LA PROFESION DOCENTE EN EL MERCADO DE TRABAJO ACTUAL
Lic.
Cristina Dirie
Lic. Irene Oiberman
Diciembre 2001
INTRODUCCION
La sociedad actual se estructura
en torno a un nuevo modo de desarrollo,
al que Castells denomina informacional,
en el que la fuente de la productividad estriba en la tecnología de la
generación del conocimiento, el procesamiento de la información y la
comunicación de símbolos. Estamos
frente a un nuevo paradigma tecnológico donde la misma información se
convierte en el producto del proceso de producción.
La creciente centralidad del conocimiento como instrumento para el
avance de las naciones ha concentrado sobre el sistema educativo la
responsabilidad de lograr trabajadores
mejor calificados y sociedades más integradas
El sistema educativo argentino
ha jugado un papel muy importante desde
fines del siglo XIX y durante gran parte del siglo XX como trasmisor de conocimientos, difusor de valores y ámbito
privilegiado para la integración de las nuevas generaciones. Sin embargo,
durante las últimas décadas si bien ha incorporado a nuevos sectores
sociales ha asistido a un proceso de
deterioro de su calidad. La sobre
exigencia actual ocurre en un contexto
en el cual se ha profundizado la redistribución regresiva del ingreso, ha
aumentado el número de hogares que están por debajo de la línea de
pobreza y en consecuencia se presentan grandes diferencias en el acceso a los bienes y servicios que esta
sociedad produce. De esta forma cada vez más,
los sectores pobres de la población se ven privados de participar de la
información y de los nuevos procesos productivos que se generan. Así se profundiza la brecha entre quienes poseen o carecen de los
conocimientos adecuados para las nuevas formas de organización y producción tecnológica que determinan los tipos de inserción en el
mercado laboral.
Estamos, pues frente a un gran desafío, en el cual los docentes constituyen un recurso fundamental para formar los trabajadores y
ciudadanos que esta nueva sociedad
requiere. En este contexto se torna más problemático el déficit de docentes, en especial en áreas
claves del nivel medio de educación, que están estrechamente relacionadas con
el aprendizaje de los contenidos que el nuevo paradigma tecnológico establece.
Ya nadie discute que para
obtener una mayor calidad educativa y
lograr mejores resultados en los
alumnos, es necesario contar con buenos docentes, altamente capacitados y bien remunerados. El objetivo deberá ser
atraer, formar y retener profesionales de la enseñanza calificados para obtener no sólo mayor
calidad sino también lograr más equidad, en la medida en que sea posible
reducir en un futuro las desigualdades existentes, transmitiendo a los niños y
jóvenes de los sectores más pobres las capacidades y destrezas necesarias
requeridas en los nuevos procesos productivos.
Diversas investigaciones
han mostrado como la carrera docente se ha desjerarquizado a lo largo de los
años, y si bien siempre se esperó de
los maestros y profesores mucho más de lo que se les recompensó en términos
materiales, anteriormente existía una
compensación basada en un conjunto de reconocimientos simbólicos, que ya no
existen y tampoco están dadas las condiciones sociales para que estos sean
efectivos.
En este marco, la transformación
y jerarquización de la carrera docente requiere abordar sus diversos
aspectos, desde la formación, la
compensación monetaria y la valoración en relación a otras profesiones.
En este trabajo en el primer capítulo
se realiza una descripción del mercado de trabajo docente, analizando la oferta
y la demanda potencial. Se pretende conocer la adecuación entre la cantidad y
tipo de egresados de los institutos de formación docente y la renovación
periódica de maestros y profesores dentro del sistema educativo formal. En
el segundo capítulo se analizan las
diferencias salariales entre los docentes de los distintos niveles educativos,
entre jerarquías y entre jurisdicciones. Por ultimo la comparación con otras
profesiones, las posibilidades de trayectorias alternativas y sus
probabilidades de éxito, permiten abordar el grado de atracción que puede tener
esta profesión para los jóvenes de hoy.
Capitulo I
EL
MERCADO DE TRABAJO DOCENTE
La estructura de la demanda
La enseñanza constituye una de
las principales fuentes de trabajo del sector moderno remunerado de la economía
mundial, empleando en 1997 a 59
millones de docentes, según cifras que surgen del Anuario Estadístico de Unesco 1999 .
Estos trabajadores representaban, en 1992, el 3,1% de la fuerza de trabajo en los países de ingresos altos de la OCDE
y el 5% si se consideraba al personal
de apoyo pedagógico y no docente.
En Argentina, en1991, la enseñanza
absorbía el 4,4% de la fuerza de
trabajo, porcentaje que alcanzaba al 6%
al incluir al personal no docente.
En las décadas de los 80
y 90 en muchos países de América Latina
se implementaron reformas educativas que implicaron la extensión de la obligatoriedad escolar, hecho que influyó en el sostenimiento de la demanda del
empleo docente en un contexto signado por políticas de ajuste estructural. En
algunos casos el ritmo de crecimiento del empleo se aminoró pero en otros se
mantuvo, acompañando el incremento de
la matrícula.
En Argentina la sanción de la
Ley Federal de Educación en 1993 reorganiza el sistema nacional de educación
desde el jardín de infantes hasta el nivel superior, extendiendo la
obligatoriedad, estableciendo el cumplimiento de contenidos básicos comunes
para todo el país y proponiendo pautas para la organización escolar.
La implementación de esta
norma planteó la necesidad de la renovación
de los contenidos, incluyendo en
la curricula escolar nuevas disciplinas (como economía, sociología, informática),
la incorporación de nuevas metodologías pedagógicas basadas en concepciones modernas de los procesos de
enseñanza-aprendizaje y modelos
alternativos de organización y gestión escolar.
La nueva estructura educativa
transforma los siete grados de la
escuela primaria (desde los 6 años), y los cinco de la escuela secundaria, en una nueva
organización que se inicia a los tres años de edad en el nivel inicial,
continúa con nueve años de Educación General Básica (EGB) y termina en tres
años de Educación Polimodal. Establece diez años de obligatoriedad: el último
del nivel inicial y los nueve de EGB.
La EGB se divide en tres ciclos de tres años cada uno con características
curriculares, pedagógicas y organizativas definidas. La estructura educativa se
completa con la educación superior, que está normada por la Ley de Educación
Superior.
La propuesta de transformación educativa buscó lograr, además de la incorporación de nuevas disciplinas,
nuevos enfoques en el desarrollo de la actividad docente, con propuestas
innovadoras para el ejercicio de la práctica
en el aula y el desarrollo de
actividades de investigación educativa desde la institución escolar.
Estos cambios suponen una
redefinición de las formas de funcionamiento de las escuelas buscando que sean
"organizaciones no tradicionales, organizaciones inteligentes"
Este proceso de transformación
que comienza a desarrollarse a partir de 1993 tiene como
eje central un nuevo perfil docente que debe ser un "profesional verdaderamente interesado en la tarea que
realiza...... que entiende la diversidad,.....que sabe que una de sus funciones
principales es favorecer la asunción de una creciente autonomía en sus alumnos en relación al juicio adulto....."
