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¿Cómo pueden
los países en desarrollo beneficiarse de la globalización? El caso de
China
Fan Gang[1]
Zhang Xiaojing[2]
Julio de 2004 A medida que la globalización avanza y surgen nuevos problemas,
las discusiones sobre sus beneficios son cada vez más enérgicas. Lo que se
debate es si los países en desarrollo pueden beneficiarse con la globalización.
Tanto los países latinoamericanos, que experimentaron crisis de deuda en los
´80, como los países asiáticos, que sufrieron crisis financieras a fines de los
´90, dieron pruebas negativas en relación con este tema. Por otra parte,
también cobran cada vez más fuerza las protestas contra la globalización. Pero,
distinto es el caso de China, que ha sido utilizado como un ejemplo exitoso
para demostrar sus beneficios. Ciertamente, todos podemos observar que China se ha beneficiado con
este fenómeno. Ahora bien, ¿de qué forma? y ¿qué experiencias puede compartir
con los demás países en desarrollo?. En términos generales, la experiencia de
China puede resumirse en las siguientes áreas: 1) equilibrio entre el grado de
apertura y el nivel de desarrollo; 2) implementación de reformas que acompañen
el nivel de apertura; 3) importancia de la inversión directa extranjera. 1.
Equilibrio entre el grado de apertura y el nivel de desarrollo La teoría de la industria naciente de Federico List (1841) hace
hincapié en la protección durante la apertura de una economía. Esto significa
que la apertura del comercio exterior debería coincidir con el nivel de
desarrollo de la economía. La creciente apertura de China, obedece este
principio. Apertura escalonada La apertura de China es un proceso
lento, que avanza escalón por escalón. En primer lugar, y para cumplir con el
objetivo global, la escala de apertura
se extiende geográficamente, comenzando por zonas económicas especiales, áreas
de desarrollo económico y tecnológico y áreas costeras, hasta zonas de
fronteras y ríos; desde las provincias del interior de la Nación, hasta
lograr el desarrollo de China occidental. En segundo lugar, se avanza
gradualmente hacia diversas industrias, desde la industria manufacturera, que
posee una mayor capacidad competitiva, hasta los sectores débiles vinculados
con la agricultura y los servicios; de la industria de procesamiento, a los
sectores industriales primarios; y luego, hacia el área de
infraestructura, las finanzas, los
seguros y el comercio. También la apertura comercial y financiera se
lleva a cabo etapa por etapa. En los ´90 la relación de las importaciones y
exportaciones respecto del PBI del país, aumentó rápidamente y China fue
adoptando una economía orientada hacia la exportación. Al mismo tiempo, la
apertura en el campo de las finanzas fue lenta. En 1996, China logró la
convertibilidad RMB (Renminbi) de cuenta corriente, pero hasta el momento no se
ha planificado la convertibilidad RMB de cuenta de capital. Por supuesto que la
admisión de China en la Organización Mundial de Comercio (OMC) fomentó la
apertura tanto comercial como financiera pero, sin embargo, no se tuvo en cuenta
el rol de las inversiones extranjeras en el campo de las finanzas y los seguros
(menos del 1%, ver tabla 3), y recién en el año 2000, China introdujo el
sistema de Inversores Institucionales Extranjeros Calificados (QFII, por sus
siglas en inglés), mediante el cual sólo las empresas extranjeras calificadas
podían acceder el mercado de capitales de ese país. Apertura protegida La apertura que lleva a cabo China es una
apertura protegida. Si para evaluar la escala de apertura
comercial, tomamos en cuenta la caída en la tasa de los aranceles aduaneros,
podremos observar que se trata de un proceso paulatino. Un análisis al respecto
demuestra que a medida que la tasa de los
aranceles cae, el nivel de protección disminuye poco a poco (Jin
Rongxiang, Lin Chengliang, 1999). En general, los aranceles aduaneros han
descendido al 12% en el año 2002, del 35,9% antes de 1996. Estas cifras
