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BRASIL Y EUA: HABLA LA EMBAJADORA DE EUA EN BRASILIA, DONNA HRINAK. EUA QUIERE A BRASIL COMO SU SOCIO CLAVE EN EL HEMISFERIO Eleonora Gosman Agosto 2002 La diplomática norteamericana agregó que hay un compromiso para liderar en conjunto el ALCA. Sostuvo que a su país no le interesa que se debilite el MERCOSUR y que esperan que Brasil colabore con Colombia.
Estados Unidos quiere a
Brasil como su socio en el hemisferio a un nivel tanto comercial como
estratégico. Lo ve como una de las cinco "naciones monstruo" del
mundo por su influencia, pero Washington reconoce que no lo ha respetado en
consecuencia. Así lo señaló la embajadora de EUA en Brasilia, Donna Hrinak, una
veterana diplomática con 28 años de carrera quien remarcó que Washington pretende
conducir junto con Brasil la Asociación de Libre Comercio de las América. El
énfasis de la embajadora que refleja naturalmente la línea política del
Departamento de Estado se combinó con una defensa imprevista del MERCOSUR:
Washington sostiene ahora que cualquier debilidad de ese bloque comercial va en
contra de los intereses estadounidenses. Hrinak
habló en Brasilia con un pequeño grupo de corresponsales entre los cuales
Clarín fue el único medio argentino. La diplomática llegó a Brasilia el 19 de
abril tras encabezar la embajada en Venezuela. Ese antecedente la llevó a negar
que su país o ella misma hayan tenido relación con el fallido golpe de Estado
de aquel mes que apartó 48 horas del poder a Hugo Chávez. "Estuve en
Caracas hasta el 27 de febrero. Y esas versiones están completamente erradas.
Juro por la vida de mi hijo que sé perfectamente cómo fue la política de la
embajada hasta ese momento". La
nómina de señales que la embajadora desplegó en la entrevista, incluyó hasta el
reconocimiento de los límites del libre comercio para enfrentar las deudas
sociales. "Ayuda, pero no resuelve", precisó. Hrinak
se reunió ya con Luiz Inacio Lula da Silva, Ciro Gomes y José Serra, los
principales candidatos para las presidenciales de octubre. De esas citas extrajo
una conclusión: "Estoy convencida que el próximo presidente brasileño va a
negociar. Tengo fe en la capacidad de Brasil de negociar buenos acuerdos". —¿Cuál
es hoy el interés político de EUA en Brasil? —El
mismo que en el resto del hemisferio: consolidación de la democracia y del
resto de las instituciones. Pero en el caso de Brasil hay un interés
diferencial y es que nosotros queremos que sea un buen socio continental,
hemisférico. He escuchado aquí, no sólo de las autoridades sino de empresarios
y ciudadanos que EUA no respeta a Brasil, no lo entiende, y creo que tienen
razón. Hay cinco países monstruos en el mundo, pero Brasil que está entre ellos
no recibe la misma consideración que China, India o Rusia. La razón es
histórica y tiene que ver con las armas nucleares. —¿Cómo
imagina su gobierno que es posible avanzar con el ALCA, cuando en octubre será
elegido el nuevo presidente brasileño y en mayo cambian las autoridades
argentinas? —El
ALCA no es un compromiso de un gobierno. Es un compromiso de un país. En EUA
este enfoque hacia América latina empezó con el gobierno de George Bush padre.
Y luego siguió con la administración demócrata y ahora continúa con el nuevo
gobierno republicano. Lo que importa es que se habla de instituciones y no de
superhombres que deciden políticas y que luego pueden ser revisadas. —Pero
los candidatos brasileños dicen que no aceptarán el ALCA tal como lo plantea
Estados Unidos, que sería desventajoso para la Región. —En
el ALCA todo tiene que ser negociado. Pero en el hemisferio tenemos una agenda
que compartimos todos y esto no se puede olvidar. Con Brasil hemos asumido el
compromiso con el hemisferio de liderar el proceso de integración a partir de
noviembre. —¿Las
dificultades de la propia economía norteamericana no son un obstáculo para el
ALCA? —Al
contrario, pensamos que debe acelerar la integración. EUA percibe,
precisamente, que el libre comercio es un medio para ayudar a recuperar el
ritmo de la economía. A veces existe la impresión que todos los países están
contra el ALCA y EUA a favor. Pero en realidad, también en nuestro país hay
quienes están en contra del libre comercio. Siempre hay sectores que salen
perjudicados. Tenemos que prever soluciones para esos problemas. —La
economía de Argentina está prácticamente quebrada y Brasil pasa por una grave
crisis financiera. Hay una Región más frágil, que debe recurrir una y otra vez
a créditos externos. ¿Qué libre comercio es posible sin un desarrollo Regional? —¿Usted
pregunta si el sistema financiero mundial está funcionado? Nadie tiene una
respuesta por el momento. Este es un debate que surge ahora promovido por
economistas como Joseph Stiglitz y Tino Rosenberg. Plantean que el sistema
tiene 50 años de antigüedad y que tal vez requiere cambios. La pregunta es
legítima, pero si tuviera la respuesta sería Bill Gates y ganaría una fortuna.
Por otro lado, pienso que estamos un poco maníaco depresivos en el hemisferio:
o todo está perfecto o todo está pésimo. Ahora estamos en esta última variante
y todo el mundo ve problemas por todas partes. Se argumenta que Colombia está
en guerra, pero esto viene de hace 40 años. Siempre va a existir algún país con
problemas económicos. —¿Piensa
que el libre comercio es la gran solución? —Los
que creemos en el libre comercio hemos cometido un error: tomarlo como una
solución para todo. Obviamente ayuda, pero no resuelve ni los problemas de
educación, ni de salud ni de desigualdades que puede tener un país. Esas
dificultades requieren de otras políticas y de buenos gobiernos que las realicen.
—¿El
MERCOSUR es incompatible con el ALCA? —No
son incompatibles. Nuestra visión es que estos bloques Regionales conducen a la
integración hemisférica. Debilitar al MERCOSUR no ayudará en nada a nuestros
intereses. —¿EUA
busca que Brasil se involucre más con Colombia? —Esto
depende del gobierno de Alvaro Uribe, quien debe decir qué quiere de los
gobiernos vecinos. Hay una herramienta muy importante que es el SIVAM (Sistema
de Vigilancia Amazónica) de gran utilidad y sé que el ministro de Defensa brasileño,
Geraldo Quintao, tuvo la iniciativa de ofrecer compartir las informaciones a
los gobiernos vecinos. —Pero,
¿EUA no plantea una participación de Brasil que trascienda las acciones
diplomáticas? —Cualquier
invitación a participar tiene que venir del gobierno de Colombia. Nosotros
esperamos que Brasil colabore con su vecino. |