Así, la puesta en marcha de la
reforma educativa genera una nueva demanda
docente, que requiere, aún en
condiciones de estabilidad y de crecimiento de la economía, un proceso de mediano y largo plazo para la adecuación de
la oferta. Para lograr un nuevo perfil docente es preciso una profunda
transformación en la formación de los
nuevos docentes, capacitar a aquellos que están ejerciendo para que incorporen los
nuevos contenidos, estilos y recursos pedagógicos, y además, ofrecer
retribuciones salariales que tornen atractiva esta profesión.
El impacto inmediato de la
transformación educativa sobre el mercado de trabajo docente se tradujo en un aumento de la demanda, ya que la
extensión de la obligatoriedad implicó un incremento de la matrícula y generó
nuevos puestos de trabajo.
Además, es necesario tener en
cuenta que la ampliación del acceso a
la enseñanza responde, también, a una mayor demanda social de educación, debido
a los nuevos requerimientos de calificaciones que impone el mercado de trabajo
y al valor que aún tiene la educación para la mayoría de la sociedad.
La economía actual que exige
mayor competitividad para operar en un escenario de globalización financiera y comercial, ha transformado la estructura de la demanda laboral en general,
agudizando un proceso de devaluación de
las credenciales educativas, requiriéndose
más años de escolarización para acceder al empleo, aún para aquellos
puestos de trabajo que no precisan de
mayores destrezas o habilidades. Por otra parte diversos estudios han mostrado
que tener al menos 12 años de escolaridad
disminuye las probabilidades de
caer en la pobreza. Si bien existen investigaciones que muestran que completar
el nivel medio no "garantizaría" la movilidad social ascendente, para
los estratos sociales bajos y medios el incrementar el capital educativo (número de años de estudio y calidad de la
educación) es el principal recurso para mejorar su inserción laboral y
social futuras.
En este contexto, el proceso
de transformación educativa que comienza en forma gradual pero heterogénea
entre las jurisdicciones, aceleró el ritmo de crecimiento que venía observándose
en la matrícula, y concomitantemente,
tuvo efectos sobre la expansión de los puestos de trabajo docente,
especialmente en el nivel medio.
Existen en la Argentina,
40.000 establecimientos educativos de los niveles Inicial, Educación General
Básica o Primario, Polimodal o Medio y Superior no universitario a los que
concurren 10.000.000 de alumnos atendidos por docentes que ocupan 750.000
cargos.
Entre 1994 y 1999 el crecimiento del empleo docente
en todos los niveles educativos acompañó el incremento de la matrícula de modo
tal que mientras el total de alumnos de educación común aumentó un 12%, el número de cargos docentes se incrementó
un 11%.
Este crecimiento fue
diferente en cada nivel de enseñanza y
se produjo con mayor intensidad en los niveles inicial y medio, en los que
tanto los alumnos como los cargos docentes se incrementaron significativamente.
Cuadro Nº1 Incremento
de la matrícula y cargos docentes y la relación alumno/docente entre 1994 y
1999 según nivel de enseñanza

*Incluye
horas cátedra que fueron transformadas a cargos docentes, considerando un cargo
equivalente a 20 horas cátedra
Fuente:
Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994. Relevamiento
Anual 1999. Dirección General Red Federal de Información Educativa. Ministerio
de Cultura y Educación .
Como se observa en el cuadro
nº1, entre 1994 y 1999, en el nivel medio,
tanto la matrícula como los puestos de trabajo aumentaron un 22%. En el nivel inicial también hubo un importante crecimiento de los cargos
docentes producto de la obligatoriedad
del preescolar que implicó la apertura
de muchas salas de 5 años para incorporar a los niños de esa edad al sistema
educativo.
Si bien el nivel primario registra un mayor incremento de
matrícula que de cargos docentes, en
este caso, por las características de la información disponible, se
comparan los cargos afectados a los 7 años del nivel primario en 1994 con
aquellos afectados a los primeros 6 años de la Educación General Básica en 1999.
El bajo nivel de crecimiento de este nivel educativo se explica por la cobertura prácticamente universal, que
presentaba al inicio de la década, por
lo que el incremento sólo acompaña al crecimiento vegetativo de la
población.
En cambio en el nivel superior
no universitario, aquel en el que se forman la mayoría de los docentes, hubo un
fuerte aumento de la matrícula y una
disminución de los cargos , y aún así
la relación alumnos por cargo pasó de 8 a 10, lo que estaría mostrando
que no se incrementó fuertemente la carga de trabajo. Por otra parte en este
nivel se establecieron convenios con las universidades para que algunas
carreras docentes comenzaran a cursarse en ellas.
En un contexto de expansión de la matrícula del nivel superior en su conjunto,
el fuerte incremento de los alumnos de los institutos de formación docente
podría estar mostrando que, para ciertos jóvenes, la docencia se visualizaría
como una profesión con salida laboral relativamente rápida, que brinda
estabilidad laboral y cobertura social.
La estructura de la oferta
Perfiles profesionales
de los
Egresados de los institutos de formación docente
Si como se ha visto la
demanda de personal docente es
diferencial por nivel de enseñanza resulta necesario conocer las
características que presenta la oferta.
En este apartado se analizarán los egresados del año 1996 de las distintas
carreras que se imparten en el nivel
superior universitario y no universitario del país, como una forma de
aproximarse al conocimiento de esta oferta.
Cuadro
Nº2 Egresados con títulos docentes
del nivel superior por subsistema según
carreras.

* Comprende a quienes recibieron títulos de
maestro o profesor en las carreras siguientes : actividades prácticas (320 ),
agropecuaria (49), caligrafía (21),
egb3-polimodal (43), , humanidades (22), religión (276) y técnica (77).
**
En el caso de los universitarios están contempladas todas las universidades,
menos la de Buenos Aires, ya que la información disponible de esta Universidad no discrimina egresados por
título.
Fuente: Elaboración propia en base a la información
del Relevamiento Anual 1997 Dirección General Red Federal de Información y
Estadísticas universitarias.1997.Secretaría de Políticas universitarias.
Ministerio de Cultura Educación.
Esta información permite
observar el protagonismo que tienen los egresados de las carreras que forman docentes para los niveles inicial y
primario. La mayor concentración de egresados se registra sobre todo en la
carrera que forma docentes para el
nivel primario: el 42% del total de los egresados docentes se recibió de profesor o maestro para
ejercer en el nivel primario mientras
que el 20% egresó como profesor del
nivel inicial .
Se advierte que sólo el 17%
egresaba con títulos que le permitían enseñar las materias específicas y
centrales que conforman la curricula del nivel medio, que, por otra parte,
es el que más se expandió.
Asimismo, los egresados de las
carreras del área artística y de educación física tienen un peso cuantitativo
considerable, representando al 6% y al
12% de los egresados, respectivamente. Estos docentes desempeñan su profesión
tanto en el nivel primario como medio. El 3% restante se gradúa como profesor
de educación especial.
Articulación
entre oferta y demanda
El análisis del número de docentes que se incorporan anualmente al
sistema educativo en cada uno de sus niveles en relación con el número de
egresados de los institutos de formación docente, permite una aproximación al
estudio de la relación entre la oferta y la demanda de docentes.
