La inserción laboral de los docentes en Argentina

 

Cristina Dirié

Irene Oiberman

 

ISBN 950-00-0255-8


 

Temario

 


Introducción

I. Perfil de los docentes del sistema educativo formal

II. Perfil de los docentes de cada función

III. La inserción laboral de los docentes en el sistema educativo

III.a. El trabajo dentro del sistema educativo

a.1. Características generales

a.2. ¿Cuántas horas trabajan los docentes en el

        sistema educativo?

a.3. La cantidad de alumnos que atienden los docentes

a.4. La situación contractual

a.5. Los salarios docentes

III.b. El trabajo fuera del sistema educativo

IV. Conclusiones

Anexo

 

 

Introducción

La docencia en la Argentina es una actividad que ocupa a una porción significativa de la fuerza de trabajo, especialmente dentro del sector público. Esta presencia se ha incrementado durante la última década ya que la expansión del sector docente fue más intensa que la de la población económicamente activa. En el último censo, el conjunto de los docentes representaba el 4,4% de la fuerza de trabajo cuando en 1980 este porcentaje era de 3,6%. Por otra parte uno de cada cuatro trabajadores del sector público se dedica a la enseñanza. (25,7%).[1]

La composición interna y la formación de los docentes, sus condiciones laborales y sus niveles salariales han ido cambiando en los últimos años, en algunos casos acompañando el comportamiento del mercado de trabajo en general y en otros con relación a las transformaciones del sistema educativo.

El deterioro del salario docente a partir de la ultima década se enmarca en  la progresiva disminución de los salarios de los trabajadores asalariados, en especial entre aquellos que pertenecen al sector estatal.

Por otra parte han surgido nuevas demandas sociales y avances científico tecnológicos que requieren cambios en los roles y en la formación de los maestros y profesores.

La Argentina ha puesto en marcha, a partir de 1993 un proceso de transformación del sistema educativo. La aplicación de la Ley Federal de Educación implica cambios en la extensión de la obligatoriedad a diez años: uno de preescolar y nueve de educación general básica; y en la reconceptualización de los niveles y ciclos a través de la creación de ciclo polimodal y la reconversión del nivel terciario no universitario, en especial la formación docente. Esta reestructuración se basa en nuevos contenidos y mejoras en  la calidad de la educación, mayor eficiencia en la gestión de las instituciones escolares y eficacia en los resultados y logros de aprendizaje. Es necesario formar a los recursos humanos generando nuevas capacidades laborales y sociales.

En este proceso de transformación educativa  intervienen múltiples elementos que conforman la oferta del sistema educativo, pero uno de ellos tiene una importancia estratégica fundamental: los docentes. Los maestros y profesores son uno de los actores principales del cambio que se está implementando.

Por ello, la temática de las condiciones laborales, salariales y de formación docentes constituye una preocupación para diferentes sectores, desde los sindicatos, los académicos y los encargados de la gestión, pero, fundamentalmente se ha instalado como tema de debate en toda la sociedad.

En este contexto, este trabajo tiene por objeto brindar información que posibilite ampliar el conocimiento sobre los diversos aspectos de la situación laboral de los docentes y las condiciones en las que se desenvuelve esta profesión.

Existen diversos estudios cuyo tema central es la actividad laboral docente  basados tanto en datos de producción primaria, como en fuentes secundarias. Pero el abordaje metodológico, a partir de encuestas y entrevistas, recorta el universo de análisis a un grupo o sector. La mayoría de las investigaciones son sobre los maestros del nivel primario y existen muy pocos trabajos sobre los profesores del nivel medio y casi nada sobre aquellos que se desempeñan en la enseñanza superior.[2]

El presente trabajo realiza un análisis de la situación laboral del colectivo docente, incluyendo a los docentes de todos los niveles (con excepción del universitario) de todos los tipos de educación y de todos los sectores. De esta forma es posible describir sus características sociodemográficas, institucionales y laborales y determinar la existencia o no de  perfiles diferenciales entre funciones, niveles y sectores.

El análisis se basa en la información recogida por el Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 94 que abarcó a la totalidad de los docentes que trabajan en los establecimientos educativos, públicos y privados del país, en todos los tipos y niveles de enseñanza, con excepción del universitario. El censo posibilitó por primera vez, un relevamiento exhaustivo de los 655.000 docentes en actividad  en los establecimientos educativos.[3]

Se presenta aquí  una descripción cuantitativa de las características del perfil y de la inserción laboral de los docentes del sistema educativo formal, a partir de cual se pretende aportar elementos para la discusión sobre la situación laboral de los docentes y las posibles líneas de acción para revalorizar su rol en la sociedad.[i]

En un primer capítulo se describen las características sociodemográficas del personal docente, observándose que la docencia es una profesión casi exclusivamente femenina ejercida por personas de mediana edad y alto nivel educativo. Esta caracterización adquiere diferentes magnitudes cuando se analizan los docentes que se desempeñan en los distintos niveles del sistema educativo.


En un segundo capítulo se analizan  similitudes y diferencias existentes entre aquellos docentes que están ejerciendo funciones frente a alumnos y aquellos que desempeñan tareas de dirección y gestión. También se describen las características de aquellos que tienen a su cargo actividades de apoyo a la docencia. Aquí se pone énfasis en el análisis del perfil diferencial de los docentes que  ejercen dichas funciones. Entre otras cosas, puede observarse que mientras los directores tienen mejor performance en cuanto a la formación pedagógica que los maestros y profesores, entre estos hay un porcentaje mayor con títulos de nivel superior. Los docentes frente a curso son más jóvenes y tienen menor antigüedad que el resto y distinta carga horaria que los directivos.

En el tercer capítulo se analiza la especificidad del trabajo docente y las condiciones laborales en que se desempeñan quienes ejercen esta profesión. La carga horaria, la relación alumno/docente, la antigüedad en el establecimiento y en la docencia y la existencia o no del multiempleo, son elementos centrales para conocer las características que presenta esta actividad. El trabajo toma en cuenta las diferencias al respecto entre las distintas funciones y niveles educativos. En términos generales, la información muestra que la mayoría de los docentes trabaja en una sola escuela, con jornadas de 4 a 5 horas en los establecimientos educativos, siendo este su único trabajo remunerado. En promedio tienen a su cargo alrededor de 25 alumnos y la mitad carece de una relación laboral estable en tanto no son titulares en sus cargos. Sin embargo, para más del 40% de los docentes el ingreso que perciben constituye el único o el principal ingreso en sus hogares.


I. El perfil de los docentes

La docencia es, en la Argentina, al igual que en la mayoría de los países  del mundo, una actividad predominantemente femenina. Por cada varón docente existen cuatro mujeres.

Esta realidad que se verifica en el sistema de educación formal (SEF) como totalidad, tiene diferentes magnitudes en los distintos  niveles de enseñanza. En los niveles inicial y primario la docencia es ejercida casi exclusivamente por mujeres (96,5% y 80,1% de mujeres, respectivamente). En los niveles medio y superior no universitario, si bien la mayoría del personal docente es también de sexo femenino, existe una mayor presencia relativa de docentes varones (34,6% y 31,7% de varones, respectivamente). En síntesis hay 27,3 mujeres en el nivel inicial, 8,4 en el primario, 1,9 en el medio y 2,1 en el nivel superior no universitario por varón.

A diferencia de lo que sucede en el ámbito internacional, en el caso argentino la participación femenina en la docencia no se ha incrementado, sino que, contrariamente, ha disminuido desde un 85% en 1980, a un 82% en 1991 hasta casi un 80 % en 1994. Coincidimos con Marshall cuando expresa que esta evolución podría explicarse por la retracción, desde la década del 80, de las oportunidades de empleo en sectores más típicamente "masculinos”, que habría llevado a los hombres a desplazarse hacia actividades como la docencia, anteriormente rechazadas o no atractivas[4].

El peso de los varones en los diferentes los tramos de edad ronda el 20%, excepto entre los de 40-49 donde es menos significativo y, entre los docentes de más de 55 años donde es más elevado, duplicando la participación de los varones respecto a los más jóvenes. Asimismo, se advierte entre los muy jóvenes (menos de 20 años) un relativamente mayor porcentaje de varones.

Esta leve tendencia hacia la masculinización parece corroborarse al observar que mientras que en la totalidad del personal docente del sistema existen 4 mujeres por cada varón, entre los nuevos docentes, aquellos con hasta 5 años de antigüedad, existen 3,2 mujeres por cada hombre.

Sin embargo cabe acotar  que, de todos modos, el porcentaje de participación femenina en la profesión docente está entre lo más altos del mundo.[5]

El plantel docente del país es relativamente joven. La edad promedio de los docentes es de 37 años. El 28,7% tiene menos de 30 años, mientras que casi un tercio tiene entre 30-39 años. No se evidencian diferencias significativas entre varones y mujeres, respecto a su distribución por edades.

