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NEGOCIACIONES MERCOSUR-UE Alberto J. Sosa Junio de 2004 Introducción Las negociaciones
internacionales del MERCOSUR (1991)[1]
se orientaron fundamentalmente en tres direcciones: 1) hacia el establecimiento
de un Área de Libre Comercio Sudamericana (ALCSA), con la República de Chile y
con los Estados Miembros de la Comunidad Andina de Naciones[2]
(CAN), en el ámbito de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI)[3];
2) hacia una probable coordinación de posiciones en el ámbito del Área de Libre
Comercio de las Américas (ALCA)[4];
y 3) hacia un Acuerdo Bi-Regional con la Unión Europea (UE). En cada uno de los casos, estas
negociaciones, tienen características particulares debido al tamaño y potencia
de los interlocutores. La primera negociación tiene lugar con Estados
sudamericanos miembros de ALADI de menor porte económico que MERCOSUR y que
celebran Tratados, acogidos al artículo 24 del Acuerdo General de Tarifas y
Comercio (GATT) o a la Cláusula de Habilitación (1979) de la Ronda Tokio, que
hacen excepción a la Cláusula de la Nación Más Favorecida del artículo 1º del
GATT-Organización Mundial de Comercio (OMC). Es decir, que las ventajas que se
otorguen entre sí, no son extensibles a terceros países. El PBI de la CAN
(2002) ascendió a U$S 265,5 mil millones, de los cuales casi el 70%
corresponden a Venezuela y Colombia; y el de Chile (2002) sumó U$S 64,1 mil
millones. Aquí se negocia fundamentalmente acceso a mercado de bienes, aunque
existen compromisos sobre inversiones, doble tributación, servicios, propiedad
intelectual, transporte, ciencia y tecnología, etc. La negociación dentro del ALCA
tiene a Estados Unidos de América (EUA) como principal interlocutor. Para
señalar un aspecto de la asimetría, cabe consignar que la primera economía del
sistema mundial tiene un PBI de casi U$S 10.417 millardos que es más de doce
veces mayor que el de MERCOSUR. El ALCA versa sobre
transacciones de bienes, servicios, libre movilidad de capitales, derechos de
propiedad intelectual, compras gubernamentales, etc. Pretende liberalizar las
transacciones y negocios que hacen al interés de las corporaciones, a través de
la eliminación de las regulaciones vigentes en las instancias nacionales,
provinciales y municipales de los países miembros. No obstante, no prevé el libre
desplazamiento de trabajadores, ni tampoco de los bienes agrícolas y
agroindustriales que, en el caso argentino, representan más del 50% de sus
exportaciones. Este tipo de Tratado como, en su momento, la OMC/1995, el
Tratado de Libre Comercio Canadá-EUA (siglas en inglés CUFTA/1988) y el Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (siglas en inglés NAFTA/1994), más que
acuerdos que tienden a la liberalización de los intercambios, son
“Constituciones Globales[5]”
que crean derechos y garantías fundamentalmente para las corporaciones
económicas privadas, que deben ser acatadas por los gobiernos de los Estados
Miembros. La 3ª negociación es entre dos Bloques de potencia desigual, porque
mientras la UE-15 tiene un PBI de U$S 7.821 millardos[6] y 378 millones de habitantes, el de MERCOSUR
es de U$S 797 mil millones, o sea aproximadamente el 10% de aquél y cuenta con
alrededor de 220 millones de habitantes. Acá se negocia de Bloque a Bloque, uno
dotado de moneda común, Banco Central y autoridades supraestatales ejecutivas,
parlamentarias y judiciales y otro encaminado al perfeccionamiento de su Unión
Aduanera (UA) y sin los atributos comunitarios del primero. La UE tiene
elementos de política exterior, al menos ha coordinado políticas, más allá de
que no es una confederación o federación. Sin embargo, carece de una política
de defensa común, lo cual la coloca en condiciones de inferioridad respecto de
EUA y por ello con menos capacidad de imposición de sus intereses, en sus
negociaciones externas, que éste último. La negociación en este caso, es de
“carácter profundo”, abarcando transacciones de bienes[7],
de servicios, de capitales, derechos de propiedad intelectual, compras
gubernamentales[8], etc. Este artículo analiza los
antecedentes, situación actual y perspectivas de la negociación entre el
MERCOSUR y la UE. La UE está también interesada en
el fortalecimiento institucional del MERCOSUR. Por ello, colabora con la
formación del Parlamento y con la Secretaría y Comisión de Montevideo. Si bien
a nivel económico, la UE rivaliza con EUA y su participación en el comercio
mundial es superior a la de éste, no acontece lo mismo a nivel
político-militar, dado el desequilibrio existente entre los citados socios