demuestran que en China, la apertura es protegida y que dicha protección va reduciéndose en forma gradual. Es
necesario señalar dos factores en lo que respecta a la protección comercial de
este país: primero, la protección es estructural. Es decir, existen diferencias
entre las distintas industrias. Por ejemplo, en 1994 el arancel para una
televisión era cero mientras que el arancel para una motocicleta era del 120 %
(en este caso, sin incluir la restricción no arancelaria). Segundo, además de
los aranceles aduaneros, existían
obstáculos no arancelarios. El control de divisas y los subsidios
cambiarios son los medios claves para la protección del comercio. Por ejemplo,
en 1994 el gobierno central importó trigo, fertilizantes, aceite comestible,
azúcar, etc, a un tipo de cambio de 5,8 RMB por dólar estadounidense, cuando el
tipo de cambio fijo era 8,6 RMB por dólar estadounidense en ese entonces. Éste
es el típico subsidio cambiario. Asimismo, antes de la unificación del tipo de
cambio en 1994, se les permitió a las empresas
establecer una cuenta de reserva y mantener un monto determinado de sus
ingresos en moneda extranjera. Este sistema fue cancelado en Enero 1994. No
obstante, los fondos de las empresas
podían seguir utilizándose para comprar divisas e importar mercaderías
al tipo de cambio preunificado oficial de 5,8 RMB por dólar estadounidense. Si
consideramos las medidas no arancelarias que derivaron del control de divisas y
los subsidios cambiarios, los aranceles aduaneros correspondientes a 1994
equivaldrían al doble de lo que fue declarado. Estos aranceles fueron fijados
en 21,74% en 1994 y las medidas no arancelarias serían de hasta el 21,55% si
tuvieran que ser convertidas a tasas arancelarias (Zhang Shuguang, 1997). Aunque las políticas proteccionistas apuntan
principalmente a las importaciones, también pueden ser implementadas en las
exportaciones. China, por ejemplo, emplea la política de bonificación
tributaria sobre las mercaderías que se exportan, que es una especie de
subsidio para las empresas exportadoras con el propósito de mejorar la fuerza
competitiva de las ventures nacionales. Las principales beneficiarias de tales
bonificaciones fueron las empresas manufactureras. En general, en el área
vinculada al procesamiento de alimentos, sólo aquellas empresas que utilizan
materias primas nacionales pueden obtener dichas bonificaciones. Las empresas
nacionales llevaron a cabo el 80 % de las operaciones comunes de
exportación. Esta situación es la que
mejor refleja el poder competitivo de China. Por otra parte, mientras que las
bonificaciones en las exportaciones aumentaron espectacularmente (el total de
bonificaciones fue de hasta el 15%), el poder competitivo de la producción
nacional y las exportaciones aumentaron considerablemente. (Fan Gang, 2002). El control de acceso al mercado es otro ejemplo que revela la práctica
de una apertura protegida. También lo es el orden de apertura: desde el
comercio hasta las finanzas. En lo que concierne a la etapa de desarrollo de un
país, la industria de los servicios normalmente le sigue a la industria
manufacturera, tal como sucede con las prácticas de conversión industrial en
los países desarrollados. Por ello, en la primer etapa, aprovechando la ventaja
comparativa de la mano de obra, los países en desarrollo pueden competir con
los desarrollados en términos de manufactura,
especialmente manufactura con mano de obra intensiva. La apertura de
estas áreas no debería ocasionar problemas serios; esa es la razón por la que
China abrió la industria al comercio en primer lugar. En cambio, la industria
de los servicios, servicios financieros en particular, es una de las más débiles
en ese país. Es decir, se ha abierto gradualmente hacia el mundo exterior de
acuerdo con los compromisos establecidos por la OMC. Durante el proceso de apertura de China, hemos aprendido que cierto
grado de proteccionismo, si se lo equilibra con el nivel de desarrollo, puede
ser exitoso. A pesar de ello, aún quedan algunos interrogantes por discutir.