En la comparación internacional la edad de los docentes de Argentina se asemeja a la de los países con menor desarrollo relativo y se separa de la situación que se presenta en los más desarrollados. En Alemania, Italia y Francia los docentes de menos de 30 años tienen un peso mucho menor, siendo amplia mayoría los mayores de 40 años.

Así como la estructura por sexo, también la estructura de edades de los docentes que imparten enseñanza en los distintos niveles educativos es disímil. La edad promedio es menor en los niveles más bajos del sistema educativo y mayor en los más altos. El promedio de edad de los docentes del nivel inicial es de 33 años, el de los docentes de primario 36, el de los de nivel medio 38 y el de los de nivel superior no universitario 40 años.[6]

Al analizar el nivel educativo se observa que casi dos tercios de los docentes (65,6%) han completado estudios superiores, la gran mayoría (50,7%) de ellos en insitutos terciarios no universitarios, un 13,5% en la universidad y un 1,4% además, ha realizado estudios cuaternarios. Por otra parte hay casi un 30% de los docentes que sólo tiene estudios medios completos. Más de la mitad de estos últimos, han tenido acceso a estudios superiores no habiéndolos completado aún (siendo muy pocos los que los han abandonado).[7]

Cuadro N°1: Docentes por máximo nivel educativo alcanzado

Máximo nivel educativo alcanzado

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Hasta primario

0,8

0,6

1,9

Medio

29,5

27,6

37,2

Superior no universitario

50,7

55,4

31,6

Superior universitario

13,5

11,4

21,7

Posgrado

1,4

1,4

2,5

Sin información

  4,1

  3,8

  5,1

Nota:   Primario: Primario y medio incompleto.

Medio: Medio completo y Superior no universitario y Universitario incompleto.

Superior no universitario: Superior no universitario completo.

Universitario: Universitario completo y Posgrado incompleto.

Posgrado: Posgrado completo.

Las mujeres han alcanzado, relativamente, niveles educativos más altos que los varones. Sin embargo se advierte que entre los hombres hay un peso más significativo de aquellos que tienen estudios universitarios completos. De esta manera  entre las mujeres dedicadas a la docencia hay una preferencia por los estudios terciarios no universitarios, mientras que entre los varones esta preferencia es menos acentuada. Entre aquellos que estaban cursando estudios superiores sigue evidenciándose este comportamiento diferencial por género.

Los docentes de menos de 40 años  (que representan más del 60% del plantel), muestran un perfil educativo más alto que los de más edad. Se observa que más de las tres cuartas partes de los docentes con entre 30-39 años de edad tienen estudios superiores completos, mientras que existe un porcentaje significativo que sólo completó el nivel medio entre  aquellos con más de 40 años. Al respecto recuérdese que, a partir de 1970, los títulos de maestro fueron otorgados por instituciones terciarias, mientras que hasta entonces, eran emitidos por las clásicas escuelas secundarias normales.

Cuadro N°2: Docentes en actividad de nivel primario y medio según máximo nivel educativo alcanzado

Máximo nivel educativo alcanzado

Docentes de Primario

Docentes de Medio

Total

277.064

228.289

Hasta primario

0,6

1,2

Medio

31,6

32,0

Superior no universitario

59,8

37,1

Superior universitario

4,9

22,6

Posgrado

0,5

1,9

Sin información

  2,6

  5,2

Nota:   Primario: Primario y medio incompleto.

Medio: Medio completo y Superior no universitario y Universitario incompleto.

Superior no universitario: Superior no universitario completo.

Universitario: Universitario completo y Posgrado incompleto.

Posgrado: Posgrado completo.

Como se observa en el cuadro anterior,  el nivel educativo de los docentes no es homogéneo en todos los niveles de enseñanza. Así, mientras que entre los docentes del nivel  medio se advierte un porcentaje significativo de egresados universitarios, un muy bajo porcentaje de aquellos que trabajan en el nivel primario   han completado estos estudios. Sin embargo, en ambos niveles alrededor de un tercio de los docentes no tienen estudios superiores completos.

Un elemento central para el desempeño de esta actividad es la formación pedagógica. Los datos muestras que casi tres cuartas partes de los docentes tiene títulos que involucran esta condición, sin embargo se verifican diferencias muy significativas al respecto entre las mujeres y los varones: 8 de cada 10 mujeres han obtenido un título con formación pedagógica mientras que entre los varones lo ha hecho sólo 4 de cada 10. Este porcentaje varía entre los distintos niveles de enseñanza.


Asimismo, casi dos tercios de los docentes había asistido a cursos de capacitación o perfeccionamiento docente de 8 horas o más presenciales en los últimos dos años anteriores al relevamiento censal. Entre las mujeres ese porcentaje fue algo mayor que entre los hombres (67,4% vs. 54%).

Sobre la base de la información recogida se construyó un índice compuesto que consideró la situación de cada docente respecto a variables involucradas en su formación (máximo nivel educativo alcanzado, títulos obtenidos, acreditación de formación docente, asistencia a cursos de capacitación y estudios en curso) con el fin de rendir cuenta del perfil académico profesional de los docentes.[8]

Tal clasificación otorgó a cada docente un puntaje en función de su calificación académico profesional. El puntaje promedio del personal docente del país es de 72,3, advirtiéndose que casi no existen diferencias al respecto entre el sector estatal y el privado. Existen sí diferencias entre los docentes de los distintos niveles educativos. Los que trabajan en el nivel superior no universitario y en el inicial, en ese orden, concentran los puntajes más altos, siguiéndoles luego los docentes que trabajan en el nivel primario y en último lugar, los del nivel medio.

En el sector estatal se observan los siguientes puntajes promedios: 80 puntos para los docentes del superior no universitario, 76,7 para los de nivel inicial, 73,1 para los docentes de primario y 70 para los que trabajan en el nivel medio. Entre el total de docentes que se desempeñan frente a alumnos el puntaje es algo mayor, conservándose una similar estructura y diferenciación entre niveles y sectores.

La docencia además de ser una actividad con alta incidencia de mujeres y de personas relativamente jóvenes, con un alto nivel educativo, es un quehacer que “atrae preferencialmente a mujeres casadas (están más que proporcionalmente presentes las cónyuges)“[9]. Más de la mitad de las mujeres docentes están casadas, siendo esta cifra muy similar para todas las trabajadoras de la enseñanza, según surge de la Encuesta Permanente de Hogares.

 


II. El perfil de los docentes de cada función

Los docentes  desempeñan diferentes actividades en los establecimientos educativos en los que trabajan. Una de las preguntas contenidas en la Cédula Docente del Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994 indagó sobre la diversidad de tareas que, efectivamente, los docentes realizaban en los establecimientos educativos, más allá de las designaciones o cargos que formalmente desempeñaran. De este modo, es posible conocer la cantidad de docentes dedicados a cada una de las actividades que se llevan a cabo en los establecimientos educativos.

Por su parte -y al agrupar las actividades- ha sido posible conocer la cantidad de docentes afectados a las diferentes funciones educativas: “frente a alumnos”, en “tareas de apoyo a la enseñanza” y en “tareas de dirección y gestión”.[10]

Entre los docentes de cada función educativa la distribución por sexo es desigual. A diferencia de lo que sucede en el resto de las actividades laborales, en esta profesión en los puestos de mayor jerarquía institucional se acentúa la presencia femenina. Así mientras que el 80,5% de los docentes frente a alumnos y el 76,2% de los de apoyo exclusivamente son mujeres, en los puestos directivos este porcentaje asciende al 87,8%.

Son los docentes que están frente a curso los relativamente más jóvenes. El 65,3% tiene menos de 40 años de edad.  Asimismo,  el 58,1% del personal de apoyo a la enseñanza está en ese grupo de edad, mientras que los que se desempeñan cumpliendo funciones directivas son, relativamente y como es esperable, los más maduros (el 67,5% tiene más de 40 años de edad).

La edad promedio de los docentes frente a curso es 36 años, la de los directivos 43 años  y la de los que desempeñan funciones de apoyo a la enseñanza 37 años.

No se advierten diferencias significativas en cuanto a la distribución por edades de los hombres y mujeres que se desempeñan frente a curso. Cuando se observa lo que sucede entre quienes desempeñan funciones directivas, en promedio, los hombres son mas jóvenes que las mujeres. Si bien son pocos, acceden a los puestos de mayor jerarquía más rápidamente. También son, en promedio más jóvenes, los hombres que desempeñan funciones de apoyo, aún mucho más acentuadamente.


Asimismo se advierten diferencias entre los docentes que desempeñan diferentes funciones educativas en el sistema en cuanto a su nivel de calificación académico profesional. El 70% de los que están frente a curso ha completado estudios superiores, mientras que están en esa situación el 52,2% de los directivos y el 42,2% de los que desempeñan funciones de apoyo a la docencia. Las diferencias podrían deberse al hecho de que el personal que se desempeña frente a alumnos es relativamente el más joven, mientras que gran parte del personal directivo puede haber cursado el magisterio en épocas en que esta formación dependía del nivel medio (las clásicas escuelas normales).

