¿Cómo pueden los países en desarrollo beneficiarse de la globalización?

El caso de China

 

 

 

 

Fan Gang[1]

 Zhang Xiaojing[2]

 

Julio de 2004

 

 

A medida que la globalización avanza y surgen nuevos problemas, las discusiones sobre sus beneficios son cada vez más enérgicas. Lo que se debate es si los países en desarrollo pueden beneficiarse con la globalización. Tanto los países latinoamericanos, que experimentaron crisis de deuda en los ´80, como los países asiáticos, que sufrieron crisis financieras a fines de los ´90, dieron pruebas negativas en relación con este tema. Por otra parte, también cobran cada vez más fuerza las protestas contra la globalización. Pero, distinto es el caso de China, que ha sido utilizado como un ejemplo exitoso para demostrar sus beneficios.

 

Ciertamente, todos podemos observar que China se ha beneficiado con este fenómeno. Ahora bien, ¿de qué forma? y ¿qué experiencias puede compartir con los demás países en desarrollo?. En términos generales, la experiencia de China puede resumirse en las siguientes áreas: 1) equilibrio entre el grado de apertura y el nivel de desarrollo; 2) implementación de reformas que acompañen el nivel de apertura; 3) importancia de la inversión directa extranjera.

 

1. Equilibrio entre el grado de apertura y el nivel de desarrollo

 

La teoría de la industria naciente de Federico List (1841) hace hincapié en la protección durante la apertura de una economía. Esto significa que la apertura del comercio exterior debería coincidir con el nivel de desarrollo de la economía. La creciente apertura de China, obedece este principio.

 

Apertura escalonada

 

La apertura de China es un proceso lento, que avanza escalón por escalón.

 

En primer lugar, y para cumplir con el objetivo global,  la escala de apertura se extiende geográficamente, comenzando por zonas económicas especiales, áreas de desarrollo económico y tecnológico y áreas costeras, hasta zonas de fronteras y ríos;  desde las  provincias del interior de la Nación, hasta lograr el desarrollo de China occidental.

 

 En segundo lugar, se avanza gradualmente hacia diversas industrias, desde la industria manufacturera, que posee una mayor capacidad competitiva, hasta los sectores débiles vinculados con la agricultura y los servicios; de la industria de procesamiento, a los sectores industriales primarios; y luego, hacia el área de infraestructura,  las finanzas, los seguros y el comercio.

 

También la apertura comercial y financiera se lleva a cabo etapa por etapa. En los ´90 la relación de las importaciones y exportaciones respecto del PBI del país, aumentó rápidamente y China fue adoptando una economía orientada hacia la exportación. Al mismo tiempo, la apertura en el campo de las finanzas fue lenta. En 1996, China logró la convertibilidad RMB (Renminbi) de cuenta corriente, pero hasta el momento no se ha planificado la convertibilidad RMB de cuenta de capital. Por supuesto que la admisión de China en la Organización Mundial de Comercio (OMC) fomentó la apertura tanto comercial como financiera pero, sin embargo, no se tuvo en cuenta el rol de las inversiones extranjeras en el campo de las finanzas y los seguros (menos del 1%, ver tabla 3), y recién en el año 2000, China introdujo el sistema de Inversores Institucionales Extranjeros Calificados (QFII, por sus siglas en inglés), mediante el cual sólo las empresas extranjeras calificadas podían acceder el mercado de capitales de ese país.

 

Apertura protegida

 

La apertura que lleva a cabo China es una apertura protegida.

 

Si para evaluar la escala de apertura comercial, tomamos en cuenta la caída en la tasa de los aranceles aduaneros, podremos observar que se trata de un proceso paulatino. Un análisis al respecto demuestra que a medida que la tasa de los  aranceles cae, el nivel de protección disminuye poco a poco (Jin Rongxiang, Lin Chengliang, 1999).

