la eliminación de los subsidios a la actividad agrícola en el seno de la OMC, de condenar retóricamente los subsidios implementados por la UE y de su solidaridad “declamativa” con el Grupo Cairns, en los últimos diez años triplicó el monto de la ayuda provista a sus “farmers”. En 1990, los subsidios agrícolas estadounidenses sumaban U$S 9.300 millones de dólares, mientras que en el año 2.000 alcanzaban a U$S 32.000 millones. Esto configura una práctica desleal desde la perspectiva del libre comercio y afecta no sólo el ingreso de bienes agrícolas al mercado de EUA, sino que es una competencia desleal y a precios de dumping en terceros mercados.

 

El resultado de la negociación del ALCA acreditará si la tecnología de punta y la agricultura son temas menores para el funcionariado y el empresariado de Argentina.

 

De acuerdo con la visión de analistas brasileños, la propuesta “organizacional” de EUA considera al ALCA como una oportunidad de lograr ventajas económicas para sus intereses, independientemente de los intereses de los demás participantes de la alianza hemisférica. No existe en el sistema jurídico de EUA el equivalente al Jus Gentium del derecho romano, aplicable dentro del Imperio tanto a los ciudadanos como a los extranjeros. Por el contrario, lo que existe es la imposición de leyes de EUA con alcance extraterritorial que aspiran a convertirse en un “nuevo derecho internacional público” (Helms-Burton, Torricelli; D´Amato, etc.). A diferencia de Roma que desarrolló la capacidad productiva local de sus provincias y les aseguró el acceso a todo el mercado Imperial, el proyecto ALCA patrocinado por EUA produce (actualmente en el NAFTA) y producirá en nombre del libre comercio, la inutilización de las industrias subcompetitivas de América Latina, retrotrayendo a esos países a la producción de materias primas o al establecimiento de armadurías así como a la importación de bienes industriales, servicios y tecnologías de punta.

 

El proyecto ALCA, según la percepción de EUA, no es un intento de atraer a los países latinoamericanos a un régimen de libre comercio hemisférico, en el que se encuentren condenados a una situación de socios perdedores. Los propulsores del proyecto estiman que un mercado hemisférico abierto es una opción optimizante que favorece una distribución de factores, en función de criterios de reciprocidad de beneficios. Según esta concepción neo-ricardiana, si algunos países tuviesen que cerrar sus industrias, ello no implica que no sean competitivos sino que deben producir otros bienes o servicios.  El régimen de libre distribución de factores, en función de criterios de competitividad, conduce a los centros acumuladores de capital y de tecnología a invertir en los países carentes de dichos factores, lo que les proporcionará beneficios y el reequilibrio de los niveles de competitividad.

 

La visión neo-ricardiana considera que en las actuales condiciones de globalización, los aranceles proteccionistas agravan la obsolescencia tecnológica y el empobrecimiento de las poblaciones domésticas. Además, el proyecto ALCA permitiría que los consumidores de América Latina se abastezcan de mercancías buenas y baratas de diseño y marca estadounidense y atraería inversiones, tecnologías y técnicas de gestión estadounidenses que recuperarían a mediano plazo la competitividad productiva y económica de esos países, sin sacrificar a sus poblaciones.

 

2.1.2. Consecuencias del ALCA ORGANIZACIONAL para Argentina

 

Cuando Argentina adoptó el esquema de industrialización sustitutiva desarrolló la energía nuclear, completando el ciclo del combustible; fabricó automotores, aviones y aceros; se emparentó lejanamente con las tecnologías de punta de la economía mundial. Actualmente, exporta predominantemente combustibles y commodities agrícolas. Corea del Sur, Taiwán y en menor medida India, República Popular China, Malasia, Singapur, Brasil y Tailandia tienen actividades económicas vinculadas a tecnologías de punta. Actualmente Argentina carece de exportaciones y aún de actividades relacionadas con las tecnologías de punta del mercado mundial. El ALCA, según ciertos analistas, puede ser una oportunidad para achicar la brecha tecnológica actual, sólo hace falta que la dirigencia empresarial, política, social y académica no la desaproveche.

 

Otra hipótesis de trabajo es que países como Argentina admitan un “do ut des” que implique la legitimación de un destino agrominero-forestal a cambio de la eliminación de los subsidios agrícolas por parte de EUA y de Canadá.

 

La productividad de sectores industriales de EUA torna dificultoso el acceso a su mercado, excepto para la maquila y el comercio intrafirma entre las  filiales localizadas en mercados domésticos cercanos como los de México, América Central y el Caribe, que tienen la ventaja comparativa de la mano de obra barata. Por el contrario, el libre acceso de mercancías de EUA a Argentina o al MERCOSUR tendría un efecto devastador sobre las actividades manufactureras que aún sobreviven.

 

Sin embargo, el libre comercio de EUA es más una postura pragmática vinculada a su interés nacional que  una adhesión a un dogma filosófico o a una escuela económica.

