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REPORTAJE AL EMBAJADOR DE LA
REPUBLICA DE CHILE EN ARGENTINA, DON EDMUNDO VARGAS CARREÑO, REALIZADO POR ALBERTO J. SOSA EN EL AÑO
1993. PROMOVER LA VINCULACION DIRECTA ENTRE LAS REGIONES CHILENAS Y
ARGENTINAS... En la entrevista concedida por el Embajador Edmundo Vargas Carreño a
Alberto J. Sosa- experto en
relaciones internacionales del Consejo Federal de Inversiones- el diplomático
chileno considera un imperativo el mayor acercamiento regional binacional. Publicada en Revista
del CFI “Escenarios de la Integración” año 1993 Dr.Sosa: ¿ Cuáles son las prioridades de la política exterior chilena, según
área geográfica y según temática? Embajador Vargas Carreño: Chile ha adoptado una política exterior
marcada por el realismo. A partir de
esa premisa, la acción externa de nuestro país debe ser congruente con los
recursos y posibilidades que tenemos. Chile no busca posiciones de liderazgo y
ha descartado explícitamente seguir políticas de prestigio. Los siempre escasos recursos de que
disponemos nos exigen ser selectivos en nuestras prioridades y proyección
externa y concentrarnos en aquellos temas que son de relevancia directa para
los intereses chilenos. Si tuviera que definir la
característica de nuestras relaciones internacionales, diría que ellas buscan
una inserción múltiple y equilibrada.
Nuestros vínculos económicos y políticos se extienden a América Latina, Estados
Unidos, Europa y el área Asia-Pacífico, sin que haya una concentración excesiva
en un solo socio. En materia de prioridades de nuestra
política exterior, sin duda que los países latinoamericanos constituyen un
mercado fundamental para nuestras exportaciones de mayor valor agregado. Chile
no ha renunciado al objetivo de la integración, pero ésta requiere de un flujo
comercial y de servicios significativo, de la adopción de políticas económicas
compatibles, de la disposición de someterse a mecanismos colectivos y, en el
contexto económico actual, de una convicción profunda de que los esquemas de
integración deben estimular la competitividad. En la medida en que las economías de
otros países o grupos de países de la región alcancen grados de estabilidad y
liberalización similares al nuestro, la participación de Chile en el proceso de
integración regional se irá profundizando, no sólo por una cuestión de afinidad
y voluntad políticas, sino por los beneficios que de ella se derivan. La Comunidad Europea y el
Asia-Pacífico constituyen hasta ahora los principales mercados para nuestras
exportaciones y ninguna evaluación sobre el futuro puede prescindir de tan
importantes socios. La CEE representa el principal socio
comercial del país, recibiendo cerca del 32 por ciento del total de nuestras
exportaciones. El intercambio entre Chile y la CEE genera la mayor parte del
superávit comercial que tiene el país con el resto del mundo, superávit que a
su vez representa uno de los elementos
claves de nuestro éxito económico. Asimismo, Chile está recibiendo una
importante corriente de inversiones europeas. Nuestros objetivos con respecto a la
Cuenca del Pacífico resultan obvios. Pretendemos consolidar nuestra presencia
en el área, profundizar nuestra participación en los mecanismos de cooperación
existentes e intensificar las relaciones con los principales países de la
Cuenca. Japón ocupa un lugar de gran importancia en esta perspectiva, tanto en
materia comercial como financiera. Nuestras relaciones con China han sido
tradicionalmente buenas, pese a las importantes diferencias entre nuestros
respectivos regímenes políticos. Australia y Nueva Zelandia se han convertido
en importantes socios de Chile, con los que además nos unen fuertes valores
políticos. El dinamismo económico de Corea del Sur, Taiwán y Hong Kong ha
generado nuevas corrientes comerciales de gran interés para Chile. Estamos incrementando nuestros vínculos con Malasia y otros países
miembros de ASEAN, para los cuales Chile puede llegar a convertirse en una
puerta de entrada hacia otros países latinoamericanos. Dr. Sosa: ¿ Qué balance realiza usted de la relación chileno-argentina, desde la
firma del Tratado de Paz y Amistad de 1984? Embajador Vargas Carreño: Nuestros
vínculos con Argentina han experimentado un salto cualitativo, y hoy se puede
afirmar, sin hesitar, que la cordillera no es más un factor de conflicto sino
de entendimiento e integración. Indiscutiblemente que la relación
tuvo un impulso decisivo con el restablecimiento de la democracia en Chile en
1990. Al existir dos gobiernos que tienen su base en la democracia, ello ayudó
al excelente nivel en que se encuentran las relaciones entre Argentina y Chile.