Por ejemplo, la prensa señaló que el nivel de apertura debería acompañar el
nivel de desarrollo de China, pero ¿qué tipo de apertura es apropiado? ¿Quién lo
decide, el mercado o el gobierno? Además, el proteccionismo puede resultar en
una distorsión económica. Al decidir sobre el nivel de protección, las
cuestiones a tener en cuenta son cómo reducir al máximo dicha distorsión y cómo
mejorar la eficacia global. 2. Reformas que acompañen el nivel
de apertura
En China, el
proceso de apertura y la implementación de reformas se mencionan en forma
simultánea, no parecen dos cuestiones separadas. Pero, ¿por qué deberíamos
hacer hincapié en las reformas durante la apertura? La respuesta es que sólo a
través de reformas, podremos manejar la capacidad de absorción de la Nación y
obtener beneficios de dicha apertura. Explicación de la teoría Efecto umbral y capacidad de absorción En términos generales,
podríamos decir que para llevar a cabo el proceso de apertura, una Nación debe
poseer ciertas condiciones, que se conocen como el umbral de la Nación. Si un
país no cumpliera con los requisitos de dicho umbral, la función de apertura
podría cumplirse de manera incompleta o incluso causar problemas. Algunos trabajos al respecto, demostraron que este umbral existe. Por
ejemplo, la promoción de la inversión directa extranjera (IED) en términos de
crecimiento, depende del nivel de recursos humanos del país en desarrollo. Si
el capital humano de un país logra llegar hasta un determinado umbral, entonces
la función de la IED se ejercerá por completo. Caso contrario, el papel activo
de la IED en favor del crecimiento económico, se verá reducido
significativamente (Borensztein, De Gregorio, y Lee, 1998). El efecto umbral refleja la
importancia de la capacidad de absorción desde otro ángulo. Así, podemos
evaluarla desde distintos sectores como el capital humano, el desarrollo
financiero y el nivel de gerenciamiento. Es por eso que para reforzar la
capacidad de absorción, es necesario implementar ciertas reformas. Coordinación entre la apertura y las
reformas La apertura de la economía puede
conducir a una falta de sincronismo entre los distintos sectores que, a su vez,
puede generar estrangulamiento. Los sectores o sistemas donde las reformas se
hubieran implementado lentamente, o aquellos sin reformas, podrían limitar el
desarrollo de los que sí las hubieran implementado rápidamente (por ejemplo el
área de comercio exterior). Por esta razón, si no existe una coordinación entre
los distintos sistemas, el desorden reduciría la eficacia de la tasa de
crecimiento de la economía. (Fan Gang
y Wing T. Woo, 2002). De ahí
es que llegamos a la conclusión que la apertura debe producirse junto con la
reforma institucional en otras áreas, si se desean obtener mejores resultados. Las reformas en China Dado que
la apertura y las reformas se promocionan simultáneamente, resulta difícil
distinguir cuáles reformas se llevan a cabo con el propósito particular de
apertura y cuáles no. De cualquier forma, si examinamos las reformas que se
describen a continuación, observaremos
que sin ellas no se puede concebir el proceso de apertura ni obtener sus beneficios. Reformas
en el sistema administrativo del comercio exterior Las
reformas en el sistema administrativo del comercio exterior se refieren
principalmente a los sectores involucrados en el proceso de apertura. Con ese
fin, se introdujeron las siguientes reformas: ruptura del monopolio en el
sistema operativo de comercio exterior; cancelación del plan obligatorio de
importación y exportación de mercaderías; libre convertibilidad del RMB de
cuentas comerciales; importante reducción de aquellas operaciones de
importación y exportación controladas y realizadas por el Estado; reducción
significativa de los aranceles aduaneros; reducción de barreras en la
importación y exportación. El objetivo principal de las reformas en el sistema
administrativo del comercio exterior, es desarrollar un sistema integrado,
completo y ejemplar, que cumpla con los requisitos de la OMC, utilizando
recursos legales y económicos en primer lugar, y administrativos, en segundo
lugar. De acuerdo con este objetivo, las reformas que se incluirán en el futuro
son: mayor disminución de la cantidad, variedad y escala de mercaderías bajo el
control del Estado; regulación del orden de mercado para lograr un ambiente
parejo y competitivo, como por ejemplo, implementación de medidas severas