 

La potencia rectora trata de imponer a sus eventuales asociados, cláusulas de detalle que ahogan la iniciativa y la creatividad. La incertidumbre no forma parte del TLCAN (NAFTA), porque todo o casi todo está previsto. La opinión del “común de la gente” considera que el Tratado de Asunción, que propicia la creación del MERCADO COMÚN DEL SUR, es una normativa de tipo burocrática, paquidérmica y reglamentarista, mientras que el NAFTA o TLCAN es un tratado abierto y flexible. Sin embargo, el Tratado que origina el MERCOSUR tiene sólo 24 artículos y se inspira a grandes rasgos en la experiencia integrativa europea, abierta a la inventiva e innovación. El MERCOSUR es una obra en construcción y su (s) objetivo(s) está(n) abierto(s) a las necesidades e intereses de sus miembros (por lo menos, del más importante o de los dos más importantes). Es un tratado-marco resultado de la voluntad política de los gobiernos de Argentina y de Brasil. Por el contrario, el génesis del NAFTA, lo encontramos en la decisión de corporaciones económicas privadas de EUA y Canadá.  El TLCAN es rígido en su estructura y contiene todos los instrumentos, reglas y procedimientos para el logro de los objetivos que se propone. Los objetivos del TLCAN se refieren a lo comercial, a las inversiones, a los servicios, a las compras gubernamentales, a la propiedad intelectual, a la solución de los conflictos de intereses privados, etc. No procuran configurar una unión arancelaria ni tampoco política, pero aquéllos están definidos (El TLCAN tiene 2022 artículos). El MERCOSUR pretende avanzar hacia una integración cono-sudamericana o quizás sudamericana. Sus objetivos son más generales y sus instrumentos menos limitados y restrictivos. Se trata de dos filosofías distintas y distantes, aunque ambas legítimas y respetables.

Algunos analistas estiman que MERCOSUR configura una “integración superficial”, por su “labilidad”, mientras que NAFTA constituye una “integración profunda”, por su exhaustividad.

Argentina importó (1998) de EUA manufacturas nuevas de origen industrial por casi U$S 4.000 millones y exportó bienes análogos por U$S 225 millones.[7] El proyecto ALCA se pretende armar a imagen y semejanza del TLCAN, no del MERCOSUR y menos de la UE.

 

2.1.3. Experiencias exitosas de integración de mercados

 

Asumiendo el “rol de abogado del diablo” mencionaremos dos experiencias que contradicen dicha concepción neo-ricardiana.

 

EUA, en una etapa histórica en que era subcompetitivo respecto de Europa, adoptó el arancel de Hamilton que le permitió, además de otros factores y condiciones, convertirse en la economía más competitiva del mundo.

 

La UE cuando decidió su ampliación, mediante la incorporación de España, Grecia y Portugal, recurrió a distintos modelos para permitir un suave aterrizaje comunitario de dichas economías. En el caso español utilizó el modelo de “reestructuración de sistemas” y en el de Grecia y Portugal el de “redistribución de factores”.

 

Para países de menor desarrollo económico relativo, de pequeñas poblaciones, como Grecia y Portugal, la integración en la Comunidad Económica Europea (CEE) condujo a que gran parte de los bienes industriales modernos fuesen importados, con la eliminación de los fabricantes domésticos. Algunas firmas procedentes de los países de mayor desarrollo económico relativo, participantes de la integración, se trasladaron al país de menor desarrollo relativo, contribuyendo a eliminar productores domésticos. Los empresarios locales desalojados se dedicaron a actividades en las que mantuvieron suficiente competitividad o devinieron rentistas. Para los trabajadores, el resultado fue la elevación de la tasa de desempleo. En el caso de los trabajadores desempleados de Grecia y de Portugal, se trasladaron a países de más alto desarrollo (Alemania o a Francia) sustituyendo, como ciudadanos de primera clase, protegidos por la normativa comunitaria, a la mano de obra extranjera carente de dichos derechos (predominantemente turca y árabe). Los trabajadores migrantes de Grecia y Portugal pasaron a tener una situación salarial, de protección social y de calidad de vida superior de la que disfrutaban en sus países de origen. Los países de donde emigraron pasaron a disponer de mercancías de mejor calidad, mayor diversidad y precios inferiores, con la consecuente elevación del standard de vida. Todos salieron ganando y el sistema integrativo se reveló ventajoso.

 

El esquema de “reestructuración de sistemas” funciona para países de población relativamente importante y mayor grado de desarrollo económico relativo. En estos casos no es viable la apertura de un mercado de trabajo externo, dada la cantidad de trabajadores que sería necesario exportar. Este es el caso español dentro del sistema comunitario.

 

Las transferencias de capital, de tecnología y de modernas técnicas de gestión desde los países económicamente más adelantados de la CEE hacia España, reestructuró el sistema económico del país, elevando la productividad de sus sectores modernos a una tasa mucho más alta que el promedio comunitario.

 

La iniciativa de los EUA coloca, según la opinión de los contradictores, a los países de América latina en el peor de los escenarios, porque no prevé esquemas como los utilizados por la UE, ni aranceles neo-hamiltonianos temporarios, sino la aplicación de una lógica neo-ricardiana incompleta, en la que funcionan la libre movilidad de los capitales, de los bienes y de los servicios, pero no de los trabajadores. En ALCA regiría el esquema de “REDISTRIBUCION FACTORIAL SIN MOVILIDAD DE LA MANO DE OBRA”.

 

Los argumentos a favor del ALCA ORGANIZACIONAL, son considerados falaces por ciertos grupos políticos y sociales de América del Sur. De acuerdo a su lógica, el libre comercio no puede considerarse el desideratum de un proceso integrativo, puesto que se trataría de un objetivo funcional a los intereses de los mercados y no de las sociedades y pueblos de los Estados partícipes del proyecto.

 

Los mecanismos proteccionistas modernos y efectivos de tipo neo-hamiltoniano, ya no se aplican para resguardar mercados de exigua dimensión. Sólo son utilizados en sistemas de integración como la UE o eventualmente en el MERCOSUR o en países continentales demográficamente gravitantes como la República Popular China.

