LOS DIEZ MAYORES ACONTECIMIENTOS
GEOPOLITICOS
DEL DECENIO 2001/10
EURASIA
Marzo 2011
Un
decenio acaba de terminar, y es tiempo de balances incluso para la política
internacional. Diez años son un breve período para una disciplina como la
geopolítica, que está caracterizada por un enfoque de larga duración, pero
junto con el estudio no espacial de las relaciones internacionales es posible
describir de manera clara este lapso limitado.
Según
“Eurasia Rivista di Studi Geopolitici”,
dirigida por Tiberio Graziani, la última década estuvo caracterizada por una
dinámica evidente: la declinación de la hegemonía estadounidense, el empuje a
la integración regional (véase Il tempo dei Continenti, nr. 2/2008), el progreso de un nuevo orden
multipolar. El decenio 2001/10, por lo tanto vio empezar una fase de
transición- aquí todavía no ha acabado- del unipolarismo hacia el
multipolarismo. En esta fase, la hegemonía estadounidense todavía está de pie,
pero parece siempre más tambaleante.
La Redacción de Eurasia trató de
individualizar 10 acontecimientos “geopolíticos” representativos, de similares
tendencias sobre todo regionales y de corto-medio plazo, las cuales están
comprendidas en el cuadro de la macro-dinámica global y de medio-largo plazo
arriba descrita.
10. La guerra israelí-libanesa
Israel ante la dificultad se hace
más belicoso
Si los ‘90 estuvieron caracterizados por acuerdos de
paz frágiles y parciales, el último decenio, que se abrió con la llegada al
gobierno de Sharon y concluyó con Netanyahu como primer ministro y Lieberman
como ministro de Asuntos Exteriores, ve la política israelí girar definitivamente
“a la derecha”, llevando a cabo una dinámica ya encaminada al final del los
‘70. Fuerte también gracias al apoyo incondicional garantizado por la Administración Bush,
Tel Aviv abandona las negociaciones- excepto aquellas puramente formales, como
la inconcluyente “road map”- e intenta resolver los conflictos unilateralmente
y con la fuerza: del muro de la segregación en Cisjordania al embargo en Gaza,
de la agresión al Líbano a las amenazas a Irán. Pero la agresividad refleja una
mayor debilidad: las acciones militares a menudo no encuentran el resultado
deseado, como cuando, en 2006, los soldados de Hezbollah lograron oponerse a las tropas de elite
sionistas. En Palestina, el más dócil Al Fatah
es superado en consenso por el extremismo de Hamas. En el interior
de Israel, la creciente población de etnia árabe amenaza el carácter “hebreo”
del Estado de Israel. Las soluciones que se presentan son cada vez más
radicales: aumentar la discriminación de los ciudadanos árabes y resolver los
conflictos con Palestina, Líbano y Siria cortando el nudo gordiano iraní. Un
aventurerismo que ha despertado la preocupación hasta en la clase dirigente
estadounidense, como demuestra el éxito de la obra de Walt y Mearsheimer sobre
el “Israel Lobby“, y el aprieto de la Casa Blanca, aunque
hasta ahora el apoyo de Washington no parece en discusión.
Para más información: Palestina, nr. 2/2009.
9. La invasión del Irak
El derrumbe de la defensa iraquí
y la afirmación
de irán
La invasión estadounidense del Irak, el derrocamiento y ejecución de Saddam
Hussein, el fin del régimen del Ba’ath marcan el retroceso del
país mesopotámico del papel de grande potencia regional. Liberado de la amenaza
y de la defensa iraquí, Irán puede extender su propia influencia hacia Oriente
Próximo, ante todo en el mismo Irak, pero también en la aliada Siria, en
Líbano, Palestina y en la Península Arábica (donde el principal
interlocutor es Qatar). Protagonista de esta temporada es el presidente Mahmud
Ahmadinejād, en el cargo desde el 2005. Conjugando una ardiente retórica
con un activismo en política exterior que supera los confines regionales para
llegar a Asia Central (candidata a la Organización
de Cooperación de Shanghái), a África y a Sudamérica, logrando sobrevivir a la
hostilidad de poderosos enemigos internos y a los desórdenes post-electorales
del 2009, Ahmadinejād supo convertir la República Islámica
en una de las grandes potencias regionales de Oriente Próximo y Medio.
