DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL DURANTE LA CEREMONIA DE INAUGURACIÓN EN LA IV CUMBRE IBEROAMERICANA DE JEFES DE ESTADO Y GOBIERNO

 

 

 

 

Itamar Franco

 

Junio de 1994

 

 

Señores jefes de Estado y de gobierno:

Iniciamos la Conferencia Iberoamericana de jefes de Estado y de gobierno en su cuarto año de existencia, sobre la base del aprecio mutuo y de la comunicación de valores que la suscitaron y la consolidan actualmente.

 

En 1993, en la ciudad de Salvador tuve el placer de recibirlos, y allí pude observar el deseo de todos de cultivar y valorizar las afinidades que nos legaron el tiempo y la historia. Guadalajara, Madrid, Salvador y Cartagena son peldaños en el camino hacia un futuro de interacción solidaria, con el objetivo de alcanzar la paz, la prosperidad y la justicia social para nuestros pueblos.

 

"El comercio y la integración como elementos del desarrollo iberoamericano", tema de esta Cumbre es resultado natural de los debates anteriores. Aquí analizaremos las condiciones del desempeño comercial y económico de nuestros países. El conocimiento de todos sobre la trayectoria de cada uno permite que los debates sean transparentes y amistosos.

 

En el plano comercial, luchamos por reglas justas y mercados verdaderamente abiertos. Concebimos la integración regional como un proceso complementario al intercambio entre las regiones del globo y estamos de acuerdo en cuanto a la necesidad de asociarnos para lograr la eficiencia indispensable para el crecimiento y mejores patrones de vida para nuestras poblaciones.

 

De esta forma disponemos en esta reunión, de una base de consenso amplia. Nos ayuda el habernos puesto de acuerdo anteriormente en cuanto a la urgencia de una nueva Agenda para el Desarrollo capaz de devolverle al tema la atención prioritaria de la Organización de Naciones Unidas que el mismo requiere.

 

Señor presidente César Gaviria, En esta idílica y muchas veces centenaria Cartagena, nos conmueve la hospitalaria acogida del gobierno y el pueblo colombianos. Bajo su competente orientación, proseguiremos nuestras deliberaciones de forma innovadora y constructiva.

 

Experiencias diferentes y complementarias nos llevan a dar crédito a las ventajas de la integración. La Unión Europea constituye un proceso en fase avanzada de realización que debe estudiarse y analizarse cuidadosamente.

 

Los países latinoamericanos y caribeños desarrollan sus propios programas de integración con resultados positivos. El MERCOSUR, el Pacto Andino, el Sistema de Integración Centroamericano (SICA), la Comunidad del Caribe (CARICOM), el Grupo de los Tres (G-3), y nuestra más reciente propuesta, el área de Libre Comercio Suramericana (ALCSA), son proyectos dinámicos para la liberalización del comercio internacional.

 

Con gran satisfacción recibimos las declaraciones de Bolivia, en Colonia, y de Chile, en Belém do Pará, de que tenían la intención de asociarse al MERCOSUR, que son pasos concretos para la formación de este espacio económico sudamericano, que concebimos abierto y no excluyente. En este sentido, saludamos el Acuerdo de Libre Comercio en América del Norte cuya evolución seguimos con interés. En el NAFTA vemos un posible puente entre las naciones iberoamericanas y los grandes mercados de los países desarrollados del continente americano.

 

El diálogo entre el Grupo de Río y la Unión Europea es otra vía de cooperación e integración. En ese contexto, hemos apreciado importantes y alentadoras señales de una nueva y más concreta atención de la Unión Europea hacia América Latina, a lo cual contribuyó el diálogo que mantenemos en este foro.

 

La actual situación internacional ofrece nuevas oportunidades para la diplomacia. Este foro corresponde a circunstancias auspiciadoras configuradas en el apego de nuestros pueblos a la democracia y el compromiso de sus gobernantes a perfeccionarla.

 

Representamos una comunidad de naciones caracterizada por su vocación pacífica, sin embargo, las visiones de fraternidad que compartimos, conviven con imágenes contrastantes de exclusión y violencia. En ese contexto, la Conferencia Iberoamericana intenta contribuir al fortalecimiento de la tolerancia y la concordia que deben inspirar las relaciones entre nuestros países. La política de aislamiento y de los "cordones sanitarios" no corresponde ya al mundo pluralista y dinámico en que vivimos.

 

Presidente César Gaviria, Para terminar desearía felicitarlo por su brillante elección al cargo de Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde estoy seguro de que realizará una brillante gestión. Le deseo mucho éxito en las tareas que asumió en tan buen momento y paso a su Excelencia la dirección de los trabajos de esta IV Conferencia de jefes de Estado y de gobierno Iberoamericanos.