 

El proteccionismo neo-hamiltoniano aspira a asegurar condiciones que permitan elevar la productividad de sectores que protegidos temporariamente y modernizados adquieran una efectiva competitividad.

 

La abolición de barreras aduaneras eliminaría el interés del inversor estadounidense para radicarse en mercados como el MERCOSUR. Para vender sus mercancías en dicho mercado, las firmas de EUA no necesitarían efectuar inversiones en ellos, sino que pasarían a vender sus productos sin arancel de importación. Lo que atrae al inversor extranjero es la existencia de un gran mercado de consumo, aduanalmente protegido y en el que la inversión extranjera tenga un tratamiento favorable o no discriminatorio. MERCOSUR ofrece dichas condiciones, las cuales dejarían de existir si el ALCA prevalece sobre aquél.

 

2.2. ALCA ASOCIATIVO

 

Para avanzar en una visión alternativa de ALCA es condición sine qua non efectuar una lectura distinta a la del discurso hegemónico sobre el escenario mundial, sobre la relación con EUA y sobre las relaciones intrarregionales. En este sentido cabe cuestionar la visión “panglosiana”  del devenir mundial, de los significados y resultados de la globalización, que predomina en algunos ámbitos gubernamentales y empresariales de América Latina o de Sudamérica.

 

En oposición a las seguridades del pensamiento hegemónico, hay grupos o corrientes de opinión con anclaje territorial en todas las Américas, no sólo en la Latina, que opinan que el comercio debe ser un instrumento para el logro del bienestar de las poblaciones. A la consigna del comercio libre, le oponen la de un comercio justo y responsable.

 

Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) de Canadá y de EUA y también de América Latina han coincidido en una serie de aspectos que hacen a los principios, normas y objetivos de un ALCA basado en el equilibrio y la solidaridad.

 

Dicho ALCA[8] debería tener en cuenta, los siguientes aspectos :

 

principios generales: el comercio y las inversiones no deberían ser un fin en sí mismo, sino un instrumento para lograr un desarrollo justo y sustentable. La ciudadanía debe tener el derecho de participar en la formulación, implementación y evaluación de las políticas económicas y sociales hemisféricas. Los objetivos centrales de estas políticas deberían promover el desarrollo económico, el bienestar social y la reducción de la desigualdad en todos los niveles;

 

rol de los actores estatales y subestatales: los acuerdos hemisféricos no deberían socavar la capacidad de entidades estatales y subestatales de cubrir las necesidades económicas y sociales de la ciudadanía. El objetivo de las regulaciones económicas no debería ser el proteccionismo tradicional, sino asegurar que las actividades económicas del sector privado promuevan un desarrollo justo y sustentable. Asimismo, los acuerdos deberían permitir a los actores estatales y subestatales mantener corporaciones públicas y procurar políticas que respalden objetivos de desarrollo, mientras combaten la corrupción gubernamental. 

Los calendarios internos de apertura comercial y desgravación arancelaria deben ir acompañados de programas coordinados que aseguren que, en los tiempos pactados, las industrias nacionales devengan competitivas. Los programas deben incluir asesoría, capacitación, investigación y desarrollo de tecnología y créditos de largo plazo. Los programas sectoriales deben acompañarse de un plan nacional de desarrollo con el compromiso de actores estatales y subestatales de crear condiciones macro-económicas que favorezcan la competitividad. Garantizar la congruencia arancelaria entre cadenas productivas, evitando la desventaja para cualquier sector. Esto podría ocurrir si se eliminan los aranceles sobre un bien final, sin la reducción correspondiente de impuestos a la importación a los insumos intermedios. Mantener el derecho de imponer requisitos de desempeño, previamente acordados, claros y transparentes, en congruencia con programas de reducción de aranceles. [9]

 

inversiones: la normativa hemisférica debería estimular la inversión extranjera que engendre trabajos de alta calificación, producción sustentable y estabilidad económica, mientras permite a los gobiernos prevenirse de inversiones que no hacen contribuciones al desarrollo, como los flujos de capital especulativo. Grupos de ciudadanos y de todos los niveles gubernamentales deberían tener el derecho de demandar a los inversores que violen las reglas de inversión;

 

finanzas: Los acuerdos deberían establecer una tasa sobre las transacciones financieras que produciría “fondos para el desarrollo”, mientras los gobiernos podrían instituir tasas sobre las ganancias especulativas requiriendo que las inversiones de portafolio permanezcan en el país anfitrión por un periodo específico y proveyendo incentivos para las inversiones directas y productivas;

 

propiedad intelectual: los acuerdos deberían proteger los derechos y medios de vida de agricultores, campesinos y comunidades y evitar que los intereses de las corporaciones empresarias socaven esos derechos. Las normas deberían excluir las formas de patentabilidad de la vida, incluyendo especies animales, plantas , material y procesos biológicos y genéticos y la combinación de éstos. Las normas deberían asegurar que las leyes de copyright protejan a artistas, músicos y otros trabajadores de la cultura y no sólo a las industrias editoriales y de entretenimientos;

 

acceso a mercados: los productores y la sociedad en general deben acordar un proceso participativo y transparente para establecer plazos y mercancías sujetas a desgravación arancelaria. Eliminación de subsidios, de mecanismos para-arancelarios o recursos antidumping que impidan o dificulten el acceso a los mercados  o que  tiendan a distorsionar la libre concurrencia.

