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Lo nuevo es que Luiz Alberto Moniz Bandeira Septiembre 2009 ¿Qué hay de nuevo con
esta embestida en Colombia? Lo nuevo y preocupante
es la inusitada ampliación. Esta base aérea, en Puerto Salgar, puede albergar
más de 2 mil hombres, posee una serie de radares, más allá de casinos,
restaurantes, supermercados, hospital y teatro. Y la pista del aeropuerto, la
más ancha de Colombia, tiene Con la instalación de
estas bases, ¿cobra fuerza el argumento de que Colombia puede convertirse en el
“Israel” de América Latina? No se puede comparar a
Colombia con Israel. Las condiciones económicas, políticas y culturales son muy
diferentes. Pero, de hecho, la ayuda militar concedida por los Estados Unidos a
Colombia, desde 2004, debe alcanzar, este año 2009, la cifra de 3.3 mil
millones de dólares. Además, desde el lanzamiento del Plan Colombia, en el año
2000, el Ejército colombiano recibió 4.35 mil millones de dólares y se
convirtió en el mayor y mejor equipado, en términos relativos, de América del
Sur. Con una población de 44 millones de habitantes, Colombia posee un
contingente militar de cerca de 208.600 efectivos, mientras Brasil, con 8,5
millones de kilómetros cuadrados y más de 190 millones de habitantes, tiene un
contingente de solamente 287.870 y Argentina, con 40 millones de habitantes y
un territorio de 2,7 millones de kilómetros cuadrados, tiene un efectivo de
apenas 71.655. Colombia, con un PBI de 320,4 mil millones (estimación de
acuerdo con la paridad del poder adquisitivo, en dólares) destina el 3,8% a los
gastos militares, mientras que Brasil, cuyo PBI es de 2 trillones, gasta apenas
un 1,5%; Argentina, con un PBI de 523,7 mil millones, gasta apenas el 1,1%. En
2005, el Congreso estipuló para la región una ayuda económica de 9,2 millones
de dólares y cerca de otros 859,6 millones para asistencia militar. Para
combatir las guerrillas, los soldados y policías cometieron un creciente número
de asesinatos, abusos a los derechos humanos y, durante el período de cinco
años, que terminó en junio de 2006, el número de ejecuciones extrajudiciales
aumentó en más del 50%, con relación al período anterior. ¿Cómo evalúa usted la
posición de los presidentes latinoamericanos con relación a las bases? ¿Cómo ve
el esfuerzo de Uribe en dialogar con algunos de estos jefes de Estado? Según lo que sé, con la
excepción del presidente Alan García, se manifestaron en contra, sin embargo
entienden que esta es una decisión soberana de Colombia. ¿Qué más pueden hacer?
No pueden intervenir en Colombia. Pero está aislado y fue con el objetivo de
evitar un aislamiento aún mayor que el presidente Uribe visitó algunos países
de América del Sur, entre los cuales está Brasil. El presupuesto propuesto
por el gobierno de los EUA para los gastos en Colombia, de acuerdo con
documentos oficiales, muestra una disminución del 13% con gastos destinados al
combate al narcotráfico, mientras que los gastos militares no especificados
presentan un aumento del 30%. En comparación con el presupuesto anterior, ¿qué
muestran estos números? La justificación del
acuerdo para la instalación de las bases militares en los países de América
Latina y en el Caribe es el combate al narcotráfico. Pero existe un acuerdo
explícito de que el uso de dichas bases “no está prohibido para otro tipo de
organización del Departamento de Defensa”. Es evidente que los Estados Unidos
usan estas – Forward Operating
Location (FOL) – instaladas también en Comalapa (El
Salvador) y en Aruba/Curaçao (Antillas Holandesas),
para los más diversos tipos de operación. También tienen un objetivo
estratégico. El estacionamiento permanente de tropas y equipamientos bélicos en
Colombia y en Perú, así como también en Surinam y en ¿Usted percibe cuál es
la conexión entre las bases en Colombia y el golpe en Honduras? Aunque sean coincidentes
y, de cierta forma se entrelacen, no hay una conexión directa entre el golpe en
Honduras y la instalación de las bases en Colombia. La transferencia de las
instalaciones militares en Manta para Colombia estaba prevista desde que el
presidente Rafael Correa asumió el gobierno de Ecuador, en Enero de 2007, pues
él había anunciado que no renovaría el acuerdo con los Estados Unidos. Como ya
dije, lo nuevo en el caso de las bases en Colombia es su ampliación., mucho más
allá del supuesto objetivo del combate al narcotráfico. Eso fue, por cierto,
planificado junto con la restauración de ¿Los Estados Unidos
vienen apoyando al gobierno golpista hondureño? ¿Qué otra cosa puede explicar
la sustentación del gobierno Micheletti? El golpe en Honduras
demostró, claramente, que el presidente Barack Obama no controla el aparato gubernamental y no está en
condiciones de promover siquiera los tímidos y cautelosos cambios que pretendía
hacer en la política exterior de los Estados Unidos, según anunció. Las
resistencias son enormes, inclusive dentro del Departamento de Estado. Y el
presidente Barack Obama
está paralizado. El gobierno Obama ha condenado reiteradamente la situación en Honduras.