contra el tráfico ilegal y perfeccionamiento en la administración del sector de
procesamiento; imposición de gravámenes sobre las mercaderías exportadas en un
principio, y luego reintegros tras el
cobro; utilización de medios convencionales internacionales para proteger la
industria nacional (por ejemplo, medidas
antidumping, de garantía, etc.), a través de un sistema de seguimiento, control
y respuesta (empleando un sistema de seguimiento que reemplace el proceso de
examen y aprobación). Reformas corporativas para mejorar el
micro-gerenciamiento Las reformas en el
sistema administrativo del comercio exterior juegan un papel muy importante en
la regulación de las actividades de importación y exportación, creando un
entorno competitivo, parejo, mejorando
e impulsando a las empresas a exportar
sus mercaderías. Aunque el proceso de apertura apunte a las empresas
exportadoras, las empresas locales también son de gran importancia ya que
mantienen vínculos con aquéllas. Así es que debieran existir reformas
corporativas que acompañen las reformas en el sector del comercio exterior. De acuerdo con los
requisitos propuestos en el XIII Congreso Nacional para “promover que las empresas exportadoras, sean totalmente
responsables de sus propias ganancias y pérdidas, liberalizando las
operaciones, integrando la industria y el comercio exterior y fomentando el
sistema de agencia”, el Estado, en 1988, hizo público el sistema de
responsabilidad contractual en las empresas exportadoras, y realizó algunos
proyectos pilotos en 3 áreas, a saber: las industrias textiles, de
procesamiento y la industria indumentaria. Desde Enero 1º 1999, el Estado
decidió reajustar y reformar el sistema de tipo de cambio con el propósito de
eliminar sistemas dobles; unificó la tasa de retención de divisas, canceló los
subsidios a las exportaciones para las empresas que exportan y obligó a toda la
industria a asumir por completo la responsabilidad en relación con sus propias
ganancias y pérdidas. Las reformas que hemos
mencionado jugaron un papel importante
en el perfeccionamiento del sistema de incentivo en la industria del comercio
exterior y en mejorar los beneficios operativos. Pero esto no podría suceder si
sólo se implementaran reformas en la industria vinculada con el comercio
exterior. Si se espera expandir el desarrollo a otras industrias, las mejoras
corporativas deben apuntar al perfeccionamiento del sistema de incentivos y a
las mejoras en el micro-gerenciamiento, que deben divulgarse en todas las
empresas. Esto es precisamente lo que hizo China. Además, las reformas corporativas no se limitaron a la utilización del
sistema de responsabilidad total por las ganancias y pérdidas, sino que se ha
desarrollado continuamente hasta establecer un sistema corporativo moderno
–desde el sistema de tenencia de acciones a través de “tomar lo grande y dejar
ir lo pequeño”[3], hasta la
reciente Comisión de Supervisión y Administración de Activos del Estado del
Consejo de Estado- con el fin de instaurar reformas de titularidad. Todas estas
reformas, desde las empresas exportadoras, hasta las demás empresas; desde la
industria manufacturera hasta el sector de los servicios financieros (la
reforma recientemente planificada de tenencia de acciones para los bancos
comerciales y la cotización en la bolsa de valores) y el desarrollo de la
economía privada, parecen no estar relacionadas con el proceso de apertura. Sin
embargo, tienden a mejorar la capacidad de absorción de China. Reformas institucionales de gobierno para mejorar la capacidad de
macro-gerenciamiento. Es una versión en miniatura del curso de apertura de China, desde el
comercio exterior al comercio nacional; de la división a la integración, que
refleja también la forma en que las reformas institucionales de gobierno
cumplen la misión de promover dicha apertura. El Ministerio de Comercio
Exterior y Cooperación Económica, que fue establecido hace aproximadamente
medio siglo para impulsar las exportaciones, se fusionó en el año 2003, para
dar origen al reciente Ministerio de Comercio con el propósito de integrar el
comercio exterior y el interno y cumplir con los requisitos de la nueva etapa
de apertura, desde la admisión de China en la OMC. Una vez que hayan transcurrido
tres años de dicho acontecimiento, todas las empresas nacionales y extranjeras
gozarán del derecho a comercializar automáticamente y el comercio exterior
dejará de ser un privilegio. La reciente creación del Ministerio de
