REPORTAJE REALIZADO AL EMBAJADOR DE LA REPUBLICA FEDERATIVA DE BRASIL, DON MARCOS CASTRIOTO DE AZAMBUJA, POR ALBERTO J. SOSA.

 

 Este reportaje fue publicado por la Revista del Consejo Federal de Inversiones Escenarios de la Integración en su n° 3 de julio de 1993

 

 

 

LOS PAÍSES DEL CONO SUR VIVIMOS HOY NUESTRA MAYOR OPORTUNIDAD HISTÓRICA...

 

            Así se expresa el Embajador de Brasil acreditado ante nuestro país, Don Marcos Castrioto de Azambuja. Hombre de derecho, el diplomático brasileño ha desarrollado una brillante carrera en la Cancillería de su país, de la que fue Secretario General de Política Exterior en el período 1990/92. Su presencia en la Argentina es particularmente auspiciosa para el futuro de la política integracionista, tal como surge de las respuestas brindadas al reportaje que le efectuó Alberto J. Sosa, especialista en relaciones internacionales y funcionario del Consejo Federal de Inversiones.

 

         Dr.Sosa: Sr. Embajador,¿Cree Ud. que los países de Sudamérica y los del proyecto MERCOSUR en particular, están bien posicionados para atraer inversiones, fortalecer sus democracias y forjar una alianza de competitividad, en el mundo de nuestros días? ¿Por qué si o por qué no?.

            Embajador Azambuja: Creo que sí y cada vez más. Con el fin de la Guerra Fría, surgió la ilusión de que habría una era de seguridad y prosperidad mundial. Esta ilusión no se hizo realidad, importantes rivalidades históricas reaparecieron y mantienen violentos conflictos regionales. El mundo enfrenta muchas dificultades para reordenarse y una fuerte tendencia a la fragmentación. No obstante, América Latina parece escapar a este escenario. Aquí, muy especialmente en los países del Cono Sur, partimos de una tradición de coexistencia pacífica-en que supimos administrar con eficiencia nuestras diferencias- hacia la construcción de una promisoria alianza estratégica, en la cual el MERCOSUR es apenas un desdoblamiento. En este contexto, si logramos asegurar estabilidad a nuestras economías, como estamos consolidando la paz y la democracia en la subregión, tendremos un escenario de los más favorable en el mundo de hoy para atraer inversiones y fortalecer nuestra inserción competitiva en la economía internacional. Una convivencia impecable es nuestra mayor ventaja comparativa.

            Dr.Sosa: ¿ Cuáles son las prioridades de la política exterior brasileña, según temáticas y según regiones geográficas?

            Embajador Azambuja: El Brasil por su dimensión y complejidad, es un país que tiene intereses globales, no adhiriendo a proyectos excluyentes, a pesar de tener una escala de prioridades, llevada a la práctica por medio de operaciones diplomáticas, de corto y mediano plazo. Alguna de éstas son, por factores geográficos, históricos y culturales, más permanentes, como América Latina-con su núcleo en el Cono Sur-, Estados Unidos y Europa. Otras pueden ganar un sentido estratégico, es el caso de Japón- en función del papel que tiende a desempeñar en el sistema internacional, basado en su hoy indiscutible poderío económico. El Brasil también reconoce la existencia de relevantes “nichos de oportunidad” en el complejo mundo del Cercano Oriente Asia y Oceanía, y la existencia de un importante trabajo a ser realizado en el continente africano, a la luz de nuevos datos como la paz de Angola, la independencia de Namibia y las medidas liberalizantes que ciertamente llevarán al desmantelamiento del Apartheid y al retorno pleno de Sudáfrica a la convivencia internacional. Sin embargo, para el Brasil, se trata de construir y desarrollar asociaciones operativas armónicas en su conjunto que son el resultado de una visión estratégica.

            Al reflexionar sobre lo que debe ser una pauta de política externa brasileña, pueden ser identificadas las siguientes prioridades:

- defensa del trato multilateral, en sus foros apropiados, de los grandes temas internacionales políticos y económicos, así como democratización y mayor transparencia en el proceso internacional de decisiones.

- refuerzo del sistema multilateral de comercio, que podrá obtenerse por una conclusión satisfactoria de la Ronda Uruguay, para cuyo éxito ya fueron dedicados tantos años de esfuerzos negociadores.

