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DISCURSO DE
MONIZ BANDEIRA AL RECIBIR EL DOCTORADO HONORIS CAUSA EN Salvador de Bahía 16 Septiembre 2009 Distinguido Rector de Excmo. Sr.
Embajador Carlos Henrique Cardim, director del Instituto de Pesquisa de
Relaciones Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores. Exma. Sra. Luciana Mota, de IIustrísimo Sr.
Profesor Ubiratan Castro de Araujo, presidente de Es con mucha emoción,
que agradezco aquí, antes de pronunciar cualquier otra palabra, la generosidad
de los colegas y amigos que propusieron, apoyaron e impulsaron la iniciativa
para que No puedo,
evidentemente, citar todos los nombres de los profesores a los cuales les estoy
muy agradecido. Sería aburrido para los asistentes. Pero no puedo dejar de
recordar el nombre de algunos amigos, los profesores José Góes de Araújo,
Ubiratan de Castro Araújo, João Augusto Lima Rocha y Consuelo Novaes Sampaio,
que también se esforzaron para que se me brindase este homenaje. El título de Doctor
Honoris Causa, de Esta ciudad, Salvador,
fundada por Tomé de Sousa y cuyo primer alcalde, nombrado en 1554, fue Diogo
Moniz Barreto, mi antepasado, era En aquel momento, con
14/15 años de edad, comencé a escribir poemas y los sometía a la rigurosa
crítica de mi muy querida prima Isa Moniz de Aragão, que fue como una hermana
mayor. Fue ella quien me inició en el periodismo, dándome la tarea de escribir
una columna – Letras & Artes – publicada en el Diario de Bahía, e incentivó
mi vocación por la literatura. Aquí la recuerdo con nostalgia. Y, dado que
estoy reviviendo la juventud, el tiempo que viví en Salvador, me acuerdo de
Arthur de Salles, sentado en No obstante haber
vivido, desde los 20 años, en varias ciudades y países, siempre conservé el
amor por Bahía y sus tradiciones humanísticas pautaron todas mis actividades a
lo largo de mi vida. Bahía es muy peculiar, entre los Estados brasileños. Aquí
fue construida la primera ciudad – Salvador – planificada, políticamente, para
promover y sustentar el proceso de colonización de la tierra nuevamente
descubierta por Pedro Álvares Cabral y amenazada por el asedio de los corsarios
franceses, que buscaban el “palo brasil” a fin de suplir las tinturas de Flandes.
Y fue en Bahía que se consolidó la independencia de Brasil, con la expulsión de
las tropas portuguesas comandadas por el general Inácio Luiz Madeira de Melo,
el 2 de Julio de 1823. Este día – 2 de Julio de 1823 – es el que puede ser
considerado, realmente, la fecha nacional de Brasil, la fecha en que el Grito
de Ipiranga se llevó a cabo. Si no hubiese sido por la victoria de la campaña
militar, desencadenada a partir del Recóncavo, con el apoyo de De ahí que lamento y me
extraña – una vergüenza para Bahía – que el nombre del Aeropuerto Internacional
2 de Julio, en Salvador, haya sido cambiado por Aeropuerto Internacional Luiz
Eduardo Magalhães, nombre de un político que, aunque respetable, es doloroso
ver que así se apaga la memoria histórica de Bahía, que sufrió, en 1933, un
daño irreparable, con la demolición de Estos versos de T. S.
Eliot reflejan la concepción del tiempo, en la mitología germánico-nórdica, en
la cual tres mujeres - Die Nornen – personifican a las diosas (die
Schicksalgottheiten), que tejen el destino de los hijos de los hombres, debajo
de un fresno, Yggdrasil, tal como aparecen en Völuspá (Predicción de Estas tres Nornen no
representan, esquemáticamente, el pasado, el presente y el futuro, como a veces
son interpretadas. El tiempo, en la mitología germánico- nórdica, es
indivisible. Es uno. El pasado continúa en el presente, como una poderosa
realidad, que permanentemente modifica el futuro, lo que está por acontecer.
Así, la determinación del destino del mundo, el fin, ocurrió en su creación.