Es necesario tener presente que la docencia es una carrera en la  que se asciende fundamentalmente por antigüedad y por lo tanto los cargos directivos están ocupados por los que tienen más edad.

Existen diferencias notables entre los docentes de las distintas funciones respecto a la acreditación de formación pedagógica. Si bien en todas las funciones la mayoría tiene títulos que involucran  este tipo de formación, son los de directivos los que tienen la mejor perfomance y los de apoyo la peor.

Algo similar ocurre respecto a la asistencia a cursos de  capacitación, perfeccionamiento y/o actualización docente. Son mayoría en cada una de las tres funciones los que asisten a cursos de capacitación, pero la mejor perfomance al respecto la tiene el personal directivo y la peor el personal de apoyo.


III. Características de la inserción laboral de los docentes en el sistema educativo

Las características del empleo docente y sus condiciones de trabajo han sido abordadas desde distintos enfoques, algunos centrados en el tema salud, otros en la especificidad de la tarea pedagógica o en las características edilicias y el contexto social en el que este trabajo se desarrolla y, como se ha mencionado, la mayoría referidos al nivel primario. En este capitulo se pretende describir las  condiciones estructurales de la inserción laboral, señalando las diferencias entre niveles y funciones docentes y las combinaciones con otros empleos dentro y fuera del sistema educativo formal.

a. El trabajo dentro del sistema educativo

a.1. Características generales

La mayoría de los docentes (7 de cada 10) trabaja con exclusividad en el sector estatal, casi la cuarta parte en el sector privado y un 6,5% trabaja simultáneamente en ambos sectores. La participación del sector estatal en el empleo docente asalariado, entre 1991 y1994, se ha mantenido estable desde comienzos de la década, luego de haber disminuido en los 80.[11]

Los docentes desarrollan su actividad fundamentalmente en la educación común. Más del 90%  trabaja con exclusividad en este tipo de educación[12], alcanzando al 94,5% cuando se incorporan aquellos que, además, trabajan  en  educación de adultos y/o otros regímenes especiales. Sólo un 5% tiene una iinserción laboral en forma exclusiva en estos útlimos.

Del total de docentes del sistema el 85,5% estaba en actividad y un 9,7%  con licencia al momento del relevamiento. El resto estaba en actividad en un establecimiento y con licencia en otro u otros.[13]

Respecto al uso de licencias se advierten diferencias significativas entre los docentes del sector estatal y el privado. En este último, el porcentaje de docentes con licencia equivale a la mitad de la que se encuentra en el sector estatal. [14]

Casi el 57% de los docentes tiene hasta 10 años de antigüedad en la docencia, una cuarta parte entre 11-20 años y el resto más de 20 años. La antigüedad promedio es de 10 años.[15] Se advierte una relativamente mayor antigüedad del plantel de mujeres docentes  debido quizás a que los varones  encuentran y/o prefieren otras oportunidades de empleo.

Alrededor de un tercio de los docentes censados en 1994 tenía hasta 5 años de antigüedad en la docencia, sólo un 6,7% tenía menos de un año de antigüedad en la actividad. Dentro del grupo de nuevos ingresantes (con hasta 5 años de antigüedad) si bien se mantiene la pauta de actividad predominantemente femenina ya que casi las tres cuartas partes de los nuevos docentes son mujeres, se verifica el incremento del ingreso a la docencia de  varones.

Asimismo, el 62% de los docentes de primaria y el 52% de los del nivel medio tienen hasta 5 años de antigüedad en el establecimiento en el que fueron censados. Según sostienen Braslavsky y Birgin esto indicaría una alta movilidad escolar y precariedad del vínculo institucional[16] . Sin embargo, si se compara esta situación con lo que ocurre en el total del empleo asalariado femenino se observa que este último presenta aun mayor movilidad y por ende menor estabilidad del vínculo institucional. Así, el 30,9% de las trabajadoras asalariadas tienen menos de un año de antigüedad en el establecimiento en el que trabajan.[17] Si bien la particularidad de la actividad docente requiere de una mayor estabilidad en la institución escolar, este no seria un rasgo que afecta en forma especial a este grupo de trabajadores.

La docencia es una actividad laboral a la que se ingresa más tardíamente que a otras debido fundamentalmente al requisito de estudios terciarios completos. Por otra parte, la antigüedad en la docencia  estaría afectada, al igual que otras actividades laborales, por el comportamiento que presentan las mujeres en el mercado de trabajo, con entradas y salidas relacionadas con las distintas etapas del ciclo vital.

La distribución de docentes por nivel muestra que casi la mitad trabaja en el nivel primario (45,5%), siendo el nivel medio el que le sigue en cuanto al peso relativo de sus docentes. Entre ambos concentran a algo más del 80% del total de docentes.

Existen diferencias muy significativas en cuanto a la inserción de varones y mujeres docentes en el sistema educativo. La mitad de las mujeres trabaja en el nivel primario y un 30% en el nivel medio, mientras que más del 60% de los hombres se concentra en el nivel medio y sólo una cuarta parte en el nivel primario. Por su parte, como se señaló más arriba, el nivel inicial es atendido  casi exclusivamente por mujeres.

La inmensa mayoría de los docentes (algo más del 90%) trabaja con exclusividad en un nivel.  El 9,4% de las mujeres y el 11% de los hombres trabaja simultáneamente en más de un nivel educativo

Mientras que en los niveles inicial, primario y medio más del 80% de sus docentes trabaja con exclusividad en el nivel, es en el nivel superior no universitario donde se advierte que casi la mitad combina el trabajo en ese nivel con el desempeño  simultáneo en otros, especialmente en el nivel medio de enseñanza.

Casi el 90% del personal docente desempeña un único tipo de función en el sistema educativo. El 72,3% está exclusivamente frente a curso, el 7,3% en actividades directivas y un 10% en actividades de apoyo.

 Ocho de cada diez docentes dictan clases. Mientras siete lo hacen en forma exclusiva uno, además, desarrolla otras funciones simultáneamente.

Las funciones directivas están a cargo de casi el 13% de los docentes. El 7,3% las realiza con exclusividad y el resto simultáneamente con otras funciones,  especialmente con el desempeño frente a curso. [18]

Aproximadamente el 15% de los docentes desempeña funciones de apoyo (casi el 10% exclusivamente y el resto junto con otras funciones).

Cuadro N°3: Docentes en actividad por función y sexo

Función

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Frente a alumnos exclusivamente

72,3

72,7

70,7

Dirección y Gestión exclusivamente

7,3

7,9

4,5

Apoyo exclusivamente

9,3

8,8

11,1

Dirección y Gestión y

Frente a alumnos

4,7

4,5

5,4

Dirección y Gestión y Apoyo

0,6

0,6

0,5

Frente a alumnos y Apoyo

4,4

3,9

6,3

Combinatorias de las 3 funciones

0,2

0,2

0,4

Sin información

1,2

1,3

0,9

Contrariamente a lo que ocurre en otros sectores económicos-laborales, en el sistema educativo formal, exceptuando al nivel universitario, los varones están sub-representados en los cargos directivos. Asimismo están sobre-representados en los cargos de apoyo a la docencia.


A diferencia de los trabajadores de otros sectores, entre los docentes, se observa un porcentaje relativamente significativo que trabaja en más de un establecimiento (algo más del 20%).  Este hecho se verifica tanto para el universo objeto de análisis en el presente trabajo, los docentes que trabajan en los establecimientos educativos del sistema de educación formal, como para el total  de los trabajadores del sector educación considerados globalmente, utilizando  fuentes distintas de información.[19] Este peso relativo mayor que en otras actividades laborales de los que trabajan en varios establecimientos estaría asociado con el tipo de organización del servicio educativo, la cantidad de horas de trabajo de los docentes y también con el nivel relativo de salarios.

Señalado lo anterior, cabe sin embargo resaltar con relación al multiempleo docente, tema habitualmente tratado en las investigaciones, que pese a una creencia relativamente generalizada, más de las tres cuartas partes de los docentes trabaja en un solo establecimiento educativo.[20]

En todos los niveles educativos la mayoría del personal docente trabaja en único establecimiento. Sin embargo, se advierten diferencias entre los docentes  de los niveles inicial y primario con los de medio y superior no universitario.  La organización de la enseñanza en los niveles medio y superior favorece el desempeño simultáneo en varios establecimientos educativos. Por otra parte el tipo de designación  en los puestos de trabajo  asignando horas cátedra, posibilita una mayor fragmentación de la tarea de enseñanza y, de este modo, es posible desarrollarla en varias escuelas.

Entre los docentes frente a alumnos se advierte un porcentaje algo menor de los que trabajan en un único establecimiento y este comportamiento es similar en cada uno de los niveles de enseñanza.

Con relación al tema del multiempleo y precisando el análisis,  se advierte que el 61,2% del total de docentes trabaja en un único establecimiento, único nivel y no tienen otro trabajo remunerado. Entre ellos el 62,9% trabaja hasta 24 hs. a la semana. El 70% de los docentes de nivel primario está en esa situación y casi el 42% de los de nivel secundario.