De este modo, la dimensión
de los egresados con formación docente
para cada nivel de enseñanza, cobra relevancia cuando se establece la relación
con el peso que tienen los docentes en actividad en cada nivel y su demanda potencial..
En este punto conviene aclarar que se ha decidido considerar como
demanda potencial a la incorporación anual
de docentes.
Cuadro
Nº3 Docentes en actividad, docentes con menos de un año de antigüedad y
egresados docentes según nivel de enseñanza en el que se desempeñan.1997

*No se incluyen los egresados como profesores de
educación especial.
**Incluye a los egresados como profesores de educación
física y profesores de educación artística.
*** Nivel Superior No Universitario
Fuente Elaboración propia en base a la
información del Relevamiento Anual 1997 Dirección
General Red Federal de Información y Estadísticas
universiitarias.1997.Secretaría de Políticas universitarias. Ministerio de
Cultura Educación.
Para el
año 1997, el nivel medio es el que
mayor número de docentes concentra, el que tiene mayor demanda anual y al que
se dirige poco más de un tercio de la
oferta. Los datos muestran que incluyendo a los profesores de educación física
y artística, el 36,5 % de los egresados se ha formado para ejercer en este nivel,
que requiere casi el 50% de los nuevos docentes.
El
comportamiento de la oferta y demanda
en los distintos niveles de enseñanza
muestra que egresan casi el doble de profesores para el nivel inicial de
los que se han incorporado ese año, que
la oferta de los profesores de nivel primario no alcanza a cubrir la demanda
anual para ese nivel, pero se aproxima
bastante, y que es, sin duda, en el
nivel medio en el que el déficit es mayor.
Cuadro
Nº4 Porcentaje de demanda y oferta
anual en cada nivel de enseñanza.

*Porcentaje de docentes con menos de un año de
antigüedad en cada nivel de enseñanza.
**Porcentaje de egresados en 1996 para cada nivel en
relación a los docentes en actividad en el nivel
Fuente: Cuadro Nº4
Las relaciones que surgen del
cuadro anterior permiten visualizar que
con los egresados en 1996 para ejercer en el nivel inicial se podría
renovar el 12% de la planta docente en
1997 y sin embargo, sólo se incorporó el equivalente al 7% de los docentes en actividad.
En el nivel primario, si
bien los egresados no cubren el
porcentaje de docentes que anualmente se incorporarían al sistema educativo no
se observan déficits significativos, que
además, podrían estar compensados por los profesores de materias especiales que
trabajan en ese nivel. En cambio los egresados de las distintas disciplinas
formados para desempeñarse en los niveles medio y superior, apenas llegan a cubrir poco más del 50% de la
demanda.
Conviene remarcar que,
como se ha mencionado, esta falencia que revela la oferta en relación a
la demanda se da fundamentalmente en el nivel medio, en el que se han operado los mayores cambios y
en el que se registra el más elevado
porcentaje de crecimiento de su planta docente.
La falta de docentes titulados para
cubrir la demanda se agrava cuando se analizan las distintas disciplinas y
cuando se observa que los egresados de las carreras como profesores de
educación física, idiomas, artística, también pueden insertarse a trabajar en
los otros niveles de enseñanza (inicial y sobre todo primario) y en la
educación artística.
Cuadro Nº5 Porcentaje de profesores de nivel medio con
formación docente, total y nuevos ingresantes, según materias que dictan.1994

Fuente:
Censo
Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos1994. Dirección General
Red Federal de Información Educativa. Ministerio de Cultura y Educación.
Los datos permiten
“responder” a una parte del interrogante planteado, develando que para
hacer frente al déficit la planta docente se cubre, en porcentajes
importantes con personal no titulado, que
si bien puede poseer título universitario, no tiene formación
pedagógica. Esta situación, se agrava entre aquellos que tienen menos
antigüedad. Esta es la alternativa posible para hacer frente al incremento de
la demanda del plantel docente que debe atender a un alumnado cada vez más
numeroso, sin aumentar la relación
alumno por docente.
El análisis por disciplina
muestra una alta correspondencia entre los déficit mencionados
anteriormente y el porcentaje de
personal no titulado que se incorpora
al sistema.
Se ha llegado a la situación
en la que entre los nuevos docentes el porcentaje de no titulados supera
ampliamente a los que poseen título docente, salvo en educación física y
deportes. En las áreas "Técnica ,
tecnológica y afines" y
"Ciencias físico- químicas"
la situación se torna dramática ya que sólo 1 de cada 5 profesores
nuevos y 1 de cada 4 profesores nuevos, respectivamente, poseen título docente.
Si bien en este informe no se
ha propuesto realizar un análisis por jurisdicción, se ha considerado
pertinente mencionar que en algunas regiones y provincias la situación se
agrava significativamente. Por ejemplo, en 1996 en las cuatro provincias que
forman la región NEA, se registra un solo graduado como profesor de física y
ninguno en química. En las que
conforman la región Sur, la falta de egresados alcanza a disciplinas referidas a las ciencias
naturales y a las exactas.
No se cuenta con la
información necesaria para analizar el impacto que la incorporación de
profesores sin título docente pueda tener sobre la calidad de la enseñanza
impartida, más aún en un contexto en el cual se requieren no sólo nuevos conocimientos
sino nuevas metodologías pedagógicas y de gestión.
La
situación ocupacional de los egresados de las Institutos de Formación Docente
El análisis de la situación
ocupacional de la población que egresó de los institutos de formación docente permite profundizar el conocimiento de la
articulación entre la oferta y la demanda
de docentes.
Casi el 80% de estos docentes está ocupado mientras que, un
16% es inactivo, porcentaje que se eleva entre los mayores de 40 años. La tasa
de desocupación de este grupo profesional alcanza al 6%, pero llega al 9% entre
los más jóvenes.
Si bien entre los docentes la
incidencia de la desocupación es poco
menos de la mitad que para el total de población mayor de 14 años, - que
llegaba en ese momento al 13,2%-, resulta similar a la que tiene la población
con nivel de educación superior completo (incluyendo a los universitarios y egresados de terciarios no
universitarios). Más aún, considerando
que los docentes son en su mayoría mujeres, se observa que presenta el mismo
valor que la tasa de desocupación de la población femenina con terciario
completo y es más elevada que para aquellos con nivel universitario completo. (
4.1%)
El
72% de los ocupados de este grupo
profesional trabaja en la rama instrucción pública, el 12% en servicios
(especialmente en servicios comunales), un 7% en el comercio, el 6% en la
administración pública y el resto se distribuye en las otras ramas. Como era de
esperar más del 90% son asalariados y
sólo un 4% trabaja por su cuenta.
El 75% de los docentes tiene
una única ocupación en la cual, el 41%
de ellos trabaja hasta 24 horas
semanales y un 30% entre 25 y 36
horas. Entre los que tienen más de un trabajo,
si bien la mayoría trabaja más de 36 horas, un porcentaje significativo-
más del 40%- trabaja hasta 36 horas semanales. En este aspecto hay que tener en
cuenta la forma de organización del sistema educativo, que mayoritariamente, brinda su servicio en
jornadas de medio día y, por otra parte,
las características que presenta la docencia que generalmente requiere de horas adicionales extraescolares
para la planificación y preparación de clases.
