ESCENARIO PROBABLE SOBRE MERCOSUR

 

 

 

 

Alberto J. Sosa

 

Julio 2001

 

 

1)       INTRODUCCION

 

El objeto de este trabajo es delinear un escenario relativo al espacio conosudamericano y sobre MERCOSUR CONSOLIDADO o concreción de una unión aduanera perfecta que evoluciona hacia un MERCADO COMUN y se expande a través de Asociaciones con el resto de los Estados Sudamericanos, es decir Chile, Bolivia,  resto de la COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES (Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú ) y las Guayanas, con el objeto de constituir un Area de Libre Comercio Sudamericana (ALCSA). Esta hipótesis es, en las actuales circunstancias, la de más improbable ocurrencia, si nos atenemos al desempeño y a la situación que atraviesan los Estados integrantes de aquélla membrecía.

 

Los dos socios principales (y ello es extensible a Paraguay y Uruguay) padecen lo que Aldo Ferrer, denomina los “Cuatro Pecados Capitales”, a saber:

 

1)       Vulnerabilidad Externa;

2)       Pobreza y Exclusión Sociales;

3)       Asimetrías en las Estrategias Nacionales;

4)       Divergencias en la Inserción Internacional.

 

El escenario MERCOSUR CONSOLIDADO,es recomendable tanto desde una perspectiva de desarrollo y bienestar de las poblaciones como de la conveniencia política de los Asociados. Sin embargo, es el de más dificil concreción, porque requiere cambios o reformas[1] en la organización y conducción de los Estados miembros, especialmente Argentina y Brasil.

 

Para tornar operativo este escenario, las élites políticas, sociales, económicas, y militares deben dotarse de  una visión autocentrada y realista, respaldadas en coaliciones sociales con arraigo en sus respectivos mercados domésticos, pero también recíprocamente entrelazadas. Si bien cabe admitir la existencia de la globalización, no debe hacérselo sin beneficio de inventario. La globalización no es un fenómeno meteorológico que debe recibirse como una lluvia o un terremoto, sino que es una construcción política y social en la que participan grupos financieros, productivos, políticos, sociales y militares de carácter transnacional.

 

Países como Argentina y en menor medida Brasil, gobernadas por alianzas políticas favorables a los mercados, recibieron y abrevaron en la doctrina del “pensamiento único”, sin un proyecto  Nacional y/o REGIONAL CONOSUDAMERICANO.[2] Si bien cada  Estado miembro debe admitir la existencia de una dimensión global, ésta debe balancearse con un proyecto que represente las aspiraciones e intereses del conjunto o de la mayoría de sus ciudadanos.

 

Existen en la teoría de la integración dos modelos, a seguir: el organizacional y el asociativo. Hasta ahora MERCOSUR se configuró de acuerdo al primer modelo, que se caracteriza por la adhesión de actores de distinta capacidad y potencialidad (heterogeneidad) a una organización, en la que los mayores controlan y condicionan a los menores (verticalidad) y en la que hay un reparto desigualitario de los resultados económicos, políticos y sociales (injusticia). Ejemplos de este modelo son la  división internacional del trabajo y de las actividades económicas,  NAFTA/TLCAN; ASOCIACION LATINOAMERICANA DE INTEGRACIÓN (ALADI); CAN, etc.  En este modelo existe la Imposición de un determinado “Orden”, que favorece a algún actor  o actores y que penaliza a los demás.

 

El modelo Asociativo, suele devenir una “alianza maximizadora” , en la que los integrantes tienen iguales problemas y también iguales objetivos (homogeneidad),  todos detentan capacidades y potencialidades análogas (horizontalidad) y los resultados se reparten equitativamente entre ellos (justicia). Ejemplos de este tipo de modelo son la  Unión Europea (UE) la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)  y el PACTO ANDINO. [3]

 

El modelo Asociativo es funcional a una visión de Regionalismo Protegido, tipo Unión Europea (UE) que prosperó bajo el marco normativo del Acuerdo General de Tarifas y de Comercio (GATT). La extensión automática de  la claúsula de la nación más favorecida,  es la piedra angular del GATT (cfr. artículo I°). Sin embargo, su artículo XXIV, estipula una excepción a la regla al principio de extensión automática de la cláusula de la Nación más favorecida, admitiendo  que Estados vecinos configuren Zonas de Libre Comercio y Uniones Aduaneras o Regionalismos Protegidos,  a través de la denominada cláusula de habilitación. El MERCOSUR recurrió a esta figura, invocando la normativa de ALADI .