Cuando, además se incorpora el tema de las diversas funciones que desempeñan los docentes este porcentaje desciende. Algo más de la mitad (52,4%) del total de docentes del sistema educativo formal trabaja en un único establecimiento educativo, en un solo nivel, desempeña una única función y no tiene ningún otro trabajo remunerado. Este porcentaje se eleva al 60,1% entre los docentes del nivel primario y se reduce significativamente en el nivel secundario. Sólo un tercio de los docentes secundarios está en esa situación.

En un intento de conceptualizar la situación antedicha cabe indicar respecto al resto de los docentes,[21] que en una porción de ellos hay multiempleo, pero en otra solo existiría desempeño simultáneo de varias funciones, por lo que una parte del personal docente podría  ser incluido, con las reservas del caso, en la categoría de trabajadores multifuncionales. Esta situación requiere mayor profundización del análisis, tanto en términos conceptuales como cuantitativos.


a.2. ¿Cuántas horas trabajan los docentes en el sistema educativo?

La mayoría del personal (55,2%) docente trabaja hasta 24 horas semanales en el sistema educativo y un 14,5% sólo alcanza las 12 horas por semana.

Esta realidad tiene que ver, en parte, con el tipo de organización de las actividades del sistema educativo. Las unidades educativas, en su gran mayoría, están organizadas para brindar el servicio educativo en jornada simple[22].

Al respecto existen diferencias en el comportamiento entre hombres y mujeres, sobre todo cuando se analiza el grupo que trabaja hasta 12 horas semanales. Una cuarta parte de los hombres y solo un 12% de las mujeres están en esta situación.

Si se considera el trabajo hasta 24 horas a la semana, se advierten porcentajes similares en hombres y mujeres. (alrededor del 55% trabajan hasta 24 horas por semana). Algo menos de un tercio de los docentes tiene jornadas más prolongadas, como se observa en el cuadro que sigue.

Cuadro N°4: Docentes por sexo según carga horaria semanal

Carga horaria semanal

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Hasta 12 hs. semanales

14,5

11,9

25,6

Entre 13-24 hs.

40,7

43,7

28,3

Entre 25-36 hs.

19,9

19,9

19,9

Entre 37-48 hs.

10,9

11,0

10,3

Entre 49-60 hs.

2,9

2,5

4,5

Más de 60 hs.

1,0

0,7

2,0

Sin información

10,1

10,2

9,9

La carga horaria de los docentes de los distintos niveles es disímil. Trabajan hasta 24 horas semanales el 70% de los docentes de nivel inicial, el 62% de los docentes primarios y el 51% de los de nivel medio. Es decir que son los docentes del nivel medio los que trabajan, en promedio, más horas por semana.

Asimismo y como es esperable los docentes que se desempeñan en más de un establecimiento tienen una mayor carga horaria que aquellos que lo hacen en uno solo. Entre estos últimos, que representan el 80% del total, casi dos tercios trabajan hasta 24 horas a la semana, mientras que la misma proporción tiene jornadas que implican  más de 25 horas semanales cuando desarrollan sus actividades en más de un establecimiento.


Cuadro N°5: Docentes en actividad por número de establecimientos en que trabajan según carga horaria semanal

Carga horaria semanal

En 1 establecimiento

En 2 establecimientos

En 3 o más establecimientos

Total

Total

Total

Total

100,0

100,0

100,0

Hasta 12 hs.

17,2

5,4

1,5

13-24 hs

47,2

17,8

13,1

25-36 hs

18,8

22,9

27,4

37-48 hs

6,2

30,0

22,2

49-60 hs

1,2

8,7

11,3

Más de 60 hs.

0,3

2,2

7,0

Sin información

9,1

12,9

17,4

La docencia, en general, requiere  una dedicación extraescolar para la planificación y preparación de las clases, la cual no es considerada como parte de la jornada laboral y por lo tanto no es remunerada. El 25% de los docentes en actividad declaró que trabajaba,  fuera del lugar de trabajo, entre 1 a 5 horas adicionales por semana en actividades relacionadas con la planificación y la preparación de clases, un 35% de 6 a 10 horas, un 20% de 11 a 15 horas y el 20% restante declaró tener jornadas adicionales de más de 16 horas semanales. Mientras que la jornada laboral formal en los establecimientos es un dato objetivo y de fácil cuantificación, no sucede lo mismo con el tiempo dedicado a este tipo de tareas extraescolares, por lo cual los datos arriba presentados deben tomarse con precaución.[23]

Como resultado de ello, al considerar las horas totales de trabajo incluyendo a las de preparación, la distribución se invierte. Trabaja menos de 25 horas por semana sólo un cuarto de los docentes, el 35% entre 25 y 36 horas y casi un 40% 37 horas semanales o más. Como puede apreciarse la jornada laboral, así considerada, se incrementa significativamente.


a.3. La cantidad de alumnos que atienden los docentes

Uno de los indicadores que permiten evaluar la carga de trabajo de los docentes es el de la cantidad de alumnos que deben atender.

En el nivel primario el promedio de alumnos por sección es de 25,2 (en todos los grados el promedio es similar), siendo en el sector privado mas alto que en el estatal (24,7 en el estatal y  27,3 en el privado). [24]

En el nivel medio el promedio de alumnos por división es de 27,3. En primer año es de 29,7 y se va reduciendo paulatinamente, llegando en 5to.año a 23,9 alumnos en promedio en cada división. En el sector privado existen en promedio 28,7 alumnos por división y en el sector público 26,7. En cambio para los países de la OECD el promedio es de sólo 17 alumnos por clase, con una variación de 22 en Grecia y 10 en Bélgica.[25]

Con la presentación de este indicador sólo se quiere mostrar un aspecto  que tiene que ver  con la carga  de trabajo que tienen los docentes de diferentes niveles de enseñanza  en la medida  que  constituye un componente de sus condiciones laborales. Lejos se esta aquí de pretender introducir este elemento para discutir la eficiencia del sistema educativo, tema que está siendo debatido desde distintos ámbitos en la actualidad.

Al analizar la carga de trabajo de los docentes no se puede omitir la situación de los docentes ”únicos” que, si bien atienden en promedio un número de alumnos menor, tienen que brindar enseñanza a alumnos de diferentes grados y, muchas veces, desempeñar diversas funciones simultáneamente.[26]

Por su parte, el tamaño promedio de las unidades educativas, medido a través del número de alumnos que atienden, constituye un indicador indirecto de la carga de trabajo del personal directivo. El tamaño promedio de las escuelas primarias del país es de 230 alumnos y el de las secundarias es de 384.


a 4. La situación contractual

Aproximadamente la mitad de los docentes son titulares en los cargos que desempeñan, un 16% más es titular en un cargo mientras que está en otra situación contractual en otro. El resto de los docentes tiene una inserción laboral  con algún grado de precariedad[27], relacionada fundamentalmente con la estabilidad en el puesto. Nótese que entre los varones es aún  menor el porcentaje de docentes titulares. Esto puede deberse a la menor antigüedad relativa que ellos tienen.

Cuadro N° 6: Docentes por situación de revista

Situación de revista

Total

Mujeres

Varones

Total

100,0

100,0

100,0

Titulares exclusivamente

48,7

50,7

40,7

Titulares no exclusivamente

15,8

14,9

19,3

Interinos exclusivamente

15,1

13,9

20,3

Suplentes exclusivamente

12,5

13,1

10,3

Otra condición exclusivamente

1,7

1,7

1,6

Combinatorias excluyendo titulares

3,8

3,4

5,6

Sin información

2,3

2,3

2,3

 

La titularidad en los cargos tiene relación con la antigüedad en el ejercicio de la docencia. A medida que aumenta la antigüedad aumenta progresivamente el porcentaje de titulares. Sin embargo, se advierte que aún entre aquellos con más de 20 años de antigüedad en la docencia algo más del 10% de los mismos tiene situaciones contractuales precarias.[28]

Tanto en el nivel inicial como en el primario los docentes interinos y suplentes alcanzan al 15% en cada una de estas categorías. En el nivel medio los docentes interinos representan el 15% y los suplentes el 10%, presentando el nivel superior no universitario el mayor porcentaje de docentes interinos: uno de cada 4 docentes está en esta situación.


a.5. Los salarios docentes

Dentro de la problemática de la situación laboral de los docentes, el salario  es una de las variables más importantes  a  considerar y la que constituye una de las llaves para mejorar la performance de los docentes y como consecuencia  mejorar la calidad de la educación.

El nivel de los salarios afecta seriamente  la incorporación de nuevos jóvenes  a esta profesión y  la retención de los que ya están en el sistema educativo. ¿Puede el salario actual resultar atractivo para los jóvenes y retener a personas altamente capacitadas?

Diversos estudios muestran que las políticas de ajuste implementadas en distintos países  y en particular en América Latina, han afectado  seriamente la remuneración docente, en muchos casos más que de los salarios industriales[29]. La mayoría de los docentes trabaja dentro del ámbito estatal y están sujetos a las restricciones sobre el gasto  y la disponibilidad de renta pública.