Esta breve descripción de la
situación ocupacional de los egresados de los institutos de formación docente
muestra que si bien la gran mayoría se
encuentra ocupada en actividades docentes y en condición de asalariados, sin
embargo, casi un 30% desarrolla sus actividades laborales fuera del sistema
educativo. Las tasas de desempleo son
importantes, sobre todo entre
los más jóvenes y en un contexto de expansión de la demanda y de reformas
educativas.
En síntesis, se advierte que
la nueva estructura de la demanda
laboral docente, no se articula adecuadamente con la estructura de la oferta.
Los egresados presentan tasas de desocupación importantes, considerando el
nivel educativo que poseen, pero esta desocupación convive con elevados
déficits de docentes en varias
disciplinas del nivel medio.
Así, mientras se forman docentes para el nivel inicial y primario no se
forman suficientes profesores para el
nivel medio que es el que, como se ha mencionado, más se expandió y sobre el que existe mayor presión social,
siendo el que completa la formación mínima que la sociedad y el mercado de trabajo actual requieren de los
ciudadanos y trabajadores.
Frente a esta situación es
preciso abordar los aspectos que
pudieran estar condicionando una mejor articulación entre la oferta y demanda.
Para ello se analizarán algunos temas relacionados con la atracción que ejerce
esta profesión sobre los jóvenes dispuestos a seguir estudios superiores,
especialmente aquellos relacionados con las posibilidades futuras que la carrera docente puede
brindarles.
Capitulo II
TRAYECTORIA Y REMUNERACIONES DOCENTES
La carrera docente
La elección de una carrera profesional responde a múltiples razones,
muchas de ellas ligadas a preferencias personales y vocacionales, otras relacionadas con la inversión en años de estudios que involucran,
con las características del campo profesional que puede presentar facilidades o
dificultades de inserción y desarrollo, con las expectativas de obtener
retribuciones monetarias satisfactorias que permitan una movilidad social
futura, etc. Los diferentes factores interactúan en el momento de la elección y
permanencia en determinada carrera y en la decisión de continuar en el campo
profesional elegido.
Como un modo de intentar explicar la falta de articulación entre la
oferta y la demanda que se ha descripto en el capitulo anterior se focalizará
el análisis en la retribución e incentivos salariales que tienen los docentes
en los distintos niveles educativos en los que ejercen. Se pretende explicar
cuan atractiva puede ser esta profesión desde el punto de vista salarial, en
relación a la inversión requerida, en años de estudio, para alcanzar los distintos títulos
habilitantes frente a otras alternativas profesionales.
En Argentina, durante la carrera docente existen tres fuentes de
aumentos en las remuneraciones : la antigüedad, los adicionales y los ascensos
dentro del escalafón .
La recomendación de la OIT acerca del período que debe mediar entre el
mínimo y el máximo de un salario para un mismo puesto, es un rango que va entre
10 y 15 años. Sin embargo
, en Argentina la cantidad de años que deben transcurrir para aspirar al máximo
salario, dentro de un mismo cargo, es de 22 años.
Los adicionales que se agregan al salario básico, además de la
antigüedad, son por reconocimiento de cargos de mayor responsabilidad, por
situación desfavorable, por zona, por
trabajo extra, etc. Este tipo de
adicionales ha sido frecuentemente criticado debido a que en muchas
oportunidades han operado como aumentos
encubiertos de salarios, dado que es difícil encontrar un área de la
docencia en que no puedan justificarse. Además no están basados en una valoración
estricta de la relación que debería existir entre el salario y el trabajo
desarrollado.
Así, la docencia es una carrera
regida por un sistema de retribuciones donde la variable más importante en la
determinación de los incrementos de salarios es la antigüedad. Diversos
estudios coinciden en que este factor también es el que tiene más peso dentro
de los concursos para acceder a cargos de mayor nivel jerárquico. Como
resultado de los puntajes asignados a los diferentes antecedentes docentes, la antigüedad
resulta ser el más valioso o de mayor peso.
Mientras que en otras
actividades económicas los mecanismos de promoción establecidos en los
convenios colectivos de trabajo son múltiples y se asciende de categoría en
base a capacitación probada y a resultados,
en la docencia se privilegian los
antecedentes de tipo administrativo o burocrático por sobre los de formación
profesional.
Las retribuciones monetarias que reciben los docentes de los distintos
niveles y jurisdicciones del país son muy heterogéneas, situación que
podría explicar diferentes
comportamientos de la oferta. En el nivel primario los valores extremos se
encuentran en Chaco con $424,30 al mes como salario bruto del maestro de grado,
de jornada simple, con 10 años de antigüedad y en Santa Cruz con $952,83 mensuales para un maestro en la misma
situación. Las diferencias salariales entre jurisdicciones también alcanzan a
los directores de escuelas oscilando entre los $620,30 que cobra un director de
escuela primaria de jornada simple en Formosa y los $1.703,80 que cobra el
director en la misma situación en Santa Cruz.
Como un modo de aproximarse a las expectativas de logro y de
bienestar económico que puede proveer la carrera docente, el análisis de las
diferencias salariales entre maestros y
directores permite mostrar la capacidad que tiene el sistema educativo para
atraer y retener a los docentes, considerando que el cargo directivo es uno de
los niveles más altos de la escala jerárquica en la carrera docente.
Cuadro Nº6 Salarios
brutos de maestro de grado y de director de primaria, de jornada simple con 10
años de antigüedad docente y su diferencia porcentual según jurisdicción.
Diciembre 2000. (en pesos)

Fuente: Elaboración propia en base a datos suministrados
por el Proyecto Costos del Sistema Educativo, Ministerio de Cultura y
Educación. Información proporcionada por las provincias a diciembre de 2000.
Las brechas salariales entre
docentes de distinta jerarquía son
también muy heterogéneas. En el nivel primario, la diferencias
salariales entre un maestro de grado y un director de escuela, a igual
antigüedad, oscilan entre un 22 % en Neuquen y un 116% en Tucumán, si bien en
muchas jurisdicciones el director percibe
entre un 60% a un 80% más que el maestro.
En el nivel secundario también se observan diferencias
interjurisdiccionales muy significativas
respecto a los salarios de los profesores. Mientras que un profesor, con
10 años de antigüedad, percibe como salario bruto por hora cátedra semanal $25,25
en Chubut, el profesor de San Luis percibe $48,48 y el de Santa Cruz
$53,47. Entre los directores de
escuelas medias del país también se reproducen estas diferencias.
Cuadro Nº7 Salarios brutos de profesores y
directores de nivel medio y salarios brutos horarios, según jurisdicción.
Diciembre 2000 (en pesos)

Nota:
La primer columna se refiere al salario
por hora cátedra semanal. La segunda al
salario mensual del director de jornada simple. La tercera se refiere al
salario horario del profesor (Ver
en el anexo correspondiente la metodología de cálculo del salario del profesor
de nivel medio) y la cuarta al salario por hora del director. En todos
los casos se refiere a docentes con 10 años de antigüedad.