Para más información: Iran, nr. 1/2008.
8. El Parlamento turco rechaza participar en el ataque a
Irak
La nueva tendencia estratégica de Turquía
El 1 de Marzo de 2003 el Parlamento turco vota contra la petición de
conceder su territorio nacional para el ataque estadounidense a Irak. Para el
miembro musulmán de la OTAN
es un primer paso hacia una redefinición de la política exterior que será
dirigida por el jefe del gobierno Erdoğan (que toma el encargo 13 días más
tarde), con la ayuda, a partir de Mayo de 2009, del Ministro de Asuntos
Exteriores Davutoğlu. El pan-turanismo fue sustituido por el
descubrimiento de la identidad musulmana de Turquía; el atlantismo por el
objetivo de la profundidad estratégica; la alianza con Israel por la lógica de
“cero problemas con los vecinos”. Ankara (por lo tanto) se ha alejado de
Washington y Tel Aviv para buscar una nueva colocación como mediadora de los
conflictos en aquellas áreas donde Anatolia representa la encrucijada:
Balcanes, Cáucaso pero sobre todo Oriente Próximo. Pero esto ha llevado al
rápido deterioro de las relaciones con Israel, que no tolera la nueva postura
turca y cuya belicosidad contrasta con los nuevos objetivos de Ankara.
Para más información: Turchia, nr. 1/2004.
7. El pueblo venezolano resiste la tentativa de golpe
América Indolatina se
despierta
El 13 de Abril 2002 el presidente Hugo Chávez vuelve al Palacio Miraflores
y la legalidad constitucional se restablece en Venezuela. Dos días antes, un
golpe militar, apoyado por EUA y España, había llevado al secuestro de Chávez,
el levantamiento del Parlamento y de la Corte Suprema, la
anulación de la
Constitución. La reacción de la población de Caracas, la
fidelidad de una parte de las Fuerzas Armadas y la solidaridad de los países
sudamericanos llevaron a la derrota de los golpistas. Es un cambio de época
para América Indolatina: en los años siguientes gobiernos patrióticos se
instalan en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua y otros países.
Nuevas tentativas subversivas fracasan en Bolivia y Ecuador; el único golpe que
tiene éxito ocurre en el pequeño estado centroamericano de Honduras, y lleva
enseguida a la firme condena de todos los países latinoamericanos. Con el
fracaso del golpe, la hegemonía estadounidense sobre el hemisferio occidental
se tambalea: el tratado de libre comercio panamericano es rechazado y tiene que
enfrentar una alternativa bolivariana,
ALBA; Rusia se convierte en el primer vendedor de armas en Sudamérica y crece
el peso económico de China; el proyecto
de integración de los países indolatinos experimenta una rápida aceleración,
con el nacimiento de ALBA, de UNASUR y de la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños.
Para más información: L’America
Indiolatina nel sistema multipolare,
nr. 3/2008 e L’America
Indiolatina, nr. 3/2007.
6. Los electores franceses rechazan la Constitución Europea
El parón de la integración europea
La Unión Europea empieza el
decenio expandiéndose hacia el este y adoptando una moneda única, pero el proceso
de integración sufre un paro el 29 de Mayo de 2005, cuando los electores
franceses rechazan la propuesta de Constitución Europea, seguidos en breve por
los holandeses y los irlandeses. Es la señal de un malestar que bloquea, sea la
ulterior expansión, sea la profundización de la integración entre los países ya
miembros de la
Unión Europea. Divisiones preocupantes ya se habían
manifestado en 2003 cuando, frente a la invasión estadounidense de Irak, Europa
se había dividido entre partidarios y detractores. Las dificultades de
encontrar una vía estratégica común son evidentes también en la relación con
Rusia. Por lo que concierne al plan estratégico-militar, la Unión Europea
sigue siendo independiente de la
OTAN, bajo la cual se oculta la égida pero también la
hegemonía de los Estados Unidos de América. La crisis financiera de 2008, la
dificultad de administrar la deuda pública por parte de muchos países europeos,
subrayan nuevas y más peligrosas fracturas dentro de la Unión Europea:
también el tradicional eje franco-alemán parece rajarse. El decenio se cierra
por lo tanto con sombríos presagios: en Alemania se empieza a hablar del
abandono del euro y de la exclusión de los países de la UE “inadmisibles”; en la UE crecen las voces críticas
hacia la estrategia productiva alemana, dirigida hacia la exportación, que
sofoca la producción de los otros países miembros sin garantizar un
significativo mercado de importación. ¿La Unión Europea
tendrá futuro? Para más información: Tra la
Russia e il Mediterraneo, nr.