En Argentina, un estudio de Alejandra Birgin  sobre la evolución de los salarios docentes a lo largo del siglo muestra que el deterioro  salarial docente es un problema de antigua data. Según este estudio  1935 ha sido el año de salarios más altos en todo el siglo.[30] La remuneración de un maestro de grado era  en 1976 un 56% menor que la de 1915 y la de un director  un 65% menos.

Entre 1976 y 1991 el promedio del salario de los maestros de grado continuó descendiendo, recuperándose durante algunos períodos, para llegar finalmente a representar en 1991 los dos tercios del monto de 1976. En cambio el salario de los directores superó en 1991 al de 1976.

La comparación con otros sectores de la economía muestra que la pérdida que ha sufrido la remuneración docente ha sido significativamente mayor. Mientras que entre 1980 y 1990 los salarios industriales reales disminuyeron un 14%, los docentes perdieron un 40% de su sueldo y esta disminución fue mayor para los profesores universitarios.[31]


Por otra parte, la comparación internacional permite observar, al igual que en otros sectores laborales, grandes diferencias entre países. Para 1996 el salario  promedio  anual de los docentes estatales argentinos de nivel primario con 15 años de antigüedad  equivale a 8.176 dólares, ajustados por el poder adquisitivo (PPPs),  y para los profesores de nivel medio es de 12.541 dólares. En los países de la OECD, en ese mismo año, para  el nivel primario la media es de  25.360 dólares y de 26.649 y 29.114 para la secundaria baja  y alta respectivamente.[32]

En Argentina  el salario por hora después de 15 años de experiencia es para el nivel primario de 10 dólares, mientras que para los países de la OECD el promedio alcanza a 31 dólares, con valores que oscilan entre 46 para Alemania y 13 dólares para la República Checa.

Por otra parte, la diferencia entre el salario  del nivel primario y del secundario es mucho mayor  en nuestro país que para aquellos que conforman la OECD.

El salario docente es el principal factor dentro del gasto educativo total,  afecta el reclutamiento y la retención y está estrechamente relacionado con  la calidad de la educación. La extensión de la jornada escolar, el tiempo dedicado a la propia formación docente  y la cantidad de alumnos a ser atendidos son factores claves para el aprendizaje, todos altamente condicionados por la remuneración requerida para el adecuado ejercicio de esta profesión.

Además, los ingresos que perciben nuestros docentes  representan para el 42% de ellos el único ingreso o el ingreso principal en sus hogares,mientras que para un 45,3% significa un ingreso complementario (con un peso de menos del 50% en el presupuesto familiar). La situación es muy diferente entre las mujeres y los varones. Sólo para el 37% de las mujeres su ingreso constituye el único ingreso familiar o el principal, mientras que algo más del 60% de los varones están en esa situación. Concomitantemente mientras que para la mitad de las mujeres su ingreso constituye un ingreso complementario están en tal situación sólo una cuarta parte de los varones.

Cuadro N°7: Docentes por incidencia de sus ingresos en el presupuesto familiar

Ingreso

Total

Mujeres

Varones

Total

100,0

100,0

100,0

El único ingreso

20,6

17,4

33,7

El ingreso principal

21,3

19,6

27,8

Ingreso complementario

45,3

50,5

24,5

No aporta al presupuesto familiar

7,4

7,4

7,4

Sin información

5,4

5,1

6,5


En el cuadro que sigue se presenta información referida al peso de los ingresos de aquellos docentes que tienen familia nuclear tipo (que constituyen algo más del 40% de los docentes)- Dentro de este grupo casi el 60% declararon que sus ingresos en la docencia representan en el presupuesto familiar un ingreso complementario, mientras que para algo más del 36% representa el ingreso único o el principal. También aquí se advierten diferencias significativas entre mujeres y varones. Mientras que para menos del 30% de las mujeres su ingreso es el único o el principal ingreso familiar, casi las tres cuartas partes de los varones están en tal situación.

Cuadro N°8: Docentes en hogares tipo por sexo* según aporte de sus  ingresos al presupuesto familiar

Ingreso

Total

Mujeres

Varones

Total

100,0

100,0

100,0

Único ingreso

12,5

6,7

35,6

Ingreso principal

24,1

20,8

37,2

Ingreso complementario

58,3

67,3

22,8

No aportan

3,9

4,1

2,9

Sin información

1,2

1,1

1,4

*Nota: se refiere a los que viven con cónyuge e hijos

En el siguiente cuadro se presenta información referida a aquellos docentes que son jefes de familia con hijos a cargo y que viven sin cónyuge. Representan el 5,6% de los docentes totales, algo más del 6% de las mujeres docentes y  un porcentaje más pequeño entre los docentes varones (2,2%).

Cuadro N°9: Docentes en hogares nucleares incompletos* por sexo según aporte de sus ingresos al presupuesto familiar

Ingreso

Total

Mujeres

Varones

Total

100,0

100,0

100,0

Único ingreso

59,7

60,9

45,1

Ingreso principal

23,1

22,7

27,7

Ingreso complementario

14,1

13,6

20,3

No aportan

1,4

1,1

5,2

Sin información

1,7

1,7

1,6

*Nota: se refiere a los que viven sin cónyuge e hijos

Como era de esperar para más del 80% de los docentes de este grupo sus ingresos constituyen el ingreso principal o el único.

Si bien no se cuenta con una serie histórica  que permita evaluar la evolución de la incidencia del ingreso de los docentes en el presupuesto familiar, estos porcentajes estarían indicando la importancia que este asume en la actualidad para el sostenimiento  de la familia, de manera tal que ya no constituye una actividad sólo de carácter vocacional.


III.b. El trabajo fuera del sistema educativo

Como se ha mencionado más arriba, el tipo de organización de la enseñanza en Argentina, posibilita que el empleo docente sea, en la mayoría de los casos un trabajo a tiempo parcial, hecho que puede favorecer la combinación de esta actividad con otras, docentes o no docentes. Este apartado  tiene por objeto describir el tipo de  actividades que incorporan los docentes a aquellas que ya desarrollan en el sistema educativo formal.

El 83,2% del personal docente trabaja con exclusividad en el sistema, mientras que un 16,8% de los docentes censados trabaja, además, fuera del sistema educativo formal.

Casi el 90% del personal docente trabaja únicamente en la docencia, ya sea exclusivamente dentro del sistema o  bien combinando este trabajo con otro  trabajo docente fuera del mismo.

Consecuentemente, sólo un 10% del personal docente combina su trabajo en el sistema con otras  actividades que no tienen  vinculación con la docencia.

Cuadro N°10: Docentes en actividad por situación laboral

Total

591.806

Trabajan exclusivamente en el SEF

83,2

·       

En 1 establecimiento

65,0

·       

En 2 establecimientos

13,8

·       

En 3 o más establecimientos

 4,4

Trabajan además fuera del sistema

 16,8

·       

En actividades docentes exclusivamente

 5,3

 

 

- En instituciones/empresas excl.

1,8

 

 

- En la universidad excl.

  1,2

 

 

- En actividades docentes particulares

1,9

 

 

- Combinatorias de act. Docentes

0,4

·       

En actividades no vinculadas con la docencia exclusivamente

10,2

·       

En actividades docentes y no vinculadas con la docencia

 1,1

·       

Sin información

 0,2

 El dato más relevante es que el 65 % de los docentes tiene un único puesto de trabajo y que entre aquellos que tienen más de un puesto,  más  de la mitad  trabaja sólo en el sistema educativo formal[33].

De los 99.577 docentes que trabajan fuera del sistema. 56.127 (56,4%) son mujeres y 43.450 (43,6%) son hombres. Estas cifras muestran que la incidencia del trabajo fuera del sistema es diferente entre los docentes de cada sexo. El 36,9% de los docentes varones  y  solo el 11,8% de las docentes mujeres trabajan, además,  fuera del sistema.

Cuadro N°11: Docentes que trabajan además fuera del sistema educativo por sexo según tipo de trabajo

Trabajos fuera del sistema

Total

Mujeres

Varones

Total

99.577

56.127

43.450

En actividades exclusivamente docentes

31,5

40,8

19,5

En instituciones o empresas exclusivamente

10,2

12,7

7,1

En la universidad exclusivamente

7,3

8,1

6,2

En actividades docentes particulares exclusivamente

11,8

17,4

4,6

Combinatoria de actividades docentes

2,2

2,6

1,6

En actividades no vinculadas con la docencia excl.

60,9

52,7

71,7

Combinatorias de actividades docentes y no docentes

6,7

5,7

8,0

Sin información

0,8

0,9

0,7

 

Este cuadro muestra que dos tercios de los docentes realizan tareas no vinculadas con la docencia cuando combinan su trabajo dentro del sistema educativo con otro fuera  del mismo, y que esta proporción es mayor entre los hombres, probablemente debido a las mayores oportunidades de empleo que ellos tienen en el mercado de trabajo.