 

 

3. ALCA ENTRE LA INTEGRACIÓN ORGANIZACIONAL Y LA ASOCIATIVA

 

La integración hemisférica hegemonizada por EUA puede adoptar múltiples caminos. A pesar de que es imposible imaginar su probable devenir, aquí nos concentraremos en dos eventuales senderos que puede transitar cada uno de ellos expresado en este Informe a la manera de los tipos ideales weberianos [10].

 

El ALCA bajo hegemonía de EUA puede adoptar visiones, estrategias y objetivos diversos, según el modelo que se implemente a nivel hemisférico.

 

El ALCA ORGANIZACIONAL tiene condiciones que se relacionan con la posición mundial y hemisférica de EUA. En este tipo ideal la superpotencia ejerce el poder y la autoridad, como sociedad dirigente y hegemónica, sobre otras sociedades distintas que dependen de ella, aun contra la voluntad de dichas sociedades dependientes de la periferia y de cualquiera de sus miembros. El poder y la autoridad pueden ser aceptados y aún recibidos con agrado por cualquiera de las sociedades de la periferia, sin embargo aquéllos pueden aplicarse independientemente de dicha aceptación y aún en contra de la voluntad de cualquiera de las sociedades dependientes, por la élite del Estado hegemónico.

Si se considera que la UE puede convertirse en el eje alrededor del cual girarán no sólo sus ex colonias sino también algunos Estados de Europa Central y Oriental; que el proceso integrativo del hemisferio americano se desenvolverá de acuerdo a los intereses de los EUA; y que la integración de las economías asiáticas se plasmará bajo la influencia de Japón y los “mini-japones”, excepto los casos de la República Popular China y la India, nos encontramos ante un escenario parecido aunque distinto  de lo que es un Imperio de tipo colonial.

 

El Megaestado se configura de manera  diferente a un Imperio colonial, porque se construye priorizando la transnacionalización y el control económico-tecnológico y no la fuerza militar de la dominación.

 

En la antípoda de este modelo se halla el tipo ideal de la integración asociativa. En este modelo es esencial el hecho de que varias sociedades distintas, con independencia de sus respectivas fuerzas relativas y de su nivel de desarrollo, mantengan de manera institucional y perdurable y por decisión propia, una organización supranacional o supraestatal basada en principios de relativa igualdad y de equilibrio, en lo que respecta al régimen de participación de cada sociedad y de sus respectivos miembros en dicha organización y dotada de suficiente poder y autoridad para su autogobierno, o para el régimen y administración de algunos intereses comunes, importantes para las sociedades en cuestión y sus miembros respectivos.

 

Los dos términos de esta alternativa admiten variedades empíricas, de modo que la distinción entre ellos, si bien conserva una diferenciación esencial entre la base desigualitaria y la igualitaria, puede resultar reducida en la práctica. Esto se debe al hecho de que una forma esclarecida de gobierno y de gestión de un Estado o republica imperial a nivel hemisférico, puede quitar importancia práctica a los privilegios de la sociedad dirigente y sus miembros, respecto de las sociedades dependientes y sus miembros, al conceder de facto condiciones igualitarias y participativas para todos o casi todos.

 

Una integración asociativa, hemisférica y comunitaria, podría administrarse y dirigirse de modo que la sociedad más fuerte y -todos o casi todos- los miembros de la periferia resultasen beneficiados.

 

Sin embargo, dichos modelos no tienen teleologías irrevocables. Por ejemplo, el Imperio Romano, a pesar de la conservación del imperium del pueblo romano sobre las sociedades y autoridades locales de la periferia sometida, fue gobernado y gestionado en forma esclarecida bajo Augusto o bajo los Antoninos.

 

El régimen imperial proporcionó condiciones relativamente justas e igualitarias para todas las personas libres del Imperio, en especial para los sectores sociales altos.

 

Por otra parte, ALALC-ALADI, se organizó bajo una concepción tipo integración organizacional ( tres países grandes, cuatro intermedios y cuatro pequeños), estipulando un régimen favorable a la tríada Brasil-México-Argentina y en desmedro de las demás economías de los países miembros. Por eso surge el Pacto Andino, una integración asociacional que pretende equipararse a los tres grandes. El PACTO ANDINO o Acuerdo Subregional de Cartagena de Indias, que integraron Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, se configuró con el objeto de morigerar los beneficios de la “tríada” y generalizar las ventajas del tratado de Montevideo a todos los estados miembros del mismo, o por lo menos a los andinos. ALALC-ALADI tendría, desde la vigencia del PACTO ANDINO, la configuración de un cuadrilátero.

 

MERCOSUR no tiene la configuración de una integración asociativa, a pesar de la relativa homogeneidad de sus integrantes. El diseño institucional del Tratado de Asunción, estipula ventajas a favor de los asociados grandes (Argentina y Brasil), en detrimento de los asociados de menor desarrollo económico relativo.