Comercio produjo esta tendencia
histórica e integró las funciones pertinentes a la anterior Comisión de Comercio
y Economía del Estado, la Comisión Estatal de Planeamiento y Desarrollo y el
Ministerio de Comercio Exterior y Cooperación Económica. Asimismo, es el
principal responsable de las políticas y normas regulatorias, en las
operaciones de mercado y la circulación, las reformas del sistema, el control y
análisis, la cooperación internacional, la organización y coordinación de las
medidas antidumping, las compensaciones, etc. Aquí, la reforma institucional
del gobierno, responde a las exigencias de la nueva etapa histórica del proceso
de apertura. Actualmente, adaptarse a las convenciones internacionales,
establecer y perfeccionar un sistema de mercado unificado, abierto, competitivo
y ordenado, y mejorar la capacidad de macro-gestión del gobierno, se han
convertido en las nuevas prioridades, reemplazando al comercio exterior
absoluto. Las empresas que tienen derecho a realizar operaciones de comercio
exterior, pueden trabajar en forma independiente. Del mismo modo, la creación de la Comisión Regulatoria de bancos de
China, declaró la autonomía de la función regulatoria, para mejorar la
capacidad de macro-gestión en el camino hacia la apertura de la industria
bancaria. Todas las reformas, incluyendo las vinculadas con el comercio
exterior, las corporativas y las institucionales, tienen como principal
objetivo el de coordinar dichas reformas con el proceso de apertura, mejorar la
capacidad de absorción y otorgarle a esta apertura el papel principal en el
desarrollo de la economía nacional. 3.
Importancia de la IED Al adoptar
las políticas de apertura, China siempre consideró que las inversiones
extranjeras directas (IED) eran muy importantes. Por ejemplo, ellas pueden
contribuir al crecimiento económico, aportando factores como capital,
tecnología e incluso organización institucional. En comparación, las
inversiones en cartera (portfolios) carecen de tales beneficios y acarrean
serios riesgos que amenazan los sistemas económicos de los países
beneficiarios, como quedó demostrado tras la crisis financiera asiática. Es por
ello que China prefiere las IED a las inversiones en cartera, cuando se intenta
atraer inversiones extranjeras. China recibe IED o beneficios relacionados con
la globalización, al mismo tiempo que evita, hasta cierto punto, los posibles
problemas financieros que de ella derivan. Las IDE y las inversiones en cartera Desde 1979 hasta el año 2002, China recibió 623.418 millones de dólares estadounidenses
(U$S) en inversiones extranjeras, de los cuales las IED suman el 71,6% (U$S
446.255 millones); los préstamos extranjeros y otras inversiones de empresas
extranjeras sumaron U$S 149.425 y 27.738 millones respectivamente. Aunque en los últimos años
China ha sido el mayor beneficiario de las IED, entre los países en desarrollo
(Nº 1 del mundo en 2002), aun está muy lejos de EUA. En el año 2001, sólo el
6,4 % de las IED desembocó en China, una cifra que se situó en el 16, 9 % para
EUA (tabla 1). Según un informe sobre la inversión extranjera en portfolio global,
realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), China recibe muchas más
IED que inversiones en cartera; en el año 2001, recibió U$S 20 mil millones de inversiones en
cartera – sólo el 0,16% del total mundial, mientras que EUA atrajo más de U$S
3.000 millones, lo que representa el 24,46% (ver tabla 2). Las inversiones extranjeras que China ha atraído son IED principalmente, mientras que las
inversiones en cartera alcanzaron una pequeña proporción que puede ser
desatendida en el contexto global. Se
espera que esta proporción aumente regularmente a medida que la industria financiera
de este país se abra al exterior y se introduzcan las QFII, junto con otras
medidas. Distribución de las IED en China Más del 60 % de las IED se inyectan en la industria manufacturera,
mientras que la industria agropecuaria recibe menos del 2%, y la industria de
las finanzas y los seguros obtienen juntas menos del 1%. Según las estadísticas
aproximadas del año 2001, sólo el 21,6% de las Tabla 1. Tabla comparativa del flujo de
las IED en China y EUA
Fuente: UNCTAD, World Investment Report 2002 Tabla 2. Tabla comparativa del flujo de inversiones en cartera en
China y EUA (1997 y 2001)
En millones de dólares
estadounidenses
Fuente:
FMI, Global Portfolio Investment Survey,
2003.