2/2007.
5. Nace la Organización de Cooperación de Shanghai
Rusia y China se acercan
Después de llegar al borde de un combate armado durante la Guerra Fría,
Rusia y China se encaminan hacia la paz en los años ’90, implicando a las ex
repúblicas soviéticas de Asia Central. De esta experiencia nace el 15 de Junio
de 2001 la
Organización de Cooperación de Shanghái. Juntamente con el
siguiente desembarco de las tropas norteamericanas en la región (invasión de
Afganistán), la OCS
aparece como una alianza estratégica entre Moscú y Pekín para mantener a los
EUA fuera de Asia Central. Pero, en los años siguientes, la OCS se amplía con nuevos
miembros, aunque no de pleno derecho: India, Pakistán e Irán. Todavía no ha
nacido un bloque asiático alternativo a la OTAN, como habían predicho algunos analistas,
pero el acontecimiento es significativo. Rusia y China han empezado una
colaboración estratégica, con el claro objetivo de afirmar un nuevo orden
multipolar, en vez de la hegemonía unipolar estadounidense.
Para más información: La nuova Asia, nr. 3/2006.
4. China supera a Japón en términos de PIB
La imparable subida del dragón chino
En 2010 el producto interior bruto nominal de la República Popular
China supera al de Japón, colocándose en segunda posición después de los
Estados Unidos de América. En un decenio, China ha suplantado a Francia, Gran
Bretaña, Alemania, Japón, mientras que Tokio pierde una posición que ocupaba
desde 1972. En términos de PIB por paridad del poder adquisitivo, el
adelantamiento a Japón se ha verificado muchos años antes, y China ya atenta
contra la primacía de los EUA. El ingreso en la Organización Mundial
del Comercio (2001) dio ulterior vigor a la subida económica de Pekín, ya
fuerte en el siglo pasado. Las inversiones chinas se ramifican en todo el
mundo, y son particularmente significativas en África; la República Popular
casi ostenta el monopolio en el abastecimiento de un recurso importante como
las tierras raras; después de la crisis del 2008, el ex Imperio Celeste se
afirma como locomotora del crecimiento planetario. Los éxitos de Pekín no se
limitan a la economía, porque el país crece bajo todos los puntos de vista,
desde la potencia militar al prestigio cultural: en las Olimpíadas de Pekín de
2008, China está por primera vez en el medallero final. Es un simbólico
adelantamiento deportivo sobre los EUA, que según muchos analistas prefigura la
sucesiva llegada al rango de primera potencia mundial. Pero, por ahora, Pekín
tiene poco perfil diplomático: la prioridad es crecer, para los desencuentros
en las cumbres habrá tiempo en futuro.
Para más información: La Cina, nr. 1/2006.