 

El modelo Organizacional es funcional a una visión de Regionalismo Abierto, preconizado por el establishment  mundial (organismos multilaterales de financiamiento, corporaciones transnacionales, gobiernos de Estados del primer mundo, élites de todos los Estados del mundo, salvo excepciones). Esta  visión prosperó en los años 90´, instalándose  como ideología ambiental, en  casi todo el planeta a partir de la Ronda Uruguay del GATT que creó la Organización Mundial de Comercio (OMC), con el objeto de reemplazar al GATT.

 

La OMC instituye nuevas normas de integración económico-comercial. El Regionalismo Abierto sustituye al Protegido. Los procesos integrativos, los nuevos y a veces hasta los más recientes, deben “reciclarse”. El Regionalismo  Protegido debe evolucionar (o involucionar) hacia uno Abierto, los procesos integrativos (nuevos y los ya en marcha) deben liberalizar sus transacciones  intra-Regionales  y también las extra-Regionales. El Regionalismo Abierto es una etapa  que atraviesan los Estados miembros de una Organización integrativa, en pos de su plena incorporación a un único y liberalizado mercado mundial.

 

La dirigencia del MERCOSUR, a pesar de haber invocado y obtenido  la cobertura  del Artículo XXIV del GATT, con el objeto de promover un esquema de Regionalismo Protegido,  desde la vigencia de la OMC y hasta ahora,  ha cedido a presiones del “establecimiento internacional” moldeando un esquema integrativo de alguna manera funcional a los parámetros del “pensamiento único”.

 

El escenario aquí analizado prevé la vigencia de un MERCOSUR, que adopta un modelo Asociativo, organizado económicamente en forma Regionalista Protegida e institucionalmente como Estado red que profundiza el proceso integrativo y se expande al resto de América del Sur. Asimismo, asume un rol diplomático activo en la zona andina, con vistas a pacificarla e incorporarla al proyecto ALCSA.

 

 

2)       MERCOSUR genuino

 

Para  que este escenario funcione se requiere la instalación de nuevas alianzas políticas, de “tinte nacionalista”[4], que sustituyan a las de carácter transnacionalista de los ´90 y de principios de esta década, dispuestas a abandonar el modelo neoliberal y a respaldar esquemas Asociativos y de Regionalismo Protegido. Dichas alianzas deberían relacionar a gobiernos, partidos políticos, movimientos sociales, organizaciones no gubernamentales, entidades sindicales, agencias gubernamentales y grupos empresarios Pymes.

 

 A este respecto se deberán crear  instituciones supraestatales permanentes  y un compromiso político respecto de la eliminación de los subsidios y regulaciones distorsivas de la libre competencia. El ascenso de nuevas élites, al comando de alianzas que  prioricen un desarrollo autocentrado, dentro de un mundo globalizado, es condición sine qua non para prever este tipo de escenarios.

 

 Las instituciones necesarias serían las siguientes:

 

a) Un Tribunal Permanente  de Solución de Controversias, supraestatal, al que tenga acceso el sector empresarial privado y que sirva para diluir  el nivel de incertidumbre e inseguridad jurídicas. La incertidumbre afecta negativamente las decisiones empresariales y produce distorsiones en los flujos de comercio y de inversión, agravando la situación de las economias más pequeñas, además de trabar el proceso de profundización del MERCOSUR.

 

b) Una Comisión Permanente de Negociaciones Internacionales, también supraestatal, encargada de preparar y negociar la política comercial del MERCOSUR con EUA y/o NAFTA, con UE, con la CAN, con la ASOCIACION DE NACIONES DEL SUDESTE ASIATICO (ASEAN), SUDAFRICA, Close Economic Relations (ZLC Australia-Nueva Zelanda), etc.