Urðr and Verðandi, forma sustantiva de verða (germánico: werden; anglosajón:
weorðan), tornarse. La forma corresponde al participio pasado, vorðinn, ó
orðinn, completado. Wyrd era, como Urðr, el sino o destino. De ella derivó el
término weird, en la lengua inglesa y dio origen al verbo auxiliar werden
(alemán moderno), que significa “ser en transformación”. La otra Norn es el participio
presente - verðandi, tornándose, aconteciendo. Skuld proviene de skuld, el
participio pasado de skulu (sueco: skola; anglosajón: sculon); presente: skal
(sueco: skall; danés: skal; anglosajón: sceal; inglés: shall); pasado: skyldi
(sueco: skulle; danés: skulde; anglosajón: sceolde; inglés: should). El nombre
también significa deber, obligación (danés: Skyld), y denota el carácter de No se puede estudiar
una sociedad y un Estado sin conocer sus orígenes, sin saber como surgieron,
como se desarrollaron, a lo largo de De la misma manera, el
medio más eficaz para la comprensión de un fenómeno político es saber como
comenzó. Los fenómenos políticos, cuando se manifiestan, resultan de
transformaciones cuantitativas y cualitativas de tendencias históricas, razón
por la cual deben ser estudiados y comprendidos en su encadenamiento mediato,
en su condicionalidad esencial y en su constante devenir. La comprensión del
acontecimento, que fluye, y de su desdoblamiento, en el futuro, requiere el
conocimiento del pasado, como sustancia real del presente, en la que se esbozan
posibilidades y contingencias, suprimiendo (aufheben) y, al mismo tiempo,
conservando y elevando a una síntesis superior (aufheben/aufbewahren) las
contradicciones intrínsecas del proceso histórico. La ciencia política, por lo
tanto, necesita de Una teoría es
necesaria, por cierto, “para ligar los hechos observados, y poder hacer nuevas
observaciones”, así lo enseñó el filósofo António Ferrão Moniz de Aragão, mi
antepasado, en su obra Elementos de Matemáticas, publicada en 1858. Pero, del
mismo modo que los acontecimientos históricos no pueden ser juzgados, según
valores y criterios del presente, tampoco se puede aplicar, integralmente,
teorías y conceptos elaborados en épocas antiguas para analizar y estudiar lo
que ocurre en la actualidad. Las relaciones económicas y sociales del pasado no
se conservan iguales, se modificaron, las ideas e instituciones modernas son
diferentes de las que otrora existieron, y las contradicciones económicas, las
relaciones sociales y las luchas políticas son enteramente distintas de las que
ocurrieron en el siglo XIX o en las primeras décadas del siglo XX. Así, cada
época debe de ser evaluada según su propia medida, sus propios valores,
determinados por la evolución de las fuerzas productivas. El desarrollo
científico y tecnológico, de los medios de comunicación y de las herramientas
electrónicas, aumentando la productividad del trabajo e impulsando aún más la
internacionalización/globalización de la economía, produjo una profunda
mutación en el sistema capitalista mundial, en la estructura social de las potencias
industriales y en el carácter de la propia clase obrera, el cual no corresponde
más al de la clase obrera todavía concebido, abstracta y teóricamente, por
algunas tendencias políticas. En el curso de la
segunda mitad del siglo XX, luego de la gran guerra de 1939/1945, capitales de
los Estados Unidos y de las potencias industriales de Europa, buscando factores
más baratos de producción, emigraron, en gran medida, hacia países de Asia y de
América Latina, así como hacia los países de Este Europeo, después del colapso
de La consecuencia,
agravada por la automatización de la industria con la creciente utilización de
microchips (robots industriales), fue el aumento del desempleo, que batió un
record histórico, alcanzando a 195,2 millones de personas, en 2006, de acuerdo
con los datos de Asimismo, la política
imperialista, de competencia armada entre las potencias industriales, apuntando
a reproducir las relaciones de producción e imponer su dominio sobre vastas
regiones del planeta, evolucionó, luego de dos ruinosas guerras mundiales
(1914/1918 y 1939/1945), hacia el ultra-imperialismo, con la formación de una
especie de cartel de los grandes Estados capitalistas, con la adhesión de otros
menores. Este cartel es
conducido por los Estados Unidos, como potencia hegemónica, con alta capacidad
estratégica de modelar la voluntad de las otras potencias industriales y
conducir la política internacional, de acuerdo con sus intereses, exportando
sus amenazas hacia los aliados y llevándolos a moverse y actuar en función de