3. La guerra ruso-georgiana
Con Putin resucita la potencia rusa
El ataque georgiano a Osetia del Sur y a la guarnición rusa presente allí,
el 7 de Agosto de 2008, provoca la inmediata reacción armada de Moscú: en pocos
días las tropas rusas llegan al las puertas de Tblisi, antes que un “alto el
fuego” mediado por la
Unión Europea ponga fin a las hostilidades. La derrota bélica
de Saakašvili, autoritario presidente atlantista de Georgia, y la desaparición
de la escena política de su correspondiente ucraíno Juščenko en Enero de
2010, son otras señales de la recuperada influencia rusa en gran parte del
espacio post-soviético. Eso no habría sido posible sin la recuperación interna
de Rusia, realizada bajo la égida de Vladimir Putin, presidente hasta 2008 y
por lo tanto primer ministro. Heredando de Yeltsin un país en bancarrota y con
riesgo de disgregación interna, Putin ha estabilizado el poder central,
relanzado la economía, ha puesto en marcha una diplomacia más dinámica y menos
pesimista. Según algunos analistas, dentro de un par de decenios Rusia está
destinada a convertirse en la mayor potencia económica de Europa, delante
incluso de Alemania. Los problemas no faltan, de la demografía a la corrupción,
del militarismo obsoleto al separatismo, pero la comparación con la situación
de hace un decenio no puede sino invitar al optimismo. Es seguro que Rusia ya
volvió al papel de gran potencia que le compete.
Para más información: La
Russia e il sistema multipolare,
nr. 1/2010, Tra
un’Unione e l’altra, nr. 1/2007
e La
Russia e i suoi vicini, nr.
2/2005.
2. Los atentados del 11 de Septiembre de 2001 y la
“guerra al terrorismo”
Se quiebra la hegemonía
estadounidense en el mundo
El 11 de Septiembre de 2001 ofrece el pretexto para la implementación de la
agenda neoconservadora: la creciente militarización de las relaciones
internacionales para salvaguardar la hegemonía estadounidense. Las dos
administraciones Bush, que dirigen los
EUA. de 2001 hasta 2009, se focalizan sobre el proyecto de “Gran Medio
Oriente”: definir la geografía política del área que va de Marruecos hasta
Pakistán y Asia Central. El ambicioso proyecto lleva a la invasión de
Afganistán e Irak, pero los inesperados problemas militares bloquean a los
ulteriores desarrollos bélicos previstos. En cambio crece el activismo en el
área post-soviética, con las “revoluciones de colores” que tienen el objetivo
de minar la influencia rusa. Crecen la deuda pública de los EUA y las tensiones
internacionales, pero la estrategia neoconservadora no da los resultados
esperados: se verifica una reacción de la corriente realista, que lleva a las
dimisiones de Rumsfeld en 2006 y a la elección de Obama a la presidencia en
2008. Cuando Barack Obama toma el cargo, en Enero de 2009, terminando la larga
temporada neocon (pero sin abandonar el militarismo), en los EUA se desencadena
la crisis económica. De manera significativa, Obama fue elegido en nombre del
“cambio” y de la “esperanza”: otra prueba de la incipiente decadencia
norteamericana.
Para más información: USA: egemonia e declino, nr. 3/2010
(todavía no publicado).
1. La crisis financiera de 2008
Hacia una nueva actitud
geoeconómica
La primera década del siglo XXI ve cómo se suceden una serie de burbujas
financieras: informática, inmobiliaria, materias primas. En Septiembre de 2008
la caída de la banca Lehman Brothers y el derrumbe de los
mercados financieros representan la crisis del modelo de la economía neoliberal,
desindustrializada y financiera. Los países más golpeados son exactamente los
considerados “más avanzados”: EUA y la Unión Europea.
Entre generosas donaciones a los bancos y políticas de rigor fiscal, muchos
países se esfuerzan para enfrentar las deudas acumuladas, nadie logra relanzar
el crecimiento económico de manera significativa. Mientras los EUA salvan el
dólar explotando a las agencias de rating para dirigir
la especulación contra la zona euro, los países “emergentes”, con economías
fundadas sobre la producción y el trabajo en vez de la renta, siguen su propio
curso. Mientras tanto, la pérdida de confianza en el dólar lleva a abastecerse
de oro, mientras que China y Rusia se ponen de acuerdo para la compensación de
los cambios bilaterales de monedas locales: el papel del dólar como divisa de
reserva mundial se tambalea. El pivote económico del mundo, después de muchos
siglos, parece escaparse de Occidente.
(trad. Daniela Mannino)