 

Con visiones, estrategias y objetivos más o menos esclarecidos, la élite empresarial y gubernamental y otros importantes sectores de la sociedad de EUA tendrán que seguir uno de los dos senderos de la alternativa integración organizacional-asociativa, o un modelo mixto. No asumir la opción y actuar de manera inercial implica seguir el derrotero de un ALCA tipo integración organizacional, que es la propuesta vigente. Para los Estados de la periferia latinoamericana que asumen conductas pasivas o negligentes, este proyecto les significará una alternativa de profundización de la desigualdad, de la precarización laboral y de la exclusión. En cambio, para los actores tipo Brasil, movimientos sociales o redes de ONGs hemisféricas, aún y principalmente de EUA y de Canadá, que asumen conductas eficaces como la defensa de un ALCA tipo integración asociativa, la vigencia de éste último  modelo podría significar la instauración de un Commonwealth socialmente cohesionado.[11],

 

3.1. OBJETIVOS

 

La integración organizacional persigue objetivos de tipo económico-comercial y a veces relacionados con la “seguridad” de la potencia rectora. La libre movilidad de los capitales, de determinados bienes y de servicios, respaldado por un régimen de origen prohibitivo de la competencia comercial de mercados extra-zona como la UE, Japón, etc.

 

El status del inversor extranjero adquiere un rol predominante que subordina a los Estados, empresas, sociedades y pueblos de la periferia. El Estado soberano es reemplazado por el inversor soberano, dado que éste -dentro del territorio del Estado periférico- disfruta de privilegios tales como la “ausencia” de “requisitos de desempeño”, la “igualdad de trato”, “la inviolabilidad de su seguridad jurídica” que está por encima de la “seguridad jurídica del pueblo soberano”, la prórroga de la jurisdicción a favor de tribunales o árbitros domiciliados en el exterior, etc. La calificación del riesgo país es la nueva forma de excomunión a que se someten los Estados de la periferia que son vistos como segmentos de mercados de consumidores o como reserva de recursos naturales o de mano de obra barata y precarizada. No existe poder que concurra o esté por encima del que se atribuye al inversor extranjero[12].

 

En el modelo de integración asociativa, una alianza hemisférica debe contemplar aspectos económicos, sociales, democráticos, educativos, ambientales, de seguridad, etc. El libre comercio no es la causa última de la vida de los pueblos. El comercio debe ser justo y transparente y estar al servicio de las sociedades y pueblos de las Américas.

 

3.2. VISION ORGANIZACIONAL DE EUA

 

Esta visión considera que existen dos América Latina. Una subordinada y fácil de cooptar por EUA, localizada al norte del istmo de Panamá y otra más distante que es disputada por la UE y en menor medida por actores de Asia-Pacífico.

 

La subregión México, América Central y Caribe se encuentra más integrada a la economía y a las decisiones políticas del hegemón. Dicha subregión analíticamente puede dividirse en México septentrional, estrechamente asociado al mercado estadounidense y América Central y el Caribe que, a través del CARICOM o en forma individual, están predispuestos a convertirse en “las nuevas provincias del NAFTA”.[13]

 

En América Central se acentúa la incorporación de los países al área de influencia de la economía de EUA. La dolarización de El Salvador (que continua los pasos del la precursora Panamá) y la normativa guatemalteca de libre negociación del dólar son ejemplos de la citada tendencia.[14] Las élites empresariales y gubernamentales de los Estados de esta subregión comparten la visión libremercadista y sus países tienen normativas administrativas, ambientales y laborales funcionales a la filosofía estadounidense que impregna el ALCA ORGANIZACIONAL.

 

América del Sur se puede dividir en la subregión andina y en la cono-sudamericana.

 

La primera de ellas, está atravesada por los problemas de narcotráfico, crimen organizado, fuerzas paramilitares, guerrilla y movimientos sociales que actúan a nivel extraparlamentario. Los Estados componentes de la subregión semejan el modelo del Estado premoderno que incumple el principio de monopolizar el uso de la fuerza y resultan más o menos caóticos. No tienen condiciones ni capacidad para generar orden en su propio territorio, porque carecen de imperium. No todos reúnen todas las características. Colombia es el caso extremo, en el que EUA procura generar pautas de orden a través de un Plan de intervención militar en marcha. Los casos de Bolivia, Perú y Ecuador, aunque menos graves, manifiestan una creciente crisis de gobernabilidad.[15]

 

El presidente venezolano se proyecta como un figura política de cierta gravitación. Mantiene su aproximación a la Cuba de Fidel Castro (único país excluido del ALCA), a las posturas de la élite brasileña proclive a negociar el ALCA desde MERCOSUR y a un protagonismo en la ORGANIZACION DE PAISES EXPORTADORES DE PETROLEO (OPEP).[16]

En la subregión Cono Sur Brasil -y en menor medida Argentina- ratificaron la intención de negociar a partir del colectivo MERCOSUR su incorporación al ALCA. Brasil fue el principal interlocutor y contradictor de EUA en la Cumbre de Québec. Argentina, mantiene una tesitura vacilante y carente de proyecto. Existen sectores dirigentes a nivel empresarial y económico que entienden que Argentina debería colaborar con EUA en el Plan Colombia y en el área Andina, así como negociar bilateralmente un TLC. Chile ha ratificado su decisión de avanzar hacia una negociación bilateral con EUA, al margen del MERCOSUR. El presidente Lagos ratifica que la decisión de establecer relaciones óptimas con EUA es una política de Estado que inauguró el presidente de facto Pinochet y que continuó la Concertación bajo hegemonía democristiana o bajo tutela (actualmente) socialista.

 

Uruguay, a través del presidente Batlle, ha expresado su intención de negociar bilateralmente con EUA. Paraguay, ha mantenido una actitud expectante. Sin embargo, los presidentes de los países miembros de MERCOSUR asumieron un compromiso escrito de negociar como colectivo internacional su entrada al ALCA.