 

En general, los aranceles aduaneros han descendido al 12% en el año 2002, del 35,9% antes de 1996. Estas cifras demuestran que en China, la apertura es protegida y que dicha protección  va reduciéndose en forma gradual. Es necesario señalar dos factores en lo que respecta a la protección comercial de este país: primero, la protección es estructural. Es decir, existen diferencias entre las distintas industrias. Por ejemplo, en 1994 el arancel para una televisión era cero mientras que el arancel para una motocicleta era del 120 % (en este caso, sin incluir la restricción no arancelaria). Segundo, además de los aranceles aduaneros,  existían obstáculos no arancelarios.

 

El control de divisas y los subsidios cambiarios son los medios claves para la protección del comercio. Por ejemplo, en 1994 el gobierno central importó trigo, fertilizantes, aceite comestible, azúcar, etc, a un tipo de cambio de 5,8 RMB por dólar estadounidense, cuando el tipo de cambio fijo era 8,6 RMB por dólar estadounidense en ese entonces. Éste es el típico subsidio cambiario. Asimismo, antes de la unificación del tipo de cambio en 1994, se les permitió a las empresas  establecer una cuenta de reserva y mantener un monto determinado de sus ingresos en moneda extranjera. Este sistema fue cancelado en Enero 1994. No obstante, los fondos de las empresas  podían seguir utilizándose para comprar divisas e importar mercaderías al tipo de cambio preunificado oficial de 5,8 RMB por dólar estadounidense. Si consideramos las medidas no arancelarias que derivaron del control de divisas y los subsidios cambiarios, los aranceles aduaneros correspondientes a 1994 equivaldrían al doble de lo que fue declarado. Estos aranceles fueron fijados en 21,74% en 1994 y las medidas no arancelarias serían de hasta el 21,55% si tuvieran que ser convertidas a tasas arancelarias (Zhang Shuguang, 1997).

  

Aunque las políticas proteccionistas apuntan principalmente a las importaciones, también pueden ser implementadas en las exportaciones. China, por ejemplo, emplea la política de bonificación tributaria sobre las mercaderías que se exportan, que es una especie de subsidio para las empresas exportadoras con el propósito de mejorar la fuerza competitiva de las ventures nacionales. Las principales beneficiarias de tales bonificaciones fueron las empresas manufactureras. En general, en el área vinculada al procesamiento de alimentos, sólo aquellas empresas que utilizan materias primas nacionales pueden obtener dichas bonificaciones. Las empresas nacionales llevaron a cabo el 80 % de las operaciones comunes de exportación.  Esta situación es la que mejor refleja el poder competitivo de China. Por otra parte, mientras que las bonificaciones en las exportaciones aumentaron espectacularmente (el total de bonificaciones fue de hasta el 15%), el poder competitivo de la producción nacional y las exportaciones aumentaron considerablemente. (Fan Gang, 2002).

  

El control de acceso al mercado es otro ejemplo que revela la práctica de una apertura protegida. También lo es el orden de apertura: desde el comercio hasta las finanzas. En lo que concierne a la etapa de desarrollo de un país, la industria de los servicios normalmente le sigue a la industria manufacturera, tal como sucede con las prácticas de conversión industrial en los países desarrollados. Por ello, en la primer etapa, aprovechando la ventaja comparativa de la mano de obra, los países en desarrollo pueden competir con los desarrollados en términos de manufactura,  especialmente manufactura con mano de obra intensiva. La apertura de estas áreas no debería ocasionar problemas serios; esa es la razón por la que China abrió la industria al comercio en primer lugar. En cambio, la industria de los servicios, servicios financieros en particular, es una de las más débiles en ese país. Es decir, se ha abierto gradualmente hacia el mundo exterior de acuerdo con los compromisos establecidos por la OMC.

 

Durante el proceso de apertura de China, hemos aprendido que cierto grado de proteccionismo, si se lo equilibra con el nivel de desarrollo, puede ser exitoso. A pesar de ello, aún quedan algunos interrogantes por discutir. Por ejemplo, la prensa señaló que el nivel de apertura debería acompañar el nivel de desarrollo de China, pero ¿qué tipo de apertura es apropiado? ¿Quién lo decide, el mercado o el gobierno? Además, el proteccionismo puede resultar en una distorsión económica. Al decidir sobre el nivel de protección, las cuestiones a tener en cuenta son cómo reducir al máximo dicha distorsión y cómo mejorar la eficacia global.