Así,  si bien en ambos sexos la mayoría de los que trabajan fuera del sistema, lo hacen exclusivamente en actividades no vinculadas con la docencia, es muy diferente la inserción laboral fuera del sistema de los hombres y las mujeres. Mientras que el 52,7% de las mujeres trabaja con exclusividad en actividades no vinculadas con la docencia, el 71,7% de los varones está en esa situación. Consecuentemente también es diferente la incidencia del trabajo en actividades exclusivamente docentes: el 40,8% de las mujeres trabaja sólo en ese tipo de actividades mientras que menos del 20% de los varones está en esa situación. Además entre las mujeres que sólo se dedican a la docencia, tiene más preponderancia el trabajo como docente particular y en los hombres el trabajo docente en instituciones y empresas.

 


IV.Conclusiones

En este trabajo  se  abordan, desde una perspectiva cuantitativa, las peculiaridades de la inserción laboral de los docentes en todos los niveles educativos y en las diferentes funciones que desempeñan, así como también las vinculaciones que tienen con  otras actividades laborales, que no implican el ejercicio de la docencia.

La información del Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 94 ha posibilitado  el análisis del conjunto de los docentes del país,  poniendo en evidencia las heterogeneidades y las similitudes existentes entre cada tipo de función, sexo y niveles educativos en los que trabajan, respecto de la forma de inserción laboral y de sus condiciones de trabajo.

En primer lugar, la docencia es una profesión ejercida mayoritariamente por mujeres, de mediana edad y de alto nivel educativo.

Los docentes argentinos son más jóvenes que los de la mayoría de los países desarrollados y entre los de más edad se encuentran los que tienen menor nivel educativo. De todas formas un alto porcentaje tiene estudios universitarios y ha concurrido a cursos de capacitación y/o perfeccionamiento docente.

Mientras en el nivel inicial las mujeres constituyen la casi totalidad del plantel, es en el nivel medio donde los varones alcanzan la más alta proporción. Por otra parte, aún cuando la participación femenina está entre las más altas del mundo comienza a observarse una leve tendencia hacia la masculinización de la profesión, por la incorporación de varones jóvenes a la docencia en los últimos años. Además estos  acceden a los puestos de mayor jerarquía más rápidamente que sus pares mujeres.

Los docentes frente alumnos son los más jóvenes y los que poseen más alto nivel educativo. Entre el personal de apoyo es donde se observa mayor presencia de varones

Casi 2/3 de los docentes  trabaja con exclusividad en un solo nivel educativo, en una sola escuela, con jornadas de 4 a 5 horas. Más de la mitad trabaja hasta 24 horas semanales y tiene estabilidad en el cargo que desempeñan.

Frente a la creencia generalizada de la existencia masiva del multiempleo docente, el trabajo muestra que sólo poco más de 20% trabaja en más de un establecimiento, si bien en los niveles medio y superior no universitario este fenómeno presenta mayor incidencia. Por otra parte, sólo un 17% del total de docentes trabaja, además, fuera del sistema educativo, tanto en actividades docentes como en aquellas no vinculadas con la docencia

Asimismo se evidencia el desempeño simultáneo de varias funciones. En este punto es necesario destacar que no se ha cuantificado un conjunto de funciones que habitualmente desarrollan los docentes, especialmente aquellos que trabajan en zonas rurales o urbano marginales, y que tienen que ver con tareas asistenciales. En  este sentido se reforzaría la idea de un  empleo multifuncional. 

Con relación a la jornada laboral  se observa que ésta se incrementa significativamente cuando se incorpora el tiempo de trabajo dedicado a las tareas docentes relacionadas con la preparación de las clases y la corrección de cuadernos, exámenes, fuera de los establecimientos.

Por último, los salarios docentes en la Argentina  han sufrido un serio deterioro en las últimas décadas, en muchos casos, más pronunciado que para el resto de los trabajadores asalariados. En la actualidad representan un tercio de lo que perciben los docentes de los países desarrollados, siendo para más del 40% de ellos su único ingreso o el ingreso principal del hogar.

Este trabajo pretende ser un aporte más al conocimiento de este grupo de trabajadores que, además de ser una parte importante de la fuerza laboral,  tienen gran significación social debido al papel que desempeñan en la formación de la fuerza de trabajo en particular,  y de la ciudadanía en general. No escapa a las autoras la necesidad de continuar con la profundización del análisis en varios de los temas presentados, pero sobre todo captar las diferencias regionales y los posibles perfiles diferenciales de aquellos que enseñan a distintos sectores sociales.

 

 


Anexo

 

Cuadro N°1: Docentes por sexo según edad (En porcentajes)

Edad

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Hasta 20 años

0,4

0,4

0,5

20-24 años

9,6

9,8

8,6

25-29 años

18,7

18,6

18,9

30-34 años

18,8

18,4

20,1

35-39 años

14,1

13,8

15,3

40-44 años

13,6

14,0

12,0

45-49 años

12,7

13,4

10,3

50-54 años

7,3

7,4

7,1

55-59 años

3,1

2,9

4,0

60-64 años

1,1

0,9

2,1

65 años o más

0,5

0,4

1,0

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994.

Cuadro N°2: Docentes por máximo nivel educativo alcanzado según edad (Porcentajes horizontales)

Edad

Nivel educativo

Total

Hasta primario

Medio

SNU

Univer-sitario

Posgrado

Sin inf.

Total

591.806

0,8

29,5

50,7

13,5

1,4

4,1

Hasta 29 años

169.656

0,4

26,4

59,9

9,2

0,6

3,4

30-39 años

194.635

0,5

18,6

60,5

15,0

1,5

4,0

40-49 años

156.074

1,0

38,5

38,7

15,6

1,8

4,4

50-59 años

61.817

2,1

48,0

28,6

14,3

1,9

5,2

60 años y más

9.624

5,5

40,8

28,9

18,2

2,5

4,0

   Nota:   Primario: Primario y medio incompleto.

Medio: Medio completo y Superior no universitario y Universitario incompleto.

Superior no universitario: Superior no universitario completo.

Universitario: Universitario completo y Posgrado incompleto.

Posgrado: Posgrado completo.

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994.

Cuadro N°3: Docentes en actividad por cursado actual según sexo

Cursado actual de estudios

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

No está cursando

71,0

72,1

66,5

Cursando nivel medio

0,2

0,2

0,3

Cursando nivel SNU

5,3

5,0

6,3

Cursando universitario

5,2

4,3

9,1

Cursando posgrago

2,6

2,6

3,1

Combinatorias

0,2

0,2

0,3

Sin información

15,5

15,7

14,4

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994.


Cuadro N 4: Docentes por sexo según tipo de hogar

 

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Viven solos

4,5

4,0

6,0

Viven con cónyuges solamente

10,8

10,3

13,0

Viven con cónyuges e hijos

41,7

41,6

42,4

Viven con cónyuges, hijos y otros familiares

5,8

5,9

4,9

Viven sin cónyuges con hijos

5,6

6,4

2,2

Viven sin cónyuges con hijos y otros familiares

2,2

2,7

0,4

Viven en otra situación*

24,2

24,1

24,4

Sin información

5,2

4,9

6,3

* Incluye a personas que viven sin cónyuge ni hijos con otros familiares, con otras personas no familiares u en otra situación. Este grupo está conformado  fundamentalmente por aquellos que viven  con sus padres.

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994.

Cuadro N°5: Docentes en función frente a alumnos por sexo según edad

Edad

Total

Mujeres

Varones

Total

483.048

385.421

97.627

Menos de 20 años

0,4

0,4

0,4

De 20 a 24 años

10,0

10,6

7,5

De 25 a 29 años

20,2

20,5

19,1

De 30 a 34 años

20,2

20,0

21,0

De 35 a 39 años

14,5

14,2

15,9

De 40 a 44 años

13,0

13,2

12,2

De 45 a 49 años

11,4

11,8

10,2

De 50 a 54 años

6,3

6,1

7,0

De 55 a 59 años

2,6

2,3

3,8

De 60 a 64 años

1,0

0,7

2,0

De 65 y más años

0,4

0,3

0,9

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°6: Docentes en función de dirección y gestión por sexo según edad

Edad

Total

Mujeres

Varones

Total

75.849

63.062

12.787

Menos de 20 años

0,1

0,1

0,2

De 20 a 24 años

1,9

1,7

2,7

De 25 a 29 años

6,1

5,6

8,7

De 30 a 34 años

11,1

10,5

14,5

De 35 a 39 años

13,3

12,9

15,5

De 40 a 44 años

20,1

20,9

16,1

De 45 a 49 años

24,4

25,8

17,5

De 50 a 54 años

14,6

15,0

12,5

De 55 a 59 años

5,6

5,4

6,8

De 60 a 64 años

1,9

1,5

3,7

De 65 y más años

0,9

0,7

1,9

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994.

