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LA II CUMBRE SUDAMERICANA Y LA INSERCIÓN ARGENTINA EN
UN MUNDO GLOBALIZADO Alberto J. Sosa
Agosto 2002 La II Cumbre Sudamericana
celebrada en la Ciudad de Guayaquil (julio 2002) suscita algunos comentarios
relacionados con el mundo actual, con la inserción Argentina, la
reindustrialización del MERCOSUR y la integración como instrumento que
posibilita adquirir autonomía a los gobiernos sudamericanos en la toma de
decisiones.
La globalización es un fenómeno
consistente en la expansión de las fuerzas del mercado en todo el mundo. Junto
a las fuerzas del mercado, coexisten los Estados, las sociedades civiles, los
movimientos sociales y los bloques regionales, éstos últimos con grados
diversos de integración en sus dimensiones económica, social, cultural,
política e institucional. El MERCADO COMÚN DEL SUR
(MERCOSUR), fue una respuesta de sus Estados Miembros a un mundo globalizado,
en el que predominan los mega mercados. Los mega mercados se caracterizan
por sus órdenes de magnitud y peculiaridades cualitativas. Cada uno de ellos
tiene entre el 15% y el 25% del PB mundial; entre el 12% y el 22% del comercio
internacional; y una población entre los 150 y 300 millones de habitantes. Cualitativamente, tienen economías de escala; flujos de
capitales disponibles para la inversión reproductiva; estructura empresarial
moderna y eficaz; sistemas educativas de alto rendimiento; capacidad para
potenciar procesos de innovación tecnológica en sectores de punta; alto poder
de negociación internacional, aunque esté limitado al área económica. EUA y/o NAFTA, la Unión Europea
(UE) y Japón, son los únicos actores que pueden caracterizarse como mega
mercados. Los
“países ballena” como la India, República Popular China, Brasil, Rusia e
Indonesia, tienen la población
necesaria y algunos recursos para aspirar a convertirse en mega mercados, pero
carecen de la autonomía de gestión y de la mayoria de los recursos cualitativos
y cuantitativos necesarios. Para la República Argentina el
MERCOSUR tiene varios retos prioritarios: reindustrializarse, profundizarse y
ampliarse. Los mismos están vinculados a la alianza política con Brasil y
Chile. Argentina limita con ambos países y éstos se vinculan entre sí a través
de aquél. Dicha profundización debería manifestarse a través de una estrecha
asociación intraindustrial de sus
mercados, de sus gobiernos, de sus
partidos políticos, de sus entidades no gubernamentales y movimientos sociales. El MERCOSUR asociado a Chile y/o a la COMUNIDAD ANDINA
DE NACIONES (CAN) equivale a la bioceaneidad del bloque. Asimismo, el acuerdo
de complementación económica MERCOSUR + CAN, en el marco de la ASOCIACION
LATINOAMERICANA DE INTEGRACION (ALADI), equivale a AREA DE LIBRE COMERCIO
SUDAMERICANA (ALCSA). Por otra parte, la asociación MERCOSUR+Venezuela equivale
a integración energética y vinculación con la ORGANIZACIÓN DE PAISES
EXPORTADORES DE PETROLEO (OPEP). Brasil y Chile son países que
tienen –cada uno a su modo- definido su respectivo “interés nacional”. Brasil
engarza las dos grandes cuencas sudamericanas: la del Plata (MERCOSUR) y la del
Amazonas (MERCONORTE). El ex Presidente Itamar Franco, lanzó en ALADI (febrero
1994), el proyecto de creación del ALCSA, que liga el MERCOSUR con Chile, con
la CAN y con Guyana. Chile tiene una extensa geografía
encerrada entre la Cordillera de los Andes y el Pacífico. Desde hace más de dos
décadas, su dirigencia prestó atención prioritaria a las relaciones con los
mercados y Estados del Asia-Pacífico. Argentina, Brasil y Chile (ABC),
especialmente éstos dos últimos, son comerciantes globales. México, por el contrario, tiene su
comercio exterior y un alto porcentaje de la inversión extranjera directa
radicada en su territorio, concentrado en EUA. Los países de América Central y el
Caribe tienen, también sus principales vínculos financieros y comerciales con
EUA. América Latina, es una noción
fundamentalmente cultural. México, no obstante su identidad latinoamericana, es
el país más ligado a EUA a nivel económico, financiero y comercial. América del Sur, a pesar de sus
lazos con EUA, a nivel económico y financiero, tiene en el núcleo del ABC
potencialidad para fortalecerse endógenamente e integrarse. Lo antedicho, produce una fractura
en las posturas de los Estados latinoamericanos. La vigencia de la democracia y de
la política de buena vecindad e integración, posibilitó que estrategas y
empresarios sudamericanos soñasen con rodovias, ferrovias, hidrovias,
gasoductos, oleoductos y comunicaciones que cruzando la geografia sudamericana, ligaran el Atlántico con el
Pacífico. Los Estados del ABC, pueden llegar
a tener, con sus matices, proyectos convergentes respecto del proceso
integrativo conosudamericano y a sus relaciones exteriores. Por ejemplo: a) la
creación de un bloque conosudamericano y/o sudamericano, a través de una
coalición de alianzas nacionales -con anclaje y arraigo en sus respectivos
territorios- que entrecrucen intereses, dentro de un mismo mercado aduanalmente
protegido. b) La
construcción de corredores bioceánicos sudamericanos. c) La diversificación de las relaciones
exteriores, a nivel político, económico, social, comercial, financiero,
cultural, etc. Estimamos que el MERCOSUR y Chile
, así como la CAN, son las áreas geográficas de concentración de las relaciones
exteriores argentinas, porque la globalización y el predominio de los mega
mercados, no dejan espacio para acciones individuales de los Estados, salvo
excepciones basadas en el tamaño del país, en sus alianzas estratégicas o
ubicación geopolítica. El MERCOSUR y/o el ALCSA, debe entenderse como una alianza estratégica que proporciona
no sólo un mercado ampliado a sus Estados miembros, sino un instrumento
primordial para el manejo de sus relaciones exteriores. El MERCOSUR debería: a) profundizar
su propio proceso integrativo, a través de un crecimiento con justicia social y
de la vinculación de sus sociedades civiles y movimientos sociales. b) Armar una
institucionalidad política supraestatal, basada en un proceso de construcción
de una “soberania compartida” o “Estado red”. c) Ampliar el
espacio integrativo a nivel sudamericano. d) Avanzar
unificadamente en las negociaciones relacionadas con el AREA DE LIBRE COMERCIO
DE LAS AMERICAS (ALCA), si ésta aspira al logro de un espacio hemisférico de
bienestar para todos sus habitantes y no para la vigencia irrestricta del libre
comercio. e) Trabajar
en la creación de una Zona de Libre Comercio Interregional con la UE, en la
medida que la UE esté dispuesta a negociar el tema proteccionismo y subsidios
agrícolas. f)
Establecer una red de interconexiones políticas,
comerciales, económicas, financieras y de cooperación con los Estados de
Asia-Pacífico y con los “países ballena”. |