   

2. Reformas que acompañen el nivel de apertura

 

En China, el proceso de apertura y la implementación de reformas se mencionan en forma simultánea, no parecen dos cuestiones separadas. Pero, ¿por qué deberíamos hacer hincapié en las reformas durante la apertura? La respuesta es que sólo a través de reformas, podremos manejar la capacidad de absorción de la Nación y obtener beneficios de dicha apertura.

 

Explicación de la teoría

Efecto umbral y capacidad de absorción

 

 En términos generales, podríamos decir que para llevar a cabo el proceso de apertura, una Nación debe poseer ciertas condiciones, que se conocen como el umbral de la Nación. Si un país no cumpliera con los requisitos de dicho umbral, la función de apertura podría cumplirse de manera incompleta o incluso causar problemas.

 

Algunos trabajos al respecto, demostraron que este umbral existe. Por ejemplo, la promoción de la inversión directa extranjera (IED) en términos de crecimiento, depende del nivel de recursos humanos del país en desarrollo. Si el capital humano de un país logra llegar hasta un determinado umbral, entonces la función de la IED se ejercerá por completo. Caso contrario, el papel activo de la IED en favor del crecimiento económico, se verá reducido significativamente (Borensztein, De Gregorio, y Lee, 1998).

 

El efecto umbral refleja la importancia de la capacidad de absorción desde otro ángulo. Así, podemos evaluarla desde distintos sectores como el capital humano, el desarrollo financiero y el nivel de gerenciamiento. Es por eso que para reforzar la capacidad de absorción, es necesario implementar ciertas reformas.

 

Coordinación entre la apertura y las reformas

 

La apertura de la economía puede conducir a una falta de sincronismo entre los distintos sectores que, a su vez, puede generar estrangulamiento. Los sectores o sistemas donde las reformas se hubieran implementado lentamente, o aquellos sin reformas, podrían limitar el desarrollo de los que sí las hubieran implementado rápidamente (por ejemplo el área de comercio exterior). Por esta razón, si no existe una coordinación entre los distintos sistemas, el desorden reduciría la eficacia de la tasa de crecimiento de la economía. (Fan Gang y Wing T. Woo, 2002). De ahí es que llegamos a la conclusión que la apertura debe producirse junto con la reforma institucional en otras áreas, si se desean obtener mejores resultados.

 

Las reformas en China

 

Dado que la apertura y las reformas se promocionan simultáneamente, resulta difícil distinguir cuáles reformas se llevan a cabo con el propósito particular de apertura y cuáles no. De cualquier forma, si examinamos las reformas que se describen a continuación,  observaremos que sin ellas no se puede concebir el proceso de apertura ni obtener sus beneficios.

 

Reformas en el sistema administrativo del comercio exterior

 

Las reformas en el sistema administrativo del comercio exterior se refieren principalmente a los sectores involucrados en el proceso de apertura. Con ese fin, se introdujeron las siguientes reformas: ruptura del monopolio en el sistema operativo de comercio exterior; cancelación del plan obligatorio de importación y exportación de mercaderías; libre convertibilidad del RMB de cuentas comerciales; importante reducción de aquellas operaciones de importación y exportación controladas y realizadas por el Estado; reducción significativa de los aranceles aduaneros; reducción de barreras en la importación y exportación. El objetivo principal de las reformas en el sistema administrativo del comercio exterior, es desarrollar un sistema integrado, completo y ejemplar, que cumpla con los requisitos de la OMC, utilizando recursos legales y económicos en primer lugar, y administrativos, en segundo lugar. De acuerdo con este objetivo, las reformas que se incluirán en el futuro son: mayor disminución de la cantidad, variedad y escala de mercaderías bajo el control del Estado; regulación del orden de mercado para lograr un ambiente parejo y competitivo, como por ejemplo, implementación de medidas severas contra el tráfico ilegal y perfeccionamiento en la administración del sector de procesamiento; imposición de gravámenes sobre las mercaderías exportadas en un principio,  y luego reintegros tras el cobro; utilización de medios convencionales internacionales para proteger la industria nacional (por ejemplo, medidas antidumping, de garantía, etc.), a través de un sistema de seguimiento, control y respuesta (empleando un sistema de seguimiento que reemplace el proceso de examen y aprobación).