Cuadro N°7: Docentes en función de apoyo por sexo según edad

Edad

Total

Mujeres

Varones

Total

86.030

64.341

21.689

Menos de 20 años

0,8

0,7

1,1

De 20 a 24 años

10,0

8,7

14,0

De 25 a 29 años

17,0

15,8

20,7

De 30 a 34 años

16,7

15,9

19,0

De 35 a 39 años

13,6

13,5

13,9

De 40 a 44 años

13,8

15,0

10,4

De 45 a 49 años

13,4

15,0

8,7

De 50 a 54 años

8,3

9,2

5,8

De 55 a 59 años

4,2

4,4

3,7

De 60 a 64 años

1,5

1,4

1,9

De 65 y más años

0,7

0,6

0,9

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994.

Cuadro N°8: Docentes de cada función según nivel educativo

Nivel educativo

Frente a

Alumnos

Dirección y gestión

Apoyo

Total

483.048

75.849

86.030

Hasta primario

0,8

0,9

16,0

Medio

25,1

44,3

53,0

Superior no universitario

54,7

42,3

30,1

Sup. Univer.

13,8

8,7

10,8

Posgrado

1,4

1,2

1,3

Sin información

4,2

2,3

3,3

Nota:   Primario: Primario y medio incompleto.

Medio: Medio completo y Superior no universitario y Universitario incompleto.

Superior no universitario: Superior no universitario completo.

Universitario: Universitario completo y Posgrado incompleto.

Posgrado: Posgrado completo.

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°9: Docentes por sexo según antigüedad en la docencia

Antigüedad

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Menos de 1 año

6,7

6,4

7,8

1-5 años

27,7

26,3

33,0

6-10 años

22,4

22,3

22,7

11-15 años

14,3

14,7

12,8

16-20 años

11,0

11,5

9,3

21-25 años

8,1

8,7

5,9

26-30 años

4,9

5,2

3,7

Más de 30 años

3,1

3,2

3,2

Sin información

1,7

1,8

1,6

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994


Cuadro N°10: Docentes por edad según antigüedad (Porcentajes horizontales)

Antigüedad

Total

Edad

Hasta 20 años

20-29 años

30-39 años

40-49 años

50-59 años

Más de 60 años

Total

100,0

0,4

28,2

32,9

26,4

10,4

1,6

Menos de 1 año

100,0

3,9

66,8

19,8

7,3

1,9

0,3

1-5 años

100,0

0,6

62,3

26,4

8,4

2,0

0,3

6-10 años

100,0

-

25,9

56,3

14,4

3,1

0,4

11-15 años

100,0

-

0,7

60,0

31,4

7,0

1,0

16-20 años

100,0

-

-

22,5

63,0

12,8

1,7

21-25 años

100,0

-

-

0,5

74,1

22,6

2,8

26-30 años

100,0

-

-

-

50,0

45,6

4,4

Más de 30 años

100,0

-

-

-

4,0

76,1

19,9

Sin información

100,0

0,9

37,8

33,9

18,0

7,6

1,4

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°11: Docentes por edad según antigüedad (Porcentajes verticales)

Antigüedad

Total

Edad

Hasta 20 años

20-29 años

30-39 años

40-49 años

50-59 años

Más de 60 años

Total

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

Menos de 1 año

6,7

58,5

15,8

4,0

1,8

1,2

1,0

1-5 años

27,7

38,2

61,1

22,2

8,8

5,3

4,6

6-10 años

22,4

-

20,5

38,3

12,2

6,6

5,9

11-15 años

14,3

-

0,3

26,0

17,0

9,6

8,6

16-20 años

11,1

-

-

7,5

26,4

13,6

11,5

21-25 años

8,1

-

-

0,1

22,8

17,6

14,2

26-30 años

4,9

-

-

-

9,2

21,3

13,2

Más de 30 años

3,2

-

-

-

0,5

23,6

39,5

Sin inf.

1,7

3,3

2,3

1,8

1,2

1,2

1,5

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°12 : Docentes por  sexo según nivel educativo en el que se desempeñan

Nivel

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Inicial

65.708

63.387

2.321

Primario

295.488

263.947

31541

Medio

238.791

156.668

82.123

Superior no universitario

43.921

29.983

13.938

Otros

5.531

4.685

846

Nota: Los docentes que trabajan simultáneamente en más de un nivel fueron contabilizados en cada uno de ellos. Por ello la sumatoria de docentes por nivel es mayor que el total.

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994


Cuadro N°13: Docentes en actividad en cada nivel según desempeño exclusivo o no en ese nivel

Tipo de desempeño

Nivel

Inicial

Primario

Medio

SNU

Total

65.708

295.488

238.791

43.921

Desempeño exclusivo en ese nivel

81,4

87,8

82,8

52,7

Desempeño simultáneo en otros niveles

18,6

12,2

17,2

47,3

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°14: Docentes por número de establecimientos en que trabajan

Número de establecimientos

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

119.748

En 1

78,8

79,5

76,3

En 2

16,1

16,0

16,1

En 3 o más

5,1

4,5

7,5

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°15: Docentes en actividad en cada nivel según número de establecimientos en los que trabajan

Número de establecimientos

Nivel

Inicial

Primario

Medio

SNU

Total

65.708

295.488

238.791

43.921

En 1

81,2

80,9

64,4

53,2

En 2

15,6

15,8

24,2

28,5

En 3

2,3

2,5

7,9

12,2

En 4

0,6

0,6

2,5

4,3

En 5 o más

0,3

0,2

1,0

1,8

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°16: Docentes en función frente a alumnos de cada nivel por número de establecimientos en que trabajan

Número de establecimientos

Total

Nivel

Inicial

Primario

Medio

SNU

Total

483.048

48.894

250.289

186.354

36.438

En 1

75,6

80,2

80,2

59,4

50,2

En 2

18,1

16,0

16,3

26,2

28,8

En 3

4,4

2,7

2,6

9,9

13,8

En 4

1,3

0,8

0,7

3,1

5,0

En 5 o más

0,5

0,0

0,3

1,4

2,2

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994


Cuadro N°17: Docentes por sexo según situación contractual

Situación contractuala

Total

Mujeres

Varones

Total

591.806

474.058

117.748

Titulares exclusivamente

48,7

50,7

40,7

Titulares no exclusivamente

15,8

14,9

19,3

Interinos exclusivamente

15,1

13,9

20,3

Suplentes exclusivamente

12,5

13,1

10,3

Otra condición exclusivamente

1,7

1,7

1,6

Combinatorias excluyendo titulares

3,8

3,4

5,6

Sin información

2,3

2,3

2,3

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994

Cuadro N°18: Docentes por situación contractual según antigüedad

Antigüedad

Total

Situación contractual

Titul. Excl.

Titul. no excl

Inter. excl.

Supleno excl.

O.C excl.

Comb. Excl. Titul.

Sin inf.

Total

100,0

48,7

15,8

15,1

12,5

1,7

3,8

2,3

Menos de1 año

100,0

17,1

3,0

22,7

46,0

4,3

4,8

2,1

1-5 años

100,0

30,4

10,8

26,2

21,1

2,6

7,3

1,6

6-10 años

100,0

52,7

18,9

14,2

7,8

1,3

3,6

1,6

11-15 años

100,0

63,7

19,8

7,9

4,1

0,8

1,8

1,9

16-20 años

100,0

65,2

20,5

6,3

3,6

0,7

1,3

2,4

21-25 años

100,0

64,2

20,5

6,6

4,0

0,7

1,1

2,7

26-30 años

100,0

64,2

19,3

6,8

4,5

0,9

1,0

3,2

Más de30 años

100,0

66,1

17,0

7,5

3,8

1,0

1,1

3,6

Sin información

100,0

33,2

9,3

17,0

14,1

3,8

3,8

20,7

Fuente: Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 1994.

 



[1] Según datos del Censo Nacional de Población y Vivienda. 1991. INDEC.

[2] Véase Llomovatte, Silvia. “Estado del arte sobre las condiciones laborales docentes en la Argentina” Según la autora en el nivel primario se enmarcan la casi totalidad de los trabajos existentes.

[3] El Censo relevó información sobre cada una de las personas que trabajaban como docentes en los establecimientos del  sistema de educación formal en los niveles inicial, primario, medio y/o superior no universitario. Consideró como tales a todos aquellos que tenían designaciones docentes y que  trabajaban dentro del horario escolar habitual de los establecimientos educativos, cualquiera fuera su situación contractual o de revista y la actividad que efectivamente desempeñaran (maestros, profesores, bibliotecarios, maestros recuperadores, auxiliares de laboratorio, vicedirectores, directores, secretarios, preceptores, etc.). El universo censal estuvo constituido por todos los establecimientos educativos de los regímenes de enseñanza común, de adultos, artística y especial.  No fueron incluidos en el Censo los docentes  (ni los alumnos ni las instituciones) universitarios. Tampoco estuvieron incluidas aquellas personas con designaciones docentes que se desempeñan fuera de los establecimientos educativos en diferentes instancias de gestión tales como supervisores e inspectores. Por lo tanto, en el presente trabajo se analizará el perfil y el tipo de inserción laboral de los docentes asalariados, tanto del sector público como del privado, que trabajan en todos los niveles educativos excepto el universitario. No se incluye en  el análisis la situación de los docentes particulares ni tampoco la de aquellos que trabajan fuera del sistema de educación formal, en academias, institutos de educación no formal, etc.