La inestabilidad económica argentina continúa  siendo un punto de preocupación para la subregión, porque se refleja en el ámbito de la negociación diplomática.

 

3.3. ESTRATEGIAS POSIBLES

 

El propósito de EUA es negociar acuerdos bilaterales de libre comercio con cada Estado miembro del ALCA y no con colectivos tipo MERCOSUR o CAN. Subsidiariamente se propone negociar un acuerdo de libre comercio hemisférico imponiendo la agenda de trabajo, tal como viene aconteciendo en las distintas Cumbres de las Américas.

 

Para arribar al ALCA pueden formularse diversas vías de acceso a la meta. La primera es el “hub and spoke model” (modelo de eje y rayo”), en el que EUA llega a configurar el Area de Libre Comercio, a través de múltiples acuerdos de tipo radial convergente que celebra con cada uno de los Estados participantes.

 

El segundo consiste en una negociación en la que participen todos los Estados interesados en el ALCA pero, en la que EUA se asegura el control de la misma, a través de reuniones hemisféricas con imposición de temas de la agenda, priorizando aquellos que estima funcionales a su interés nacional y devaluando o marginando los que no lo son.

 

Un tercer modelo es el de la negociación plurilateral que propicia Brasil y que no consiste en un único sendero de entrada al ALCA. Existen diversa maneras y tiempos de acceso. Aquí las negociaciones con EUA o con NAFTA se llevan a cabo desde colectivos intergubernamentales como MERCOSUR o CAN o desde un AREA DE LIBRE COMERCIO SUDAMERICANA con plataforma en MERCOSUR o BRASIL o en el eje Brasilia, Caracas y Buenos Aires (?). Este último modelo se basa en la negociación plurilateral convergente.

 

Todos los miembros tienen igual acceso a sus mercados respectivos, todos negocian juntos y todos tienen libertad para unirse en causa común con otros países en las negociaciones comerciales y de otro tipo. El regionalismo plurilateral se relaciona con los acuerdos entre grupos regionales en los que cada miembro posee los mismos derechos y obligaciones que los demás. Este modelo tiende a construir un proceso de integración hemisférica basado en la convergencia de diversos procesos integrativos que permitan a cada uno de ellos proteger y fomentar a sectores específicos que hacen a sus respectivos intereses.

 

La negociación plurilateral morigera el avance de la integración organizacional, tipo división internacional del trabajo, a través de núcleos integrativos como MERCOSUR, CAN o eventualmente MERCOSUR y ASOCIADOS.

 

La configuración de colectivos tipo MERCOSUR como modelos Estado red atenuaría o pondría límites a las consecuencias que un ALCA ORGANIZACIONAL creado como un MEGAESTADO imperial con eje en América del Norte y administrando las provincias centroamericanas, caribeñas y sudamericanas.

El ALCA ORGANIZACIONAL, la dolarización, el plan Colombia y la Iniciativa Andina son algunos de los componentes de dicha estrategia.

 

3.4. ESTRATEGIA ARGENTINA

 

Un primer punto que la dirigencia argentina debe tener en claro es desde donde y junto a quién negocia. Toda negociación debe realizarse desde el MERCOSUR y junto a BRASIL. Si es posible, dicha fuerza propia negociadora deberá incluir a Paraguay, Uruguay y Venezuela. Una aspiración máxima es que toda América del Sur o la mayoría de los países sudamericanos, formen un único bloque negociador. MERCOSUR más VENEZUELA explican más del 60% del PBI latinoamericano [17].

 

En cuanto a la agenda, segunda cuestión, Argentina y el MERCOSUR deberían plantearse la inclusión de “temas viejos” como la transferencia de tecnología de punta, la vigencia de los requisitos de desempeño, la eliminación de los subsidios agrícolas y de medidas antidumping, así como las falaces disposiciones para-arancelarias que son utilizadas para proteger el interés de determinadas corporaciones o grupos económicos. [18]

 

En este contexto, el Gobierno Nacional debería confeccionar un catálogo de actividades económicas provinciales/regionales, susceptibles de fomento o protección. Las actividades se seleccionarán por su viabilidad e impacto económico social a nivel provincial/regional. Dicho inventario debería involucrar además de los actores económicos privados concernidos, tanto en la discusión como en la decisión, a actores subestatales y estatales.

 

Cada Provincia o región escogería dos actividades protegibles o fomentables que se incluirían en la agenda cuando se negocie con BRASIL y demás asociados dentro de MERCOSUR y también en la agenda de este colectivo cuando se negocie con EUA el ALCA. Este procedimiento se replicaría mutantis mutandis para negociar con la UE y con el agrupamiento ASEAN+3 (JAPON, COREA DEL SUR y REPUBLICA POPULAR CHINA).

 

El tercer punto, es asumir una vocación económico-comercial planetaria que relacione a nuestro país, a partir de la plataforma MERCOSUR, con los tres agrupamientos geoeconómicos liderados por los actores polares o Tríada.

Para ello MERCOSUR debe superar las disputas intramercado y configurar una alianza estratégica, con pocos pero esclarecidos objetivos.