 

Reformas corporativas para mejorar el micro-gerenciamiento

 

Las reformas en el sistema administrativo del comercio exterior juegan un papel muy importante en la regulación de las actividades de importación y exportación, creando un entorno competitivo, parejo,  mejorando e impulsando a las empresas a exportar  sus mercaderías. Aunque el proceso de apertura apunte a las empresas exportadoras, las empresas locales también son de gran importancia ya que mantienen vínculos con aquéllas. Así es que debieran existir reformas corporativas que acompañen las reformas en el sector del comercio exterior.

 

De acuerdo con los requisitos propuestos en el XIII Congreso Nacional  para “promover que las empresas exportadoras, sean totalmente responsables de sus propias ganancias y pérdidas, liberalizando las operaciones, integrando la industria y el comercio exterior y fomentando el sistema de agencia”, el Estado, en 1988, hizo público el sistema de responsabilidad contractual en las empresas exportadoras, y realizó algunos proyectos pilotos en 3 áreas, a saber: las industrias textiles, de procesamiento y la industria indumentaria. Desde Enero 1º 1999, el Estado decidió reajustar y reformar el sistema de tipo de cambio con el propósito de eliminar sistemas dobles; unificó la tasa de retención de divisas, canceló los subsidios a las exportaciones para las empresas que exportan y obligó a toda la industria a asumir por completo la responsabilidad en relación con sus propias ganancias y pérdidas.

 

Las reformas que hemos mencionado  jugaron un papel importante en el perfeccionamiento del sistema de incentivo en la industria del comercio exterior y en mejorar los beneficios operativos. Pero esto no podría suceder si sólo se implementaran reformas en la industria vinculada con el comercio exterior. Si se espera expandir el desarrollo a otras industrias, las mejoras corporativas deben apuntar al perfeccionamiento del sistema de incentivos y a las mejoras en el micro-gerenciamiento, que deben divulgarse en todas las empresas. Esto es precisamente lo que hizo China.

 

Además, las reformas corporativas no se limitaron a la utilización del sistema de responsabilidad total por las ganancias y pérdidas, sino que se ha desarrollado continuamente hasta establecer un sistema corporativo moderno –desde el sistema de tenencia de acciones a través de “tomar lo grande y dejar ir lo pequeño”[3], hasta la reciente Comisión de Supervisión y Administración de Activos del Estado del Consejo de Estado- con el fin de instaurar reformas de titularidad. Todas estas reformas, desde las empresas exportadoras, hasta las demás empresas; desde la industria manufacturera hasta el sector de los servicios financieros (la reforma recientemente planificada de tenencia de acciones para los bancos comerciales y la cotización en la bolsa de valores) y el desarrollo de la economía privada, parecen no estar relacionadas con el proceso de apertura. Sin embargo, tienden a mejorar la capacidad de absorción de China.

 

Reformas institucionales de gobierno para mejorar la capacidad de macro-gerenciamiento.

 

Es una versión en miniatura del curso de apertura de China, desde el comercio exterior al comercio nacional; de la división a la integración, que refleja también la forma en que las reformas institucionales de gobierno cumplen la misión de promover dicha apertura. El Ministerio de Comercio Exterior y Cooperación Económica, que fue establecido hace aproximadamente medio siglo para impulsar las exportaciones, se fusionó en el año 2003, para dar origen al reciente Ministerio de Comercio con el propósito de integrar el comercio exterior y el interno y cumplir con los requisitos de la nueva etapa de apertura, desde la admisión de China en la OMC.