 

Hasta ahora MERCOSUR no ha constituído una Comisión Negociadora  que formule y articule los intereses del Bloque. Las entidades subestatales tendrían que participar en aquellas negociaciones  relacionadas con actividades económicas provinciales, priorizadas por su viabilidad e impacto económico-social.[5]

 

c) Una Comisión de Coordinación Macroeconómica, de carácter intergubernamental, que asegure la convergencia en materia macroeconómica, respecto de variables como inflacion, déficit fiscal, ratio deuda  pública/PBI, tasas de interés y déficit en cuenta corriente. Este foro seriviría para compatibilizar las cuentas nacionales, consolidar estadísticas, intercambiar información entre los equipos económicos de los Estados miembros, así como de sus respectivas entidades subestatales,  realizar estudios, programas y proyectos conjuntos sobre regiones binacionales intra-MERCOSUR, etc.

 

Esta Comisión estaría integrada  por representantes de los Ministerios de Economia, de Relaciones Exteriores, de los Bancos Centrales y también de entidades subestatales,  cuando se discutan temas que las involucren directamente. Esta Comisión tendría dos objetivos principales. Uno sería consolidar la estabilidad macroeconómica de los Estados de la membrecía, tomando el ejemplo de la experiencia comunitaria durante los veinte años posteriores a la segunda guerra mundial y especialmente la etapa que va del Tratado de Roma (1958) hasta la configuración de la Unión Aduanera (1968).[6]

 

Las funciones principales de la Comisión de Coordinación Macroeconómica serían, por un lado, responsabilizarse del seguimiento del “pacto de Estabilidad”, desarrollando un sistema homogéneo de estadísticas y de reuniones de consulta que  darían sustento  a la actividad propuesta.  Por otro, en la hipótesis de variaciones  sustanciales en los tipos de cambio bilaterales, aprobar propuestas de compensaciones formuladas por los Estados afectados.

 

Las propuestas de  compensación aprobadas serán temporarias, cuando restrinjan los flujos comerciales o financieros dentro del “mercado único” y  definitivas o cuasi definitivas, cuando se orienten a liberalizar las transacciones de mercancías y de capitales intra-mercado.

 

El país que devalue su moneda adoptará un paquete compensatorio de  medidas liberalizantes del comercio, la inmediata eliminación de los subsidios a la exportación intrazona y el desmantelamiento de las barreras no arancelarias vigentes.

 

Los integrantes de la membrecía deberán reducir los subsidios a la exportación que afectan las transacciones intra-Mercosur y el compromiso efectivo de eliminar o armonizar los subsidios y políticas regulatorias internas distorsivas de la libre competencia Regional, provocadoras de un injusto reparto de asignaciones de recursos e inversiones.

 

La vigencia de la “Unión Aduanera Perfecta” requiere de la completa eliminación de las cláusulas de salvaguardia, de derechos compensatorios y de derechos antidumping, que se prestan a comportamientos comerciales abusivos y a su reemplazo por una normativa “comunitaria” de defensa de la competencia y del consumidor-usuario. Este instrumento sería apto para avanzar en el proceso de eliminación de las distorsiones intra-Mercosur. No obstante, el mecanismo de “derechos compensatorios” sobrevivirá durante una etapa de transición, mientras se eliminan los subsidios y las políticas regulatorias nacionales distorsivas de la libre competencia intra-mercado. En la hipótesis de disputas respecto a la aplicación de derechos compensatorios, la controversia será resuelta por el citado Tribunal Permanente.

 

A nivel económico comercial, este escenario implica la superación de los problemas macroeconómicos y de gestión del proyecto integrativo. En modo especial, significa resolver el deterioro de la política intracomercial del MERCOSUR, a través de la eliminación o armonización de las medidas no arancelarias o  armonizando los incentivos distorsivos financieros, fiscales y aduaneros, en las ventas intrazona.

 

Desde una perspectiva de inserción mundial, la configuración de la Unión Aduanera Perfecta, producirá beneficios para todos los Asociados porque desarrollará una masa crítica necesaria para negociar condiciones de acceso a terceros mercados, en condiciones más satisfactorias que las que cada Estado tendría negociando aisladamente.

 

Desde el punto de vista de la teoría económica, es el escenario más ventajoso, porque maximizará las oportunidades que brinda un mercado Regional ampliado por las economías de escala y de especialización. La previsibilidad en el acceso a los mercados de los integrantes de la membrecía y la reducción de las asimetrías producirán una distribución equitativa de los beneficios económicos y sociales emergentes de un proceso integrativo.