Se recreó entre ambos países un clima de confianza y lealtad recíprocas,
manifestadas en todos los campos. Los acuerdos que se han celebrado
para resolver todas las cuestiones limítrofes que estaban todavía pendientes
permiten superar una serie de trabas históricas y facilitan una relación
bilateral que se está adecuando a las tendencias hacia la cooperación y la
interdependencia que priman en la región y en el mundo. El acuerdo de complementación
económica suscrito con Argentina en agosto de 1991 abre un notable potencial
para la libre circulación de bienes, personas y servicios entre los dos países,
que cobra gran interés para el sector privado chileno. Por ello se puede
sostener que la integración física y energética representa ahora un horizonte
real y visible, que nace del imperativo geográfico y de las necesidades
económicas. Argentina figura hoy como el 5 to.
socio comercial de Chile con el 4,6 % del intercambio total de Chile con el
mundo, después de Japón, Estados Unidos, Brasil y Alemania. En 1992 el intercambio comercial
chileno-argentino alcanzó los 1095,2 millones de dólares, lo que representa un
incremento del 35% con respecto a los 811 millones de dólares registrado en
1990, situación que ha obedecido, principalmente, al creciente aumento
registrado en las exportaciones chilenas hacia la Argentina., Es un proceso de ida y vuelta,
porque dentro de un par de años Argentina estará exportando parte de la
producción de crudo y gas natural de sus principales Cuencas-hasta hoy
limitadas por la escasa capacidad de evacuación-hacia Chile y terceros países. Piense usted lo que significará para
la zona central de Chile abastecerse de gas natural argentino, lo que implicará
un verdadero cambio de hábitos al contar con un combustible poco contaminante y
sustitutivo del petróleo. Dr.Sosa: Si consideramos que, en la relación bilateral, se avanzó
sustantivamente, en los últimos cuatro años, en aspectos como litigios
fronterizos, comercio, inversiones, cooperación energética y minería, entre
otros, ¿ cómo sigue la relación bilateral de aquí en más?, ¿ qué aspectos se
profundizan y que nuevos temas se incorporan para el enriquecimiento de la
relación? Embajador Vargas Carreño: Uno de los temas prioritarios en la agenda de
nuestras relaciones bilaterales es mejorar la débil infraestructura para el
desarrollo comercial, turístico e incluso productivo entre Chile y Argentina. Bajo ese prisma, no hay dudas de que
la precaria situación actual de la infraestructura no permite potenciar todos
los beneficios de la integración económica chileno-argentina. La ruta Santiago-Mendoza, dañada
seriamente por los aluviones de comienzos de mayo, es la única totalmente
pavimentada y efectivamente habilitada para el tráfico internacional. A través
de ella se movilizan 200 camiones diarios con una carga anual de 1.200.000
toneladas y 120.000 vehículos de
pasajeros con 1.200.000 personas, en ambos sentidos, en el último año. Esas
cifras son sustancialmente mayores a las de mediados de los años 80 y reflejan
el notable aumento del comercio binacional, el crecimiento de la actividad
turística y los mayores flujos comerciales desde Chile hacia el Atlántico y de
Argentina hacia el Pacífico. De ahí que resulte insoslayable el
mejoramiento sustancial de nuestras vías de comunicación. En tal sentido, uno
de los proyectos más ambiciosos es construir un túnel de baja altura entre las
localidades de Juncal y Horcones, que acortaría en tres horas el trayecto entre
Mendoza y Valparaíso y tendría además la ventaja de estar habilitado todo el
año. La cooperación minera aparece
también como uno de los objetivos prioritarios en las relaciones de los
próximos años. En tal sentido, la sanción de la ley de inversiones mineras en
Argentina, que deroga restricciones a las inversiones relativas a la minería en
zonas de frontera y el trámite en el parlamento chileno de una legislación
acorde, son claros indicios del espíritu integracionista que anima a ambos
gobiernos. Conjuntamente con lo anterior, los
trabajos llevados a cabo por los Grupos Técnicos de Geología y Facilitación
Fronteriza, permitirán facilitar las actividades exploratorias a ambos lados de
la frontera por parte de empresas instaladas en el territorio del otro país y
la interesante posibilidad que se abre para la explotación conjunta bilateral y
con terceros países en éste importante sector de las economías nacionales. Dr.Sosa: Chile se ha caracterizado por
tener sus principales mercados consumidores y sus superávits comerciales en sus
relaciones con países del mundo industrializado ( EE.UU., CEE Y Japón). Dichos
mercados de destino registran actualmente tendencias proteccionistas que
perjudican a productos chilenos exportables (p.e. manzanas). Por otra parte,