 

 Una vez que hayan transcurrido tres años de dicho acontecimiento, todas las empresas nacionales y extranjeras gozarán del derecho a comercializar automáticamente y el comercio exterior dejará de ser un privilegio. La reciente creación del Ministerio de Comercio  produjo esta tendencia histórica e integró las funciones pertinentes a la anterior Comisión de Comercio y Economía del Estado, la Comisión Estatal de Planeamiento y Desarrollo y el Ministerio de Comercio Exterior y Cooperación Económica. Asimismo, es el principal responsable de las políticas y normas regulatorias, en las operaciones de mercado y la circulación, las reformas del sistema, el control y análisis, la cooperación internacional, la organización y coordinación de las medidas antidumping, las compensaciones, etc. Aquí, la reforma institucional del gobierno, responde a las exigencias de la nueva etapa histórica del proceso de apertura. Actualmente, adaptarse a las convenciones internacionales, establecer y perfeccionar un sistema de mercado unificado, abierto, competitivo y ordenado, y mejorar la capacidad de macro-gestión del gobierno, se han convertido en las nuevas prioridades, reemplazando al comercio exterior absoluto. Las empresas que tienen derecho a realizar operaciones de comercio exterior, pueden trabajar en forma independiente.

  

Del mismo modo, la creación de la Comisión Regulatoria de bancos de China, declaró la autonomía de la función regulatoria, para mejorar la capacidad de macro-gestión en el camino hacia la apertura de la industria bancaria. Todas las reformas, incluyendo las vinculadas con el comercio exterior, las corporativas y las institucionales, tienen como principal objetivo el de coordinar dichas reformas con el proceso de apertura, mejorar la capacidad de absorción y otorgarle a esta apertura el papel principal en el desarrollo de la economía nacional.

 

3. Importancia de la IED

 

Al adoptar las políticas de apertura, China siempre consideró que las inversiones extranjeras directas (IED) eran muy importantes. Por ejemplo, ellas pueden contribuir al crecimiento económico, aportando factores como capital, tecnología e incluso organización institucional. En comparación, las inversiones en cartera (portfolios) carecen de tales beneficios y acarrean serios riesgos que amenazan los sistemas económicos de los países beneficiarios, como quedó demostrado tras la crisis financiera asiática. Es por ello que China prefiere las IED a las inversiones en cartera, cuando se intenta atraer inversiones extranjeras. China recibe IED o beneficios relacionados con la globalización, al mismo tiempo que evita, hasta cierto punto, los posibles problemas financieros que de ella derivan.

 

Las IDE y las inversiones en cartera

 

Desde 1979 hasta el año 2002, China recibió  623.418 millones de dólares estadounidenses (U$S) en inversiones extranjeras, de los cuales las IED suman el 71,6% (U$S 446.255 millones); los préstamos extranjeros y otras inversiones de empresas extranjeras sumaron U$S 149.425 y 27.738 millones  respectivamente.

 

 Aunque en los últimos años China ha sido el mayor beneficiario de las IED, entre los países en desarrollo (Nº 1 del mundo en 2002), aun está muy lejos de EUA. En el año 2001, sólo el 6,4 % de las IED desembocó en China, una cifra que se situó en el 16, 9 % para EUA (tabla 1).

 

Según un informe sobre la inversión extranjera en portfolio global, realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), China recibe muchas más IED que inversiones en cartera; en el año 2001, recibió  U$S 20 mil millones de inversiones en cartera – sólo el 0,16% del total mundial, mientras que EUA atrajo más de U$S 3.000 millones, lo que representa el 24,46% (ver tabla 2).

 

Las inversiones extranjeras que China ha atraído son  IED principalmente, mientras que las inversiones en cartera alcanzaron una pequeña proporción que puede ser desatendida  en el contexto global. Se espera que esta proporción aumente regularmente a medida que la industria financiera de este país se abra al exterior y se introduzcan las QFII, junto con otras medidas.