*
Los datos correspondientes a Santiago
del Estero y a Mendoza incluyen componentes salariales fijos que no permiten la
comparación interjurisdiccional de las retribuciones por hora cátedra.. Ver
anexo metodológico.
Fuente:
Elaboración propia en base a información suministrada por el Proyecto Costos
del Sistema Educativo, Ministerio de Cultura y Educación, Diciembre 2000
Un rasgo distintivo del nivel medio es que, contrariamente a lo
esperado, el salario horario de los directores es inferior al de los
profesores, siendo también la variación interjurisdiccional muy amplia.
Mientras en la Ciudad de Bs. As el director de escuela secundaria tiene un
salario horario 3,1% inferior al del
profesor, en San Luis es un 54,4%
menor. Además de las diferencias interjurisdiccionales, llama la atención la relación inversa que se observa entre jerarquía y monto
salarial horario.
De todas formas, como los
directores de escuelas medias trabajan,
en promedio, más horas que los profesores, su salario mensual final es mayor
que el que perciben la mayoría de los profesores, ya que el 40% de estos
últimos trabaja hasta 12 horas y un 27%
entre 13 y 24 horas por semana.
De todos modos, el ejercer un cargo
directivo en el nivel medio, con la responsabilidad y dedicación que esta tarea
involucra, resultaría menos atractivo que desempeñarse como profesor.
No es objeto de este trabajo determinar ni evaluar si las diferencias
salariales dentro de las escalas jerárquicas docentes son las adecuadas. El
propósito es mostrar la existencia de las mismas, pero sobre todo, la
heterogeneidad existente entre las provincias, lo que estaría indicando la
falta de una pauta al respecto y la
inequidad que refleja que frente a la misma responsabilidad se perciban remuneraciones
salariales muy distintas.
Asimismo, resulta relevante
analizar las diferencias salariales entre los docentes de los distintos niveles educativos en tanto las mismas podrían influir en la elección no
sólo de la profesión, sino también del
nivel educativo en el que se desea trabajar.
Al calcular la remuneración salarial horaria de los maestros de grado
se advierte que es considerablemente inferior a la de los profesores que se
desempeñan en el nivel medio.
Esta diferencia oscila entre un 43% más para los profesores en la provincia de
Córdoba y un 157% más para los profesores
en la provincia de Jujuy, lo cual permite constatar nuevamente la fuerte
heterogeneidad salarial no sólo entre las provincias sino también entre los
distintos niveles de enseñanza. A pesar de estas diferencias, se ha visto que
la oferta de docentes para ejercer en el nivel primario es mayor que la de
profesores para el nivel medio, pero es preciso tener en cuenta que obtener el
titulo de maestro/profesor de nivel inicial o de nivel primario o de profesor
de las denominadas materias especiales involucra dos años de estudios y una residencia,
mientras que obtener el título de profesor de asignaturas para el nivel medio
requiere, en la mayoría de los casos, al menos cuatro años de estudios.
Las diferencias salariales entre docentes que trabajan en distintos
niveles educativos también se encuentran en la docencia de otros países,
incluso los más desarrollados, aunque
no tienen tanta significación. En los
países de la OCDE, en promedio, el salario anual del maestro de nivel primario
con 15 años de antigüedad es de U$S 28.441, el de los profesores del secundario
inferior es de U$S 29.899 y el de los
del secundario superior es de U$S 33.050.
De esta forma, estos últimos perciben un 16,2% más que sus colegas del nivel
primario. En Argentina, las diferencias salariales oscilan entre U$S 9.442 para
los maestros y U$S 15.773 para los profesores, generándose una brecha del 67%
entre ellos.
Las diferencias salariales entre los docentes de Argentina y el grupo
de países que conforman la OCDE son significativas. El salario inicial promedio de los docentes del nivel
primario alcanza a un tercio del que obtienen el conjunto de
los maestros en los países de la OCDE
con igual número de horas trabajadas (U$S 6.759 y U$S 20.530) y
representa mucho menos si se lo compara con países como Australia, España y
Corea en los que los salarios cuadruplican el salario docente de nuestro país.
Esta brecha se mantiene a lo largo de la carrera ya que la misma fuente muestra
que el incremento entre el salario
inicial y el salario con 15 años de antigüedad es del 39 % tanto para Argentina como para el promedio de los
países que conforman esta organización.
Los profesores del nivel medio ganan menos de la mitad que su colegas de
los países desarrollados y se mantiene la relación entre el salario inicial y
el que se obtiene luego de 15 años de ejercicio de la docencia.
El análisis precedente permite mostrar la heterogeneidad que presenta
el salario docente a lo largo de la carrera entre las distintas
jurisdicciones y niveles, y la menor
retribución que obtienen en nuestro país en relación con los desarrollados. Sin embargo es preciso
considerar el lugar que ocupan las retribuciones docentes dentro del mercado
laboral argentino.
Capitulo
III
LA PROFESIÓN DOCENTE Y LAS OTRAS
PROFESIONES
La comparación de la retribución
salarial que ofrece el ejercicio y desarrollo de la carrera
docente con la que perciben otras
profesiones, permite responder a la pregunta
sobre si la profesión docente resulta atractiva, desde el punto de vista
monetario, para los jóvenes que tienen que elegir su futuro profesional.
Un estudio realizado por CEPAL
muestra que la remuneración que perciben los docentes en América Latina es
entre 25% y 40% inferior a la de los demás profesionales y técnicos asalariados
y que, en cambio, en los países desarrollados la diferencia entre ambos grupos
profesionales es menor.
A pesar de las limitaciones de la información para analizar en Argentina
estas diferencias, es posible aproximarse
a las brechas de retribución entre los docentes y el resto de los
asalariados con similar nivel educativo.
Así, según datos de la Encuesta
Permanente de Hogares (EPH) de mayo de 1998, para el Gran Buenos Aires, Gran
Córdoba y Rosario, el conjunto de los asalariados con estudios superiores completos, de la administración pública, defensa, enseñanza, servicios médicos
y otros servicios de salud, otros servicios comunales y sociales, tenían un ingreso horario de $ 7,74,
mientras que para el sector de enseñanza, que supone similar nivel educativo, el ingreso horario
alcanzaba $ 5,68. Asimismo y teniendo
en cuenta que la docencia es ejercida
mayoritariamente por mujeres, el
ingreso por hora de las mujeres asalariadas con educación superior completa que
trabajaban en administración pública/defensa era de $ 7,61 mientras que
percibían $ 5,08 las que lo hacían
en el sector de enseñanza.
Estas cifras muestran que la retribución monetaria de la profesión
docente está por debajo de la que perciben otros profesionales, en valores cercanos al
límite superior del intervalo que presenta Cepal para América Latina. (36%). Incluso esta situación se agudiza entre las mujeres profesionales y las
docentes, quienes cobran casi un 50%
menos.