- consolidación de nuestro proceso de integración regional, que nos abre nuevas perspectivas y oportunidades de mejor inserción económica en el mundo de hoy y que deberá reforzar la base política con que podremos contar para nuestros puntos de vista en el escenario internacional.

            Dr.Sosa: ¿ Qué lugar ocupa Sudamérica y el proyecto MERCOSUR en aquellas prioridades de la política exterior?

            Embajador Azambuja: América Latina ocupa un lugar prioritario en nuestra política externa. Nuestras circunstancias geográficas y culturales aproximan a los países latinoamericanos para buscar una combinación con los grandes polos económicos. Estos dos movimientos -el de aproximación entre nosotros mismos y el de inserción en el mundo- no son excluyentes, por el contrario, se complementan, siendo la concertación política y la integración económica requisitos para una proyección más nítida de América Latina en el mundo.

            La integración regional figura, de esta forma, como prominente entre los objetivos de la política externa brasileña, precepto que se encuentra consignado, inclusive, en nuestra Constitución. En este contexto, el MERCOSUR es nuestra primera y principal plataforma, no para formar un bloque cerrado en si mismo, sino para viabilizar la inserción competitiva de la región en la economía mundial.

            Dr.Sosa: ¿Cuáles son las razones que llevaron a la República Federativa del Brasil a involucrarse en el proyecto MERCOSUR?.¿ Cuál es la situación actual al respecto y cuáles las expectativas?.

            Embajador Azambuja: El Brasil tiene la firme convicción de que la cooperación política y la integración económica del Cono Sur forma parte de los intereses estratégicos permanentes de los cuatro países asociados por el MERCOSUR. Este espíritu explica el éxito ya alcanzado de hacer del MERCOSUR, en tan corto tiempo, una realidad irreversible, con instituciones y dinámicas ya establecidas. Nuestra expectativa es llegar al fin de 1994 con el cumplimiento pleno de las metas ya definidas para el campo arancelario-comercial y con progresos importantes de coordinación de políticas comercial, industrial y de transportes.

            Dr.Sosa: ¿Cuáles son los temas que Ud. entiende podrían fortalecer aún más la cooperación e integración entre Argentina y Brasil y el resto de los países del MERCOSUR?.

            Embajador Azambuja: El Tratado de Asunción y el Cronograma de Las Leñas definen las metas y plazos para la integración económico-comercial que, a pesar de sus dificultades naturales, se está concretando con eficiencia por los países asociados.Entiendo que los próximos pasos deberían ser en el sentido de la complementación energética (gasoducto Brasil-Argentina), de la integración física (Hidrovía Paraguay-Paraná y Eje Vial Sao Paulo-Buenos Aires) y de la cooperación regional-fronteriza (Aduana integrada, nuevos puentes, cooperación técnica, etc.). En este contexto, creo que las Provincias del Nordeste Argentino y los Estados de la Región Sur del Brasil deberán tener papeles protagónicos, pues serán los más directamente beneficiados y podrán compensar ampliamente eventuales pérdidas resultantes de la integración subregional

            Dr.Sosa:  ¿Cree Ud. que la integración hemisférica es un hecho posible? En caso de respuesta afirmativa. ¿Cuál debe ser la estrategia de países como Brasil? ADHERIR a dicho proceso de integración hemisférica, a título individual o como proyecto MERCOSUR? o negociar con EUA, en el marco del “4+1”.

            Embajador Azambuja:  La integración hemisférica podrá ser un hecho posible, pero todavía estamos muy lejos de alcanzarla. Sin la conjugación de las economías del Cono Sur, nuestros países corren el riesgo de una inserción individual, asimétrica y traumática en esquemas de integración hoy apenas esbozados. El MERCOSUR, sin embargo, ya es una realidad y de acuerdo con una opción de apertura al exterior, ya inició contactos con los EUA-por medio del Acuerdo 4+1-, con la CE -por medio de un Acuerdo de Cooperación- y también contactos con el Japón.

            Dr.Sosa: ¿ Cómo vislumbra Ud. el MERCOSUR el 1º de enero de 1995? ¿ Como una Zona de Libre Comercio ?¿ Como Unión Aduanera? ¿ Con o sin coordinación de políticas macroeconómicas?.