 

Distribución de las IED en China

 

Más del 60 % de las IED se inyectan en la industria manufacturera, mientras que la industria agropecuaria recibe menos del 2%, y la industria de las finanzas y los seguros obtienen juntas menos del 1%. Según las estadísticas aproximadas del año 2001, sólo el 21,6% de las

 

Tabla 1. Tabla comparativa del flujo de las IED en China y EUA

                                                                 

 

1990

1991

1992

1993

1994

1995

China

1.7

2.7

6.5

12.1

13

10.8

EUA

23.9

14.2

11.2

22.3

17.4

17.8

 

1996

1997

1998

1999

2000

2001

China

10.4

9.3

6.3

3.7

2.7

6.4

EUA

21.9

21.6

25.1

26

20.2

16.9

 

Fuente: UNCTAD, World Investment Report 2002

 

Tabla 2. Tabla comparativa del flujo de inversiones en cartera en China y EUA (1997 y 2001)                                                                                                       

En millones de dólares estadounidenses    

 

Acciones

Deuda a largo plazo

Deuda a corto plazo

Total

% del mundo

 

1997

2001

1997

2001

1997

2001

1997

2001

1997

2001

China

4618

13210

14112

5504

610

1457

19340

20103

0.32

0.16

EUA

427579

997821

886325

1653419

36192

417850

1350096

3069090

22.18

24.46

Fuente: FMI, Global Portfolio Investment Survey, 2003.

                                                                                                        

inversiones extranjeras fue destinado al sector de servicios, incluyendo el área del transporte, almacenamiento, correo, telecomunicaciones, operaciones mayoristas y minoristas, catering, finanzas, inmuebles, servicios sociales, de salud, deportes, bienestar social, educación, cultura, artes, transmisiones televisivas y radiales, investigación científica y servicios técnicos. Sin incluir el sector inmobiliario, la proporción de inversiones extranjeras en el área de servicios sumó poco más del 10% (ver tabla 3).

 

Esta distribución refleja las políticas de acceso al mercado que el gobierno de China fue adoptando  gradualmente, en el camino hacia la apertura, gracias a las cuales la industria manufacturera,  se adelantó al sector de los servicios.

 

Contribución de las IED

 

Como se mencionó anteriormente, las IED pueden resultar beneficiosas para una economía de muchas formas. A continuación, presentamos un análisis del papel positivo de las IED en las exportaciones, inversiones de activos fijos y en el empleo de ese país.

 

 

Tabla 3. Las IED en las industrias chinas

(10.000 dólares estadounidenses)

Industrias

1999

2000

2001

 

Valores

absolutos

Participación

en las IDE

Valores

absolutos

Participación en las IDE

Valores

absolutos

Participación en las IDE

Total

4031871

 

4071481

 

4687759

 

Agricultura, silvicultura, ganadería y pesca

71015

1.76

67594

1.66

89873

1.92

Minería

55714

1.38

58328

1.43

81102

1.73

Manufactura

2260334

56.06

2584417

63.48

3090747

65.93

Producción y suministro de electricidad, gas y agua

370274

9.18

224212

5.51

227276

4.85

 Construcción

91658

2.27

90542

2.22

80670

1.72

 Programas geológicos y gestión para la conservación del agua

452

0.01

481

0.01

1049

0.02

Transporte, almacenamiento, correo y telecomunicaciones

155114

3.85

101188

2.49

90890

1.94

Comercio mayorista, minorista y catering (provisión de alimentos)

96513

2.39

85781

2.11

116877

2.49

Finanzas y seguros

9767

0.24

7629

0.19

3527

0.08

Sector inmobiliario

558831

13.86

465751

11.44

513655

10.96

Servicios sociales

255066

6.33

218544

5.37

259483

5.54

Cuidados de la salud, deporte y bienestar social

14769

0.37

10588

0.26

11864

0.25

Educación, cultura, artes,  transmisiones televisivas, radiales y cine

6072

0.15

5446

0.13

3596

0.08

Investigación científica, y servicios técnicos

11013

0.27

5703

0.14

12044

0.26

Otras

75279

1.87

145277

3.57

105106

2.24

Fuente: China Statistics Yearbook, 2002.