lo que piensan ser sus auténticos intereses geoestratégicos, cuando, en
realidad, son intereses extranjeros. Y la expresión militar del cartel es La disolución de los
regímenes comunistas en los países del Este Europeo, la caída del Muro de
Berlín y la reunificación de Alemania, junto con la desintegración de Dichos factores
económicos y sociales produjeron, sobre todo en las potencias industriales,
cierto desvanecimiento de las contradicciones políticas e ideológicas entre los
partidos políticos, cuyas iniciativas, en el gobierno, no discrepan mucho, en
Alemania, Francia. (Guilherme Sandoval Gôes. “El Geoderecho y los Centros
Mundiales de Poder”, estudio presentado en el VII Encuentro Nacional de Estudios
Estratégicos, 6 al 8 de Noviembre de 2007, Brasilia, F.F. Gabinete de Seguridad
Institucional de Inglaterra, mucho menos
que en los Estados Unidos, donde los Partidos Demócrata y el Partido Republicano,
esencialmente, poco se diferencian. Con razón el gran historiador Eric Hobsbawm
claramente declaró en una entrevista a la agencia de noticias TELAM, de
Argentina, que “ya no existe izquierda tal como era”, ya sea socialdemócrata o
comunista. O está fragmentada o desapareció. No existe el contraste, no hay
virtualmente oposición. Las diferencias consisten solamente en el matiz de los
partidos. No se puede decir, por lo tanto, que el régimen democrático haya
avanzado. Por el contrario, tiende a converger, en los más diversos países, con
los regímenes totalitarios, en la medida en que el Estado de excepción se torna
la norma, tendencia esta que se acentuó, sobre todo, luego de los atentados
terroristas contra las torres gemelas del World Trad Center, en los Estados
Unidos, el 11 de Septiembre de 2001. El papel de la sociedad
civil se torna cada vez más irrelevante.
A pesar de la oposición, los gobiernos de los Estados Unidos y de algunos
países de El desarrollo de la
tecnología, cada vez más y más sofisticada, da a los gobiernos de las potencias
industriales medios para controlar aún más a la población, amenazando las
libertades civiles. (Entrevista de Eric Hobsbawm a Martin Granovsky, presidente
de la agencia de noticias TELAM, publicada en el diario Página 12, Buenos
Aires, 29/03/2009). Chip, vehículo de
espionaje, que facilita el monitoreo de las personas, integra los nuevos
sistemas de televisión, computadores, teléfonos etc.; el PKI Electronic
Intelligence permite, por medio de la tecnología digital, monitorear cualquier
medio de comunicación electrónica, como GSM, fax, teléfono, internet y otros;
los semáforos de tráfico cuenten con cámaras - Security Camera Surveillance
Equipment - que siguen cualquier movimiento del individuo; y cámaras de
vigilancia - CCTV –, instaladas en los más diversos ambientes, con el objetivo
de la seguridad, posibilitan la invasión de la privacidad de las personas; y también
los gobiernos intentan almacenar el tráfico de llamadas telefónicas y del uso
de Internet, bajo el pretexto del combate al terrorismo. Este elevado desarrollo
tecnológico también favoreció la concentración de riqueza y de poder y las
disparidades sociales aumentaron aún más en los países de la periferia del
sistema capitalista, alimentando el fundamentalismo religioso, en medio de una
inestabilidad política, que se produjo en el sistema internacional luego del
colapso de Económica y
financieramente, será difícil sustentar, por muchas décadas, a lo largo de todo
el siglo XXI, un imperio, con cerca de 909 bases militares, ostensivas y
secretas, instaladas en 46 países y territorios, y dos guerras – Irak y
Afganistán – cuyos costos totales suben de U$S 2,7 trillones, en términos
estrictamente presupuestales, a un monto de U$S 5 trillones, en términos
económicos, según los cálculos de Joseph E. Stiglitz. El colapso del sistema
financiero internacional, que estaba previsto desde 2006 y en 2007 eclosionó,
se profundizó, en la segunda mitad de 2008, con la bancarrota de los mayores
bancos de inversiones, Lehman Brothers y Merril Lynch, así como de las aseguradoras
American International Group (AIG), de la mayor de los Estados Unidos y del
mundo, Fannie Mae y Freddie Mac, entre otras corporaciones. Hasta diciembre de
2008, el gobierno de los Estados Unidos tuvo que invertir cerca de U$S 5
trillones para evitar el colapso de todo el sistema financiero. Y ya en el
primer semestre de 2009, su déficit presupuestario superó el monto de U$S 1
trillón. La previsión es de que alcance la cifra de U$S 1,6 trillón hasta el
final del segundo semestre y el Congressional Budget Office estimó que, dentro