transatlánticos. Un sistema mundial en que prevalecen criterios de seguridad,
es favorable a los intereses de EUA, ya que ningún otro Estado o Bloque está en
condiciones de limitar sus decisiones y actuaciones. Un esquema de poder
semejante al de los ´90 (XX), donde el modo de producción capitalista es casi
el único vigente a nivel mundial, a través de los efectos de la globalización
de los mercados, coincide con el interés de la UE, porque en el eje
económico-comercial su situación se empareja con la de EUA. Sin embargo, una
situación como la sobrevenida post S-11, no la beneficia. Antecedentes
(Comercio e Inversiones)
La Comisión Europea y el MERCOSUR
suscriben el Primer Acuerdo Interinstitucional (1992), por medio del cual la
Comisión se compromete a proveer ayuda técnica e institucional para el
desarrollo de la estructura institucional. En Madrid (Diciembre, 1995),
firman el Acuerdo Interregional de Cooperación. Es un Tratado marco que
menciona tres partes principales: el Diálogo Político, la Cooperación y el
Comercio. Su propósito es allanar dificultades para negociar un Acuerdo de
Asociación Interregional que incorpore la liberalización de las transacciones
de bienes y de servicios, conforme las disposiciones de la OMC, a la par que
propicia un Diálogo Político. En Río de Janeiro (Junio 1999), se decide la iniciación de las negociaciones para el Acuerdo de Asociación Interregional. Se establece que el Comité de Negociaciones Birregionales-CNB- (Bruselas, Noviembre 1999), es el principal foro de negociación y está compuesto por un Subcomité de Cooperación, con tres subgrupos en áreas específicas y tres grupos técnicos de Asuntos Comerciales. A partir de la 1ª Ronda de
Negociaciones del CNB (Buenos Aires, Abril 2000) y hasta la 10ª de Asunción
(Junio 2003), continúan las reuniones de los grupos técnicos. Recientemente se
celebró en Guadalajara (Mayo 2004), la Cumbre América Latina-UE, en la que
representantes de los Bloques MERCOSUR y UE, continuaron las negociaciones La UE es el primer inversor y
donante del MERCOSUR y su principal socio comercial[9]. En Brasil la inversión extranjera
directa (IED) se multiplicó por cuatro entre 1990/99. En el 2000, el 29%
correspondía a inversiones manufactureras y el 70% a los servicios. La política
de privatizaciones llevó a que las telecomunicaciones representasen el 36% del
total y el sistema financiero el 21%. Las inversiones de la UE representaron el
45% del total (11,2% españolas), delante de EUA con un 24,2%. En Argentina, las inversiones se
multiplicaron cuatro veces y media, en dos fases (1992/2000). La primera, a través
de las privatizaciones y la segunda, a través de la adquisición de grandes
empresas privadas argentinas. En el 2000, el 29% de la IED estaba radicada en
manufacturas, el 24% en petróleo, el 12% en telecomunicaciones, el 12% en
servicios públicos y el 10% en el sector bancario. Las inversiones de la UE
representaron el 53,4% del total (25,6% españolas), frente al 23,2% de EUA. La IED de la UE se dirigió a cuatro grandes sectores del MERCOSUR:
1) extractores de materias primas (hidrocarburos y minería), con escaso
encadenamiento con las economías domésticas y destinadas a la exportación; 2)
industriales (automóviles, cerveza, electrodomésticos y alimentos); 3)
servicios públicos (electricidad, telefonía, correos, transportes, gestión de
aguas); 4) financiero. El intercambio comercial entre
ambos Bloques creció durante la década de los ´90 (XX). La participación del
MERCOSUR como destino de las exportaciones de la UE aumentó por encima del
total de sus exportaciones. Por ejemplo, entre 1995/98, sus exportaciones hacia
este destino, crecieron 22,5% y se concentraron en bienes de capital, dentro
del proceso de IED que se llevaba adelante en esa época. Por el contrario, no
ocurrió lo mismo con la capacidad del MERCOSUR para abastecer alimentos. La
Política Agraria Común(PAC), impide el libre acceso al mercado de la UE[10]. Las exportaciones del MERCOSUR (2001) a la
UE, fueron de U$S 21.750 millones y las importaciones de U$S 21.535 millones
(2001). Estas se redujeron, luego de
alcanzar en 1998, la cifra de U$S 27.200 millones. La UE recibe alrededor del
25 % de las exportaciones del MERCOSUR y es el origen de casi el 33% de sus
importaciones. El Bloque consudamericano representa sólo el 3% del comercio
exterior comunitario. Mientras que las exportaciones del
MERCOSUR a la UE corresponden
fundamentalmente a alimentos, productos agropecuarios y pesca, sus
importaciones están concentradas en maquinaria y equipo y productos químicos.