 

Un patrimonio de políticas comunes es necesario para legitimar la existencia de una “Unión Aduanera Perfecta”. Por ejemplo, un proyecto de integración energética del MERCOSUR, que incorpore la exportación de gas natural argentino a la región  sur de Brasil, será uno de los pilares que  permita planear el desarrollo conjunto de CRECENEA-LITORAL con CODESUL y entidades subestatales colindantes de Paraguay y de Uruguay.

 

Las élites de Argentina y Brasil deberán implementar   algunos programas específicos que beneficien a Paraguay y Uruguay, así como a Chile y Bolivia. Estos programas deberán desarrollarse bajo una óptica  tendiente al logro de equilibrios intra-Mercosur.

 

Este escenario es el de más dificil realización, por la crisis que atraviesan tanto Argentina, como Uruguay, Brasil y Paraguay y porque   sus élites se ocupan únicamente de temas de corto (o cortísimo plazo), en desmedro de un planeamiento estratégico del conjunto. Por otra parte, es previsible la resistencia de los gobiernos nacionales y subestatales, así como de sectores económicos de  Brasil y de Argentina, reacios a limitar sus márgenes de maniobra en materia de políticas  industriales, agrícolas y de comercio exterior. La tradición de aplicar políticas activas a nivel sectorial y regional está arraigada en Brasil y entorpece la configuración de un mercado doméstico conosudamericano. La actual élite brasileña es reacia a admitir una normativa comunitaria y a compartir soberanía, mediante la configuración de un Estado red o moldeando  instituciones supraestatales [7].

 

 

3)       Estado red

 

Este tipo de Estado se caracteriza por la articulación de distintos poderes o jurisdicciones: la nacional, la provincial o subestatal, la municipal, la regional, el colegiado intergubernamental, la supranacional o supraestatal.

 

El Estado red, comparte la autoridad a lo largo de una organización reticular de instituciones, es el Estado Nación que se articula cotidianamente en la toma de decisiones con instituciones provinciales, regionales, locales y aún intergubernamentales (MERCOSUR). El funcionamiento en red, garantiza descentralización y coordinación dentro de una organización compleja. El grado de eficiencia y de efectividad de las administraciones estatales de diverso rango jurisdiccional depende de su capacidad para procesar información y afianzar un proceso de decisión compartida.

 

Este tipo de fenómeno, si bien más desarrollado en la experiencia integrativa europea, es casi  mundial. Es quizás el principal

 

instrumento del que disponen los ciudadanos para controlar la globalización, en función de sus valores e intereses.

 

El Estado red es la forma de supervivencia del Estado en la era de  la globalización. La administración flexible y conectada de  la “res pública” es su instrumento indispensable.

 

Una red tiene nodos, no un centro. Los nodos pueden ser de  diferente tamaño y entrelazarse a la red, a través de relaciones asimétricas. El Estado red mitiga la existencia de desigualdades políticas entre sus miembros.[8]

 

Los Estados Nación están en Europa en proceso de transformación, dando paso a una nueva modalidad de relacionamiento, en la que la convivencia no se basa en el equilibrio de poderes, sino en la conjunción de intereses muy estables. Pero Europa es una parte del mundo. En prácticamente el resto del planeta, los Estados estan ordenados de acuerdo a las pautas de equilibrios de Westfalia. Según Robert Cooper, en el mundo de nuestros días coexisten Estados premodernos, modernos y postmodernos.

 

Los premodernos, incumplen el principio weberiano de monopolizar el uso de la fuerza organizada, por lo que se  comportan de modo  más o menos caótico. No están en condiciones de engendrar orden en su propio territorio, porque carecen de imperium. Existen varios Estados en estas condiciones. En América Latina, el caso Colombia y en Europa la experiencia  Yugoeslava.

 

Los Estados modernos, mantienen los principios de soberanía y de no intervención, así como el ejercicio monopólico de la fuerza. Dirigen su política exterior en busca de la hegemonía o de un equilibrio de poder. En esta categoría se incluyen Brasil y en alguna medida la Argentina.