 

Cuarto, Argentina no debe renunciar a la construcción de un Estado red dentro del ámbito de MERCOSUR. El Estado red es un Estado hecho de Estados-Nación, de regiones, de provincias, de departamentos, de municipalidades, de naciones sin Estado, de colegiados intergubernamentales y de instituciones de carácter supraestatal. Todas estas instituciones y colectivos están, en la experiencia de la UE, caso paradigmático de este modelo, articuladas en redes de asociaciones de regiones europeas o comités de regiones y municipios. La política real, la intervención desde la Administración pública sobre los procesos económicos, sociales y culturales que forman la trama de la vida, se desarrolla en esta red o redes de Estados y trozos de Estados y entidades subestatales cuya capacidad de relación se instrumenta cada vez más sobre la base de tecnologías de información.[19]

 

BIBLIOGRAFIA GENERAL

 

1)       Alianza Social Continental http://www.asc-hsa.org

 

2)       Cumbre de los Pueblos http://www.cumbredelospueblos.org

 

3)       Alliance for Responsible Trade http://www.igc.org/

 

4)       Financial Times “Western hemisphere leaders agree to free trade deal” 23/04/01 http://news.ft.com/

 

5)       Consultora Nueva Mayoría http://www.nuevamayoria.com/análisis/

 

6)       CNN en español “Los líderes de América se comprometen a crear un bloque de libre comercio” 22/04/01 http://www.cnnenespanol.com/

 

7)       Helio Jaguaribe “MERCOSUR y las alternativas de ordenamiento mundial”. Revista Capítulos SELA, edición N° 53, enero-julio 1998, Caracas, Venezuela.

 

8)       Helio Jaguaribe “La América Latina como proyecto”. Revista Asociación de Ciencia Política y Relaciones Internacionales del Uruguay, Año VII, N° 49, abril-diciembre 1990, Montevideo, República Oriental del Uruguay.

 

9)       Helio Jaguaribe “Crisis y Alternativas de América Latina: reforma o revolución”. Vol. 3. Editorial Paidós S. A. Bs. As. Argentina, 1ª. Edición 1972.

 

10)    Jaime Estay “El ALCA, la integración latinoamericana y los retos para una inserción internacional alternativa”. Revista Realidad Económica del IADE, N° 178, febrero-marzo 2001, Buenos Aires, República Argentina.

 

11)    Le Monde Diplomatique edición Cono Sur. Nos. Octubre-diciembre 2000, enero-marzo 2001.

 

12)    Luis Dallanegra “Tendencias del Orden Mundial: Régimen Internacional” Impreso en Buenos Aires, Argentina, 2001.

 

13)    Luis Dallanegra “Integración Latinoamericana: Lo que los Latinoamericanos no Hacen”. También, “Integración Solución, Integración Problema”. http://www.mundolatino.org./i/política/

 

14)    Samir Amin “El hegemonismo de Estados Unidos y el desvanecimiento del proyecto europeo” . Ediciones El Viejo Topo. Impreso en España 2001.

 

15)    Alieto Guadagni “ Libre Comercio en el hemisferio occidental” . Discurso pronunciado ante el World Economic Forum de Davos el 30 de enero de 1993. Revista del Centro de Economía Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina. Año 3, 2ª. Quincena de marzo 1993, N° 40.



[1] Entiende que las entidades estatales y subestatales sólo se deberían ocupar del bienestar de la población, de su educación, de su salud, de su calidad de vida. Sin embargo, es poco probable que los actores estatales y subestatales puedan ocuparse de ello, si no regulan el funcionamiento de los mercados.

 

[2] Según Celso Lafer, jefe de Itamaraty, alrededor del 60% de las exportaciones brasileñas enfrenta barreras no arancelarias, como las cuotas antidumping al acero; las cuotas compensatorias sobre el jugo de naranja; las medidas fitosanitarias sobre exportaciones de carnes, etc.

 

[3] La Legislatura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sancionó por unanimidad la ley de Compre Nacional que estipulaba preferencias a favor de las firmas Pymes domiciliadas en territorio argentino. Las compras del Gobierno porteño implican una cifra de alrededor de U$S 600 millones. La queja del embajador de EUA, James Walsh, llevó al Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra a vetar artículos considerados lesivos para firmas extranjeras. El articulado de la Ley ha sido reformulado. Las firmas extranjeras radicadas en territorio argentino, que paguen tributos y generen puestos de trabajo en el mismo, podrán acogerse a sus ventajas. Asimismo, las firmas extranjeras no domiciliadas en el país que se asocien con empresas locales podrán proveer bienes y servicios al Gobierno porteño. El presidente del bloque de legisladores de la Alianza y coautor de la norma señaló: “protegemos a empresas nacionales, con preferencias similares a las que tienen otros países para las compras gubernamentales, como lo hacen los países desarrollados”. Cfr. “Ciudad de Buenos Aires. Modifican el compre nacional porteño”. CLARÍN 23/05/2001, página 20.

 

[4] El caso sudafricano es alentador. La industria farmacéutica, bajo presión internacional, retiró su demanda judicial contra el gobierno de Sudáfrica, aceptando las condiciones de éste último. Las corporaciones que fabrican drogas para combatir el sida se opusieron a una normativa sudafricana que facilitaba la apropiación de patentes medicinales. De este modo, los genéricos o fármacos sucedáneos baratos podían fabricarse en Sudáfrica o importarse, sin el permiso de quienes detentan los derechos de propiedad intelectual.

 

[5] La dirigencia del PRI mexicano se opuso a la privatización de la petrolera estatal PEMEX.