 

 

Tabla 4. Participación de las empresas de capital extranjero en las exportaciones de China (1985/2003)

 

 

 

1985

 

1990

 

1995

 

1996

 

1997

 

1998

 

1999

 

2000

 

2001

 

2002

Primer semestre de 2003

Exportaciones

(U$S 100 millones)

3.0

78.1

468.8

615.1

749.0

809.6

886.3

1194.4

1332.4

1699.4

1025.0

% Total de China

1.1

12.6

31.5

40.7

41.0

44.1

45.5

47.9

50.1

52.2

53.9

Incremento en exportaciones (U$S 100 millones)

-

-

-

146.3

133.9

60.6

76.7

308.1

138.0

367.0

290.6

 % Total de China

-

-

-

64.5

42.2

62.5

68.7

56.8

81.7

61.7

60.2

Fuentes: Aduana china, Customs Statistics, varios tomos.

 

Exportaciones

 

Las exportaciones chinas se han expandido a pasos agigantados. Allí, las empresas de capital extranjero jugaron un papel principal especialmente en los últimos años. Como puede observarse en la tabla 4, estas empresas contribuyeron en un 50,1% respecto del total de las exportaciones en 2001, y durante el primer semestre de 2003, contribuyeron en  un 53,9 %. Asimismo, colaboraron aún más, si consideramos su participación en el incremento de las exportaciones.  Por ejemplo, en 1996 y 1998, las IED fueron responsables en gran  parte del aumento en las exportaciones, desde que las empresas del sector público experimentaron una drástica caída en dicho sector. En 1996 y 1998, las IED no sólo compensaron esta caída sino que lograron superar las exportaciones del año anterior. Además de los casos extremos de 1996 y 1998, período en el cual la actuación de las  empresas estatales fue muy pobre, el aporte de las IED sobre el total de las exportaciones chinas osciló entre el 60% y el 80%. A modo de conclusión, podríamos destacar el rol decisivo de las IED en la consolidación de la economía exportadora de China.

 

Inversiones de activos fijos

 

El aporte de las IED en las inversiones de activos fijos se refleja en la proporción de IED en esa clase de inversiones a nivel nacional. Como sugiere la tabla 5, entre 1993 y 2001, las IED representan más del 10% del total de inversiones  en activos fijos. Fue en ese momento que el gobierno de China adoptó políticas fiscales de activación, fortaleció la construcción de infraestructura y la urbanización- lo que resultó en mayores inversiones domésticas- y las IED  comenzaron a tener una menor participación en la inversión de activos fijos. Sin embargo, siguen jugando un papel cada vez más importante en las inversiones de China.

 

Empleo

 

Las IED crean empleos para los trabajadores de China. En los últimos años, el porcentaje de empleados contratados por empresas de capital extranjero se niveló entre el 2,7 % y 2,8% del total de la fuerza laboral. (Ver tabla 6). Aunque un porcentaje menor al 3% parecería irrelevante, sirve para mitigar el problema del desempleo en China. Basta con imaginar un aumento equivalente al 1% en el desempleo. Tal circunstancia se traduciría en diversos problemas económicos y sociales. No es difícil comprender la importancia de la creación de empleo, por parte de las IED.

 

Tabla 5. Participación de las IED en inversiones de activos fijos

IED realizadas sobre total de inversión social de activos (%)

 

1991                      4,36%

1992                      7,51%

1993                      12,13%

1994                      17,08%

1995                      15,65%

1996                      15,10%

1997                      14,79%

1998                      13,23%

1999                      11,17%

2000                      10,32%

2001                      10,42%

 

Fuente: División Nacional de Estadísticas: China Statistics Yearbook, 2002.

 

TABLA 6. Rol de las compañias extranjeras en el mercado de trabajo urbano

 

 

 

 

 

Fuerza de trabajo
urbana

En compañias de
capital extranj.