 

La mayoría de los Estados de la UE han devenido postmodernos. Estos se caracterizan por ejercer la soberanía de manera flexible y compartida. Se articulan en organizaciones que regulan la ingerencia de unos en los asuntos internos de los otros, han  renunciado al uso de la fuerza entre ellos y procuran la seguridad a través de la mutua vulnerabilidad y de códigos de conducta pactados. Lo postmoderno, consiste en reununciar a la ventaja coyuntural, a la unilateralidad, en favor de la convergencia estratégica.

 

Los Estados miembros de la UE son, de acuerdo a la visión Cooper,  postmodernos por antonomasia, aunque este concepto alcanza a otros paíse europeos y no europeos como Canadá y Japón.

 

La transformación de los Estados europeos en postmodernos comenzó tras la segunda guerra mundial, luego de comprobar que la búsqueda de hegemonía culminaba en la guerra y que el establecimiento de equilibrios de poder, también terminaba en la guerra y que los sistemas de seguridad colectiva no lograban evitarla. Por ello, adoptaron criterios de convergencia y de coordinación políticas.

 

La UE no es un superEstado-continental que reemplaza al Estado westfaliano, sino que es un conglomerado de Estados postmodernos que pone fin a los intentos de dominio de un país europeo (Alemania) sobre los otros y a los inestables equilibrios de poder [9]. Este Estado red consiste en una puesta en común de recursos, al servicio de un proyecto compartido.

 

El Estado Nación reafirma su poder, a través del Estado red, en el ámbito global  y  restaura su legitimidad, descentralizando el poder administrativo en jurisdicciones subnacionales. Dicha descentralización tiene que ser acompañada por la transferencia de los respectivos recursos financieros.

 

La diversificación y fragmentación de los intereses grupales en la sociedad red, dá como resultado su agregación en la forma de agrupamientos reconstruidos.

 

Una pluralidad de grupos transmiten al Estado Nación las aspiraciones, demandas y objeciones de la sociedad civil. La incapacidad del Estado Nación para responder simultáneamente a este conjunto de demandas provoca una “crisis de legitimación” o la “caída del hombre público”. Para superar esta crisis de legitimación, los Estados descentralizan algo de su poder a las instituciones políticas provinciales y hasta municipales. Esta movimiento origina dos tendencias convergentes. Por una  parte, debido a la diferenciación territorial de las instituciones estatales,  los agrupamientos sociales de municipios y provincias  encuentran su ámbito de expresión apropiado en sus jurisdicciones de pertenencia. Por otra parte, los representantes del gobierno nacional tienden a focalizarse en controlar los desafios estratégicos planteados por la globalización de las finanzas, de la comunicación y del poder, dejando  que los niveles jurisdiccionales subnacionales asuman la responsabilidad de vincularse con la sociedad, en la gestión de los asuntos de la vida cotidiana,  para reconstruir la legitimidad mediante la descentralización. Una vez que tiene lugar la descentralización del poder, los gobiernos subnacionales (municipales, provinciales y regionales), pueden tomar la iniciativa, en nombre de sus poblaciones y pueden participar en estrategias de desarrollo frente al sistema global, con lo que acaban entrando en competencia ( o en cooperación) con sus respectivos Estados Nacionales.

 

El proceso de afirmación de poder del MERCOSUR a nivel del ámbito global y de  su relegitimación, pasa por la configuración de una estructura institucional tipo Estado red, que posibilite la germinación e implementación de iniciativas municipales, provinciales y regionales, en los ámbitos del desarrollo económico, de las expresiones culturales y de los derechos sociales, que se articulen y coordinen  entre sí, además de los programas y proyectos públicos, privados y sociales de sus respectivos Estados nacionales.

 

Argentina, Brasil, así como Paraguay y Uruguay deben, para concretar la ocurrencia de este escenario, abandonar  los comportamientos propios de Estados modernos y hasta premodernos y avanzar hacia la configuración de un Estado red, en los términos aquí mencionados.

 

 

4)       Brasil y el Proyecto ALCSA

 

Los derechos de autor de este proyecto pertenecen a Itamaraty, agencia estatal brasileña encargada de diseñar, negociar e implementar las actividades relacionadas con las aspiraciones, demandas y objeciones que configuran el interés nacional  del país, dentro del sistema mundial. Asimismo elabora y ejecuta estrategias orientadas a mejorar la posición de Brasil en el mundo y el bienestar de su población.