MERCOSUR registra superávit en los capítulos de productos primarios, textiles,
madera, hierro y acero, mientras que experimenta déficit en bienes industriales de mayor valor
unitario. No obstante, en el caso de Brasil, los principales productos
exportados a la UE, comprenden también material de transporte, maquinarias y
productos químicos. Contenido de las Negociaciones
La agenda de negociación incluye
los siguientes temas: 1) Diálogo Político; 2) Cooperación Económica,
Cooperación Social y Cultural, Cooperación Financiera y Técnica; 3) Comercio. En éste último funcionan tres grupos
técnicos que se ocupan de: a) comercio de bienes (se ocupa también de medidas
sanitarias y fitosanitarias, reglas de origen, normas y certificaciones,
medidas antidumping y procedimientos aduaneros); b) comercio de servicios
(inversión y derechos de propiedad intelectual); c) disciplinas comerciales
(compras gubernamentales, normas sobre competencia, resolución de
controversias). Comercio
La oferta del MERCOSUR dispone la
desgravación del 88% de los productos que importa, casi 9 de cada 10 tendrían
tratamiento preferencial. Se trata de importaciones por un valor de U$S 20.259
millones[11]. La
desgravación de las importaciones se completaría en diez años, aunque la nueva
propuesta contempla una aceleración de los tiempos, puesto que incluye dos
categorías de productos que se desgravarían en tres y ocho años. Otra categoría
de bienes tendría desgravación inmediata y el resto obtendría libre acceso a
los diez años. Además, presentó su
propuesta en inversiones y en servicios, aceptando nuevas concesiones en servicios
de transporte marítimo internacional de pasajeros y de carga, así como de
servicios auxiliares. Por su lado, la oferta comunitaria
incluyó nuevos productos agroindustriales, algunos con eliminación de aranceles
y otros con una rebaja del 50%. Los principales obstáculos, se
encuentran -para el MERCOSUR- en la “conservadora” oferta de liberalización comercial de la UE sobre
productos agrícolas y agroindustriales, mientras que para ésta última se hallan
en la propuesta que recibe en materia de servicios y compras gubernamentales. El objetivo principal de los
países del MERCOSUR es el acceso al mercado de la UE, puesto que ello
contribuiría a su prosperidad. Por su lado, la UE argumenta que los miembros
del MERCOSUR son incapaces de presentar propuestas conjuntas para el acceso
progresivo al mercado comunitario. La UE restringe el ingreso de productos del
MERCOSUR, a la par que subvenciona la producción y las exportaciones de
determinados bienes agrícolas, dejando en desventaja a aquellos países que no
lo hacen. El proteccionismo agrícola penaliza un alto porcentaje del comercio
exterior del MERCOSUR, además de producir distorsiones de precios. La UE, al
igual que EUA, pide apertura económica, libre y leal competencia, pero no la
practica. El MERCOSUR considera que el problema de la agricultura de la UE es
de eficiencia y que la competencia externa permitiría rebajar a la mitad el precio de la cesta de
alimentos de la población comunitaria. Alrededor del 50% de las
importaciones comunitarias, provenientes del MERCOSUR, están constituidas por
productos agrícolas, de los cuales 2/3 están exentos de aranceles. Sin embargo,
el 1/3 restante comprende buena parte de los competitivos productos del
MERCOSUR. El problema excede la dimensión agrícola, ya que existe una
concentración de exportaciones del MERCOSUR en productos sensibles, que están
protegidos por la UE por medidas arancelarias y no arancelarias . Una
flexibilización en la protección permitiría incrementar las exportaciones del
MERCOSUR. Cuando se consideran las barreras no arancelarias, se acredita que el
23% de las exportaciones totales del
MERCOSUR están sujetas a las mismas. Por ejemplo, en los productos
alimentarios, más del 85% de ellos; en pieles y cueros, un 98%; en calzado un
99%; y un 64% en hierro y acero. La UE solicita
flexibilización de los servicios y de
las compras gubernamentales y es renuente a modificar su Política Agrícola.