inversiones
extranjeras fue destinado al sector de servicios, incluyendo el área del
transporte, almacenamiento, correo, telecomunicaciones, operaciones mayoristas
y minoristas, catering, finanzas, inmuebles, servicios sociales, de salud,
deportes, bienestar social, educación, cultura, artes, transmisiones
televisivas y radiales, investigación científica y servicios técnicos. Sin
incluir el sector inmobiliario, la proporción de inversiones extranjeras en el
área de servicios sumó poco más del 10% (ver tabla 3). Esta
distribución refleja las políticas de acceso al mercado que el gobierno de
China fue adoptando gradualmente, en el
camino hacia la apertura, gracias a las cuales la industria manufacturera, se adelantó al sector de los servicios. Contribución de las IED Como se mencionó anteriormente, las IED pueden resultar beneficiosas
para una economía de muchas formas. A continuación, presentamos un análisis del
papel positivo de las IED en las exportaciones, inversiones de activos fijos y
en el empleo de ese país. Tabla 3. Las IED en las industrias chinas (10.000 dólares
estadounidenses)
Fuente:
China Statistics Yearbook, 2002. Tabla 4. Participación de las empresas de capital extranjero en las
exportaciones de China (1985/2003)
Fuentes:
Aduana china, Customs Statistics, varios
tomos. Exportaciones Las exportaciones chinas se han expandido a pasos agigantados. Allí,
las empresas de capital extranjero jugaron un papel principal especialmente en los
últimos años. Como puede observarse en la tabla 4, estas empresas contribuyeron
en un 50,1% respecto del total de las exportaciones en 2001, y durante el
primer semestre de 2003, contribuyeron en
un 53,9 %. Asimismo, colaboraron aún más, si consideramos su
participación en el incremento de las exportaciones. Por ejemplo, en 1996 y 1998, las IED fueron responsables en
gran parte del aumento en las
exportaciones, desde que las empresas del sector público experimentaron una
drástica caída en dicho sector. En 1996 y 1998, las IED no sólo compensaron
esta caída sino que lograron superar las exportaciones del año anterior. Además
de los casos extremos de 1996 y 1998, período en el cual la actuación de
las empresas estatales fue muy pobre,
el aporte de las IED sobre el total de las exportaciones chinas osciló entre el
60% y el 80%. A modo de conclusión, podríamos destacar el rol decisivo de las
IED en la consolidación de la economía exportadora de China. Inversiones de activos fijos El aporte de las IED en las inversiones de activos fijos se refleja en
la proporción de IED en esa clase de inversiones a nivel nacional. Como sugiere
la tabla 5, entre 1993 y 2001, las IED representan más del 10% del total de
inversiones en activos fijos. Fue en
ese momento que el gobierno de China adoptó políticas fiscales de activación,
fortaleció la construcción de infraestructura y la urbanización- lo que resultó
en mayores inversiones domésticas- y las IED
comenzaron a tener una menor participación en la inversión de activos
fijos. Sin embargo, siguen jugando un papel cada vez más importante en las
inversiones de China. Empleo Las IED
crean empleos para los trabajadores de China. En los últimos años, el
porcentaje de empleados contratados por empresas de capital extranjero se
niveló entre el 2,7 % y 2,8% del total de la fuerza laboral. (Ver tabla 6).