Esta carrera, desde el punto de vista salarial, presenta desventajas
respecto a otras carreras profesionales y un análisis de la evolución de la remuneración a lo largo
de la trayectoria profesional docente refuerza esta situación desventajosa. Un
trabajo de los últimos años de la década
del 90’ señala que en el Gran Buenos Aires, al inicio de la carrera laboral los docentes perciben salarios más
altos que los trabajadores no docentes con similar nivel educativo. Ello
induciría a pensar que la profesión docente
podría resultar atractiva a individuos con buen nivel de calificación. Sin
embargo, a partir de los 10 años de experiencia esta situación se revierte en beneficio de los otros trabajadores (con
similares años de estudio), de manera tal que, a medida que acumulan
experiencia los profesionales no
docentes perciben salarios superiores a
los de los docentes, brecha que se amplía con los años de experiencia. Desde
este punto de vista el estudio sugiere que la profesión no resulta atractiva a
los individuos más calificados que inicialmente optaron por la profesión
docente, llegando a la paradójica
conclusión que a medida que los docentes incrementan su antigüedad y su
experiencia reciben un salario proporcionalmente menor que los profesionales no
docentes, con similares años de antigüedad.
Estas comparaciones ponen en
evidencia las disparidades en la remuneración entre categorías de ocupados con
nivel de educación relativamente alto,
por lo que puede afirmarse que la profesión docente está subremunerada
respecto a otras profesiones que han requerido casi una misma inversión en años
de estudio.
Esta situación desfavorable para los docentes tiene distinta
significación al analizar la situación
por provincia. No se cuenta con información que permita hacer un análisis
comparativo en cada una de las jurisdicciones con trabajadores del mismo nivel educativo, sin embargo la comparación entre las
remuneraciones promedio de todos los sectores de actividad de la economía y las
remuneraciones de un maestro de grado
en cada una de las provincias muestra situaciones muy dispares.
Solo en dos provincias, La Rioja
y Córdoba, el salario del maestro de
grado es superior al salario promedio
de la economía. En el resto, el salario docente es menor que la retribución
media provincial, verificándose en la Ciudad de Buenos Aires la brecha más
grande, que alcanza al 120,4%. Cabe señalar, sin embargo, que estas
comparaciones involucran a trabajadores con diferentes niveles educativos y
diferentes jornadas laborales.
Con el
objeto de aclarar esta última situación, corresponde centrar el análisis
en las remuneraciones horarias promedio de los trabajadores.
Cuadro Nº8 Comparación entre el salario horario
medio de la economía y el salario horario del maestro de nivel primario y el del profesor de nivel medio. Salario
horario medio de la economía =100

Nota: Los salarios horarios corresponden
al maestro de grado con jornada simple
y al del profesor de nivel medio, ambos con 10 años de antigüedad.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Proyecto Costos del Sistema Educativo,
Ministerio de Educación, marzo de 2001
En el cuadro se advierte que el salario horario docente es, en casi
todas las jurisdicciones del país, más
alto que el salario horario medio de sus respectivas economías. Pero esta
situación dista de ser homogénea. Mientras que
en Córdoba el salario horario de un maestro de grado es un 94% más alto
y en La Rioja un 88% más elevado que el salario horario promedio de sus
respectivas economías, en Chubut y en la Ciudad de Buenos Aires la
situación se invierte y los salarios horarios de los maestros de grado son un 3% y un 18 % más bajos que sus respectivos salarios
horarios medios. Respecto a los salarios horarios de los profesores de
nivel medio se observa que en muchas provincias más que duplican los salarios medios de sus
respectivas economías y en otras son aún más altos. Nuevamente, en las
provincias de Chubut y la Ciudad de Buenos Aires la diferencia es menor. Asimismo y como se ha
mencionado en el capítulo anterior, se advierte que el salario horario
del profesor es, en todos los casos, más alto que el del maestro de grado.
En esta comparación resulta
necesario advertir que en el cálculo del salario horario docente, tanto
de nivel primario como de nivel medio, no se ha contemplado el tiempo que
destinan a la preparación de clases y corrección de exámenes fuera del horario
escolar. De hacerlo, el salario horario de los docentes sería más bajo.
Una mirada interprovincial muestra las relaciones heterogéneas que
presentan las remuneraciones de los maestros de grado y de los profesores con los salarios medios de
sus respectivas economías provinciales.
Las brechas remunerativas que presentan los salarios promedios de la
economía entre las provincias, pueden interpretarse en el marco del desarrollo
económico y de las condiciones y características productivas que afectan a
cada economía provincial, mientras que
no sucede lo mismo con las diferencias que se encuentran en los salarios docentes.
Así la Ciudad de Buenos Aires, y las provincias de Buenos Aires y
Córdoba -que concentran el sector financiero e industrial del país- y las que
conforman la región sur - productoras de combustibles- son las que poseen los
salarios promedios más elevados. Si
bien sería deseable observar una distribución salarial más homogénea en las
jurisdicciones y entre todos los habitantes del país, estas brechas podrían
explicarse por las diferentes
estructuras productivas que presentan las economías provinciales y la
distinta composición de su fuerza de
trabajo .
Cuando se observa en el capítulo anterior lo que ocurre con los salarios
docentes a lo largo del país la situación se torna mucho más inequitativa, ya
que se está comparando la retribución a un mismo tipo de trabajo, que tiene los
mismos requerimientos de formación y que supone iguales responsabilidades. Así,
las condiciones salariales de los docentes dependen fundamentalmente de las
situaciones presupuestarias provinciales y en mucho menor medida de la
complejidad y calidad de la tarea que desarrollan.
Este condicionamiento influye de manera diversa sobre los jóvenes al momento de elección de su
futuro desarrollo profesional. A pesar de los bajos salarios percibidos por los
trabajadores de la educación en Argentina, en los últimos años de la década del
90’, los institutos de formación docente han
incrementado su matricula.
Con el fin de lograr una mayor comprensión sobre los determinantes de la
elección de la carrera docente se considera necesario incorporar otros
elementos que influyen en esta elección
y que permitirían aportar al debate sobre
la actual situación del mercado
de trabajo docente.
La accesibilidad de la oferta de educación superior no
universitaria y la expansión de la
demanda de educación en general
favorecería la elección de
estas carreras, para ciertos sectores sociales y en algunos niveles de
enseñanza.
La distribución espacial de los institutos de formación docente facilita
el acceso a estudios superiores de personas residentes en pequeñas o medianas
ciudades del interior del país sin tener que trasladarse a los centros urbanos
más importantes donde están asentadas las universidades. De todos modos, esta
disponibilidad de la oferta de carreras
docentes no resulta homogénea , ya que
es mayor para las que ofrecen títulos habilitantes para ejercer en los
niveles inicial y primario y mucho menor para desempeñarse en el nivel medio.
La localización territorial de las carreras que ofrecen los institutos
de formación docente y las
universidades en las diferentes disciplinas para ejercer en el nivel
medio muestra, según datos de 1997, que en algunas provincias no existe la
posibilidad de acceder a la formación
para enseñar ciertas asignaturas, en especial las referidas a las
ciencias básicas. Por ejemplo, en las mitad de las jurisdicciones del país no
existe la oferta del profesorado de física,
y en el resto está concentrada
mayoritariamente en las universidades que, en general tienen sede en las
ciudades capitales y/o en las más importantes de cada provincia. Los datos corroboran la exigua oferta de
carreras docentes de ciencias básicas en todo el país, y a la vez, la mayor oferta y dispersión
territorial de las carreras que forman para desempeñarse en los niveles inicial
y primario.