Tanto EUA como los países europeos, actuales miembros de la UE-15, mantienen su
producción agropecuaria a buen resguardo desde 1947/8, cuando en la Conferencia
de la Habana decidieron dejarla fuera de la liberalización comercial y de las
reglas del mercado. Las economías más desarrolladas se fueron abriendo y
exigieron reciprocidad a las demás, sólo en los sectores y productos en los que
tenían ventajas competitivas. Por el contrario, en los sectores y productos en
que no son competitivos rige el “comercio administrado” . Palabras
finales
El libre comercio no es un fin en
sí mismo, no suple la necesidad de un proyecto por parte de los Estados
Miembros del MERCOSUR, ya que los beneficios que alcanzan a ciertas empresas o
sectores no necesariamente conducen al bienestar de la población. Por otra
parte, la evidencia histórica enseña que los países que accedieron a estadios
superiores de desarrollo lo hicieron a través de proyectos domésticos
conectados activamente a la economía mundial[12].
Es más, recurrieron en su fase temprana de desarrollo a esquemas de protección
que los resguardasen de la competencia externa. A medida que se desarrollaban
abrían sus economías. A mayor desarrollo mayor apertura y a menor desarrollo,
menor apertura, es decir que el grado de apertura iguala su nivel de
desarrollo.[13] La relación con la UE,
constituye una alianza necesaria para que MERCOSUR balancee la potencia de EUA
en el Cono Sur, aunque resulta insuficiente ya que es sólo un rueda de auxilio
para producir un desarrollo económico-social sustentable, que tiene un perfil
de exigencias diferenciado en cada uno de los países de nuestra Región. La UE ayuda a MERCOSUR en el
fortalecimiento de su estructura institucional, propendiendo a la construcción
de un sistema mundial menos desequilibrado y unilateral que el vigente, a
diferencia de EUA que prefiere negociar bilateralmente con cada país que aspire
a integrar el ALCA. MERCOSUR, aún no cuenta con un
proyecto colectivo que le permita aprovechar la negociación y a pesar de que se
potencie institucionalmente, la vulnerabilidad de sus economías lo torna frágil
para obtener mejores beneficios de la relación bilateral. La UE es un Bloque
consolidado, el MERCOSUR es un proyecto. Por ejemplo, el comercio
intra-MERCOSUR representaba (1999) casi el 20% de su PBI, mientras que el
intra-UE-15 ascendía a casi el 64% (1999). Además las redes de infraestructura
y comunicaciones de la UE son incomparables con las del Bloque
conosudamericano. La división ricardiana del trabajo
existe y probablemente continuará, dado que la negociación se concentra en el
acceso al mercado comunitario para los productos agrícolas y agroindustriales
del MERCOSUR. Esta situación no se modifica, si la UE admite el “acceso
administrado” de ciertos productos a través de un régimen de cuotas, cuyas
características salientes son la revocabilidad
y unilateralidad, siendo concesiones graciosas que pueden dejarse sin efecto,
en cualquier momento. La UE aplica un régimen arancelario que grava de modo
creciente a los bienes que tienen mayor valor agregado, desalentando
exportaciones que contienen más empleo incorporado. Este tema no es menor, si
nos atenemos a las tasas de desempleo, pobreza e indigencia de los Miembros del
MERCOSUR. Sería importante que a través de
negociaciones relativas a la cooperación, los países del MERCOSUR obtengan IED
(no de portfolio) que transfieran tecnología de punta, que capaciten y den
trabajo a su mano de obra desocupada, que alcancen un determinado grado o
porcentaje de contenido MERCOSUR, que adquieran o utilicen u otorguen
preferencia a bienes producidos o a servicios prestados en su territorio, que
tiendan a redituar un balance positivo de divisas, etc. También sería necesario
que la UE contribuya al fortalecimiento institucional del MERCOSUR para que
tenga otra presencia internacional. Esto, por supuesto, si la institucionalidad
(Dialogo Político) es acompañada de una asociación estratégica a nivel
económico (cooperación y coproducción), que contribuya a formar un entramado
intraindustrial Norte-Sur que produzca prosperidad y bienestar. Si esto no
ocurre, el fortalecimiento institucional puede convertir al MERCOSUR en una
entidad macrocefálica.[14] Recapitulando, podemos vislumbrar
tres probables escenarios. En el primero, todo sigue igual y con amenaza de
retroceso para el MERCOSUR, si se posterga el Acuerdo o si éste deviene
“light”, porque no contará con contrapeso para negociar con EUA, en el marco
del ALCA. Segundo, la reforma “gatopardista”
que perfecciona y consolida la actual división del trabajo existente entre
UE-MERCOSUR. Tercero, se inicia un proceso de
asociación estratégica entre ambos Bloques, tendiente a recrear el
multilateralismo a nivel internacional y consecuentemente a contribuir a la
prosperidad y bienestar de las poblaciones del MERCOSUR. Bibliografía General 1)
W.Hummer/D. Prager.