Aunque un porcentaje menor al 3% parecería irrelevante, sirve para mitigar el
problema del desempleo en China. Basta con imaginar un aumento equivalente al
1% en el desempleo. Tal circunstancia se traduciría en diversos problemas
económicos y sociales. No es difícil comprender la importancia de la creación de empleo, por
parte de las IED. Tabla 5. Participación de las IED en inversiones de activos fijos IED realizadas sobre total de inversión social de activos (%) 1991
4,36% 1992
7,51% 1993
12,13% 1994
17,08% 1995
15,65% 1996
15,10% 1997
14,79% 1998
13,23% 1999
11,17% 2000
10,32% 2001
10,42% Fuente: División Nacional de Estadísticas: China Statistics Yearbook,
2002.
4. Conclusión Desde un punto de vista político-económico, mientras que los gobiernos
de los países avanzados, las corporaciones transnacionales y organizaciones
internacionales como la OMC y el FMI persiguen sus propios intereses, con el
propósito de promover la globalización como una tendencia mundial, este fenómeno es la consecuencia natural del
desarrollo de la economía de mercado. Esto significa que los países en
desarrollo tienen que considerar una sola cosa: cómo participar en esta
tendencia y no cómo escapar. Si analizáramos la experiencia de China durante el proceso de
apertura, veríamos la forma en que un país en desarrollo puede beneficiarse de
la globalización. Dicho país debería: 1)
reconocer que para los
países en desarrollo la meta es el desarrollo, no sólo la apertura o la
protección; 2)
implementar una política de
apertura, pareja con el nivel de desarrollo, donde las industrias nacionales
estén protegidas de la competencia extranjera excesiva y donde el comercio esté abierto a la participación
extranjera antes que el sector de las finanzas; 3)
incrementar la capacidad
del país para absorber capital extranjero, junto con otros elementos
importantes y maximizar los beneficios de la apertura, llevando a cabo reformas
que acompañen las distintas etapas de dicho proceso; 4)
evitar los riesgos de las
inversiones en cartera y aprovechar los beneficios que las IED ofrecen en
términos de formación de capital, avances tecnológicos, mejoras en los
estándares de gerenciamiento. Para ello, las IED son más convenientes que las
inversiones en cartera. China posee características
propias y únicas, y su experiencia no es de ninguna manera perfecta. Sin embargo, ese país no liberalizó toda la
economía, como muchos expertos y
economistas extranjeros sugieren, para recibir un porcentaje de los beneficios
que la globalización ofrece. Esto es un elemento esencial para la experiencia de
China, que los demás países en desarrollo deberían utilizar como referencia. Referencias Borensztein, Eduardo, José De
Gregorio, y Jong-Wha Lee, 1998. How does
Foreign Direct Investment Affect Growth? Journal of International Economics,
Vol. 45 (Junio) pp. 115/35. Fan Gang, eds. 2002. Follow-up
analysis on China´s Macroeconomic Variables (en chino), National Economic
Research Institute, Beijing. Fan Gang y Wing T. Woo, 2002. Phase
in or Parallel? A Discussion on the Theories and Policies of Optimized
Transformation. Documentos
de trabajo del National Economic Research Institute, China Reform Foundation FMI, 2003. Global Portfolio
Investment Survey, 2003. Washington:
FMI. Jin Xiangyong y Lin Chengliang,
1999. Estudio del caso de China, Ajuste
de aranceles y su estructura de protección efectiva, (en chino). World Economy, Agosto 1999. List, F. 1841, Das Nationale
System der Politischen Oekonomie (Stuttgart: J. G. Cotta´scher Verlag). Prasad, Eswar, Kenneth Rogoff,
Shang-Jin Wei y M. Ayhan Kose, 2003. Effects of Financial Globalizaion on
Developing Countries: Some Empirical Evidence. Marzo 17, 2003. Washington: FMI. UNCTAD, 2002. World Investment
Report, 2002. Geneva: UNCTAD. Zhang Shuguang, Zhang Yansheng y Wan
Zhongxin, 1997. “Estudio de caso de los
costos en la protección comercial de China” (en chino). Economic Research Journal. Feb. 1997. [1] Director,
National Economic Research Institute de la República Popular China [2] Profesor Asociado, Institute of Economics, Chinese
Academy of Social Sciences [3]Esta
política hace hincapié en la reestructuración de las empresas más importantes y
deja que aquellas más pequeñas tomen sus propios recaudos. |
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