 

Itamaraty considera que Brasil es un país que engarza las dos grandes cuencas sudamericanas: la del Plata (MERCOSUR) y la del Amazonas (MERCONORTE). Por ello, en febrero de 1994, el gobierno del presidente Itamar Franco enunció en la ALADI, este proyecto de creación de un Bloque Sudamericano para vincular el MERCOSUR, con CHILE, con los Estados miembros de la CAN y con las Guayanas.

 

El proyecto ALCSA  relacionará a los estados del centro-sud y sur de Brasil con el MERCOSUR; a los del centro-oeste con Bolivia, norte de Chile , centro y sur de Perú, norte y litoral de Argentina y Paraguay; y a los estados del norte y nordeste con el septentrión de Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, es decir el MERCONORTE.[10]

 

La relación con Chile y con los  Estados andinos aseguran a Brasil  una masa crítica a nivel sudamericano  que le permite participar  en la construcción de un Estado red sudamericano y de un único mercado, que sirva de plataforma de consolidación y de proyección al MERCOSUR y al ALCSA. Este bloque sudamericano permitiría a Brasil:

 

1)       consolidar su alianza con Argentina, proveedora de energía y alimentos;

 

2)       alcanzar un destino bioceánico, asemejándose a los Estados miembros del NAFTA;

 

3)        obtener una fuente alterna de aprovisionamiento energético, a través de la alianza con Venezuela ;

 

4)        la configuración de un joint venture  Petrobras- PEVE  S.A.;

 

5)        vinculación estrecha con la OPEP [11], paradigma de esquema integrativo asociativo;

 

6)        salida al Caribe;

 

7)       margen de maniobra potenciado, a partir de la acumulación de poder en América del Sur;

 

8)        MERCOSUR se fortalece y expande hacia un ALCSA, para negociar el ALCA, en tiempos más amplios y en términos menos desiguales;

 

9)        relaciones estrechas con “países Ballenas” [12], como Rusia, China, India, Indonesia, Irán, etc.

 

10) Vínculos globales, desde  América del Sur con EUA y/o NAFTA; con la UE; con ASEAN+ 3 (Japón, China y Corea del Sur); con CER; y con el Cono Sur Africano.  

 

 

5)       Zona Andina: Talón de Aquiles del ALCSA? O también del MERCOSUR?

 

La sub-Región Andina, según Tokatlián, experimenta distintos  problemas. Las manifestaciones de conflictividad tienden a acrecentarse y los Estados andinos hasta ahora han mostrado incapacidad y/o indiferencia para gestionar la crisis y satisfacer las demandas de sus poblaciones. El caso de Colombia es el más dramático de todos, aunque toda la Región presagia graves  crisis institucionales.

 

Así como en los ’60  y aún en los ‘80 (siglo XX) la zona caribeña, fue la más conflictiva de América Latina. En la actualidad  el Caribe ha sido reemplazado por la zona andina, como principal amenaza a la seguridad de los EUA.

 

En términos socioeconómicos, las Naciones andinas exhiben altos índices  de desempleo, marginalidad, pobreza e inseguridad, así como bajos índices de calidad de vida y fuerte concentración del ingreso.

 

En los cinco países, aunque con variaciones, se exacerbó el debilitamiento del Estado [13].

 

En un escenario de postbilateralismo,  la corporación militar conserva gravitación política. Por su lado, la CAN está más replegada y el mundo andino depende más de los EUA en lo  económico, en lo financiero y en lo político. Por otra parte, se halla más distante del Cono Sur, a nivel diplomático, político-militar y cultural. La esfera de influencia de EUA se desplaza y proyecta desde su “Mare Nostrum caribeño” hasta la sub-Región Andina del América del Sur.

 

El tratamiento de la crisis de Colombia podría servir de modelo de intervención externa en los asuntos  andinos. Allí se evidenciará cómo y cuánto contribuye el MERCOSUR y América del Sur a la resolución del conflicto. El caso de Colombia, no sólo debe ser “omitido” sino abordado.