            Embajador Azambuja: Creo que llegaremos al 1º de enero de 1995 con una Zona de Libre Comercio, probablemente con la definición del arancel externo común ya bastante avanzado e importantes progresos computados en el sentido de la coordinación de políticas macroeconómicas. Para ello, será importante que aseguremos la estabilidad de nuestras economías. Cumplir estas metas en el plazo fijado por el Tratado de Asunción, en un momento de recesión mundial y con severos ajustes en nuestras economías, es una tarea extraordinariamente exitosa que, estoy seguro, se deberá al decidido ánimo de comprensión, cooperación e integración que hoy sostienen las relaciones entre los cuatro países asociados por el MERCOSUR.

            Dr. Sosa: ¿ Cómo visualiza Ud. la evolución del actual desequilibrio comercial entre Argentina y Brasil, en este y en el próximo año?

            Embajador Azambuja: Somos países vecinos que se hicieron socios y desarrollaron una gran sensibilidad recíproca y la capacidad de interactuar con la velocidad y en la dimensión adecuadas para superar las dificultades del emprendimiento MERCOSUR. El Brasil, por ejemplo, socio comercial con el cual la Argentina acumuló en 1992 su segundo mayor déficit comercial, se empeñó, para corregir el desequilibrio, en aumentar sus compras de petróleo y de harina de trigo y prorrogar el plazo para que la Argentina exporte bajo el amparo del programa de exención aduanera, sus cuotas de automóviles no aprovechadas el pasado año. Cabe resaltar, sin embargo, que el problema de la magnitud del desequilibrio comercial, tan señalado en 1992, no deberá repetirse en 1993. La economía brasileña, al retomar el crecimiento que se viene observando en éste primer semestre, tiende a favorecer la expansión y el mayor equilibrio del intercambio con la Argentina.

            Dr. Sosa: ¿Cree Ud. que el tema MERCOSUR esta suficientemente divulgado en todos los estados del Brasil? ¿ Qué estados de la República Federativa del Brasil tienen más interés en el Mercosur  y cuáles menos ?

            Embajador Azambuja: El MERCOSUR es, sin duda, más conocido en la región sur del Brasil y en los grandes centros urbanos como Sao Paulo y Río de Janeiro. El creciente flujo de turismo entre los países integrantes del MERCOSUR y el proceso asociativo de empresas de los cuatro países han favorecido un mayor conocimiento de la iniciativa en otras regiones brasileñas. Recientemente, se han realizado congresos y seminarios sobre el MERCOSUR en varios estados del Brasil, que hicieron patente un mayor interés por la integración del Cono Sur. Creo también que la inevitable incorporación de la temática ecológica al proceso integracionista, contribuirá para entrelazar más regiones próximas, como el Chaco y el Pantanal y para enriquecer el conocimiento recíproco, por ejemplo, entre las distantes Amazonia y Patagonia.

            Dr. Sosa: ¿Cuál es la actitud de los diferentes actores sociales respecto del MERCOSUR, en su país ?

            Embajador Azambuja: Los procesos de integración de América Latina- específicamente la integración bilateral Brasil-Argentina, desde 1986, y la construcción del MERCOSUR, desde 1990- sólo podrán avanzar si fueren sostenidos por un sólido enlace de intereses y si contaren con el apoyo democrático de las sociedades involucradas. A pesar de que algunos sectores expresan sus preocupaciones con estos procesos, algunas veces resultantes de sus ineficiencias, ya insostenibles en la economía actual, veo que la integración regional es una de las políticas que hoy gozan del más amplio consenso social en nuestros países.

            Dr. Sosa: ¿Cree Ud. que los países del Mercosur deberán abordar la temática de la regionalidad y de la cooperación e integración fronterizas, en particular? ¿Que políticas deberán instrumentarse al respecto?

            Embajador Azambuja: El proyecto del MERCOSUR, de 1990, tiene sus raíces en el Programa de Integración y Cooperación Económica Brasil-Argentina, de 1986. Uno de los 24 Protocolos de ese Programa bilateral esta dedicado a la integración regional fronteriza y considera a los estados del sur del Brasil y a las provincias del nordeste de la Argentina actores indispensables para la buena implementación del mismo.Por otra parte, el proyecto de la Hidrovía Paraguay-Paraná incorpora también, de cierta forma, los actores regionales y fronterizos a la integración. Al mismo tiempo, el Brasil viene procurando dinamizar con los países limítrofes del Cono Sur los Comités de Frontera, mecanismos destinados a solucionar, en primera instancia, problemas específicos de frontera y a proponer esquemas más amplios de cooperación fronteriza. Vemos hoy, con gran satisfacción, que el contexto político-diplomático del Cono Sur en que se desarrolla el MERCOSUR, se desdobla, igualmente, en iniciativas de otra naturaleza- inclusive regionales y fronterizas, que, aunque institucionalmente independientes del Tratado de Asunción, contribuirán para la meta más ambiciosa de una sólida, profícua y permanente alianza estratégica entre los países de la subregión.

