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Celso
Amorim: Brasil superó el complejo de “país marginal” Marco Aurelio Weissheimer 7 de abril de 2011 PORTO ALEGRE – El éxito de la política exterior
brasileña en los últimos años se debe a la fuerte presencia del presidente
Lula, a la constelación política que se formó en el país y también a una
actitud de pérdida del temor, en el sentido etimológico de la palabra, o sea,
una actitud de no tener miedo a la propia sombra. Brasil dejó de tener miedo a
la propia sombra. Fue así que el ex-ministro de Relaciones Exteriores, Celso
Amorim, definió la política externa implementada por el país en los últimos
ocho años. El canciller que recorrió el mundo al lado del presidente Lula habló
para un auditorio apiñado de estudiantes de Relaciones Internacionales – en su
mayoría -, en la tarde de esta quinta-feira (7), en Celso Amorim estuvo en Porto
Alegre invitado por el gobierno gaúcho, con apoyo de En 2009, la revista Foreign Policy, una de las
más respetadas publicaciones de política externa del mundo, designó a Celso
Amorim como el mejor canciller del mundo. Al año siguiente, la misma revista lo
escogió como uno de los cien pensadores globales más importantes del planeta. Quién
sólo parece no haber descubierto eso, señaló el gobernador, fue la prensa
brasileña que, durante la gestión de Amorim en el Itamaraty, lo presentó como
si fuese “un nacionalista fundamentalista que no gustaba de los Estados
Unidos”, criticándolo a partir de “una visión desleal y servil de política
externa”. En su charla, Celso Amorim, habló de la pérdida de
miedo de la actual política externa brasileña y del sentimiento que el
periodista y dramaturgo Nelson Rodrigues definió como “complejo de perro de
calle o perro sin linaje o genealogía”, aún muy presente en algunos sectores de
la sociedad brasileña. “Recientemente
leí un artículo comentando Nuestros más feroces críticos, añadió Amorim, no pueden
negar que Brasil ha adquirido una nueva posición en el escenario internacional.
“Quién haga una pesquisa en la prensa internacional respecto a lo que fue transmitido
sobre Brasil en la época de la última elección presidencial verá como nuestra
política externa fue tema de debate fuera del país”. Varios adjetivos fueron
utilizados para definir nuestra política. El periódico
Le Monde la clasificó como “imaginativa”. La propia Foreign Policy usó
un término que no es muy común en lengua portuguesa, llamando a nuestra
política “transformadora”, después de nuestro reconocimiento del Estado
palestino. “Una amiga mía
bromeó”, contó Amorim, “que, a fines de 2010, cuando todo el mundo pensaba que
el gobierno ya había acabado, vino el reconocimiento del Estado palestino, y
después, en los últimos días, se produjo la adopción de cuotas para negros en
la primera fase del examen para el Instituto Rio Branco (Itamaraty). Esas cosas
agitan mucho la cabeza de las personas. Hasta por eso es blanco de críticas y
polémicas. Es un área de política que sacude muchos conceptos”. Ese fue, justamente, uno de
los principales puntos de la conferencia de Amorim. Él enfatizó la importancia del
concepto de pérdida del miedo en la política y en la vida (de las personas y de
los Estados), defendiendo que Rio Grande do Sul vuelva a tener esa postura en
el escenario nacional. “Rio Grande do Sul siempre fue un Estado muy politizado
que diversas veces influenció a Brasil con ideas, energía y voluntad política”.
Más que una disposición voluntarista, añadió, esa es una exigencia del mundo de
hoy que está mudando de modo dramático. La política externa de los gobiernos
Lula y Dilma Interrogado sobre una supuesta solución de
continuidad entre la política externa del gobierno Lula y del gobierno Dilma,
tema que viene siendo martillado con insistencia en la prensa brasileña, Amorim
negó que eso esté aconteciendo. Las líneas generales de la política son las mismas:
defensa del interés nacional, una visión de solidaridad en relación a los otros
pueblos y países y principio de no indiferencia en relación a los problemas del
mundo. “Não vejo diferença nem
profunda, nem superficial, na condução da nossa política externa. Isso não quer
dizer que não possam existir diferenças pontuais na hora de decidir sobre
questões particulares”. “Creio que a palavra chave
quando se fala Revuelta Árabe: el papel central de
Egipto Celso Amorim también habló sobre las revueltas que
están ocurriendo en diversos países de Oriente Medio y de África. Para
él, el mundo está atravesando un período de mudanzas dramáticas, de
consecuencias aún imprevisibles. En el caso de las llamadas revueltas árabes, el
ex-canciller brasileño considera que el caso más importante para seguir no es
propiamente el de Libia, país con cerca de 4 millones de habitantes, sino el de
Egipto, con 80 millones de habitantes y una posición clave en la definición del
problema palestino. Amorim elogió el voto brasileño en el Consejo de
Seguridad de El ex-titular del Itamaraty defendió que Brasil debe
continuar ejerciendo una diplomacia activa en el mundo. “
Brasil pode e deve influir nos assuntos globais. Isso é de interesse do mundo e
do Brasil”, resumió, recordando que Brasil no tiene ningún conflicto con sus viecinos
y es internacionalmente respetado por su capacidad de diálogo. “Que outro país
recebeu em um único mês os presidentes do Irã, de Israel e da Autoridade
Palestina?” – resumió. "Obama perdió una gran oportunidad" Sobre una supuesta decepción con la reciente visita
del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, por no haber hecho un
pronunciamiento más incisivo en defensa de la presencia de Brasil como miembro
permanente del Consejo de Seguridad de El elogio a la pérdida de miedo en la política y en
la vida, hecho por Celso Amorim, fue muy aplaudido por los estudiantes de
Relaciones Internacionales que, al final del debate, hicieron fila y disputaron
centímetros para llegar cerca de él y sacarse una foto con uno de los
brasileños más influyentes del planeta en los últimos años. |