los principales bienes exportados por Chile (p.e. el cobre, celulosa y harina
de pescado) registran una baja en su cotización internacional. ¿ Cuál es la
estrategia chilena ante este estado de cosas?. Embajador Vargas Carreño: Nuestra mejor defensa es la unión con otros
países de tamaño parecido al nuestro, que son abiertos y les interesa un
comercio mundial libre, y trabajar con ellos por la extensión de normas
multilaterales acordadas internacionalmente. Por eso el GATT y la Ronda Uruguay
son fundamentales para nosotros. De medidas proteccionistas unilaterales (como
las aplicadas por la CEE respecto de las manzanas) sólo nos podemos defender
apelando al GATT. Frente a las represalias de los grandes y poderosos, los
países medianos como Chile necesitamos leyes y un estado de derecho en el
ámbito comercial. Dr.Sosa: ¿ Nos puede explicar brevemente en que consiste la denominada “segunda
fase exportadora chilena”?. Embajador Vargas Carreño: Hay que tener en cuenta que del total de
nuestras exportaciones, un 60 % son recursos naturales, un 30 % recursos
naturales procesados y sólo un10% productos industriales. La tendencia del comercio mundial
indica que el modelo exportador de recursos naturales esta llegando a su
agotamiento y demanda un replanteo. En torno a esta situación existe un
creciente consenso en mi país para avanzar hacia una segunda fase exportadora,
que en términos generales significa incorporar mayor valor agregado a los
recursos naturales, ampliar la cantidad de productos exportables y buscar una
mayor diversificación de nuestros mercados. Esta estrategia obliga a una
verdadera tarea nacional, que debe priorizar las nuevas tecnologías y la
educación en el centro de la vida económica del país. América Latina por razones
históricas, culturales y económicas se presenta como el mercado natural para
concretar esa segunda fase exportadora. La cercanía geográfica, la posibilidad
de compartir recursos naturales y las
menores exigencias de competitividad para productos procesados constituyen
condiciones estructurales inmejorables para que la industria chilena adquiera
una efectiva presencia en los mercados internacionales, no sólo en base al
comercio sino también mediante inversiones y servicios. Dr.Sosa: ¿ Qué opinión le merece el impropiamente denominado Mercado Común
Patagónico, o Común Mercado Patagónico, como prefiere llamarlo el Embajador
argentino en Santiago, Eduardo Iglesias, y qué posibilidades de concreción ve
en el mismo? Embajador Vargas Carreño: Toda
iniciativa de integración es bienvenida, cualquiera sea su nombre. Por
supuesto, apoyamos resueltamente las relaciones que se están dando entre
regiones de nuestros países, lo que indiscutiblemente ayuda a descentralizar el
proceso de complementación económica. Un proceso como el que están
llevando adelante Argentina y Chile requiere esfuerzos de todos los sectores y
regiones. Se trata de una integración dinámica, donde tienen cabida todas las
iniciativas creativas y renovadoras. Dr.Sosa: ¿ Qué rol, estima usted, desempeñarán las autoridades y los empresarios,
universidades y trabajadores de las regiones chilenas y de las provincias
argentinas, en el proceso cooperativo e integrativo binacional? Embajador Vargas Carreño: Esta pregunta se relaciona con la anterior. Es
fundamental el aporte que hagan las autoridades, empresarios, universidades y
trabajadores en la búsqueda de caminos expeditos y viables que despejen los
eventuales obstáculos que puedan trabar el proceso integracionista. Dr.Sosa: ¿ Podría usted contarnos cómo funciona ProChile en la promoción de las
exportaciones y atracción de inversiones?, ¿ cómo se relaciona con cada una de
las trece regiones chilenas?, ¿ está organizado en base a escritorios por área
geográfica?, ¿ cuenta con sectorialistas ?, ¿ en qué sectores?, ¿ cómo y a través de que mecanismos se articula
con el sector empresarial privado? Embajador Vargas Carreño: Prochile
es una dirección que depende de la Dirección General de Relaciones Económicas
Internacionales de la Cancillería. Se trata de un organismo promotor de las
exportaciones chilenas que brinda un servicio a los medianos y pequeños
exportadores o empresas con potencial exportador, abre nuevos mercados y
difunde la oferta exportadora chilena . Traspasa información sobre normas de
calidad, normas sanitarias, formas de comercialización en los países de
destino, etc. Trabaja con sectorialistas y a
través de comités de rubros, como el comité del calzado, del juguete, del
software. Además tiene una red externa que cuenta con más de 50 agregados
comerciales y una red interna con oficinas en cada una de las regiones de
Chile. Dr.Sosa: ¿ Qué opinión tiene el gobierno chileno sobre el proyecto MERCOSUR?, ¿
perjudicará, mejorará o será neutral en las relaciones de Chile con los