“GATT, ALADI y NAFTA”. Ciudad Argentina. Bs. As. 1998. 2) Marcela Cristini. “MERCOSUR-UE. Bases y perspectivas de la negociación”. Europa-A. Latina. Análisis e Informaciones No. 12. Centro de Estudos de la F. K. Adenauer-Programa de Estudos Europeus UFRJ, Río de Janeiro, Julio 2003. 3) W. Hofmeister/F. Trein et al. “Brasil-UE”. Europa-Am. Latina. Análisis e Informaciones No. 3. Centro de Estudos de la F. K. Adenauer-Programa de Estudos Europeus UFRJ, Río de Janeiro, Agosto 2001. 4) C. Lohbauer. “Oportunidades para una relación complementaria entre Brasil y Europa”. Europa-A. Latina. Análisis e Informaciones No. 5. C.E.FKAdenauer-Programa Estudos Europeus UFRJ, Río de Janeiro, Enero 2002. 5) Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Rep. Argentina. Subsecretaría de Integración Económica Americana y MERCOSUR. Noticias de Comercio Exterior. Boletines Febrero-Mayo 2004. 6) G. Buster. “La UE y América latina: inversiones, estrategias empresariales y partenariado transatlántico (I y II)”. Rebelión www.rebelion.org Julio 2003. [1] Argentina,
Brasil, Paraguay y Uruguay. [2] Bolivia,
Colombia, Ecuador, Colombia y Venezuela. [3] Tiene 3
mecanismos: Preferencia Tarifaria Regional, Acuerdos Regionales y Acuerdos de
Alcance Parcial (AAP). Existen aproximadamente 100 AAP, firmados entre 2 ó más
Países Miembros, para la Promoción del Comercio, la Complementación Económica e
Industrial y Agropecuarios. [4] Zona de
Libre Comercio hemisférica en la que participarían todos los Estados de las
Américas (34), excepto Cuba. [5] Stephen Clarkson “Canada´s Secret Constitution: NAFTA,
WTO and the End of Sovereignty?”. Canadian Centre for Policy Alternatives. Ottawa,
October 2002. [6] UE-15:
Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia,
Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Reino Unido y Suecia.
UE-25, a partir de Mayo 1ª 2004, se incorporaron 10 nuevos miembros, a saber:
Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania, Letonia,
Estonia, Chipre y Malta. [7] En los
agrícolas y agroindustriales regiría fundamentalmente un “comercio
administrado”. [8] Limitado a
temas de “transparencia”. [9] Los
bonistas residentes en la UE, son los principales acreedores extranjeros de la
deuda externa, declarada en default por Argentina. [10] La UE subsidia
la producción comunitaria y las exportaciones agrícolas. Asimismo, aplica
medidas arancelarias y para-arancelarias que inhiben el acceso a su mercado de
productos agrícolas y agroindustriales. La PAC protege sectores en que los
Estados del MERCOSUR poseen ventajas comparativas, por ejemplo: cereales,
lácteos, carne, hortalizas, vino, etc. El 47% del presupuesto comunitario se
destina a la PAC. La participación del sector agrícola en el PBI de la UE, no
justifica dicha distribución, dado que sólo el 5% de la fuerza laboral trabaja
en la agricultura y su participación en la economía de la UE es pequeña. (cfr. Susanne Gratius “América Latina y
Europa ante la Cumbre de Madrid: Intereses. Conflictos y Expectativas”. Europa
y América Latina. No.6. Análisis e Informaciones. Centro de Estudos F. K.
Adenauer-Programa de Estudos Europeus de la UFRJ, Río de Janeiro, Marzo 2002). [11] Cfr. La
Nación Line. “El MERCOSUR, amplió su oferta”. Economía, Mayo 22, 2004. www.lanacion.com.ar [12] Recibiendo
capitales y tecnología, pero también promoviendo el ahorro interno, invirtiendo
en I&D, en la producción de tecnologías y procesos industriales. [13] Fan Gang
et al. “How can developing countries
benefit from globalization?: The case of China”. China& World Economy,
Number 6, 2003 www.iwep.org.cn/wec/2003_11-12/fangang.pdf
[14] Pareciera
que existe una visión excesivamente “juridicista” y no una visión de construcción de poder, en términos de lograr
autonomía. |