de diez años, el déficit presupuestario estará entre U$S 9 trillones y U$S 10
trillones. La deuda federal, que corresponde al 33% del PBI de los Estados
Unidos, en 2009, podría saltar al 68%, alrededor de 2019, lo que representará
cerca del 5,1% del PBI calculado para la década, un porcentaje extremadamente
alto. Esta tendencia no puede
continuar indefinidamente. Llegará el momento en que la cantidad habrá de
generar una nueva calidad, probablemente en medio de una crisis mucho más grave
aún, mucho más profunda, sin precedentes en El colapso del sistema
financiero, que entre 2007 y 2009 sacudió la economía mundial y obligó por
igual a los gobiernos del Reino Unido, de Alemania y otros países a aplicar
trillones de dólares en operaciones de rescate y estatización parcial de los
bancos y otras empresas, asestó un fuerte golpe al fundamentalismo de mercado,
similar al que alcanzó al comunismo stalinista con el desmoronamiento del Muro
de Berlín y de los regímenes instalados por parte de El cambio en la
arquitectura política internacional, debido al desvío del centro de la
producción industrial hacia Asia, se aceleró. Y el grupo de Estados ricos del
Hemisferio Norte (Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia,
Japón, Rusia y Canadá), el G-8, que pretendía constituir un sistema global de
poder y decidir sobre todas los temas, tanto económicos como políticos,
ecológicos y otros, ya no puede hacerlo más sin la participación de las
potencias emergentes, como China, India y Brasil. También se torna
inevitable el des-congelamiento del sistema de gobernabilidad mundial. El
Consejo de Seguridad de Brasil se opone al
congelamiento de la estructura del poder mundial, configurado por el Consejo de
Seguridad de Entre 2003 y 2008, creó
35 nuevos cargos en el exterior y el número de embajadas subió a 111, de las
cuales 15 fueron abiertas o reabiertas en África. Así, con un total de 203
representaciones diplomáticas, Brasil afirma su presencia en todas las regiones
del mundo, inclusive en los países ricos en petróleo y gas - Cazaquistán,
Azerbayán, Katar y Omán y en el centro de los temas sobre la estabilidad
política y la paz en el Oriente Medio y en Asia Central. Uno de los principales
objetivos es diversificar los socios y ampliar los mercados para sus
exportaciones e inversiones, sobre todo en los sectores de minería, petróleo,
agricultura e infraestructura. Es necesario, entre
tanto, que el pueblo tenga conciencia de la proyección internacional de Brasil,
de la dimensión económica y política, que conquistó, en la comunidad de las naciones,
y de la importancia de la política exterior, como instrumento de afirmación del
poder nacional, en la medida en que preserva su autonomía e independencia. En Brasil, en diversos
estados de Debo evocar aquí,
además, la memoria de dos grandes personajes notables de la diplomacia
brasileña que nacieron en Bahía: José Maria da Silva Paranhos, vizconde de Río
Branco, y Rui Barbosa. José Maria da Silva Paranhos, padre del barón de Río
Branco, el patrono de la diplomacia brasileña, desempeñó un importante papel en
los países de El otro fue Rui
Barbosa. En los años 1890, apoyando a Eduardo Prado, denunció la “ilusión
americana”, el expansionismo encubierto por Estos descubrimientos,
a lo largo de la costa, insertaron a Brasil en el mapa geopolítico del petróleo.
Y las amenazas existen, aunque puedan parecer remotas. El peligro que
representa una gran potencia, tecnológicamente superior, pero con enormes
carencias, sobre todo de energía, puede ser mucho mayor, cuando está perdiendo
la supremacía, y quiere mantenerla, que cuando expande su imperio. No dudo que
la intención del presidente Barack Obama sea, sinceramente, renovar la política
internacional de los Estados Unidos y aliviar las tensiones generadas por las
iniciativas bélicas, agresivas, unilaterales, de su antecesor, el presidente
George W. Bush. Con todo, incoercibles intereses económicos alimentan poderosas
fuerzas políticas, que el presidente Barack Obama no tiene como controlar y
hasta pueden, eventualmente, eliminarlo. Brasil, por lo tanto, debe estar
preparado para enfrentar, en el mar y en la tierra, los inmensos desafíos que
se plantean, en el siglo XXI, la “era de los gigantes”, como denominó el
embajador Samuel Pinheiro Guimarães a esta era en que los grandes espacios
económicos y geopolíticos serán los principales actores de la política
internacional. Si vis pacem, para bellum. (Si quieres la paz, prepárate para la
guerra). Es el pasado, |