 

Colombia requiere un tipo de solidaridad diplomática, evitando la escalada  intervencionista militar de los EUA. La solución de este conflicto debería pasar por los andariveles políticos que prevalecieron en otras experiencias.[14]

 

En este contexto se inserta la hipótesis de una salida diplomática (no militar) para Colombia, que evite la internacionalización de la guerra en este país y su propagación a los vecinos. Así como Contadora y su Grupo de Apoyo,  en los ´80, abrieron espacios diplomáticos para evitar la agudización del conflicto centroamericano, este nuevo intento debería evitar que Colombia colapse y se transforme en un “Estado fallido”. Por otra parte, evitaría que EUA se inmiscuya en lo asuntos sudamericanos y “se instale en la Amazonia”. Si los Estados miembros del MERCOSUR no asumen un rol protagónico a nivel diplomático, en la resolución de la crisis colombiana, tendrán  que  soportar las consecuencias de la propagación del narcotráfico, del crimen organizado y de la insurgencia, además de debilitar y/o enterrar los proyectos integrativos  sudamericanos y aún del mismo  Conosur.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

1)       Castells, Manuel. “La era de la Información. Economía, Sociedad y Cultura. Fin del Milenio”. Vol. III. México DF. Editorial Siglo XXI, 1997. Traducción de Carmen Martinez Gimeno. Original en inglés, año 1997.

 

2)       Dallanegra, Luis.  “Tendencias del orden Mundial: Régimen Internacional”. Impreso en Argentina 2001.

 

3)       Dallanegra, Luis. “Escenarios”. Mimeo. Buenos Aires, Argentina, julio 2001.

 

4)       De La Balze, Felipe. “MERCOSUR: Vísperas de una Nueva Cumbre” . Documento N° 026. 27 de junio del 2000, ABA, Bs. As. , República Argentina.

 

5)       Ferrer, Aldo-Jaguaribe H. “Argentina y Brasil en la globalización ¿MERCOSUR o ALCA?. FCE S.A. Bs. As. Argentina, abril 2001.

 

6)       Musset, Alain et al. “Las potencias emergentes de América Latina. Argentina, Brasil, Chile y México”. Editorial Síntesis S. A. Madrid, España, 2001.

 

7)       Nofal, Beatriz. “MERCOSUR: Vísperas de una Nueva Cumbre. 27 de junio del 2000, ABA, Bs. As., República Argentina.

 

8)       Tokatlian, Juan Gabriel. “El Plan Colombia: ¿un modelo de intervención?”. IADE. “Realidad Económica”. http://www.iade.org.ar/esp/pag/Tokatlian.html, marzo 2001.

 

9)       Sosa, Alberto J. “El desafío del MERCOSUR. Vínculos entre Sudamérica y Asia”. H. Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, Provincia de Bs. As. República Argentina, septiembre 1997.



[1] Existe Reforma cuando se produce un viraje o cambio radical. Existe Reestructuración cuando se produce un cambio puntual, específico, moderado en algunas orientaciones. Existe Ajuste, cuando se produce un cambio  imperceptible, de matices, es decir cuando existe continuidad y no cambio. Cfr. Tokatlian, Juan Gabriel. Conferencia en IADE sept.  2000

 

[2] MERCOSUR en términos de PBI, es casi equivalente a Francia y es el quinto mercado mundial, detrás de EUA, Japón,  Alemania y Francia

 

[3] El Pacto Andino nació como subsistema ASOCIATIVO dentro de ALALC. Tenía mecanismos de tratamiento conjunto al capital extranjero y admitía la creación de firmas multiandinas o multinacionales andinas, replicando la normativa japonesa. El CAN abandonó este esquema por un modelo organizacional, inscripto en una visión de Regionalismo Abierto.

 

 

[4] El Partido de los Trabajadores que controla varios de los municipios más importantes de Brasil y algunos estados, se encuentra primero en la intención de voto, a nivel nacional; en Uruguay, el Frente Amplio, controla el principal distrito electoral y está bien posicionado en las encuestas, mientras que en el oficialista Partido Colorado, ha resurgido una corriente que reivindica el ideario batllista  histórico, con connotaciones de socialismo de cátedra y de Estado benefactor; Paraguay parece encontrarse cercano a la culminación del régimen de “Partido único” de los Colorados; por su parte, la Argentina es una incógnita. Venezuela está gobernada, por una “alianza nacionalista”, presidida  por Chavez. En Perú, el ex candidato Alan Garcia del APRA, dio dura lucha electoral al vencedor de la contienda (Toledo). Por su parte, en Nicaragua, el ex presidente Sandinista, Daniel Ortega, marcha primero en las encuestas de su país como candidato presidencial.