[4] Cfr. Adriana Marshall, El empleo en el sector educativo, Serie Estudios Especiales, Documentro N°1, Dirección Red Federal de Información Educativa, Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, Buenos Aires, 1999

[5] Tres de cada cuatro docentes de enseñanza primaria son mujeres en un número importante de países de altos ingresos, la proporción es de 4 de cada 5 en los países en transición de Europa central y oriental y en algunos países de la OCDE. Por su parte, en el nivel secundario de educación la proporción de mujeres en la mayoría de países de altos y medianos ingresos se sitúa entre el 50 y el 60% de todos los docentes, en las economías en transición, entre 7 y 8 de cada 10 profesores son mujeres. La proporción media es inferior en los países de bajo ingresos. CFR. OIT, 1996, pág. 34.

[6] El 13% de los docentes que trabajan en el nivel  primario en Francia, el 4% de los de Alemania, el 10% de los de Italia, el 7% de los EE.UU. y el 15 % del Reino Unido tienen menos de 30 años. Cfr. UNESCO. Informe Mundial sobre Educación 1996 y UNESCO, Informe Mundial sobre Educación. Los docentes y la enseñanza en un mundo en mutación. Santillana Editores/Unesco, 1998.

[7] La alta proporción de trabajadores con alto nivel educativo es un rasgo distintivo de  la actividad docente respecto a otras actividades económicas. En el total del empleo asalariado femenino el 21,8% tiene educación superior completa, el 21,9% de las trabajadoreas del sector de finanzas y seguros, el 48,5% de las asalariadas del sector público y un 28,1% de las que trabajan en el sector salud. Cfr. A.M, op.cit. en base a EPH 97.

[8] Se ponderaron diferencialmente cada una de las variables propuestas bajo criterios explicitados a  priori en función de la importancia de las mismas en cuanto a sus potencialidades y lmitaciones como recurso humano principal en la escolarización de los ciudadanos. Consultar metodología en Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, Dirección Red Federal de Información Educativa, Mapa Socioeducativo, Serie Estudios Especiales, Documento N°3, Volumen Total País, Buenos Aires 1999.

[9] Véase Marshall, A. op.cit.

[10]  Las funciones educativas se definen del siguiente modo:  1) “Frente a alumnos”: comprende todas las actividades que se desarrollan en contacto directo con los alumnos y que involucran la responsabilidad última del docente hacia el grupo. En esta categoría se incluyen los maestros y los profesores a cargo de grupos de alumnos.   2) “Tareas de dirección y gestión”: comprende todas las actividades relacionadas con la gestión institucional, sea en tareas de dirección o coordinación académica. En esta categoría se incluyen los directores, regentes, vice-directores, vice-regentes y secretarios y todo aquel que ejerza tareas vinculadas con la conducción de la institución escolar.3) “Tareas de apoyo a la enseñanza”: comprende todas las actividades que sirven de apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje (preceptores, bibliotecarios, auxiliares de laboratorio, coordinadores, gabinetistas, jefes de departamentos, etc.).

[11] Cfr. Adriana Marshall,  op.cit, . pág.7

[12] La educación común es el proyecto educativo dirigido a satisfacer las necesidades educativas de la mayoría de la población, constituye la estructura básica del sistema educativo y está organizado secuencialmente en cuatro niveles de enseñanza.

13Esta situación podría estar dando cuenta del desempeño temporal de un cargo de mayor jerarquía en un establecimiento mientras que se conserva el puesto anterior haciendo uso de licencia o bien de la imposibilidad temporal del docente, por distintos motivos, para hacerse cargo de la totalidad de las horas-cátedra para las que ha sido nombrado.

[14]Hecho que se corrobora al analizar el porcentaje de cargos y de horas cátedra cubiertos por suplentes en los establecimientos estatales y en los privados. Mientras que en el sector estatal el 13,5% de los cargos estaban cubiertos por suplentes, en el privado esto ocurría con el 6,2% de los cargos. Respecto a las horas cátedra sucedía algo similar: 11% en el sector estatal y 5,5% en el sector privado.

[15] En la década del ’60, la antigüedad promedio del docente oscilaba entre los 11-15 años. CONADE “Educación, recursos humanos y desarrollo económico social”. Secretaría del Consejo Nacional de Desarrollo, Serie C, N°73, Bs. As., agosto de 1998.

[16] Braslavsky,C y Birgin, A.”Situación del magisterio argentino y aportes para el diseño de estrategias de capacitación.”FLACSO. Serie Documentos e informes de investigación N°136. Buenos Aires.1992

[17] Adriana Marshall, op.cit. también presenta cifras relacionadas con la antigüedad en el empleo.

[18]  El ejercicio simultáneo de las tareas de dirección y gestión junto con las de maestro y/o profesor no es una novedad en el sistema educativo. En los años 60 según el trabajo del CONADE citado se señalaba que el  40% de los directivos, además de ejercer su función específica, dictaban clases.

[19] En el total del empleo asalariado el 90,5% de las mujeres y el 92,4% de los hombres tienen una única ocupación. Están en la misma situación el 96% de las mujeres asalariadas que trabajan en finanzas y seguros, el 89,9% de las que trabajan en la administración publica, el 87,6% de las que lo hacen en los servicios de salud  y sólo el 73,3% de las asalariadas del sector de enseñanza. Marshall, Adriana.Op.cit

[20] No advirtiéndose diferencias significativas al respecto  entre ambos sexos, aunque es levemente más relevante entre los hombres el trabajo en 3 o más establecimientos y, algo menor el porcentaje de los que trabajan en un único establecimiento educativo.

[21] Se refiere a aquellos que o bien trabajan en más de  un nivel o establecimiento educativo y/o desempeñan varias funciones y/o tienen más de trabajo remunerado.

[22] El 86,5% de los alumnos del nivel primario estatal y el 90,1% de los del privado reciben el servicio educativo en jornada simple. El 88% de los alumnos del nivel medio, privado y estatal, asisten a jornada simple.

[23] Véase el trabajo de Nora Mendizabal “Condiciones de trabajo y salud de los docentes primarios de la Provincia de Buenos Aires”, en Panaia Marta (comp), “El sistema educativo como ámbito laboral”. PIETTE. 1994. Allí se trata el tema de la jornada suplementaria de los docentes del nivel primario.

También CTERA (Confederación  de Trabajadores de la República  Argentina) ha abordado esta problemática, a través de una encuesta nacional sobre las condiciones de trabajo y salud de los docentes. 1995.

[24] En 1994 en Austria el promedio de alumnos por clase en las escuelas de nivel primario era de 19 alumnos, en Canadá  23, en Dinamarca 18,7, en Alemania  22,1, en Irlanda 24,2, en Noruega 19,5, en  Singapur 36,8, en España 23,5, en  el  Reino Unido 26,9%, en Brasil el 30,1, en la Rep.de Corea 38,  en Uruguay 30. Cfr.OIT, Evolución reciente del sector de la educación, Ginebra, 1996

[25] “Education at a Glance” OECD.1997.

[26] Censo Nacional de Docentes y Establecimientos Educativos 94, “La problemática de los establecimientos de personal único”, Serie C N°6, Ministerios de Cultura y Educación de la Nación, Buenos Aires, 1998.

[27] Aparentemente en el caso docente sería estrictamente temporal y no tendría los atributos que también tiene la precariedad en otros sectores (no disponibilidad de obra social ni beneficios jubilatorios, etc.).

[28]En el trabajo de Braslavsky y Birgin se expresa que “según datos de la OIT, la Argentina se encuentra entre los países con mayor porcentaje de empleo de docentes no titularizados.   Sin embargo, llaman la atención sobre el hecho de que la proporción de maestros suplentes habría entrado en retracción dado que en la última década se produjeron procesos de titularización masivos, sin los concursos previstos en el Estatuto, tema que si bien contribuyó a mejorar la situación laboral, también contribuyó a mermar los incentivos.

[29] Véase el informe de OIT “Incidencia del ajuste estructural en el empleo y la formación del personal docente”, Ginebra, 1996

[30] Birgin, Alejandra.”Panorama de la Educación básica en la Argentina” FLACSO. Octubre 1993. Argentina.

En este trabajo se presenta la evolución de los salarios de los maestros de grado y de los directores y se observa que en el periodo 1915-1976 el salario de estos últimos disminuyó aun más.

[31] OIT, op cit.

[32] Los salarios para Argentina  fueron calculados por la OECD, con la misma metodología que se aplica para esos países y con datos proporcionados por el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación. Las cifras de los  países de la OECD corresponden a “Education at a glance”1998. Véase  Anexo 3 de esta publicación para  la metodología de cálculo.

[33] Es coincidente, en líneas generales, con lo expresado por Braslavsky y Birgin, op.cit., ya que allí expresan que “el 37% de los docentes desempeña otro trabajo, un 60% de ellos es docente en otra institución”.