miembros del proyectado bloque? Embajador Vargas Carreño: Chile
sigue con particular interés la evolución del Mercosur. Razones geográficas,
económicas y políticas nos ligan de manera estrecha a sus miembros. Ya hemos
negociado un acuerdo de gran trascendencia con Argentina y queremos hacer lo
mismo con Brasil. No hemos renunciado a una asociación con el Mercosur, pero su
aspiración a establecer dentro de muy poco un mercado común exige una
evaluación cuidadosa de su eventual compatibilidad con nuestra apertura y
estabilidad económica. Esta evaluación deberá hacerse en los próximos años y,
por cierto, también será influida por las condiciones macroeconómicas
existentes entre sus miembros. Ahora, en los hechos, podría decir
que Chile está en el Mercosur, y eso lo demuestra el impresionante aumento del
comercio que ha habido entre Argentina y Chile. Estamos superando los 1.100
millones de dólares, en tanto que Brasil es el tercer socio comercial de Chile,
después de Japón y Estados Unidos. Esto no existía hace 10 años atrás. Dr.Sosa: Sectores importantes de la dirigencia y de la ciudadanía chilena
manifiestan un creciente interés en suscribir un acuerdo bilateral de libre
comercio con Estados Unidos o una eventual adhesión al NAFTA. En un acuerdo de
éste tipo el gobierno chileno ¿ tendría que ceder respecto del régimen
arancelario que protege el sector agrícola tradicional? ¿ Cuáles serían los
costos y los beneficios de tal acuerdo? Embajador Vargas Carreño: Le otorgamos un valor especial al interés que
en reiteradas ocasiones ha manifestado la administración estadounidense en
negociar un acuerdo de libre comercio con nuestro país, una vez que concluya el
proceso de aprobación del NAFTA. Un acuerdo de ésta naturaleza, sea bilateral o
eventualmente en el propio marco del NAFTA, representaría un instrumento de
gran valor para asegurar y mejorar nuestro acceso al mercado norteamericano y
para estimular aún más y ofrecer nuevos alicientes a las inversiones
extranjeras en nuestro país. Es muy importante subrayar que no estamos frente a una disyuntiva entre América
Latina y los Estados Unidos, como a veces se insinúa. Por el contrario, las opciones de
liberalización recíprocas con los países latinoamericanos no sólo son
compatibles con un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, sino que
se refuerzan mutuamente. En toda negociación de este tipo, el
gobierno tiene que velar por el conjunto de la economía nacional y no defender
determinados intereses sectoriales. Por supuesto, en cada negociación se cede y
se gana... Dr.Sosa: ¿ Cuál es su opinión respecto de los temas denominados novísimos de la
agenda comercial internacional: el ambiental y el laboral? ¿En qué medida
constituyen o no una nueva forma de proteccionismo? ¿Qué postura deben adoptar
nuestros países al respecto? Embajador Vargas Carreño: La ecología y la preservación del medio
ambiente es un tema central en las relaciones internacionales contemporáneas.
Asuntos como el deterioro de la capa de ozono, la pérdida de diversidad
biológica, la desforestación y las lluvias ácidas forman parte de las
preocupaciones principales de gobiernos y organismos internacionales. Sin embargo, la ecología no debe
transformarse en una nueva fase del proteccionismo, a través del
establecimiento de trabas a las exportaciones. En materia laboral, el criterio del
gobierno chileno es muy claro: a
diferencia de países del Asia, donde existe una estructura de relaciones
laborales casi feudal, en Chile la tendencia es a repartir más en la medida que se progresa y eso es bueno y
es lo propio de una democracia. Dr.Sosa: ¿Qué mensaje quiere usted enviar, a través
de ESCENARIOS DE LA INTEGRACION, a los Sres. Gobernadores y funcionarios
provinciales, así como a empresarios, trabajadores y Universidades del interior
de la República Argentina, en su carácter de Embajador recientemente acreditado
de Chile en nuestro país? Embajador Vargas Carreño: Mi mensaje lo puede resumir en breves
conceptos: en momentos en que adquiere fuerza la descentralización regional,
como instrumento de democratización y de crecimiento económico, la vinculación
directa entre las provincias del norte y del sur de nuestro país con sus
respectivas contrapartes argentinas, se convierte en una necesidad urgente. Un abastecimiento comercial más
barato y las posibilidades de desarrollar actividades mineras, de interconexión
energética e incluso agrícolas pueden potenciar notablemente el desarrollo de
las provincias. En procura de concretar esas metas
ningún sector puede quedar excluido. Empresarios, trabajadores, autoridades del
gobierno e instituciones académicas y Universidades deben brindar su valioso
aporte para que nuestros países encaren unidos los desafíos que se presentan a
las puertas del siglo XXI. |