EL MERCOSUR SIRVE PARA PRESERVAR LOS RECURSOS NATURALES

 

 

 

 

CLARÍN- Buenos Aires

 Vinod Thomas(*)

Axel Van Trotsenburg(*)

 

Junio 2003

 

 

Por primer vez un grupo de países de Sudamérica está tomando medidas preventivas para proteger un acuífero transnacional para las generaciones futuras. Esta histórica iniciativa es el resultado de la intensa cooperación entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay para manejar uno de los acuíferos más grandes del mundo.

 

El Acuífero Guaraní es un inmenso reservorio de agua subterránea con una superficie que casi triplica la extensión combinada de Paraguay y Uruguay, que tiene suficiente agua para abastecer a una población de 360 millones de personas sin verse afectado de manera significativa. Sin embargo, inclusive un recurso de tal magnitud podría desperdiciarse a través de la contaminación y el consumo descontrolado de agua. De allí la importancia crítica de que los cuatro países cooperen en su gestión.

 

Los cuatro países están implementando un proyecto que permitirá desarrollar un marco normativo para la gestión y preservación del sistema de Acuífero Guaraní para las generaciones futuras. El marco incluirá convenios sobre medidas para controlar la extracción de agua, conformar una base de datos común y aplicar mecanismos que prevengan la contaminación de las aguas subterráneas, una de las mayores amenazas para el uso futuro de los recursos hídricos.

 

Que los cuatro países hayan reconocido la necesidad de preservar el acuífero constituye, de por sí, un paso en la dirección correcta. Lo que es histórico es que hayan acordado hacerlo antes de que haya un problema con el agua. Muchos convenios internacionales surgen de problemas serios que requieren respuestas urgentes. Este acuerdo es diferente. Dado que no existen muchos precedentes internacionales de efectivo uso compartido de aguas subterráneas multinacionales, el Proyecto del Acuífero Guaraní representa un hito, y es un ejemplo que podría replicarse en otras partes del mundo donde la escasez de agua es un problema mucho más agudo.

 

Inclusive en la Región del MERCOSUR, donde hay abundante agua. Las presiones demográficas, así como las derivadas del crecimiento económico y la contaminación de las aguas de superficie, han llevado a aumentar la demanda sobre el Acuífero Guaraní como fuente de agua potable. Sólo en San Pablo, más del 60% de la población (es decir, 5,5 millones de personas), dependen del agua del Acuífero.

 

La sustentabilidad del Acuífero Guaraní se vería amenazada de continuarse con las prácticas habituales. A lo largo de la frontera entre Brasil y Uruguay, por ejemplo, existe un gran problema de contaminación. A diferencia de lo que ocurre con el agua de ríos o lagos, la contaminación de las aguas de un acuífero es irreversible o sólo puede revertirse a un costo muy alto.

 

Por lo tanto, es especialmente importante que los cuatro países garanticen que las poblaciones que viven en áreas vulnerables, cercanas al acuífero, realicen una adecuada disposición de sus aguas residuales y tengan una actitud de mayor vigilancia hacia el uso de pesticidas y fertilizantes. Las prácticas corrientes ya han hecho imprescindible el acuerdo entre las cuatro naciones. Si no se dan los pasos necesarios para una gestión conjunta, las futuras presiones demográficas podrían arruinar el Acuífero Guaraní, especialmente en las localidades donde existen altos niveles de contaminación.

 

Es así que la cooperación entre los cuatro países es vital para evitar un desenlace perjudicial. De poco servirían los intentos aislados de un solo país si todos los demás no se esfuerzan por controlar la extracción de agua y reducir la contaminación. Concretamente, la única solución sustentable es la solución multilateral.

Pocos días atrás se produjo el lanzamiento oficial del Proyecto del Acuífero Guaraní, que cuenta con el apoyo de los cuatro gobiernos del MERCOSUR, el Fondo Global para el Medio Ambiente (GEF), el Banco Mundial, la Organización de Estados Americanos, los gobiernos de Holanda y Alemania y la Agencia Internacional de Energía Atómica. Además de la importancia que tiene el proyecto en sí mismo, es un ejemplo de cooperación multilateral que tiene extensiones a otras áreas de preocupación ambiental.

 

El objetivo del Proyecto del Acuífero Guaraní es proteger un recurso para las generaciones futuras. La gestión sustentable del agua es básica para un crecimiento económico y social sustentable. En momentos en que es esencial impulsar el crecimiento económico, al preservar el Acuífero Guaraní, estas cuatro naciones se proponen asegurar que su base de recursos continúe estando disponible para el desarrollo Regional y beneficie a generaciones futuras.

 

El éxito del Proyecto del Acuífero Guaraní puede tener ramificaciones en otras áreas de cooperación. Se espera que su impacto se extienda más allá de la Región del MERCOSUR y sirva como ejemplo de cuánto más puede lograrse cuando las naciones trabajan mancomunadas.

 

(*) Directores del Banco Mundial para Brasil, Argentina, Chile y Uruguay.