Concomitantemente los egresados, en su mayor parte, corresponden a las
carreras que habilitan para desempeñarse en el nivel inicial y/o primario y/o
como profesores de materias especiales.
Otro de los elementos a tener en cuenta además de la accesibilidad de la
oferta es la duración teórica de los estudios y la posibilidad de una inserción
más rápida en el mercado laboral. En este sentido, como ya se ha
mencionado, los profesorados destinados
a formar en las materias específicas
del nivel medio, requieren más años de estudio que los profesorados para la
enseñanza inicial y /o primaria y/o los
destinados a la educación
general básica en sus dos primeros ciclos.
Este mayor esfuerzo que demandan los profesorados para ejercer en el nivel
medio podría desalentar la elección de estas carreras frente a las carreras universitarias que parecen ofrecer
perspectivas de desarrollo profesional más satisfactorias, siendo que las
retribuciones salariales, a pesar de ser más altas que las de los maestros
primarios, no resultan lo
suficientemente atractivas en relación
a la inversión en años de estudio a realizar.
En síntesis, la retribución
salarial, la accesibilidad de la oferta, la duración de los estudios y la
posibilidad de una rápida inserción laboral constituyen un conjunto de
elementos que permitirían explicar la falta de articulación entre la oferta y
la demanda en este particular sector del mercado laboral docente, el nivel medio.
A la vez estos factores intervienen para
seleccionar al grupo de jóvenes para quienes la carrera docente
puede constituirse en una profesión satisfactoria y generar expectativas de movilidad social ascendente o, al
menos, de garantizar una inserción laboral estable.
Diversos estudios muestran que hasta mediados del siglo XX elegían ser docentes individuos que provenían de sectores sociales medio o medio altos, mientras que en la actualidad, debido a la baja
retribución salarial y a la desjerarquización de esta profesión, estos sectores
optarían por carreras universitarias que ofrecerían más posibilidades y
alternativas de desarrollo personal y profesional.
En este sentido se advierte que, en
1998 la matrícula de nivel superior
universitario era notoriamente más alta que la del no universitario (75% y 25%
respectivamente), teniendo este último más unidades educativas. Por otra
parte según un documento de trabajo
elaborado por la Secretaría de Educación Superior del Ministerio de Educación
en base a datos de la Encuesta de
Desarrollo Social (Siempro-INDEC), la cobertura en educación superior no
universitaria es claramente menor que la universitaria en todos los quintiles
de ingreso y, aunque registra un crecimiento sostenido, a medida que se
asciende en el nivel de ingresos , decrece en los dos quintiles superiores.
Esto indicaría que los sectores sociales de mayores ingresos valoran menos a la
educación superior no universitaria y tienden a orientarse hacia estudios universitarios.
Asimismo, algunos investigadores
de ciencias de la educación, preocupados en estudiar los determinantes de la
baja calidad educativa han tratado de
indagar en la performance académica de los estudiantes de los Institutos de
Formación docente. Estos estudios muestran el bajo capital cultural y educativo
de las familias de los futuros docentes. Casi la mitad de los padres de estos
alumnos sólo culminaron los estudios primarios o directamente no completaron
ningún nivel de instrucción y
pertenecen a sectores sociales bajos o medio bajos. Muchos de estos estudiantes han empezado carreras
universitarias que luego han abandonado, por lo que se sugiere que la formación
docente constituiría una alternativa "de segunda", ante la
imposibilidad, real o percibida, de acceder o progresar en estudios
universitarios.
Esta situación no es exclusiva
de Argentina. Una investigación
realizada entre profesionales de
Estados Unidos examina las relaciones entre la calificación académica, los
ingresos y la decisión de elegir la profesión docente. Allí los datos revelan
que, entre los graduados del "college" la frecuencia de elección de
la docencia como una ocupación está inversamente relacionada con la
calificación académica obtenida a lo largo de la carrera. En 1970, los estudiantes de las carreras
docentes presentaban los promedios más bajos entre el total de estudiantes del
"college". Por otra parte
estos profesionales eran los que
percibían los salarios más bajos.
Frente a la necesidad de incrementar la calidad de los docentes, en un mercado
laboral que demanda cada vez más trabajadores altamente calificados, el estudio
sugiere la necesidad de incrementar los salarios docentes a un mínimo que
resulte atractivo a los estudiantes con mayores habilidades y con un mejor
desempeño, exigiendo a partir de este incremento, un estándar mínimo de
calificación para obtener el título docente.
Otro estudio trata de explicar la declinación relativa de los salarios docentes en EEUU como consecuencia de la brecha cada vez más
amplia entre el capital educativo docente y el del resto de los trabajadores.
Al incrementarse el nivel educativo promedio del conjunto de los trabajadores,
los docentes habrían disminuido
su posición relativa en el mercado laboral .
El enorme crecimiento de la matrícula universitaria en Argentina en las
últimas décadas permite suponer un fuerte incremento de profesionales dentro de
la Población Económicamente Activa. Si bien también los trabajadores de la
educación han incrementado los años de
escolaridad requeridos para obtener el título docente, sin embargo, habrían declinado su posición relativa en el
mercado laboral en relación a los otros trabajadores.
Las condiciones laborales que ofrece
el ejercicio de la docencia en la Argentina estarían cubriendo mejor las
expectativas iniciales de los jóvenes
de ciertos sectores sociales que optan por ser maestros y no por ser profesores
de nivel secundario. Cabría preguntarse cuáles hubieran sido las alternativas de inserción laboral
de estos jóvenes. Frente a la imposibilidad de realizar estudios superiores más prolongados, la
incertidumbre que puede significar el ejercicio de una profesión independiente
y un contexto de graves dificultades para conseguir empleo, ser maestros les
ofrece estabilidad, beneficios sociales y la posibilidad de una rápida inserción
en el mercado laboral. A pesar de los bajos salarios, estas características de un empleo de calidad resultarían, en el momento actual, atractivas
para estos sectores sociales.
Sin embargo, estas mismas condiciones no resultarían suficientes para
atraer a los jóvenes más calificados y de sectores sociales más altos, para
quienes la docencia no tiene, en ninguno de sus niveles, el prestigio social y las expectativas de
movilidad social ascendente que posiblemente buscan al elegir una carrera universitaria.
Conclusiones
En nuestro país durante la década del 90 la demanda de docentes se ha expandido
concomitantemente con el crecimiento de la matrícula, especialmente en el nivel
medio. Sin embargo, el análisis de la relación entre la oferta y la demanda de
docentes ha mostrado que si bien en los niveles inicial y primario la oferta
cubre, y a veces supera, las necesidades de la demanda, existe un déficit de profesores con
formación docente para dictar las materias centrales del nivel medio, y este déficit, en la mayoría
de los casos ha sido cubierto por personas que carecen de formación
pedagógica. Esto resulta aún más grave
si consideramos que el nivel medio ha
dejado de ser social y culturalmente homogéneo, ya que en los últimos años se
han incorporado a las escuelas secundarias nuevos sectores sociales quienes
constituyen, en la mayoría de los casos, los grupos más vulnerables con alta
probabilidad de abandonar las aulas sin haber completado el nivel.