 

[6] Los Requisitos de Desempeño que el gobierno de EUA impuso en el TLCAN y en el Tratado de Protección y Promoción de Inversiones Argentina-EUA, referidos a que “Ninguna de las Partes podrá imponer ni hacer cumplir cualquiera de los siguientes requisitos o hacer cumplir ningún compromiso o iniciativa, en relación con el establecimiento, adquisición, expansión, administración, conducción u operación de una inversión de un inversionista de una Parte o de un país no Parte en su territorio para:...inciso f) transferir a una persona en su territorio tecnología, un proceso productivo u otro conocimiento reservado...(Cfr. Artículo 1106 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte), tienden a reproducir relaciones asimétricas que podrían agravar los desequilibrios existentes a nivel hemisférico.

 

[7] Calcagno A. E. Y Eric ”QUIERES SER ALCA?” Le Monde Diplomatique/ el Dipló. Abril 2001, págs. 10/11.

 

[8]  El  ALCA ASOCIATIVO,  debería configurarse entre grupos subregionales, como MERCOSUR y CAN, dentro del gran grupo ALCA. De este modo, los estados menores podrían asociarse a los estados medianos para lograr un mayor poder de negociación vis a vis EUA. Esta postura es reivindicada por la élite hegemónica de Brasil y por la élite que  actualmente  gobierna en  Venezuela.

 

[9] Las medidas no arancelarias se caracterizan con normas relativas a la calidad, procesos, cumplimiento de especificaciones fitosanitarias, certificados de origen, productos orgánicos, protección y cuidado del ambiente, estandares laborales, pago de salarios mínimos, prohibición de trabajo infantil y forzoso. Estas normas legítimas y justificadas han sido utilizadas como traba al libre flujo comercial procedente de los países de menor desarrollo económico relativo. Han sido impuestas en forma unilateral y a veces representan la voluntad de empresas y de sus lobbystas para que los gobiernos impongan sanciones proteccionistas sobre mercancías de otros países. Hay que eliminar la discrecionalidad y arbitrariedad de las restricciones para-arancelarias, para garantizar que representen intereses legítimos y no protecciones encubiertas a empresas específicas.

 

[10] Conceptualización o constructo mental que se compone de una configuración de los elementos característicos de determinada clase de fenómenos, que se usa en el análisis social. Los elementos abstraídos proceden de la observación de diversos ejemplos concretos del fenómeno que se estudia, pero el constructo resultante no se corresponde exactamente con ninguna observación empírica singular. Es un recurso heurístico, una estrategia que se usa para describir, comparar y comprobar hipótesis relativas a la realidad económica. No se los debe considerar como imágenes perfectas, sino como modelos provisionales. Cfr. Theodorson George y Theodorson Achilles. “Diccionario de Sociología”. Editorial PAIDOS, Buenos Aires. 1ª. Edición en castellano 1978.

 

[11] Compuesto por NAFTA, pero también por MERCOSUR, CAN, CARICOM y MERCADO COMUN CENTROAMERICANO (MERCOCA), sus concepciones, estrategias y objetivos se confunden en un escenario, si bien hegemonizado por EUA, no por ello menos vinculado con un ALCA NEOALEJANDRINO, dotado de una organización hemisférica relativamente equilibrada e igualitaria de sociedades y/o pueblos de distintos niveles de poder y de desarrollo.

 

[12] Cfr. Capítulo XI Tratado del NAFTA y proyecto de ACUERDO MULTILATERAL DE INVERSIONES (AMI), éste último en el marco de la OCDE.

 

[13] Existe cierta élite brurocrática-empresarial mexicana proclive a profundizar la integración con la economia estadounidense, controlando los efectos negativos que conlleva una política de libertad de mercados implícita en el modelo Imperial. El presidente Fox y Jorge Castañeda proponen abrir la frontera México-EUA y transformar el NAFTA en una unidad política provista de dispositivos institucionales, similares a los fondos estructurales de la UE. Este proyecto se aproxima al tipo ideal de integración Asociativa, aunque limitado a la geografía mexicana.

 

[14] Así como los consejos del economista del MIT  Dornbush para que México dolarice su sistema monetario.

 

[15] El gobierno ecuatoriano dolarizó la economía del país y en Perú el candidato a presidente del partido Perú Posible, Alejandro Toledo, ha expresado su intención de seguir ese sendero.

 

[16] Esta organización es el paradigma de la integración asociativa.

 

[17] El PBI de Brasil equivale por un lado, al de la República Popular China o por otro lado al de Rusia e India sumados. Brasil tiene el segundo mercado en importancia en el hemisferio americano, en términos de PBI. El PBI de MERCOSUR equivale al de la República de Italia y el de América del Sur al de Francia. Francia duplica en PBI a España y representa el 50% del PBI de Alemania reunificada, la primera economía de la UE y la tercera del planeta en términos productivos.

 

[18] El gobierno de EUA penalizó a la miel argentina con un arancel de importación de entre un 40 y 60%. Argentina es el primer exportador mundial de miel y sus ventas anuales alcanzan los U$S 100 millones. EUA adquiere el 50% de dichas exportaciones y es el principal cliente. Esta medida amenaza los 50.000 puestos de trabajo que genera el sector. CLARÍN. 23/05/2001, página 20.

 

[19] No estamos ante el fin del Estado, ni siquiera del Estado nación, sino ante el surgimiento de una forma distinta y más flexible de Estado que engloba a los anteriores, agiliza a sus componentes y los hace operativos en el nuevo mundo, con la condición de que renuncien al orden y mando. Cfr. Castells, Manuel “La era de la Información: Economia, Sociedad y Cultura. Fin del Milenio, Volumen III. México DF, Editorial Siglo XXI, 1997. Traducción de Carmen Martinez Gimeno. original en inglés año 1997.