RECONSTITUCION DEL ESTADO
NACIONAL Y LA REINSERCION INTERNACIONAL*
*Se mantienen los términos y conceptos de su redacción original. Alberto Justo Sosa
Marzo 2002 1) INTRODUCCION
En estos apuntes proponemos reconstituir el Estado
nacional y reinsertar a la Argentina en el mundo a partir de la
plataforma MERCOSUR. La reconstitución del Estado nacional y la configuración de eslabonamientos económicos que
articulen cadenas productivas dentro del mercado ampliado MERCOSUR, facilitarán
una apropiada reinserción de la Argentina y del citado bloque en el sistema mundial. 2) RECONSTITUCION DEL ESTADO Una de las
metas del gobierno Argentino debe ser la reconstitución del Estado y otra la reinserción internacional. Se ha
repetido que la política ha sido reemplazado por la economía y por las nuevas
tecnologías y que los Estados han perdido potencialidad y capacidad de maniobra
a nivel internacional y también doméstico. No obstante, este fenómeno no es universal si nos
atenemos al caso de la República Popular China que recuperó Hong Kong y Macao y
brega por la reconquista de Taiwan. Tampoco es el caso de Alemania que logró su
reunificación luego de varias décadas,
ni el de la UNION EUROPEA dotada de
moneda única y de autoridades comunes en Bruselas. Menos aún, el de EUA. Sin embargo, cabe admitir
que el Estado de las economias de la periferia del mundo, fue socavado desde diferentes ángulos. Las
corporaciones transnacionales privadas, los organismos financieros y militares
internacionales, así como los Estados del G7 redujeron la capacidad de decisión
y maniobra de los Estados y pueblos del ex Tercer Mundo. La subordinación de la
política a la economia y de ésta a las finanzas especulativas, trajo como
consecuencia el desguace del “Estado benefactor”. Las organizaciones
estatales han emprendido distintos caminos en los últimos tiempos. Por un lado en América del
Norte se afianza el modelo NAFTA (siglas en inglés del TRATADO DE LIBRE
COMERCIO DE AMÉRICA DEL NORTE) o Zona de Libre Comercio hegemonizada por EUA y
con proyección hemisférica (Area de Libre Comercio de las Américas-ALCA). El
NAFTA es un bloque económico-comercial en el que la soberanía está concentrada
en la potencia rectora del mismo que se expande socavando la soberanía de los Estados
vecinos. Por otro, el modelo de
la UNION EUROPEA (UE), tipo Estado red o proyecto de soberanía compartida
que integra a Estados nacionales o plurinacionales, naciones sin estado,
regiones, gobiernos municipales y organos supraestatales como los de Bruselas,
Luxemburgo y Estrasburgo y en los que circula el euro[1].
El Estado red
articula distintos poderes o
jurisdicciones y comparte la autoridad a lo largo de una organización reticular
de instituciones y su funcionamiento garantiza descentralización y
coordinación. Un tercer modelo es
el de la microrregiones de Kenichi Ohmae, que se insertan exitosamente
en las corrientes financieras, productivas, tecnológicas y comerciales del
sistema mundial. En este modelo se advierte una diferenciación entre regiones
subestatales o intranacionales dentro de un mismo Estado. Existen regiones
ganadoras y también perdedoras, conectadas o desconectadas de los flujos
internacionales. Las regiones ganadoras se vinculan entre sí,
independientemente del Estado nación. Ejemplos de estas regiones serían Nueva
York; San Diego-Tijuana-Mexicali; El Paso-Ciudad Juarez; Quebec; Cataluña,
Lombardía; la Región Pireanica o la
Mosa-Rin; etc.[2] Los triángulos de
crecimiento de la ASOCIACION DEL SUDESTE ASIATICO DE NACIONES ( ASEAN) son también casos
de regiones exitosas en el sudeste asiático. Los modelos tipo NAFTA y de las microrregiones son
complementarios. Estas últimas son el correlato colonial del esquema esbozado
por EUA. El modelo más apropiado
para un país como Argentina que necesita reconstituir su Estado es el tipo 2):
el Estado red MERCOSUR, con un desarrollo compartido y homogéneo
de todo el bloque, a través de un
proyecto productivo intraindustrial y tecnológico que cubra la geografía de sus
países miembros. 3) REINSERCION INTERNACIONAL
3.1) MERCOSUR
Este es un proyecto en curso, que tiene 10 años de
vida y con el que Argentina accedió a un mercado tres veces más grande que el
suyo, bajo el arancel externo común que le brinda una preferencia respecto de
terceros países. La pauta
exportadora de Argentina hacia MERCOSUR es diferente de la que tiene respecto
de EUA, UE y otros países del mundo. Es una pauta, en la que los bienes
industriales representan una proporción más alta. Otra de las razones para
priorizar MERCOSUR sobre ALCA, es que éste implica una ZONA DE LIBRE COMERCIO,
en la que circularían libremente capitales y servicios, pero no bienes agrícolas y agroindustriales y
algunos bienes manufacturados de origen industrial (p.e. acero) y tampoco
trabajadores. La abolición de las barreras aduaneras eliminaría el interés del
inversor extranjero para radicarse en mercados como MERCOSUR. Para vender sus