Por otro lado, existen indicios de participación de los EUa
en el golpe y en el mantenimiento del gobierno golpista. ¿Cuál es el grado de
separación que existe entre los liderazgos electos para comandar el Ejecutivo
en los EUA y la máquina administrativa del país? ¿Hasta qué punto esta funciona
“en solitario”? El embajador de los
Estados Unidos en Honduras es un cubano-americano, Hugo Llorens,
designado en 2008 por el presidente George W. Bush, de quien había sido asesor
de seguridad nacional (2002/2003), y asumió el cargo poco antes de la elección
de Barack Obama. Pertenece
a la misma corriente de Roger Noriega, que fue secretario de Estado Asistente
para los Asuntos del Hemisferio, en el gobierno de George W. Bush, y se
manifestó abiertamente a favor del golpe en Honduras, de la misma forma que
Otto J. Reich, otro cubano-americano, que ocupó el mismo cargo e instigó la
tentativa del golpe militar-empresarial en Venezuela en Abril de 2002. Consta
que la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, tiene como asesor a John
Negroponte, que fue embajador en Tegucigalpa, entre 1981 y 1985, cuando
organizó la represión en Honduras, a las actividades de los “contra” en
Nicaragua y fue responsable por sucesivas y graves violaciones a los derechos
humanos. Existen noticias de que él, Negroponte, respaldó la articulación del
embajador Hugo Llorens con la oposición política y el
Ejército, en Honduras, para remover del gobierno al presidente Manuel Zelaya. En este sentido, ¿cuáles
son los límites de esta aproximación de los EUA con Cuba? ¿Y cuáles son los
cambios que se dieron en la isla y que usted destacaría a partir de la
emergencia de los nuevos gobiernos de Obama y Raúl
Castro? El presidente Barack Obama comenzó a mejorar la
posición de los Estados Unidos vis-à-vis de Cuba, pero, por el momento, no está en condiciones
de avanzar aún más, debido a la resistencia con que se enfrenta, internamente,
y al hecho de que el levantamiento del embargo depende de la aprobación del
Congreso. En su opinión, ¿la
crisis económica mundial va a impulsar los procesos de cambios en América
Latina observados en los gobiernos de Bolivia, Venezuela, Paraguay, Ecuador,
Nicaragua y El Salvador? Es difícil prever que
ocurrirá. Y los procesos de cambio en los países de América del Sur y, en
general, en toda América Latina, no pueden ir mucho más allá de las
posibilidades materiales de dichos países, bajo pena de posibilitar,
inevitablemente, un retroceso. Es necesario ser realista. Bolivia, Venezuela,
Paraguay, Ecuador, Nicaragua y El Salvador, están dentro de una economía
mundial de mercado, la economía capitalista, de la cual dependen. El sistema
capitalista, el único modo de producción que tuvo la capacidad de expandirse
por todo el mundo, es un todo y no una suma de economías nacionales. Es
inviable, por consiguiente, la implantación del socialismo dentro de los marcos
del Estado nacional, en países que no poseen base industrial, que dependen del
mercado mundial capitalista, como, además, dependen todos, inclusive los más
desarrollados y las potencias económicas. En una entrevista en el
sitio del Instituto Humanitas Unisinos (IHU Online),
usted criticó a los “pequeños grupos doctrinarios” de la izquierda por no tener
una propuesta, ya que estarían presos a “conceptos que ya no corresponden más a
la realidad económica, social y política en los países industrializados” del
siglo XXI. Por otro lado, ¿la burguesía no padecería de un mal similar, la
falta de un proyecto de desarrollo alternativo al modelo económico neoliberal
ahora en crisis? ¿Llega eso a configurar un impasse histórico? ¿Es posible
decir hacia dónde apunta la coyuntura en los próximos años? No critiqué a los
“pequeños grupos doctrinarios” por no tener una propuesta. Constaté que son
pequeñas agrupaciones, que tienen una propuesta, además, pero sin una
comprensión de la realidad del mundo actual. Se requiere de una teoría para
unir los hechos económicos, sociales y políticos, comprenderlos y prever su
desdoblamiento. Sin embargo, de la misma forma que los acontecimientos
históricos no pueden ser juzgados, según valores y criterios del presente,
tampoco se puede aplicar, totalmente, teorías y conceptos elaborados en épocas
antiguas para analizar y estudiar lo que ocurre en la actualidad. Las
relaciones económicas y sociales del pasado no se mantienen iguales, se
modificaron, las ideas e instituciones modernas son diferentes de las que
existieron otrora, y las contradicciones económicas, las relaciones sociales y
las luchas políticas son totalmente diferentes de las que ocurrieron en el
siglo XIX o en las primeras décadas del siglo XX. El desarrollo científico y
tecnológico, de los medios de comunicación y de las herramientas electrónicas,
aumentando la productividad del trabajo e impulsando aún más la
internacionalización/globalización de la economía, determinó una profunda
mutación en el sistema capitalista mundial, en la estructura social de las
potencias industriales y en el carácter de la propia clase obrera. Para finalizar, si a su
entender no se puede instalar el socialismo en países atrasados, ¿la izquierda
latinoamericana debe defender un proyecto de desarrollo
nacional-democrático-popular? El gran historiador Eric
Hobsbawm declaró, con razón, en una entrevista a la
agencia de noticias Telam, de Argentina, que “ya no
existe la izquierda tal como era”, ya sea socialdemócrata o comunista. O está
fragmentada o desapareció. De cualquier manera, la desintegración de |