 

[5] La Coordinación Intergubernamental ha funcionado en situaciones defensivas tipo proyecto ALCA o UE pero ha sido ineficaz en situaciones que demandan articular una posición negociadora asertiva. Por ejemplo, en los casos de la negociación con la CAN, la Ronda del Milenio, la negociación de la cláusula de accesión de China a la OMC, etc.

 

[6] En estas décadas el desafio de los Estados de Europa Occidental fue fortalecer sus monedas nacionales, reactivar  sus economías y coordinar algunas actividades económicas similares, siempre procurando   el equilibrio entre las partes y el todo.

 

[7] Las Reformas Constitucionales de Argentina y de Paraguay admitieron la supremacía de los Tratados Internacionales y por ende la superioridad de la supraestatalidad. Las Reformas Constitucionales de Brasil y de Uruguay no internalizaron la cuestión de la supraestatalidad y siguen  la doctrina de la supremacía de la ley interna. Cfr. Calceglia, Inés “MERCOSUR: Las Vísperas de una Nueva Cumbre”. Asociación de Bancos de la Argentina. Documento N° 025, 26/7 Junio del 2000, Buenos Aires, República Argentina.

 

[8]  Alemania es la economia predominante de la UE, pero Francia y el Reino Unido poseen  mucho más poder militar y una capacidad tecnológica  relativamente semejante.

 

[9] Cooper, Robert. “The Post-Modern State and the World Order, 1996, citado en Zaldívar, Carlos Alonso, “En un Mundo Roto”. Diario EL PAIS, Madrid, 10 noviembre 1998.

 

 

[10] Sosa, Alberto J. “EL DESAFIO DEL MERCOSUR. VINCULOS ENTRE SUDAMERICA Y ASIA”. H. Cámara de Senadores  de la Provincia de Buenos Aires. La Plata. Provincia de Bs. As. Rep. Argentina, septiembre 1997.

 

[11] Brzezinski, Zbigniew, ex Consejero de Seguridad de EUA, administración de J. Carter, expresó  que Occidente   siempre creyó en la “superioridad del hombre blanco y de sus pautas civilizatorias”,  hasta que se produjo la guerra ruso-china (1904-5), en la que los “amarillos” derrotaron a los rusos. Comparó este acontecimiento con las acciones de la OPEP, en la que sus Estados miembros cuadruplicaron las tarifas del crudo (1973), con sus negativas repercusiones sobre las economías de los Estados industriales, que también  socavaron  la hipotética “superioridad del hombre blanco” .

 

[12] Itamaraty caracteriza como “País Ballena” a los Estados continente, con creciente población, pesados en sus movimientos, pero que sacuden al planeta, cuando se ponen en marcha. Cfr. Sosa, Alberto J.  “El Desafio del MERCOSUR-Vínculos entre Sudamérica y Asia”. H. Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, República Argentina. La Plata, Bs. As., Argentina, Septiembre 1997, página 17.

 

[13]  El caso límite es Colombia, en el que las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) controlan una importante superficie del territorio; el denominado Ejército de Liberación Nacional (ELN), controla el 10% del territorio; zonas como el Magdalena medio y Antioquía se encuentran alternativamente en poder de los irregulares insurgentes de izquierda o de las fuerzas paramilitares o aún de los  narcotraficantes.

 

[14] Caso Niagara Falls, con mediación de los Ministerios de Relaciones Exteriores de Argentina, Brasil y Chile – ABC-,  evitó el agravamiento del conflicto mexicano-estadounidense, cuando tropas militares de éste último país invadieron territorio azteca, logrando la evacuación de dichas tropas del territorio mexicano. Las acciones diplomáticas de los Grupos Contadora y  de Apoyo, en la crisis centroamericana,  prevalecieron sobre una lógica  militar, tipo OTAN en Kosovo o respecto de especulaciones relativas a la exhumación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca -TIAR.