mercancías a dicho mercado, las firmas de EUA no necesitarían efectuar
inversiones en él, sino que pasarían a vender sus productos sin arancel de
importación[3]. Los Estados miembros de
MERCOSUR deben tener presente que una de las principales motivaciones que
induce a un inversor a radicarse en el extranjero, es la existencia de un
gran mercado consumidor aduanalmente protegido y en el que la inversión
extranjera tenga un trato no discriminatorio. MERCOSUR ofrece dichas
condiciones, las cuales dejarían de existir si el ALCA prevalece sobre aquél. 3.2) COMERCIO EXTERIOR Alrededor del 60% de las
exportaciones se originan en el sector agropecuario, en la mayoría de los
casos, con alguna primera transformación. La pauta exportadora está
ligada a bienes de demanda de crecimiento lento y de deterioro de precios
relativos. Dicha pauta exportadora nos
coloca en situación de competidores de países como EUA, UE y Japón. Argentina tiene su comercio
exterior diversificado, en términos geográficos, como destino de sus
exportaciones. Más del 50% de sus exportaciones están concentradas en países de
la periferia. El mercado de EUA explica
menos del 10% de las exportaciones, porque nuestra actividad económica es
competitiva de la de aquél país. EUA subsidia la producción y la exportación de
bienes agrícolas de zona templada. La UE, pese a su proteccionismo y a los
subsidios agrícolas, es el segundo mercado de destino de las exportaciones,
después de MERCOSUR. América del Sur explica más
del 40% de las exportaciones argentinas. Nuestro país tiene relación comercial
superavitaria con Brasil, con MERCOSUR, con Chile y la COMUNIDAD ANDINA DE
NACIONES (CAN). También con algunos países del norte de Africa y de Medio Oriente, entre ellos Irán. Tiene
relación comercial deficitaria con el NAFTA, la UE y Asia. 3.3) ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE
COMERCIO
Algunos sectores de la
Argentina presumen que en este ámbito se producirá alguna liberalización en el
comercio agrícola. Esta cuestión es fuente de conflicto entre EUA, la UE y
Japón y sólo cuando acuerden entre ellos se producirán avances. Es ilógico
pensar que EUA eliminará o reducirá su política de subsidios a la producción y
exportación agrícolas, en el marco de las negociaciones del ALCA o del 4+1,
porque sólo eliminará o reducirá dichos subsidios simultáneamente con la
UE y Japón, en el contexto de la OMC. Sin embargo, si la Tríada acuerda reducir
o eliminar subsidios, no será esto gratuito, exigirá a países como Argentina alguna contrapartida,
o sea una reducción simétrica de aranceles
en materia de productos industriales, la desregulación de servicios o la
prohibición de todo tipo de “criterio de desempeño”[4]. La importancia que los
países de la OCDE dan al tema agrícola se advierte en el monto que destinan
para subsidiar esta actividad (alrededor de U$S 360.000 millones anuales): U$S 1.000 millones diarios, o sea que en dos
días y medio gastan una suma equivalente a las exportaciones anuales de Uruguay
y en veintiseis o más días, el equivalente a las exportaciones argentinas. 3.4) ALCA, UE Y CAN Argentina debe propiciar
negociaciones que contribuyan a consolidar al MERCOSUR y a la convergencia de
éste con la CAN, con el objeto de configurar el AREA DE LIBRE COMERCIO DE
AMÉRICA DEL SUR (ALCSA). Desde esta última plataforma deberá entablar
negociaciones con EUA y/o NAFTA, UE, “países ballenas”, etc. Para ello deberá
configurar una Comisión MERCOSUR de coordinación y convergencia macroeconómica
e institucional, de planeamiento indicativo de su desarrollo con justicia
social y de negociaciones con terceros Estados y/o bloques económicos. Priorizar la relación
comercial con EUA, significará para Argentina una pérdida para su comercio
exterior y el de los países del MERCOSUR, dado que éstos actualmente son
“comerciantes globales” [1] Esta moneda competidora del dólar circula no sólo en
los doce miembros de Eurolandia, sino en doce países de Europa central y del
sur y en ex colonias, colonias y neocolonias
europeas del Caribe y Africa. También circula oficiosamente en Gran
Bretaña dado que el 50% de su comercio exterior está orientada a sus socios de
la UE y en Dinamarca donde el 75% de los negocios acepta euros. [2] Aunque la
mayoría de los ejemplos están referidos a casos de microrregiones de países
centrales inmersos en bloques regionales. 3. Los bienes y servicios de EUA
ingresarían a mercados como el argentino, provocando el cierre de fuentes de
trabajo. Sin embargo, su población desempleada no podría ingresar al mercado
estadounidense para procurarse un conchabo. [4] Un
gobierno estatal o subestatal no puede exigir a un inversor extranjero,
radicado o que aspire a radicarse en su jurisdicción, que transfiera tecnología
o forme recursos humanos; que cree empleo; que utilice insumos o servicios
nacionales; que registre un balance positivo de divisas; que limite la
repatriación de capitales o la remesa de utilidades o dividendos; etc. |