            Dr.Sosa: ¿ Cuál es el estado de la relación entre Brasil y el resto de los países de América del Sur?

            Embajador Azambuja: No se hace política externa sólo con los impulsos del interés, que definen las interacciones económicas, o con las motivaciones del poder, típicas de las relaciones de fuerza  y de los cálculos estratégicos, sino también a través de una comunidad de valores e ideales. Los lazos del Brasil con América Latina son más fuertes que nunca, pues entendemos que esta es una región clave, a partir de la cual operamos bilateralmente-lidiando con las especificidades, buscando en los foros adecuados, en especial el Grupo de Río, preservar el patrimonio democrático y la coordinación política y, en el ámbito de la ALADI y del MERCOSUR, la integración económica regional. Los últimos años estuvieron marcados por un profundo cambio en la intensidad y en la calidad del diálogo entre los países latinoamericanos, reflejo directo de la consolidación de regímenes democráticos  en el continente. Desarrollamos una experiencia histórica sólida que indica la existencia de una correlación fundamental entre el vigor de la democracia y la salud socioeconómica de los países. El Brasil cree que América Latina encuentra una identidad común que gradualmente se afirma por encima de una gran diversidad que nos individualiza.

            Dr. Sosa: ¿ Y con Chile y el Pacto Amazónico?

            Embajador Azambuja: El modelo económico adoptado por Chile es más conocido internacionalmente que sus instituciones políticas. Este modelo ha permitido que el país mantenga, ya por un largo período, elevadas tasas de crecimiento. Para el Brasil y, ciertamente, para el conjunto de América Latina, el éxito económico chileno es motivo de satisfacción, justa recompensa por el sacrificio y por los esfuerzos de la nación chilena, así como por la creatividad de sus lideranzas empresariales y por la acción responsable y al mismo tiempo reivindicativa de sus trabajadores. El ejemplo comprueba que el continente latinoamericano es una de las regiones mejor dotadas para alcanzar elevadas tasas del crecimiento económico, siempre que se establezcan a través del aporte de capitales, ecuaciones correctas de combinación de los factores de producción, y que nos garantice el derecho de competir en los mercados internacionales.

            En lo referente a las relaciones con los países amazónicos, el Brasil lanzó la Iniciativa Amazónica, en diciembre de 1992. En su esencia, esta iniciativa busca intensificar las relaciones del Brasil con cada una de las partes de la Cuenca Amazónica, mediante la negociación de acuerdos de complementación económica bilaterales, en el marco jurídico de la ALADI, dentro de criterios comunes establecidos con los países del MERCOSUR, con todos los países miembros del Tratado de Cooperación Amazónica(TCA). La Iniciativa Amazónica y el TCA son diferentes instrumentos, con objetivos y alcances específicos, de una estrategia más abarcadora de los países de América Latina.

            Dr. Sosa: ¿ Qué mensaje quiere Ud. enviar, a través de ESCENARIOS DE LA INTEGRACION, a los Señores Gobernadores y funcionarios provinciales, así como a empresarios, trabajadores y universidades del interior de la República Argentina, en su carácter de Embajador de la República Federativa del Brasil, en nuestro país?

            Embajador Azambuja: El sentido principal de la integración del Cono Sur de nuestro continente va en contra de los fuertes riesgos actuales de fragmentación y de inestabilidad regional. América es el único continente en el mundo que no sufrió, últimamente, modificaciones en sus fronteras, América Latina, en este contexto-el Cono Sur en particular- es ejemplar en términos de comprensión y convivencia entre sus pueblos. Nuestra unidad que se construye no apenas por nuestros Gobiernos, sino principalmente por las relaciones diarias y en el conocimiento mutuo entre los distintos actores sociales y regionales y también por la interacción de nuestros intereses, es el mayor atributo que tenemos para la construcción de nuestra riqueza y de nuestra grandeza. Vivimos hoy nuestra mayor oportunidad histórica.