Partic. de cías.extranj.en total
fuerza de trabajo urbana

 

(en decenas de miles)

(en decenas de miles)

(%)

1998

21616

587

2.72

1999

22412

612

2.73

2000

23151

642

2.77

2001

23940

671

2.80

 

 

 

 

Fte: Dirección Nacional de Estadísticas. China Statistics Yearbook, 2002

 

 

4. Conclusión

 

Desde un punto de vista político-económico, mientras que los gobiernos de los países avanzados, las corporaciones transnacionales y organizaciones internacionales como la OMC y el FMI persiguen sus propios intereses, con el propósito de promover la globalización como una tendencia mundial,  este fenómeno es la consecuencia natural del desarrollo de la economía de mercado. Esto significa que los países en desarrollo tienen que considerar una sola cosa: cómo participar en esta tendencia y no cómo escapar.

 

Si analizáramos la experiencia de China durante el proceso de apertura, veríamos la forma en que un país en desarrollo puede beneficiarse de la globalización. Dicho país debería:

1)       reconocer que para los países en desarrollo la meta es el desarrollo, no sólo la apertura o la protección;

2)       implementar una política de apertura, pareja con el nivel de desarrollo, donde las industrias nacionales estén protegidas de la competencia extranjera excesiva y donde  el comercio esté abierto a la participación extranjera antes que el sector de las finanzas;

3)       incrementar la capacidad del país para absorber capital extranjero, junto con otros elementos importantes y maximizar los beneficios de la apertura, llevando a cabo reformas que acompañen las distintas etapas de dicho proceso;

4)       evitar los riesgos de las inversiones en cartera y aprovechar los beneficios que las IED ofrecen en términos de formación de capital, avances tecnológicos, mejoras en los estándares de gerenciamiento. Para ello, las IED son más convenientes que las inversiones en cartera.

 

 China posee características propias y únicas, y su experiencia no es de ninguna manera perfecta.  Sin embargo, ese país no liberalizó toda la economía, como  muchos expertos y economistas extranjeros sugieren, para recibir un porcentaje de los beneficios que la globalización ofrece. Esto es un elemento esencial para la experiencia de China, que los demás países en desarrollo deberían utilizar como referencia.

 

 

Referencias

 

Borensztein, Eduardo, José De Gregorio, y Jong-Wha Lee, 1998. How does Foreign Direct Investment Affect Growth? Journal of International Economics, Vol. 45 (Junio) pp. 115/35.

 

Fan Gang, eds. 2002. Follow-up analysis on China´s Macroeconomic Variables (en chino), National Economic Research Institute, Beijing.

 

Fan Gang y Wing T. Woo, 2002. Phase in or Parallel? A Discussion on the Theories and Policies of Optimized Transformation. Documentos de trabajo del National Economic Research Institute, China Reform Foundation

 

FMI, 2003. Global Portfolio Investment Survey, 2003. Washington: FMI.

 

Jin Xiangyong y Lin Chengliang, 1999. Estudio del caso de China, Ajuste de aranceles y su estructura de protección efectiva, (en chino). World Economy, Agosto 1999.

 

List, F. 1841, Das Nationale System der Politischen Oekonomie (Stuttgart: J. G. Cotta´scher Verlag).

Prasad, Eswar, Kenneth Rogoff, Shang-Jin Wei y M. Ayhan Kose, 2003. Effects of Financial Globalizaion on Developing Countries: Some Empirical Evidence. Marzo 17, 2003. Washington: FMI.

 

UNCTAD, 2002. World Investment Report, 2002. Geneva: UNCTAD.

 

Zhang Shuguang, Zhang Yansheng y Wan Zhongxin, 1997. “Estudio de caso de los costos en la protección comercial de China” (en chino). Economic Research Journal. Feb. 1997.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Director, National Economic Research Institute de la República Popular China

[2] Profesor Asociado, Institute of Economics, Chinese Academy of Social Sciences

[3]Esta política hace hincapié en la reestructuración de las empresas más importantes y deja que aquellas más pequeñas tomen sus propios recaudos.