Por otra parte, se ha
observado que los egresados de los institutos
de nivel superior no universitario de formación docente (para ejercer en
todos los niveles de enseñanza)
presentan tasas de desocupación importantes, considerando el nivel
educativo que poseen, pero que esta
desocupación convive con los déficits
antes mencionados.
Esta situación estaría mostrando una inadecuada
articulación y /o equilibrio entre la oferta y la demanda de docentes. En un contexto de transformación educativa y
expansión de la demanda social en este
aspecto, el análisis de las características de la carrera docente, tanto
en cuanto a la normativa que establece las condiciones de ingreso y
posibilidades de ascensos y acceso a los puestos de mayor jerarquía, así como
el análisis de las remuneraciones permitió constatar que, en principio, el
esfuerzo de formación requerido para ejercer la actividad docente no es
suficientemente recompensado por las remuneraciones salariales percibidas,
como tampoco lo es el haber logrado un buen desempeño y/o haber accedido
a los puestos de mayor jerarquía en los establecimientos.
Estas conclusiones sin
embargo tienen diferente significado e intensidad según las provincias, niveles
educativos para los que se forman y el
estrato social de pertenencia.
Sin proponerse evaluar la
pertinencia de las diferencias salariales entre los distintos niveles
educativos y/o posiciones jerárquicas, el trabajo mostró la existencia y la
magnitud de las mismas pero, sobre todo, la heterogeneidad entre las provincias. Ello devela la inequidad
existente en el hecho de que frente a
la misma responsabilidad y el mismo esfuerzo de formación se perciban remuneraciones salariales muy
distintas.
Se ha advertido, además,
que la retribución monetaria de
la profesión docente está en general por
debajo de la que perciben los otros profesionales y en algunas provincias aún por debajo de las remuneraciones medias
de sus economías. Sin embargo al respecto hace falta señalar que, en algunas
jurisdicciones y para determinados sectores sociales, en el contexto actual de fuerte precarización laboral y elevados
índices de desocupación la profesión docente puede constituir un empleo
atractivo en la medida que tiene los atributos del ”empleo de calidad”, otrora
extendido a la mayoría del empleo asalariado:
estabilidad, aportes al sistema
jubilatorio, vacaciones pagas, altos niveles de protección frente a las
contingencias de la salud y la enfermedad, etc. Ello, sin embargo, no pretende
justificar las bajas remuneraciones que en general perciben los docentes, sobre
todo si se quiere jerarquizar esta
profesión y mejorar la calidad de la educación.
Estas condiciones laborales no
resultan suficientemente atractivas para todos los jóvenes, sobre todo para aquellos que pueden optar por carreras
que insumen más años de estudio, tienen más prestigio social y expectativas de
mejores logros económicos.. Así, frente a la posibilidad de elegir entre estudiar un profesorado ó una carrera
universitaria, optarían por esta segunda alternativa.
Además resulta necesario advertir que a diferencia de otras épocas, en
la actualidad, entre las mujeres, la
carrera docente, mayoritariamente femenina, compite con otras profesiones y campos ocupacionales que les pueden
resultar más atractivos tanto desde el punto de vista profesional como
económico.
El trabajo muestra las heterogeneidades del mercado laboral docente, los
diferentes comportamiento que inciden en
la oferta y la demanda en los distintos
niveles educativos y pretende aportar elementos que contribuyan a conocer
los factores que intervienen en la elección de la carrera de maestro o de
profesor. La profundización de este tipo de estudios y el análisis del
comportamiento del mercado de trabajo docente en cada provincia aportará
conocimientos relevantes para la formulación de políticas públicas sobre esta temática.
BIBLIOGRAFIA
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"Informe mundial sobre educación 1998 .Los docentes y la enseñanza en un mundo en mutación"
Santillana Editores
Anexo 1
Consideraciones metodológicas
Las
decisiones metodológicas adoptadas en este trabajo responden a la necesidad de operacionalizar las
variables teniendo en cuenta las
posibilidades que brindan las fuentes secundarias de información utilizadas. La información de base surge del Censo
Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994, Relevamiento Anual
1997 y las estadísticas universitarias de 1997.
Se define
como docentes a las personas que ocupan uno o más cargos
docentes y/u horas cátedra, posean o no formación pedagógica.
Se ha
definido como oferta anual a los egresados,
de los establecimientos de nivel superior no universitario de formación docente y a los graduados de
las carreras universitarias con título docente en el año 1996. La información
de base sobre la oferta de carreras docentes
y los egresados ha sido elaborada por la Licenciada Andrea Alliaud, a
partir de los datos que surgen de Relevamiento Anual 1997 , realizado por la
Dirección Red Federal de Información Educativa del Ministerio de Educación de
la Nación.
Se ha
definido como "demanda anual de docentes" al recambio anual, es decir al porcentaje de docentes que ingresa anualmente a cada
uno de los niveles del sistema educativo. Operativamente se aplicó al número
estimado de docentes de cada nivel para
1997 el porcentaje de docentes que, en
cada nivel, declaró en el Censo Nacional de Docentes y Establecimientos
Educativos de 1994 tener menos de un
año de antigüedad .
Para
estimar los docentes de 1997 se partió de la información de la fuente antes mencionada que es la única que permite contabilizar
personas, y se la relacionó con la información que surge del Relevamiento Anual de 1997, que recoge información
sobre la cantidad de cargos de la planta docente y el número de docentes que trabajan en cada
establecimiento. Se debe tener en cuenta que la suma de docentes que trabajan
en cada establecimiento no representa el total de docentes del sistema, dado
que algunos de ellos trabajan en más de un establecimiento y /o nivel
educativo.
Dada la
disponibilidad de información se ha debido admitir los siguientes supuestos :
a) el porcentaje de docentes “nuevos”
en cada nivel ha sido el mismo en 1994 y en 1997 y b) el número de
cargos o puestos de trabajo que tiene cada docente en el sistema educativo ha
permanecido constante entre esos años..
Este procesamiento
especial se ha realizado para el año 1997 y no se cuenta con información
desagregada por carreras docentes para años posteriores, por ello la información sobre la oferta y
demanda se refiere a ese año.
Para
calcular los salarios promedios de los
profesores por horas cátedra, se ha adoptado el criterio suministrado por el
Proyecto Costos del Sistema Educativo
el Ministerio de Educación de la Nación. Se consideró como valor
prototipo de un cargo de profesor por hora cátedra el dictado de 15 horas. Esas
15 horas de 40 minutos, equivalen a 10 horas reloj y en un mes acumula en promedio 40 horas. . Los directores tienen una carga horaria
para la jornada simple de 30 horas reloj semanales que representan 120 horas
mensuales.
Para las
provincias de Santiago del Estero y Mendoza, el Proyecto Costos del sistema
Educativo ha realizado un cálculo especial porque tienen componentes que son
fijos con independencia de las horas que el profesor dicte.