América del Sur está inestable: no se sabe cómo
evolucionará Colombia
Mayo 2008
A la
luz de sus libros -donde desmenuza las relaciones de Brasil y Argentina con
Estados Unidos, y la visión "sudamericana" de Brasil, que
históricamente vio el continente como su "área de influencia" y el
Amazonas como eje de las hipótesis de conflicto de las Fuerzas Armadas
brasileñas- se llegan a entender las complicaciones que representa el reciente
conflicto de Colombia con Ecuador y Venezuela. Moniz Bandeira
no se hace ilusiones: no ve que esté resuelto. Su última publicación, Cuba
de Martí a Fidel, muestra optimismo respecto de los recientes cambios en la
isla. Para él, el gobierno de Raúl Castro iniciará una rápida apertura
económica con gran aproximación a Brasil y al MERCOSUR. Marca también como un
dato histórico notable el papel de la guerra de Malvinas en el cambio de la
relaciones entre Brasil y Estados Unidos. Las
Fuerzas Armadas brasileñas modificaron hace años sus hipótesis de guerra. Ahora
estarían centradas en Hasta
la guerra de Malvinas, las hipótesis de guerra del Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas brasileñas eran las guerras internas o de guerrilla; los conflictos Regionales,
con uno u otro país de América del Sur ( ¿Usted
cree que se cerraron las heridas del reciente conflicto entre Colombia, Ecuador
y Venezuela? ¿Cómo puede afectar a la integración de América del Sur? La
crisis tiene causas diversas y complejas. Y pese al acuerdo, el problema no fue
y no será resuelto porque no interesa en Colombia, y mucho menos al presidente
Álvaro Uribe, acabar con la guerra civil que dura hace más de 50 años bajo la
forma de guerrillas. Él y la elite colombiana ganan con los recursos que les
proveen Estados Unidos, que a su vez gana con la venta de material bélico y con
la presencia y asistencia militar en defensa de los oleoductos. Colombia es el
tercer mayor exportador latinoamericano de petróleo para los Estados Unidos, debajo
de Venezuela y México, y ocupa el sexto lugar en el ránking
mundial. Por eso, son varios los intereses que hay en la situación de Colombia,
y a veces son contradictorios; involucran a toda la sociedad colombiana y el
tráfico de droga. La economía negra en Colombia es mucho mayor que la economía
legal. ¿No
podría ocurrir que la acción colombiana en Ecuador fuera por una circunstancia
puntual, como por ejemplo impedir la liberación de Ingrid Betancourt? ¿Teme un
cambio de la política exterior norteamericana respecto de América del Sur? Todo
indica que el presidente Álvaro Uribe ordenó la invasión del Ecuador para matar
a los guerrilleros, porque también le interesaba al presidente George W. Bush obstaculizar la
política del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, con respecto a América del Sur. Es evidente que no
hizo esta acción sin el aval de Estados Unidos. Por otra parte, con la
liberación de los rehenes, incluso de Ingrid Betancourt, el presidente Hugo
Chávez podría beneficiarse en la medida en que se presenta como mediador. Al
presidente Uribe no le interesa ningún acuerdo humanitario por los motivos que
le enumeré. En cuanto a la política de Estados Unidos, ésta sigue igual; con
una variación solamente en el énfasis que el presidente George
Bush da a lo que llama guerra contra el terrorismo.
No le interesa ningún acuerdo humanitario ni la pacificación con las FARC. Le
interesa su aplastamiento por causa de los ataques que los guerrilleros hacen a
los oleoductos y que en los últimos diez años causaron pérdidas de cerca de 1
billón de dólares. Entre 1999 y 2000, el presidente Bill
Clinton fue presionado para invadir Colombia, pero él
pretendía contar con la participación de los países vecinos. Estados Unidos
daría el apoyo aéreo y de los barcos de guerra en el litoral. Pero no encontró
el respaldo de Brasil, Venezuela y Panamá. Y desistió tanto por eso como por la
oposición que había dentro de su gobierno. ¿Cómo
ve entonces la evolución colombiana si no hay perspectivas de pacificación? La
situación tanto en América del Sur como en el mundo es inestable, está en
rápida mutación y no se puede prever cómo será la evolución de la crisis en
Colombia. Hay en ese país 4 millones de personas desplazadas, miles y miles de
muertos y desaparecidos. No veo una posibilidad de una pacificación que incluya
a las FARC, porque éstas son virtualmente un Estado dentro de Colombia, donde
predominan en más del 30% de su territorio. En
ese contexto, el gobierno de Lula impulsa ahora Creo
que sí. Esto ahora depende más de Argentina. Si la presidente Cristina
Fernández de Kirchner acepta, podrá constituirse el
Consejo, aunque no entre un país como Colombia, bastante dependiente de la
financiación de Estados Unidos. Sin
un proceso de pacificación en Colombia, ¿usted cree que eso puede amenazar el
Amazonas brasileño? Primero,
no creo que un proceso de pacificación pueda evitar la permanente presencia
militar en Usted
hizo mención a una suerte de "simbiosis" entre el Estado y la
industria bélica en Estados Unidos. ¿Cómo se expresaría esa situación en un
eventual futuro gobierno demócrata? ¿Cuáles serían los nuevos grupos en el
poder? Lo que
puede llevar a Estados Unidos a retroceder en su expansión militar es la crisis
económica, como consecuencia de la combinación del déficit comercial con el
déficit fiscal, que cada vez se agrava más y para el cual el militarismo
contribuye fundamentalmente. A pesar de las dimensiones y diferencias, la
situación de los Estados Unidos, con estos dos problemas -déficit fiscal y de
balanza comercial- es similar a la que llevó a Aun
así, ¿un próximo gobierno de Estados Unidos no buscaría soluciones más
diplomáticas? ¿Cómo puede influir eso en América del Sur? Los
Estados Unidos son un país muy complejo, contradictorio y no creo en cambios
esenciales. Sus intereses económicos, políticos y geopolíticos son inmensos y
condicionan la política de cualquier gobierno, sea demócrata o republicano. Un
presidente de la república no hace lo que quiere o lo que promete. Hace lo que
puede, lo que se le permite, dentro de las limitaciones de las relaciones
reales de poder, que son las relaciones económicas, sociales y políticas. Pero
la economía de Estados Unidos está en franca declinación. La crisis en que se
debate es muy profunda y sus consecuencias afectarán a todo el mundo, porque el
sistema capitalista es un sistema mundial. |